Viernes, 05 de febrero de 2010
TIPOLOGIA DE DOCUMENTOS - LA DIPLOMACIA EN LOS DOCUMENTOS PAPALES

En esta ocasión os traigo una seríe de documentos que antiguamente los papas usaban para la diplomacia con reinos y otros paises. Espero que os guste. Esta información esta puesta al publico por la Iglesia y puede ser consultada por cualquier cristiano. EL AUTOR DEL BLOG













CEDULA CONSISTORIAL


   Las cédulas consistoriales se emplean en el procedimiento utilizado para asignar beneficios consistoriales, es decir, para los obispados y los monasterios masculinos mayores.  En el momento en que se decide la asignación de un beneficio consistorial, se encarga el análisis del caso a un cardenal (relator o proponente). Sobre la base de su informe, el consistorio (es decir, el papa junto con los cardenales) delibera.  El proponente informa de la decisión al vicecanciller mediante la cedula.  Ésta comienza con un encabezamiento tipo Reverendissime domine; después sigue una información sintética sobre el desarrollo del consistorio, que siempre comienza con Hodie... sanctissimus dominus noster y termina con el anuncio del sello, la datum y la firma del cardenal.  Cuando el papa en persona informa en el consistorio, la cedula tiene una forma parecida al motu proprio. Normalmente, comienza con las palabras Hodie in consistorio nostro secreto, sin ningún tipo de intitulatio (salvo en casos especiales), y termina con la fecha (incluyendo el anuncio del sello del pescador); el pontífice firma de su puño y letra con ita est, N. (inicial del nombre del pontífice en latín). El original más antiguo que se conserva de una cédula se remonta al año 1474.

Cedula consistorial de Pablo V, 12 de enero de 1615
ASV, Misc. Arm. XII, 217, fasc. 2, f. 1r
Cedula consistorial del cardenal Giovanni Delfino, 9 de febrero de 1615
ASV, Misc. Arm. XII, 217, fasc. 2, f. 6r

CONTRA-CEDULA CONSISTORIAL


   En base a la cedula, el vicecanciller emite la contracedula. Ésta se transmite a la cancillería y constituye la orden propiamente dicha para proceder.  En primer lugar contiene el nombre y el título del vicecanciller y comienza con Hodie sanctissimus dominus noster; su formulación corresponde a la de la cedula, sólo se diferencia en una breve información del consistorio.  Anuncio del sello, datum y firma del vicecanciller constituyen la conclusión. La contracedula más antigua se remonta al año 1537.

Contracedula consistorial del cardenal Alessandro Peretti di Montalto,
vicecanciller de la S. Iglesia Romana, 2 de mayo de 1616
ASV, Misc. Arm. XII, 218, f. 18r

SÚPLICA


   Desde principios del s. XIII el suplicante debía presentar personalmente en Roma sus solicitudes; las personas de alto rango lo hacían a través de representantes. Para la formulación exacta de las súplicas según el estilo de la Curia, se podía recurrir a escribanos expertos (petitionarii) previo pago. Quienes deseaban disfrutar de las facilidades especiales concedidas a los pobres (envío gratuito in forma pauperum) debían dirigirse personalmente a la Curia. La solicitud se presentaba al papa verbalmente o se leía a su lado una instancia escrita; la deliberación tenía lugar verbalmente. La cumplimentación de las súplicas escritas era tarea del (vice) canciller y de los notarios que podían juzgar autónomamente la aceptación de la súplica en los casos jurídicamente más sencillos y rutinarios. En el s. XIV se convirtió en una costumbre aprobar (término técnico:  segnare) por escrito las instancias o súplicas.  Al mismo tiempo, su preparación formal, en vista de la aprobación, pasa a los refrendarios. Benedicto XII introduce la inscripción. En el s. XV el procedimiento se presenta de la siguiente manera: la súplica se manda a los refrendarios y éstos se encargan de examinarla y añadir las anotaciones necesarias; en el margen superior se escribe un breve resumen, el summarium, que se puede abreviar hasta indicar sucintamente la cuestión; asimismo, se pone el nombre de la diócesis de procedencia del solicitante y el nombre del refrendario. Este último presenta al pontífice la súplica preparada proponiendo su aprobación o rechazo.  En caso afirmativo, el papa signa la súplica, es decir, escribe de su puño y letra las siguientes palabras al final del texto:  Fiat, ut petitur.  El pontífice completa la signatura con la sigla de su nombre de bautismo o de religión (por ej. papa Eugenio IV: Fiat G = Gabriele Condulmer).  La signatura puede contener cláusulas limitativas o añadidos como por ejemplo Fiat, ut petitur, si sit sufficiens; fragmentos de la súplica no aprobados, sobre todo cláusulas no admitidas, se tachan.  En lugar de la signatura del papa se puede encontrar la signatura del referendarius domesticus.  La fórmula en ese caso es: <Concessum, ut petitur, in presentia domini nostri pape, N. N. o Concessum in presentia domini nostri pape N. N. Una tercera forma de aprobación es la del vicecanciller que usa la fórmula:  Concessum, ut petitur, N. N. La facultad de aprobar las súplicas se le concede al vicecanciller durante el s. XIV.  Esta facultad se extendía sólo a cuestiones de importancia modesta y el vicecanciller no podía introducir por su propia iniciativa ninguna cláusula. Con el pontificado de Alejandro VI prácticamente se termina con la signatura del vicecanciller. En la edad moderna también se convirtió en algo raro la signatura autógrafa del papa; la expresión in presentia domini nostri pape todavía se conserva aunque ya no corresponde a la realidad efectiva.  A la súplica aprobada rápidamente se incluyó la fecha corriente (magna data).  La fecha corriente se adoptó posteriormente como la fecha del documento.  Para obtener una fechación anterior se podía pedir al datario una de las llamadas parva data, que éste ponía sobre el margen inferior de la súplica todavía sin tramitar; en el momento de la aprobación de la súplica, se adoptaría dicha fecha y no el día corriente.

Súplica suntuosa presentada a Nicolás V por la confraternidad de San Pedro y San Pablo de Roma (1447-1449)
ASV, Arciconfr. Gonfalone 2, f. 27r
Súplica «fiat» aprobada por Gregorio XIII, 20 se septiembre de 1572
ASV, Arch. Boncompagni-Ludovisi, prot. 595, f. 59r

Súplica aprobada para «concessum in presentia domini nostri pape» por Giovanni Battista Bonciani,
obispo de Caserta, refrendario doméstico del papa León X, 13 de marzo de 1521
ASV, Arch. Boncompagni-Ludovisi prot. 633, f. 248r

Súplica «fiat motu proprio» aprobada por Gregorio XIII, 20 de octubre de 1582
ASV, Arch. Boncompagni-Ludovisi, prot. 595, f. 68rv




MINUTA 


   En la base de la minuta normalmente está la súplica aprobada. Cuando se redacta una minuta, las expresiones de la súplica que no corresponden al stilus curiae se adaptan oportunamente utilizando los libros de fórmulas a disposición. Las minutas las redactan los notarios, que a menudo son sustituidos por sus colaboradores (abbreviatores); a partir de la reforma de la cancillería de Juan XXII los notarios se sustituyen completamente por estos últimos. En el caso de algunas materias, a partir de finales del siglo XIV (para determinadas concesiones de gracias menores y documentos de indulgencia) los abreviadores son reemplazados por los secretarios. Hasta bien avanzado el siglo XIV las minutas de los documentos más importantes se leen ante el pontífice (litterae legendae); solamente las medidas ordinarias se emanan sin dicha lectura (litterae dandae).  Desde que las súplicas se aprobaron por escrito, su lectura se convirtió en algo superfluo; muchos solicitantes requerían la exención y la obtenían mediante la introducción de la cláusula et quod litterae transeant sine alia lectione (sin embargo, puede ser que esta cláusula se refiera a una lectura del mundum). A partir del s. XV la lectura dejó de practicarse.

Minutas de litterae secretae de Inocencio IV (1356)
ASV, Reg. Vat. 244 F, f. 6r
Minuta de un breve de Pablo IV, 23 de septiembre de 1557
ASV, Arm. XLII, 10, f. 131r

DOCUMENTOS CONCILIARES


   En los tiempos más antiguos las resoluciones de los concilios ecuménicos las publicaban los emperadores, y después los pontífices. La situación cambió en el siglo XV dado que los concilios de reforma se reunían en parte sin la presencia de los pontífices y en parte en oposición a éstos. En el Concilio de Constanza, pero todavía más en el de Basilea, en el que se consideraban un poder colectivo equivalente al papa, se emitieron documentos en su propio nombre y con su propio sello y para ello instituyeron una cancillería específica. Sin duda los documentos y la cancillería siguen sustancialmente los modelos de la curia, pero con algunas diferencias dignas de mencionar.  La intitulatio del Concilio de Constanza recita Sacrosancta (et) generalis synodus Constantiensis, para Basilea Sacrosancta generalis synodus Basiliensis, in Spiritu Sancto legitime congregata, universalem Ecclesiam representans. Por lo demás el stilus curiae se respeta en los casos en los que no se requieren cambios específicos: como predicados honoríficos valen, en el caso de los obispos, venerabilis (en lugar de venerabilis frater), o dilectus Ecclesie filius (en lugar de dilectus filius).  La fórmula de saludo recita salutem et omnipotentis Dei (en lugar de apostolicam) benedictionem.  En la sanctio se amenaza con la indignatio (nem) omnipotentis Dei ac universalis Ecclesie (en lugar de la de los principios de los Apóstoles).  La datum evidentemente no contiene el año del pontificado sino que añade sede apostólica vacante, inmediatamente después el año de Cristo como se indica en el siguiente ejemplo:  (sub) anno a nativitate millesimo quadringentesimo tricesimo secundo, según el estilo de la natividad.  En los documentos de Constanza la bula de plomo muestra en el anverso dos llaves cruzadas y la leyenda circular S. SACRE SINODI CONSTANCIENSIS; el reverso contiene la habitual representación de los Apóstoles, en general la misma utilizada por el antipapa Juan XXIII.    La bula de plomo de Basilea presenta en el anverso +SACROSANCTA GENERALIS SINODUS BASILIENSIS y en el reverso una escena del Concilio. Al igual que en la cancillería pontificia, también aquí podemos encontrar bulas, litterae cum filo canapis, litterae cum serico e litterae clausae.

Litterae solemnes del Concilio de Constanza, 13 de octubre de 1415
ASV, Misc. Dipl. 66
Litterae solemnes del Concilio de Constanza, 13 de octubre de 1415
ASV, Misc. Dipl. 67
Sello del Concilio de Constanza
ASV, Misc. Dipl. 65


Fuente: Archivo Secreto Vaticano
Transcrito: Cristobal Aguilar.

Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti