Jueves, 28 de enero de 2010
¿QUE ES LA ANGEOLOGÍA?

Es la parte de la teología de la Iglesía Católica que se encarga del estudio de los Ángeles. En el arte, los ángeles se representan a menudo con las alas, en última instancia reflejan las descripciones de la Biblia hebrea, como la chayot en Ezequiel 's visión Merkabah o serafines de Isaías. La palabra "ángel" en Inglés es una fusión de Engel la palabra Inglés Antiguo (con un duro g) y la Angele francés antiguo. Both derive from the Latin angelus , and thence the Koine Greek ἄγγελος - angelos ('messenger') used in the Septuagint to translate the Hebrew מלאך mal'akh (yehowah) "messenger (of Yahweh)". Ambos derivan del latín angelus, y desde allí al ἄγγελος griego koiné - angelos ( "mensajero") utilizados en la Septuaginta para traducir la Mal'akh hebreo מלאך (YAHWEH) "mensajero (del Señor)".

La Biblia usa los términos מלאך אלהים (Mal'akh Dios, mensajero de Dios), מלאך יהוה (Mal'akh Adonai, mensajero del Señor), בני אלוהים (B'nai Elohim; hijos de Dios) y הקדושים (ha-qodeshim ; los santos) para referirse a los seres tradicionalmente como los ángeles. Other terms are used in later texts, such as העליונים ( ha'elyoneem ; the upper ones). Otros términos que se utilizan en textos posteriores, como העליונים (ha'elyoneem; las superiores). Daniel is the first biblical figure to refer to individual angels by name. Daniel es la figura bíblica primero en referirse a los ángeles por su nombre. 

Un ángel es un ser inmaterial presente en las creencias de muchas religiones cuyos deberes son asistir y servir a Dios. Según las tres principales religiones monoteístas, los ángeles actúan típicamente como mensajeros. Más específicamente, en el cristianismo, el término ángel hace referencia a la categoría más inferior de las nueve en que tradicionalmente se dividen los seres angélicos. La rama de la teología que se ocupa de los ángeles se denomina angelología.

Otro punto de vista dice que, un angel es un ser material, ya que no hay nada inmaterial, ni siquiera la luz es inmaterial. Desde el punto de vista religioso, los ángeles son normalmente considerados como criaturas de gran pureza destinadas en muchos casos a la protección de los seres humanos. En este sentido, en el cristianismo, se habla del ángel de la guarda o custodio, que sería aquel que Dios tiene señalado a cada persona para protegerla. Por contraposición, también existe la figura del ángel caído, aquel que ha sido expulsado del cielo por desobedecer o rebelarse contra Dios. El más conocido de ellos, en la tradición cristiana, es Lucifer.

Tradicionalmente, sobre todo en pintura, los ángeles han sido representados como seres alados (adaptado de la iconografía de Eros), aunque pueden ser espíritus invisibles o incluso simplemente rayos de luz que todo lo observan, que pueden aparecer en la Tierra no sólo como seres humanos sino también como animales o incluso objetos. Posiblemente, para seres visionarios o en trance místico, las "alas" fueran el movimiento tenue o enérgico que visualizaban alrededor de sus apariciones y que, por una traslación a algo inteligible culturalmente, fue asimilado a "alas".

Aunque también cabe agregar el deseo del hombre al volar, y los Angeles siendo seres con forma humana perfecta, Dios les otorgo el don de volar por los cielos.

Aunque los israelitas eran un pueblo monoteísta, vivían rodeados de otros pueblos de tradición politeísta cuyas creencias sin duda ejercieron un fuerte influjo sobre los judíos. Resultó entonces muy útil convertir a cualquier ser “divino” en un servidor del único dios que adoraban, formando así una “corte celestial”, similar a la de los reyes de esa época. Posiblemente por influencia mesopotámica (los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia desde el año 597 a. C. hasta el 538 a. C.), se empezó a representar a estos ángeles con alas. El influjo de la religión mazdeísta, basada en los principios del mal y el bien como explicación de todas las cosas, también contribuyó sin duda a configurar los ángeles como parte “del bien”, mientras que las potencias malignas encajaron de modo natural como “ángeles malos” (o ángeles caídos) y por tanto servidores del mal.

Desde muy pronto, a los ángeles se les atribuyó el papel de intermediarios entre la divinidad y los seres humanos, posiblemente porque su aspecto de “hombres con alas” parecía apropiado para moverse tanto en el ámbito divino como en el humano. Así, ya para los persas un ángel fue el encargado de revelar “la verdad” a Zoroastro. Este modelo se va a repetir una y otra vez en el judaísmo (por ejemplo el ángel Gabriel con Abraham), el cristianismo (ángel Gabriel con la Virgen María) y el islam (ángel Gabriel con Mahoma).

A lo largo de los siglos, los ángeles judíos van evolucionando, en un principio se los menciona como seres tan parecidos a varones humanos que podían ser confundidos con ellos, para ir luego paulatinamente tornándose más espirituales y cumpliendo funciones más especializadas (ángeles que solo sirven a la divinidad, ángeles mensajeros, ángeles que castigan, etc).

Los ángeles en la tradición cristiana parten de lo que se ha dicho sobre ellos en la religión judía; por tanto, son seres creados por Dios para su servicio, que actúan como enviados o mensajeros para los hombres de la tierra. La postura oficial de la Iglesia católica se fija en los concilios de Roma del año 745 y de Aquisgrán del 789, los cuales rechazaron el uso de nombres de ángeles, salvo aquellos citados en la Biblia: Miguel, Gabriel y Rafael. La Iglesia ortodoxa griega y la Iglesia ortodoxa copta reverencian, no obstante, también a Uriel. Pero además existen muchas otras fuentes documentales y tradicionales que se refieren a otros ángeles, como Baraquiel, Alamiel, Letiel o Laeiel. En el Apocalipsis Nova de Amadeo de Portugal se mencionan a Uriel, Sealtiel, Jehudiel y Barachiel.

De acuerdo a los teólogos cristianos de la Edad Media, los ángeles están organizados en varios órdenes, o coros, angélicos. La clasificación más influyente fue creada por un autor desconocido cuyas obras nos han llegado atribuidas a Dionisio Areopagita, por lo que es conocido como Pseudo-Dionisio Areopagita, y expuso su doctrina angelológica en su libro La Jerarquía Celeste. Según esta obra, los nueve coros angélicos, agrupados en tres grupos, son serafines, querubines y tronos (primer grupo); dominaciones, virtudes y potestades (segundo grupo) y principados, arcángeles y ángeles (tercer grupo).

Los serafines están en la cima de la jerarquía y rodean el trono de Dios; son de color rojo y su atributo es el fuego. Los querubines simbolizan la sabiduría divina y son de color azul y oro. Los tronos representan la justicia divina y llevan toga y bastón de mando. El segundo grupo es responsable de los elementos naturales y de los cuerpos celestes. Las dominaciones llevan corona y cetro. Las potestades ordenan las operaciones que los espíritus superiores ejecutan en los inferiores; también llevan corona y cetro. Las virtudes se refieren a la Pasión de Cristo y llevan a veces flores o símbolos de María. El tercer grupo establece la relación con la humanidad. Los principados protegen a las naciones, los arcángeles son mensajeros de Dios y los de mayor autoridad, y los ángeles protegen a los seres humanos.

Fdo. Cristobal AGuilar.


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Domingo, 25 de abril de 2010 | 1:48
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