Mi?rcoles, 27 de enero de 2010
VIDAS DE SANTOS - SANTA LIDUVINA

La Divina Providencia a cada uno le señala el caminoen el que mejor puede realizar su vida y mediante ello alcanzar la metade la salvación. Repasando las vidas de los Santos encontramos que lamayor parte de los hombres han tenido una misión más bien hacia fuera:misioneros, fundadores, obispos y papas, escritores, mártires... De lasSantas no se puede afirmar lo mismo. La mayor parte de ellas hanllevado una vida más bien escondida, entregada a la oración ypenitencia y han alcanzado la meta de la perfección mediante elapostolado de la inmolación, ejercido de una o de otra forma. Un casobien conocido y muy famoso es el de la Santa de hoy.

Nació por el 1380 en una villa no lejana de La Haya -Holanda - llamada Schiedam. Su padre era el sereno de la ciudad.Familia normal sin llamar la atención ni por su apellido, ni por sudinero, ni por otra cualidad. A pesar de ello el Señor la teníapredestinada, para hacer famosa a aquella familia, a nuestra niña, quesin ser ningún prodigio empezaría a llamar la atención porque se laveía muy recogida y más entregada a la oración, soledad y mortificaciónque lo que solían hacer las niñas y jóvenes de su edad. Pronto lesalieron pretendientes, pero los rechazó como fruto del voto devirginidad que desde hacia algún tiempo tenta hecho. La hora de Dios laesperaba en una fiesta de la Virgen María. Era el 2 de febrero, fiestade la Presentación del Señor y Purificación de la Virgen María, cuandounas amigas la invitaron a ir a patinar con ellas sobre la nieve. Pordarles gusto aceptó, se cayó y se hizo un mal terrible en el pecho queya nunca le desapareció Más aún, fue origen de otros muchos males quela aquejaron durante toda su vida.

Es casi imposible cómo el cuerpo humano puede resistirtantas y tan crueles enfermedades como desde esta fecha se cebaronsobre el cuerpo de Liduvina. En los anales de las Vidas de los Santosaparecerá siempre como el prototipo de la enfermedad, y una enfermedadsoportada con alegría y con gran paz como medio de purificación de simisma y de sus hermanos los Nombres. Liduvina procuraba Mener siemprepresente al Señor en su Pasión y Muerte y esto, le daba fuerza yalientos para soportar cuantas dificultades y dolores le sobrevenían.

A los atroces tormentos físicos vinieron a añadirselos morales, ya que pasó por terribles tentaciones de falta de fe, demiedo a condenarse, de noches oscuras de su espíritu. Y así no sólo unaño o dos, sino hasta cuarenta años entregada a los dolores de todotipo, que todos comprendían era imposible soportarlos a no haber sidoayudada de la Divina gracia.

A la humilde casita de la hija del sereno de Schiedamllegaban noticias nada halagüeñas sobre el estado de la Iglesia. Nuncasufrió tanto, ya que estuvo en su tiempo dividida en dos y tresobediencias, con dos y tres Papas a la vez. Por ella, por la Iglesia,por el Papa y por los Obispos y Príncipes cristianos ofrecía generosasus muchos dolores. Al verla sufrir tan horrendos padecimientos habíapara todos los gustos: Unos la tenían como santa y acudían a supoderosa intercesión ya que obraba muchos milagros. Y otros laconsideraban una histérica y hasta loca y poseída del demonio. Ella oíasin replicar y ofreciendo al Señor cuanto le pasaba.

Liduvina sabla que el dolor, unido al de Cristo, tienevalor redentor. En el museo de arte de Viena hay un hermoso lienzotitulado "Jesús en la Cruz". El autor es un pintor flamenco, Brueghelel Viejo. Sorprende el título, pues Io que el cuadro representa es unramillete de hojas. Cada hoja es un medallón, donde se muestra un dolorhumano. Allí están todos los dolores humanos. En uno de los medallonesestá Jesús en la Cruz. Ese medallón da sentido a todos. Todo dolor,unido a la Cruz, tiene valor redentor. Liduvina partió para unirse alDivino Crucificado el año 1432.

Fdo. Cristobal Aguilar.



La Divina Providencia a cada uno le señala el caminoen el que mejor puede realizar su vida y mediante ello alcanzar la metade la salvación. Repasando las vidas de los Santos encontramos que lamayor parte de los hombres han tenido una misión más bien hacia fuera:misioneros, fundadores, obispos y papas, escritores, mártires... De lasSantas no se puede afirmar lo mismo. La mayor parte de ellas hanllevado una vida más bien escondida, entregada a la oración ypenitencia y han alcanzado la meta de la perfección mediante elapostolado de la inmolación, ejercido de una o de otra forma. Un casobien conocido y muy famoso es el de la Santa de hoy.

Nació por el 1380 en una villa no lejana de La Haya -Holanda - llamada Schiedam. Su padre era el sereno de la ciudad.Familia normal sin llamar la atención ni por su apellido, ni por sudinero, ni por otra cualidad. A pesar de ello el Señor la teníapredestinada, para hacer famosa a aquella familia, a nuestra niña, quesin ser ningún prodigio empezaría a llamar la atención porque se laveía muy recogida y más entregada a la oración, soledad y mortificaciónque lo que solían hacer las niñas y jóvenes de su edad. Pronto lesalieron pretendientes, pero los rechazó como fruto del voto devirginidad que desde hacia algún tiempo tenta hecho. La hora de Dios laesperaba en una fiesta de la Virgen María. Era el 2 de febrero, fiestade la Presentación del Señor y Purificación de la Virgen María, cuandounas amigas la invitaron a ir a patinar con ellas sobre la nieve. Pordarles gusto aceptó, se cayó y se hizo un mal terrible en el pecho queya nunca le desapareció Más aún, fue origen de otros muchos males quela aquejaron durante toda su vida.

Es casi imposible cómo el cuerpo humano puede resistirtantas y tan crueles enfermedades como desde esta fecha se cebaronsobre el cuerpo de Liduvina. En los anales de las Vidas de los Santosaparecerá siempre como el prototipo de la enfermedad, y una enfermedadsoportada con alegría y con gran paz como medio de purificación de simisma y de sus hermanos los Nombres. Liduvina procuraba Mener siemprepresente al Señor en su Pasión y Muerte y esto, le daba fuerza yalientos para soportar cuantas dificultades y dolores le sobrevenían.

A los atroces tormentos físicos vinieron a añadirselos morales, ya que pasó por terribles tentaciones de falta de fe, demiedo a condenarse, de noches oscuras de su espíritu. Y así no sólo unaño o dos, sino hasta cuarenta años entregada a los dolores de todotipo, que todos comprendían era imposible soportarlos a no haber sidoayudada de la Divina gracia.

A la humilde casita de la hija del sereno de Schiedamllegaban noticias nada halagüeñas sobre el estado de la Iglesia. Nuncasufrió tanto, ya que estuvo en su tiempo dividida en dos y tresobediencias, con dos y tres Papas a la vez. Por ella, por la Iglesia,por el Papa y por los Obispos y Príncipes cristianos ofrecía generosasus muchos dolores. Al verla sufrir tan horrendos padecimientos habíapara todos los gustos: Unos la tenían como santa y acudían a supoderosa intercesión ya que obraba muchos milagros. Y otros laconsideraban una histérica y hasta loca y poseída del demonio. Ella oíasin replicar y ofreciendo al Señor cuanto le pasaba.

Liduvina sabla que el dolor, unido al de Cristo, tienevalor redentor. En el museo de arte de Viena hay un hermoso lienzotitulado "Jesús en la Cruz". El autor es un pintor flamenco, Brueghelel Viejo. Sorprende el título, pues Io que el cuadro representa es unramillete de hojas. Cada hoja es un medallón, donde se muestra un dolorhumano. Allí están todos los dolores humanos. En uno de los medallonesestá Jesús en la Cruz. Ese medallón da sentido a todos. Todo dolor,unido a la Cruz, tiene valor redentor. Liduvina partió para unirse alDivino Crucificado el año 1432.


Publicado por cristobalaguilar @ 19:08  | Vidas de Santos
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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