S?bado, 13 de febrero de 2010
LA MEDICINA MEDIEVAL, DE LAS ABADÍAS Y LOS CONVENTOS AL VULGO

Fueron los monjes los que conservaron el saber clásico durante la época alto medieval. Aparecieron las escuelas monacales, de donde surgirían más tarde las escuelas catedralicias, elemento esencial en la formación de las futuras universidades. Tienen especial importancia en este mantenimiento del saber los copistas de libros. Al principio Bizancio es el foco de conocimiento un foco quizás un poco débil en relación al pasado griego y de Asia menor (mundo helénico). Luego ese foco pasa a las zonas de Francia, Italia...

La historia de la medicina durante la Edad Media de la Europa Mediterránea se desarrolló alrededor de la transmisión e interpretación de la obra de Galeno. La plena incorporación de la medicina clásica griega y de su desarrollo por parte de los árabes no fue posible en Europa hasta que se realizo una traducción sistemática del árabe al latín de las más importantes obras médicas griegas e islámicas. Esta tarea tuvo su centro fundamental en el Toledo del siglo XII.

Del siglo V al X, la Alta Edad Media, la medicina está centrada en los monasterios, del XI al XIII se vive la influencia árabe, de mediados del siglo XIII a mediados del XIV el auge de la ciencia medieval. La Escuela de Salerno dominó las corrientes culturales a partir del XI. Prosiguió durante el Bajo Medievo la incorporación de los textos médicos árabes y la medicina dejó de estar en manos de los monjes. La Edad Media concluyó con un período pre-renacentista que tiene su florecimiento en el XIV.

            En la Alta Edad Media era muy aceptado que la medicina se componía de Diaetética, pharmaceutica y chirurgica. La dietética se destina a las personas sanas para regular su vida y se tienen en cuenta las seis cosas no naturales de Galeno.

            La obra de Dioscórides solo entra en la Europa medieval a través de las traducciones de los escritos árabes. Anterior a ello existía el herbario con mucha variedad de obras. El tratamiento de las enfermedades, tanto en el mundo antiguo, como en el medieval es basado en el herbario o libros con descripciones de plantas medicinales; y el primer herbario griego fue el de Diocles de Karisto. Luego apareció la obra de Dioscórides que fue el que más influenció, y fueron innumerables las traduciones, los comentarios y las ampliaciones a sus escritos. Las plantas medicinales se recogían ciertos días señalados y la recolección se acompañaba de oraciones especiales, lo cual relacionaba esta actividad con la magia; las ideas astrológicas se encontraban muy generalizadas.

La práctica de la medicina durante el alto medievo estaba preferentemente en manos de los monjes. Los principales centros de enseñanza y práctica médica estaban localizados en los monasterios, en donde se conservaban excelentes bibliotecas."Viandas delicadas y limpias" debían recibir los pacientes del hospital que fundó en Mérida el obispo Masona, según el texto de sus constituciones. San Isidoro de Sevilla (556-636) escribe un tratado de dietética. En De Natura Rerum describe la peste y cuatrocientos cuarenta y tres  remedios higiénicos. Para San Isidoro la salud es una integridad armónica y un equilibrio natural del cuerpo. La patología estudia la pérdida de equilibrio, y la armonía puede recuperarse mediante el arte de la moderación, esto es, la medicina.

El interés religioso por la medicina y la influencia de los escritos monacales se reflejan en Benedictus Crispus (c. 650-725), elegido arzobispo de Milan en 681 y autor de los Commentarium medicínale, escrito en 241 hexámetros que describen el tratamiento de 26 enfermedades mediante el uso de hierbas medicinales.

El cristianismo tiene una buena relación desde sus inicios con los cuidados de los enfermos. inicial con la Medicina. Cristo se llama a si mismo médico y efectúa diversas curaciones milagrosas <<Estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y fuisteis a verme... cada vez que lo hicisteis con uno de mis hermanos más humildes, conmigo lo hicisteis>> (Mateo XXV, 35-40). La enfermedad en la visión monacal puede ser vista como una gracia cuando se la acepta con paciencia, en el nombre de Jesucristo. En contra de lo que se le reprocha, la medicina monacal no se mantuvo ajena a la vida ni su cuerpo era el enemigo.

La caridad cristiana da origen al hospital, quizás el progreso más importante de esta época, e institución que se extiende por todo la Europa occidental, anexa a los monasterios y  la atención hospitalaria especializada es llevada a cargo por los monjes. El hospital cristiano no fue una institución asistencial para toda la población, conforme a su idea original, sino un centro para acoger desvalidos.

En su Vivarium, Casiodoro (490-573) dispone “que se constituyan baños que sean idóneos para el aseo del cuerpo y en los que el agua fresca de los manantiales entre y salga con facilidad”. Y hace construir baños en los monasterios.

 

Ni el médico, ni el enfermo deben de depositar sus esperanzas en los remedios curativos, sino en Dios, que ha dado a todos salud y su remedio.

            Para Beda el Venerable (ca.675 -735).La creación es la historia de la luz que se expande en la naturaleza, que culmina en el sol, como “cabeza” del cosmos. El hombre por su parte es el sol del microcosmos, al constituir la suprema joya de todos los seres vivientes. La persona sana brilla en el “Lumen Corporis” y la enfermedad solo es el resplandor empañado. Es el precursor de la escolástica de la edad media.

Fdo. Cristobal Aguilar.
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti