Lunes, 08 de febrero de 2010
LOS SELLOS PONTIFICIOS - RECURSOS ARCHIVO VATICANO

Aqui os traigo una serie de sellos usados por los pontifices y que os muestro para que veais que la Iglesia, católica es una iglesia abierta. EL AUTOR DEL BLOG.

En la sigilografía papal se distinguen fundamentalmente dos costumbres en la práctica del sellado de documentos: el uso de la bula plúmbea (o raramente áurea) por una parte y el empleo del sello de cera anulus piscatoris por otra.  En el primer caso tendremos un sello pendiente y en el segundo uno adherente.

   Colgada de los grandes y solemnes privilegios y de los mandatos o cartas más simples, la bula constituye uno de los elementos diplomáticos de relieve de los documentos pontificios.  Desde un punto de vista iconográfico, las bulas de los pontífices romanos, a partir de Pascual II (1099-1118), mantienen en su composición una identidad formal e inmutada hasta nuestros días. Esta rigidez expresiva, a pesar de las inevitables variables en su realización debidas al gusto artístico de los distintos tiempos, expresa la voluntad de transmitir mediante una imagen fija la continuidad de la Iglesia a través de los siglos.  Las dos caras de las bulas muestran en el anverso las cabezas de Pablo y Pedro con la leyenda S(anctus) PA(ulus)/S(anctus) PE(trus) y en el reverso el nombre del papa, su título y su número ordinal de sucesión.  Los rostros de los Apóstoles, caracterizados plásticamente, están representados con bastante pelo y barba poblada en el caso de San Pablo y con barba corta y rizada en el caso de San Pedro. Antes del papa Pascual II la iconografía presenta oscilaciones que van desde simples tipos onomásticos hasta caracterizaciones más articuladas.  Desde el punto de vista técnico, la realización de una bula se producía imprimiendo un círculo de plomo con matrices metálicas montadas sobre una herramienta tipo tenaza que progresivamente fue sustituida por mordazas más grandes.  La presión ejercida sobre el plomo, al provocar el aplastamiento del metal y su impresión, encerraba el hilo para colgarla, el cual se introducía en un agujero efectuado anteriormente en el plomo.

ASV, Beni I, 25

    Con la muerte de cada papa, se destruía la matriz con su nombre mientras que la de los rostros de los Apóstoles la reutilizaba el sucesor y la sustituía sólo si estaba dañada.  El pontífice recién elegido, cuando era necesario redactar documentos en el periodo entre la elección y la coronación utilizaba la llamada bulla dimidia, es decir, una bula impresa sólo en el lado de las cabezas de los Apóstoles, dejando liso el otro lado. Esta particularidad se explica porque sólo tras la coronación el papa, una vez adoptado el nombre, ordenaba la grabación sobre la matriz.  A esta costumbre remite una fórmula específica en el escatocolo del documento.

   El sello adherente de cera roja protegido mediante una pequeña trenza de pergamino o incluso con pequeños estuches de hojalata es el llamado anulus piscatoris. Esta impresión identifica, junto con otros elementos diplomáticos, a una categoría especial de documentos producidos por la cancillería pontificia, es decir, los breves.  Este sello de forma oval tiene unas dimensiones escasas (entre dos y tres centímetros por cada eje); éste se pegaba al documento mediante dos cortes realizados en el soporte escritorio a través de los cuales, en algunos casos, se pasaba una pequeña tira de pergamino.  El detalle iconográfico de los anillos del pescador representa a San Pedro en barca mientras saca las redes y contiene la leyenda con el nombre del papa y su número ordinal.  El sello de cera se anuncia en la datatio del documento con las fórmulas:  …sub anulo piscatoris o …sub anulo fluctuantis naviculae… El pontífice también podía colocar su sello privado (o secreto) en algunos tipos especiales de cartas, o un sello sencillo de cera anepigráfico con la representación de su arma gentilicia.

ASV, Instr. Misc., 5660
    Desde la segunda mitad del siglo XIX, los sellos papales de los documentos han sido sustituidos por el uso del timbre, el heredero moderno de la sigilografía que reproduce las imágenes de éstos, aunque la bula sobrevive aún hoy en los documentos pontificios de especial importancia.







































LAS BULAS DE ORO


    Rara vez colocaba el papa en documentos de especial importancia una bula de oro con las características tipológicas tradicionales. Desde el punto de vista técnico y dada la peculiaridad del metal, los procedimientos de elaboración eran muy diferentes respecto a los utilizados en las bulas de plomo. Las modalidades de elaboración requerían la presencia de dos finas láminas soldadas entre sí o de un cospel de oro macizo realizado mediante fusión. A menudo era necesario construir una matriz específica y se ponía mucho cuidado en el acabado manual de los detalles iconográficos en ambas caras.

    No han llegado hasta nuestros días bulas de oro pontificias de la época medieval; la más antigua se remonta al papa Clemente VII y tiene fecha del 5 de marzo de 1524. El Archivo Secreto Vaticano conserva una de dicho pontífice fijada al documento en el que se anuncia la coronación del emperador Carlos V en Bolonia el 22 y el 24 de febrero de 1530.
Anverso y reverso del sello de Clemente VII
ASV, A.A., Arm. I-XVIII, 253






Fuente: Archivo Secreto Vaticano
Transcrito: Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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