Domingo, 10 de enero de 2010
ESPÍRITUS QUE VUELVEN PARA HACERNOS PETICIONES (III)

Los fantasmas (del griego φάντασμα, "aparición"), en el folclore de muchas culturas, son supuestos espíritus o almas desencarnadas que se manifiestan (aunque no de forma sagrada o hierofanía)entre los vivos de forma perceptible (por ejemplo, tomando unaapariencia visible, produciendo sonidos u olores o desplazando objetos —poltergeist&mdashGui?o,principalmente en lugares que frecuentaban en vida, o en asociación consus personas cercanas. Constituye uno de los tipos más conocidos de superstición.

Quienes dicen haberlos visto los describen como siluetas o sombrasmonocromáticas, por lo general oscuras o blanquecinas, más biendifuminadas o nebulosas, antropomórficas, de carácter inmaterial ytrasparentes a veces, que flotan y pueden no tener contorno definido asus pies. Su aparición no suele sobrepasar el espacio de unos segundos,muy raramente un minuto, y cuando ocurre la temperatura bajasensiblemente, a veces junto a olores penetrantes, ruidos, golpes,música o voces. Su aparición provoca ulteriormente en los seres humanosde su entorno una cierta fatiga o depresión; poseen una cargaelectromagnética que puede ser medida.

Como las leyendas etiológicas, están ligados a un lugar, una leyenda o un mito;algunos, los llamados residuales, realizan siempre los mismos actosrepetitivamente y su actitud no es comunicativa; otras veces sí esconsciente, pero termina siendo esquiva y huidiza, hasta el punto deque podría decirse que parecen tener miedo o angustia ante los seresvivos; sólo unos pocos entre ellos son abiertamente hostiles obenéficos. Algunas veces han sido vistos y grabados traspasando murossólidos; algunos pueden mover o transportar objetos de leve peso.Obedecen a las leyes de la perspectiva, según el punto del espaciodesde el que se los contempla; muchos parecen sólidos y opacos, por loque pueden ser filmados; se reflejan en los espejos y producen ruidossincronizados con sus movimientos (pasos, etc). Generalmente dan laimpresión de ser tan reales como las personas vivientes, aunque sólodurante un período limitado.

Ciertas personas, los llamados clarividentes, medium o chamanes, dicen observarlos con frecuencia o poder comunicarse con ellos; asimismo prácticas conocidas como necromancia o nigromanciaaseguran poder hacer que los muertos se encarnen otra vez brevemente.Según qué tradición, los fantasmas aparecen con distinto atavío, más omenos relacionado con su muerte (el clásico de la literatura occidentales el sudario o sábana mortuoria); el momento difiere, aunque por locomún es a la puesta de sol, a medianoche, en luna llena, a una horafija o en una fecha determinada, por lo general de noche; sin embargohay también apariciones poco puntuales que "se manifiestan" de formaimprevista e imprevisible en cualquier momento, incluso a mediodía. Losparapsicólogos los clasifican en residuales y conscientes; losresiduales repiten siempre lo mismo y parecen ajenos a quienes los ven;los conscientes poseen una actitud comunicativa y pueden interactuarcon los vivos. Algunas ceremonias, como por ejemplo los exorcismos, tienen el poder de alejarlos durante un tiempo o definitivamente.

Los estudiosos del fenómeno afirman que existen también fantasmas de personas vivas (bilocación, doppelganger, fetch...) y documentan también la aparición de fantasmas de animales (por ejemplo el Perro negro, el Dip, la Pesanta o el Cadejo, entre otros), barcos, trenes, aviones, casas y pueblos fantasmas e incluso objetos fantasmas, como los tsukumogami japoneses o los domésticos de parasoles (karakasa) y linternas (chōchinobake).

Pueden aparecerse solos, lo más corriente, o formando grupos,incluso numerosos. Su manifestación en algunos casos es anuncio o avisode algo positivo o funesto por ocurrir. También los hay de carne yhueso: en 1937 la folclorista estadounidense Zora Neale Hurston escuchó en Haití el caso de Felicia Félix-Mentor, fallecida y enterrada en 1907 y viva aún treinta años después como zombi semiconsciente a causa del habitual uso en el animismo vudú de dosis semiletales de drogas/veneno como tetrodotoxina, estramonio o datura que provocan parálisis temporal y locura permanente. Otras alucinaciones visuales o auditivas provocadas por enfermedades como la esquizofrenia o por las drogas, o bien las falsas resurrecciones espontáneas causadas por enfermedades como la rabia, la catalepsia etcétera pueden haber originado asimismo leyendas de aparecidos, revenants, vampiros y no muertosen personas predispuestas por prejuicios cognitivos y tradicionesculturales. Por otro lado, partes del cuerpo humano desaparecidas,amputadas o cercenadas pueden ser percibidas por el cerebro como miembros-fantasma.

 

La creencia en aparecidos (muertos que vuelven a aparecer para encomendar alguna misión) o revenants (lo mismo, en francés), espectros, ánimas del Purgatorio, almas en pena, wraith, kuei, yūrei, strigoi, preta, hantu, almas errantes o fantasmas es muy propia de la naturaleza humana, ha generado y genera una amplia literatura (novela gótica o de terror), inspira la cinematografía y el teatro y ha creado innumerables leyendas y mitos, si es que estos, inversamente, no han creado este bulo; la ciencia considera creer en fantasmas un tipo de superstición muy asentado en la psicología del ser humano, porque se alimenta de la necesidad de vida eterna, como la religión, y sublima una muerte inaceptable y aborrecible por medio del acto apotropaico de creer que la concienciapervive más allá del fin de la misma. Estudios recientes indican quemuchos occidentales creen en fantasmas; en sociedades donde la religióntiene mucho predicamento, como los Estados Unidos, una encuesta demostró que el 32% de sus habitantes cree en fantasmas y en la vida luego de la muerte o más allá, siempre en forma paralela a la religión o de forma menos regulada por un sistema escatológico como han hecho las religiones más frecuentes, que se aprovechan de este meme antropológico para crear estructuras económico-culturales de creencias.

Desde antiguo la mitología, la religión y otras manifestaciones de folklore o literatura han creído, o pretendido creer, en la existencia de entidades sobrenaturales, manifestaciones vitales o númenes más o menos inmmateriales de varios tipos:

  • 1. Abstractos, más o menos alegóricos, como Dios.
  • 2. Naturales o no humanos: inanimados sin movimiento o cosas, einanimados con movimiento o semovientes, como el aire, el agua, elfuego, las plantas, los astros.
  • 3. Naturales animados: animales o animalizados.
  • 4. Antropomórficos.
  • 5. Humanos.

Desde el más primitivo animismo, que otorga vida a todo lo semoviente o dotado de movimiento y evolución, así como a las fuerzas de la naturaleza(el aire, el agua, el fuego, la vegetación, los astros), muchas deestas categorías pueden asociarse, formar criaturas mixtas y recibirdenominación o nombre, como el ángelo los dioses medio animales o animalizados de los egipcios y losjaponeses. El fantasma vendría a ser una entidad entre el cuarto yquinto tipo por su origen humano, bien diferenciada de duendes, diaños, demonios, yōkai, genios, elfos, silfos, hadas y longaevi, restos de religiones desaparecidas a los que Heinrich Heinellamaba "dioses en el exilio". Para la mentalidad moderna, que hadesvitalizado el cosmos transformándolo en una cosa o un mecanicismomuerto y absorbiendo toda su vida en el yo y el antropocentrismo desde el Renacimiento,es más fácil creer por eso en fantasmas que en esos otros tipos decriaturas, cuyo predicamento estaba más extendido por el mundo politeísta antiguo y la Edad Media.El pensamiento prelógico y primitivo no distingue niveles entre lo realy lo imaginario, se rebela contra la idea inaceptable y abstracta de lamuerte y considera que lo aparecido en sueños es indistinto y poseeexistencia real, justificando sus temores y concretándolos desde elmundo onírico o del sueño e identificando la imagen de un serdesaparecido por la muerte que aparece en este con un ser real noafectado por la conclusión, la desaparición y la muerte. Se creeasí en otros grados de existencia, menos patentes pero consideradosreales; es más, se calma así la inquietud existencial que provocan lossentimientos de culpa, de finitud y de muerte.

El Catecismo de la Iglesia Católica no cree en fantasmas porque no admite la existencia del limbo,aunque algunos teólogos sí la postulan. La iglesia católica consideraperjudicial, dañoso, autodestructivo y pecaminoso el uso de la necromancia, la Ouija, el Tarot y de cualquier ceremonia o procedimiento no religioso con el cual se obtenga comunicación con la otra vida; según exorcistas y demonólogos como el padre José Antonio Fortea,recurrir a estos rituales, fuera de ser extremadamente peligroso desdeun punto de vista psicológico, supone dejar puerta abierta para queentre el Diablo. Por otra parte, según la escatología de algunos teólogos, existe un limboal que van las almas, criaturas, seres no humanos y ángeles indecisos,que no son ni buenos ni malos ni se han puesto de parte de nadie,esperando el lugar que Dios les dará cuando ocurra el juicio final.

Según Carol Mitchell, de la UniversidadEstatal de Colorado, la mayoría de los fantasmas actuales son más amistososque los de otras épocas. En una investigación sobre 400 personas que se habíantopado con fantasmas, Mitchell halló que las entidades de otros mundos se habíanvuelto menos extravagantes y salvajes y más prosaicas. Los sujetos de lainvestigación describían a los fantasmas como luces azules o blancas, bolas defuego, o vagas figuras humanas, que se aparecían brevemente en una variedad delugares, incluyendo coches, casas y patios traseros, pero sobre todo en losdormitorios. Hablaban con los miembros de la familia, daban consejos e inclusopedían que vigilasen a los niños. los resultados de la investigación refutanla idea de que los encuentros con fantasmas hayan disminuido en los últimos años.

Fdo. Cristobal AGuilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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