Domingo, 17 de enero de 2010
LOS SÍNTOMAS DE UN VIAJE ASTRAL

No hace falta intentar hacer un viaje astral, que se puede siguiendo algunas técnicas, (teniendo en cuenta que es posible, aunque poco probable sufrir una posesión) para tenerlo. Mucha gente sin saberlo lo ha tenído simplemente durmiendo, en ocasiones. Son sueños muy -- lúcidos -- a la postre y normalmente se recuerdan bastante bíen, dando la sensación de que no se ha soñado, sino que se ha vivido como cosa presente. Veamos cuales son los síntomas de estos -- viajes del alma --, para poder discernír si en algún momento hemos tenido uno de ellos.

Lo primero que sucede en un viaje astral consciente, es la vívida separación del cuerpo astral.
    Cuando esto sucede, el cuerpo físico queda inerte, con la mirada perdida o los ojos cerrados, con unas constantes vitales muy bajas, pero en absoluto dormido.
    La concentración es necesaria, pero no indispensable. Y se puede tener conciencia, o no, de lo que sucede a nuestro alrededor físico mientras el cuerpo astral vuela por otros planos.
    La sensación vívida de la separación puede darse de formas diversas.
    Una de ellas es la sensación de mareo.
    Otra una sensación de movimiento ondular, como el vaivén de las olas del mar.
    Otra mas es la sensación de giro frenético, como si estuviéramos a bordo de una violenta atracción de parque de diversiones.
    Pero la mas común es la sensación de elevamiento.
    Este elevamiento también puede darse de distintas formas.
    Sensación de ponernos de pie.
    Sensación de ponernos de cabeza.
    O sensación de elevación total, como si fuéramos un globo lleno de gas que comienza a elevarse.

    Las primeras impresiones del viaje astral son en relación con nuestro entorno y con nuestro propio cuerpo físico, al que podemos ver postrado, si estamos acostados, o sentado en flor de loto si practicamos una sesión yoguística.
    Precisamente la visión del propio cuerpo resulta bastante desconcertante para la mayoría de las personas que realizan un viaje astral sin tener una buena preparación.

Una vez que el cuerpo astral se ha elevado lo suficiente como para poder ver el cuerpo físico y las estancias que le rodean, sobre todo en las primeras experiencias, es posible que se dedique a viajar por ciertas áreas del mundo físico con cierta prudencia.

    La viveza del viaje hace que veamos las cosas físicas tal y como las vemos habitualmente, es decir, claras y sólidas.
     Las puertas y las paredes, que el cuerpo astral puede atravesar sin el menor esfuerzo, nos atemorizan por su robusta apariencia.

    Después de dar un par de vueltas por nuestro entorno, el cuerpo astral suele dispararse, sin ningún control por nuestra parte, hacia otros planos.

Fdo. Cristobal AGuilar.
Publicado por cristobalaguilar @ 22:29  | El plano Astral
Comentarios (2)  | Enviar
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por estivalizz
Domingo, 14 de febrero de 2010 | 5:09
Hola, nuestra cultura occidental niega lo que no puede ver y comprobar, solo las personas que pasamos por esas cosas sabemos cuanta verdad hay en todo eso . Si los viajes astrales? claro que si. es un mundo que nos hace descubrir que somos espiritu
Publicado por www.LeyCosmica.org
Mi?rcoles, 01 de septiembre de 2010 | 18:20

www.LeyCosmica.org

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