Para los que principian en este mundo de tantos entresijos y espinas, vamos a ir mostrando una serie de artículos que puedan esclarecernos la dimensión de este sentir. EL AUTOR DEL BLOG.Todos los cargos son renovados con periodicidad, casi siempre siguiendo una cadencia anual y eventualmente prorrogados.
Si alguno de sus miembros pertenece a la dinastía reinante se denomina Cofradía Real, en tanto que a la unión de hermandades bajo una misma advocación o a la congregación de mayor antigüedad puede intitularse Archicofradía.
La gestión de la cofradía se rige de manera colegiada mediante cabildos que, atendiendo al número de convocados, se califican en generales (cuando concurren la totalidad de los hermanos) y restringidos (reservados a sus principales dignidades). Por la regularidad de su cadencia cabe distinguir entre asambleas ordinarias (celebradas una vez al año) y extraordinarias (en número indeterminado, siempre que concurran circunstancias inaplazables). Las autoridades espirituales impusieron la adopción de unos estatutos que regularon su vida interna, refrendando o corrigiendo las ordenanzas redactadas por sus rectores y aprobadas en cabildo general.
La identidad de la cofradía se reafirma el día de la festividad de su santo patrón y, sobre todo, con motivo de las procesiones del Corpus Christi, Semana Santa o rogativas. Tales manifestaciones públicas de fervor se realizan siguiendo un itinerario acostumbrado (llamado carrera común), denominándose Nazareno al hermano que procesiona; Portaestandarte al portador del pendón; Costalero o Bancero al cofrade que soporta las andas del paso; Bandero Mayor al nazareno que dirige la marcha; Hermano de Luz al que lleva velas alumbrando el camino y Aguador al encargado de ofrecer agua a los costaleros.
Fdo. Cristobal Aguilar.
