S?bado, 02 de enero de 2010
LAS CENTURIAS DE NOSTRADAMUS

Michel de Nôtre-Dame (14 de diciembre de 1503 – 2 de julio de 1566) o Miquèl de Nostradama en occitano, fue un médico y consultor astrológico provenzal de origen judío, considerado uno de los más renombrados autores de profecías y eventos futuros. Su obra profética Las verdaderas centurias astrológicas y profecías fue publicada por primera vez en 1555.

Desde la publicación del libro, muchas personas se han visto atraídas por sus misteriosos versos (comúnmente escritos en cuartillas). La mayoría de sus seguidores afirman categóricamente que Nostradamus predijo todas las catástrofes del mundo, desde su época hasta el futuro año 3797, fecha en que supuso que acontecerá el fin del mundo. También colaboró con la aristocracia francesa, elaborando horóscopos para la reina Catalina de Médici, prediciendo sorprendentemente la muerte del rey Enrique II y, finalmente, siendo asignado como médico de la corte real por Carlos IX.

En contraste, muchas de las fuentes científicas afirman que la relación que existe entre los eventos mundiales y Nostradamus, es resultado de las traducciones e interpretaciones tendenciosas, con la finalidad de que coincidan plenamente con los acontecimientos que ocurren día a día. Por lo tanto, no hay evidencia cierta de que realmente Michel de Notredame haya hecho que las predicciones que son tan anunciadas tengan una clara identificación a la postre en el tiempo.

Hijo del comerciante Jaume de Nostredame, Michel de Nostredame nació el 14 de diciembre de 1503 (aunque también se ha mencionado que su nacimiento aconteció el 21 de diciembre del mismo año) en Saint-Rémy-de-Provence, al sur de Francia. Judío de origen —su abuelo paterno , llamado Emilio, pertenecía al pueblo judío—, su familia se convirtió, al menos externamente, a la religión católica romana cuando las autoridades de Provenza forzaron a los ciudadanos judíos a convertirse a esta confesión.

De niño, Nostradamus demostró grandes aptitudes para las matemáticas y la astrología. De hecho, sus maestros a menudo se ofendían por el apoyo que demostraba a las teorías presentadas por Copérnico dentro de la astrología.

A la edad de 15 años, Michel ingresó a la Universidad de Avignon Francia para estudiar el bachillerato. Durante un año, logró acreditar el Trivium —unión existente en la época medieval de tres materias: gramática, retórica y lógica—, tiempo tras el cual se vio en la necesidad de buscar una nueva institución donde continuar sus estudios a causa de la clausura de Avignon por la epidemia de peste negra persistente durante esa época. Años después, ingresó a la Universidad de Montpellier para estudiar Medicina, terminando sus exámenes de bachillerato en 1525.

La aparición de la peste bubónica interrumpió nuevamente sus estudios, viéndose obligado a viajar por toda Francia asistiendo a los enfermos a través de la estructuración de mejores dietas en la alimentación y vestimenta de cama, agua y pasillos bien aseados. Mientras se hallaba viajando encontró e intercambió información con varios doctores, alquimistas, cabalistas y místicos renacentistas en la clandestinidad. Sus conocimientos como apotecario le fueron de utilidad para crear la "píldora rosa", la cual fue muy aclamada en la época por ofrecer una solución médica para la peste al contener aparentemente una fuerte dosis de vitamina C.

En 1530 regresa a Montpellier para recibir su doctorado, pero la conservadora de la universidad lo expulsó al descubrir su anterior oficio como apotecario —un aspecto estrictamente prohibido por los estatutos de la universidad—. Después de su expulsión, Michel volvió a ejercer sus conocimientos como apotecario en una sociedad atemorizada por la epidemia de peste existente.


CENTURIA I
I
De noche, sentado y en secreto estudio.
Tranquilo y solo, en la silla de bronce:
Exigua llama saliendo de la soledad,
Hace prosperar lo que no debe creerse en vano.

II
La vara en la mano entre los sacerdotes de Apolo
Por la onda bañada la orla y el pie:
Un miedo y una voz vibran por las mangas:
Esplendor divino. El divino se sienta a mi lado.

III
Cuando la litera por el torbellino se vuelque.
Y los rostros cubiertos por sus capas.
La república por las gentes nuevas vejadas,
Entonces blancos y rojos juzgarán al revés.

IV
Habrá un monarca para el Universo
Que no estará mucho tiempo en paz y con la vida:
Entonces se perderá la barca pesquera.
Se enfrentará al mayor desastre.

V
Perseguidos lo serán para que dure el combate
Por el campo serán más fuertemente oprimidos:
Burgo y ciudad sostendrán mayores luchas
Carcas. Narbonne acabarán extenuadas.

VI
El ojo de Ravenna quedará destituído.
Cuando fallen las alas de sus pies:
Los dos de Brescia habrán reconstruído.
Torino. Vercelli que Galos arrasaron.

VII
Tarde llegado, la ejecución cumplida.
Los vientos contrarios, cartas tomadas por el camino:
Los conjurados XIIIJ de una secta.
Por Rousseau cercenadas las empresas.

VIII
Cuantas veces tomada la ciudad solar
serán cambiadas las leyes bárbaras y vanas:
Tu mal se acerca. Ya no más tributaria
El gran Adriano recorrerá tus venas.

IX
De Oriente vendrá el corazón Púnico
A hostigar a Adriano y a los herederos de Rómulo
Acompañado de la flota Líbica.
Temblando los Malteses y los de las vacías islas cercanas.

X
Serpientes llevadas en jaulas de hierro
Donde los séptimos hijos del Rey son presos
Los viejos y los padres saldrán de su infierno profundo,
para ver morir su fruto con muerte y grito.

XI
El movimiento de los sentidos, corazón, pies y manos
Estarán de acuerdo Nápoles, Lyon y Sicilia
Espadas, fuegos, aguas luego a los nobles Romanos,
Caed, matad, muertos por su débil cerebro.

XII
A poco dirá la hoz brutal y frágil.
De bajo en alto levantada con presteza.
Luego al instante desleal y lábil.
Quien en Verona tendrá el gobierno.

XII
Los exiliados por ira, odio intestino,
Harán al Rey gran conjura:
Secretamente meterán al enemigo por la galería.
Y a sus viejos deudos contra ellos alzarán.

XIV
De la gente esclava canciones, cantos y peticiones.
Cautivos por Príncipes y Señores en las prisiones:
Al porvenir por idiotas sin cabezas,
Serán recibidos por oraciones divinas.

XV
Marte nos amenaza por la fuerza bélica
Setenta veces hará la sangre esparcirse:
Auge y ruina del Eclesiástico,
Y más quienes de ellos nada querrían oir.

XVI
Hoz en el estanque hacia Sagitario,
En su elevada cumbre de exaltación,
Peste, hambruna, muerte por mano militar,
El siglo se acerca a su renovación.

XVII
Durante cuarenta años el Iris no aparecerá,
Durante cuarenta años todos los días será visto:
La tierra árida en sequía crecerá,
Y gran diluvio cuando sea visto.

XVIII
Por la discorde negligencia Gala
Será paso a Mahoma abierto:
De sangre empapada la tierra y el mar del Sena,
El puerto Foceo de velas y naves cubierto.

XIX
Cuando serpientes vengan a circundar al ara.
La sangre Troyana vejado por las Españas:
Por ellos gran número habrán sido mermadas,
Jefe huye, escondido en el pantano entre cañas.

XX
Tours, Orleans, Blois, Angers, Reims y Nantes
Ciudades vejadas por el repentino cambio,
Por lenguas extrañas se levantarán tiendas.
Ríos, dardos, caballería haciendo temblar tierra y mar.

XXI
Profunda arcilla blanca nutre la roca.
Que de un abismo surgirá láctea.
En vano turbados no osarán tocarla.
Ignorando ser en el fondo tierra arcillosa.

XXII
Lo que vivirá y no teniendo sentido alguno,
Vendrá a dañar de muerte a su artífice,
Autun, Chalons, Langres y los dos Senas.
El granizo y el hielo harán gran maleficio.

XXIII
El mes tercero al levantarse el sol.
Jabalí leopardo, en el campo de Marte para combatir.
Leopardo tumbado al cielo extiende su mirada.
Un águila alrededor del sol ve abatirse.

XXIV
En la ciudad nueva pensativo para condenar.
El pájaro de presa al cielo acaba de ofrecerse:
Después de la victoria a los cautivos perdonar.
Cremona y Mantua grandes males habrán sufrido.

XXV
Perdido, encontrado, escondido tanto tiempo.
Será pastor semidiós honrado:
Cuando la luan acabe su gran siglo.
Por otros vientos será deshonrado.

XXVI
El gran rayo cae en hora diurna.
Mal y predicho or portador postulario:
Siguiente presagio cae en hora nocturna,
Conflicto en Reims. Londres: Etrusca pestífera.

XXVII
Bajo la sierra de guayana del cielo golpeada,
No lejos de allá está escondido el tesoro,
Que por largos siglos ha estado cerrado,
Morirá quien lo encuentre, el ojo atravesado por resorte.

XXVIII
La torre de Boucq temerá la fusta bárbara.
Un tiempo, largo tiempo después de la barca hespérica
Ganado, gente, muebles, los dos harán gran daño
Tauro y Libra ¿qué mortal puntada?

XXIX
Cuando el pez terrestre y acuático
Por fuerza vaga al suelo sea llevada.
Su forma extraña suave y horrorosa,
Por mar a los muros muy pronto los enemigos.

XXX
La nave extraña por la tormenta marina,
Abordará cerca de puerto desconocido:
No obstante los signos de rama de palma,
Después de muerte lelga buen consejo tarde venido.

XXXI
Tantos años en Galia las guerras durarán,
Lejos de la carrera del Castulón monarca:
Victoria incierta tres grandes coronarán.
Águilas, Gallo, Luna, León. Sol en marca.

XXXII
El gran Imperio será pronto trasladado
En lugar pequeño, que bien pronto crecerá.
Lugar bien ínfimo de exiguo condado.
Donde en medio vendrá a poner su cetro.

XXXIII
Cerca de un gran puente de llanura espaciosa.
El gran Lyon por fuerzas Cesáreas.
Hará abatir fuera de la ciudad rigurosa.
Por temor las puertas le serán cerradas.

XXXIV
El pájaro de presa volando a la ventana.
Antes del conflicto hace a los franceses honor,
Uno por bueno lo aceptará, uno por ambiguo siniestro:
La parte débil tendrá por buen presagio.

XXXV
El león joven al viejo sobrepasará,
En campo bélico por singular duelo,
En jaula de oro los ojos le atravesará,
Dos choques uno después morir muerte cruel.

XXXVI
Tarde la Monarquía se arrepentirá,
De no haber dado muerte a su adversario,
Pero acabará mucho más consintiendo,
Que toda su sangre por muerte hará deshacer.

XXXVII
Un poco antes que el Sol se oculte
Habrá lucha, grandes multitudes justicieras.
Se unirán, del puerto marino no hay respuesta,
Puente y sepulcro en dos lugares extraños.

XXXVIII
El Sol y el Águila al vencedor juntarán.
Respuesta vana al vacuo le aseguran,
Cuerno ni puñal podrán ser retenidos.
Vindicta paz si acaba a tiempo frenada.

XXXIX
De noche en la cama el supremo estrangula.
Por haber permanecido demasiado rubia elegida.
Por tres el Imperio reemplazado agotado.
A muerte llevará carta, y paquete no leídos.

XL
La tromba falsa disimulando locura.
Hará Bizancio un cambio de leyes.
Saldrá de Egipto, que quiere que se desate.
Edicto cambiando moneda y valor.

XLI
Sitio en ciudad es de noche asaltada.
Pocos escapados, no lejos del mar conflicto,
Mujer de placer, regreso hijo desfallecido.
Veneno y cartas escondidos en el pliego.

XLII
La décima Calenda de abril de hecho gótico.
Resucitado de nuevo por gentes malignas,
El fuego extinto, asamblea diabólica.
Buscando los huesos de d'Amant y Pselin.

XLIII
Antes de que llegue el cambio de Imperio,
Llegará un caso maravilloso,
El campamento enmudecido, el pilar de Porfirio
Puesto, transmutado bajo la roca retorcida.

XLIV
En breve volverán sacrificios.
Contraventores serán llevados al martirio:
No habrán más monjes, abates, ni novicios,
La miel será mucho más cara que la cera.

XLV
Sectario de sectas gran pena al delator
Bestia en teatro, levantado el juego escénico,
De hecho antiguo ennoblecido el inventor.
Por sectas mundo confuso y cismático.

XLVI
Muy cerca de Aux, de Lestore y Miranda,
Gran fuego del cielo en tres noches caerá:
Causa sucederá muy estupenda y asombrosa.
Muy poco después la tierra temblará.

XLVII
Del lago Leman los sermones enojarán.
Días serán reducidos a semanas.
Luego meses, luego años, después todos desfallecerán
Los Magistrados condenarán sus leyes vanas.

XLVIII
Veinte años del reino de la Luna pasados,
Siete mil años otro tendrá su monarquía:
Cuando el Sol tome sus días dejados,
Cuando cumplir y consumada mi profecía.

XLIX
Mucho antes tales intrigas,
Los de Oriente por la virtud lunar:
El año mil setecientos harán grandes cambiós,
Subyugando casi el rincón Aquilonario.

L
De la acuática triplicidad nacerá,
De uno que hará del jueves su fiesta:
Su ruido, loor, reino, su poder crecerá.
Por tierra y mar a los Orientes tempestad.

LI
Jefes de Aries, Júpites y Saturno,
¿Dios eterno qué mutaciones?
Después por largo siglo su malgino tiempo retorna
¿Galicia e Italia, qué emociones?

LII
Los dos malignos de Escorpión conjuntos
El gran señor asesinado en la sala:
Peste a la Iglesia por el nuevo Rey venido,
Europa baja y Septentrional.

LIII
Lástima cuando se vea gran pueblo atormentado,
Y la ley santa en total ruina.
Por otras leyes toda la Cristiandad,
Cuando de oro y plata se encuentre nueva mina.

LIV
Dos revueltas hechas por el maligno hocero.
De reino y siglos hace permita:
El móvil signo en su sitio se coloca.
A dos iguales y de inclinación.

LV
Bajo el opuesto clima Babilónico,
Grande será de sangre la efusión,
Que tierra y mar, aire, cielo será inicuo,
Sectas, hambre, reinos, pestes, confusión.

LVI
Veréis pronto y tarde hacer gran cambio.
Horrores extremos y venganzas,
Que si la Luna conducida por su ángel,
El cielo se acerca a las inclinaciones.

LVII
Por gran discordia la tromba temblará,
Acuerdo roto levantado la testa al Cielo.
Boca sangrante en la sangre nadará,
Al suelo la cara untada de leche y miel.

LVIII
Trinchado el vientre nacerá con dos cabezas,
Y cuatro brazos. ¿Cuántos años enteros vivirá?
Día en que Aquilea celebre sus fastos,
Fossen, Turín, jefe Ferrara seguirá.

LIX
Los exiliados deportados en las Islas,
Al cambio de un más cruel Monarca,
Serán asesinados y puestos en hogueras,
Que de hablar no serán muy parcos.

LX
Un Emperador nacerá cerca de Italia,
Que el Imperio será vendido muy caro,
Dirán con qué gentes él se junta.
Que se le encontrará menos príncipe que carnicero.

LXI
La república miserable infeliz
Será devastada por el nuevo magistrado,
Su gran montón del exilio maleficio
Hará Suevia arrebatar su gran contrato.

LXII
La gran pérdida, lástima, que harán las letras.
Antes que el cielo de Latona perfecto,
Hubo gran diluvio más por ignaros cetros,
Que por largos siglos no se verá rehecho.

LXIII
Las flores pasadas disminuido el mundo,
Largo tiempo la paz tierras inhabitadas.
Hermana marchará por Cielo, tierra y onda.
Luego de nuevo las guerras suscitadas.

LXIV
De noche Sol pensarán haber visto
Cuando el puerco semi hombre se vea,
Rudio, canto, batalla al Cielo batir apercibido,
Y bestias brutas hablando se oirán.

LXV
Niño sin manos jamás visto tan grande locura,
El niño Real al juego de bolos herido.
El en pozo rotos fulgurados yendo a moler.
Tres bajo las cadenas por la mitad partidos.

LXVI
Quien desde entonces llevará las noticias,
Después de uno vendrá a respirar,
Viviers, Tournon, Montferrant y Pradelles,
Granizo y tempestad le hará suspirar.

LXVII
El gran hambre que siento acercarse,
Frecuentemente rondar, después ser universal,
Tan grande y largo que llegará a arrancar
Del bosque raíz y, el niño del pecho.

LXVIII
¡Oh que horrible y desgraciado tormento!
Tres inocentes que serán entregados,
Veneno sospechado, mal guardada traición,
Puesto en horror por verdugos borrachos.

LXIX
La gran montaña redonda de siete estadios,
Después paz, guerra, hambre, inundación.
Rodará lejos abismando grandes regiones,
Aún antiguas, y gran fundación.

LXX
Lluvia, hambre, guerra en Persia no cesada.
La fe muy grande traicionará al monarca:
Por fin en Galia comenzado,
Secreto augur para un ser parco.

LXXI
La torre Marina tres veces tomadda y retomada.
Por Españoles, Bárbaros y Ligurios:
Marsella y Aix, Arles por los de Pisa,
Devastación, fuego, hierro, saqueada Aviñon por Thurinc.

LXXII
De toda Marsella de habitantes cambiada,
Carrera y persecución hasta cerca de Lyon,
Narbona, Toulouse, por Burdeos ultrajadas,
Muertos cautivos casi un millón.

LXXIII
Francia tiene cinco partes por negligencia asediadas,
Túnez, Argel atacados por Persas:
León, Sevilla, Barcelona caída,
No soportará el combate por los Venecianos.

LXXIV
Después de haber estado navegarán a Egipto,
El gran socorro vendrá hacia Antioquía:
El pelo negro crespo sujetará el Imperio,
Barba de bronce se asará en la brochera.

LXXV
El tirano Siena ocupará Savona,
El fuerte ganado soportará combate marino:
Las dos armadas por la marca de Ancona.
Por miedo el jefe se examina.

LXXVI
De un hombre temido tal proferido será,
Que las tres hermanas habrán hecho el nombre:
Luego gran pueblo por lengua y hecho dirá,
Más que ningín otro tendrá fama y renombre.

LXXVII
Entre dos mares levantará promontorio,
Que luego morirá por la muerte del caballo:
El suyo Neptuno plegará vela negra.
Por Calpre y flota cerca de Rocheval.

LXXVIII
De un jefe avejentado nacerá sentido apagado.
Degenerando por saber y por armas:
El jefe de Francia por su hermana temido,
Campo dividido, concedido a los gendarmes.

LXXIX
Bazaz, Lectore, Condon, Ausch, Agine
Ahitos de leyes, querellas y monopolio:
Porque Bourd, Tolouse Bay pondrá en ruina,
Renovar queriendo su tauropolio.

LXXX
De la sexta clara esplendor celesta.
Vendrá tronar tan fuerte en la Borgoña,
Después nacerá monstruo de muy odiosa bestia,
Marzo, Abril, Mayo, Junio gran desastre y ruina.

LXXXI
Del rebaño humano nueve serán puestos aparte,
Del juicio y consejo separados,
Su fuerza será dividida en parte,
Kappa, Theta, Lambda muertos prohibidos dispersaos.

LXXXII
Cuando las columnas de madera gran temblor,
De austera conducta, cubierta de rúbrica.
Tanto vaciará fuera gran asamblea.
Temblar Viena y el país de Austria.

LXXXIII
La gente extraña dividirá botines.
Saturno en Marte su mirada furiosa.
Horrible extraño a Toscanos y Latinos.
Griegos que estarán a golpear curiosos.

LXXXIV
Luna oscurecida en las profundas tinieblas,
Su hermano pasa de color ferruginoso.
El gran escondido largo tiempo bajo tinieblas,
Entibiará hierro en la presa sanguina.

LXXXV
Por la respuesta de Dama Rey turbado,
Embajadores despreciarán su vida,
El grande a sus hermanos falseará doblado.
Por dos morirán ira, odio y envidia.

LXXXVI
La gran Reina cuando se vea vencida
Hará exceso de masculino valor.
Sobre caballo, río pasará totalmente desnuda,
Después, por el hierro, a fe hará ultraje.

LXXXVII
En el nosogeo fuego del centro de la tierra,
Hará templar alrededores de ciudad nueva
Dos grandes rocas largo tiempo harán guerra,
Luego Aretusa enrojecerá nuevo río.

LXXXVIII
El divino mal sorprenderá al gran Príncipe,
Un poco antes habrá mujer desposado
Su apoyo y crédito de golpe será débil.
Consejo morirá por la cabeza rapada.

LXXXIX
Todos los de Lérida estarán en el Mosela,
Llevando a la muerte a todos los del Loira y Sena.
El curso marino vendrá cerca de la alta vela,
Cuando Españoles abrirán toda vena.

XC
Burdeos, Poiters al son de la campaña.
A gran batalla irán hasta el Angon.
Contra Galos será su tramontana.
Cuando el monstruo odioso nacerá cerca de Orgon.

XCI
Los Dioses harán a los humanos aparición.
Por lo que serán autores de gran conflicto,
Antes Cielo visto serán espada y lanza,
Que hacia la mano izquierda será mayor aflicción.

XCII
Bajo uno la paz en todos sitios será clamada,
Pero no por mucho tiempo pillaje y rebelión,
Por rechazo ciudad, tierra y mar mermados.
Muertos y cautivos el tercio de un millón.

XCIII
Tierra Itálica junto a montes temblaría.
León y Gallo no muy confederados,
En lugar de miedo el uno al otro ayudarán.
Sólo Catulones y Celtas moderados.

XCIV
En el puerto Selin el tirano llevado a la muerte
La libertad sin embargo no recuperada:
El nuevo Marte por venganza y remordimiento,
Dama por fuerza de espanto honrada.

XCV
Ante Monasterio hallado niño gemelo,
De heroica sangre de monje y vetusto:
Su fama por secta lengua y potente sonido.
Que se dirá grandemente educado el gemelo.

XCVI
El que tenga a cargo destruir
Templos, y sectas, cambiados por fantasía:
Más a las rocas que a los vivos hará daño,
Por lengua ornada de orejas recogida.

XCVII
Lo que hierro, llama no supo lograr,
La dulce lengua al consejo hará:
Por reposo, sueño, el Rey hará soñar,
Más al enemigo en fuego, sangre militar.

XCVIII
El jefe que haya conducido pueblo infinito
Lejos de su cielo, de costumbres y lengua extraña
Cinco mil en Creta y Tesalia acabados,
El jefe huido salvado en la marina granja.

XCIX
El gran monarca que hará compañía
Con dos Reyes unidos por amistad:
¡Oh qué suspiro dará la gran comarca!
Hijos de Narbona alrededor, que piedad.

C
Largo tiempo en el cielo será visto gris pájaro,
Cerca de Dole y Toscana tierra:
Llevando en el pico una verdeante rama
Morirá pronto grande y acabará la guerra.

CENTURIA II
I
Hacia Aquitania por las Islas Británicas
De entre ellas mismas grandes incusiones:
Lluvias, heladas harán tierras inicuas,
Puerton Selín fuerte hará invasiones.

II
Las testa azul hará las testa blanca
Tanto mal como Francia ha hecho bien:
Muerto en la antena, gran ahorcado baja la rama,
Cuando presas de los suyos el Rey dirá cuánto.

III
Por el calor solar bajo el mar
Del Negroponto los peces medio cocidos,
Los habitantes los comerán,
Cuando Roda y Genner carezcan de pan.

IV
Desde Mónaco hasta Sicilia,
Toda la playa se convierta en desolada,
No habrá barrio, ciudad ni villa,
Que por los Bárbaros pillada sea y robada.

V
Que en pez, hierro y carta encerrados
Fuera saldrá, quién después hará la guerra,
Tendrá por mar su flota bien remada,
Apareciendo cerca de la Latina tierra.

VI
Cerca de las puertas y dentro de dos ciudades
Habrá dos axotes como nunca vio nada igual,
Hambre, dentro la peste, por el hierro fuera arrojados,
Pedir socorro al gran Dios inmortal.

VII
Entre varios a las islas deportados
Un ser nacido con dos dientes en la garganta:
Muriendo de hambre los árboles perdidos,
Para ellos nuevo Rey, nuevo edicto les forja.

VIII
Templos sagrados a la primera forma Romana,
Rechazarán los profundos fundamentos,
Tomando sus leyes primeras y humanas,
Persiguiendo, no totalmente, a los santos de los cultos.

IX
Nueve años el reino magro en paz estará,
Luego estallará sed tan sanguinaria.
Por él gran pueblo sin fe ni ley morirá.
Matado por otro mucho más clemente.

X
Antes de mucho tiempo todo quedará arreglado
Esperamos un siglo bien siniestro:
Es estado de máscaras y de solitarios bien cambiado:
Pocos encontrarán que en us filas quieran estar.

XI
El próximo hijo del mayor llegará a estar,
Tan elevado hasta el reino de los fuertes:
Su áspero gloria cada uno temerá.
Pero sus hijos del reino echados fuera.

XII
Ojos cerrados, abiertos de antigua fantasía,
El hábito de los solitarios será reducido a la nada:
El gran monarca castigará su frenesí,
Arrebatar de los templos el tesoro antes que nada.

XIII
El cuerpo sin alma no está ya en sacrificio,
Día de la muerte cambiado en natividad:
El espíritu divino hará al alma felíz,
Viendo el verbo en su eternidad.

XIV
En Tours, Gien, en guardia estarán ojos penetrantes,
Descubrirán de lejos la gran serena:
Ella y su séquito al puerto estarán entrando.
Combate, empujad, potencia soberana.

XV
Un poco antes monarca asesinado
Cástor, Pólux en nave, astro de crines:
El erario público por tierra y mar vaciado,
Pisa, Asti, Ferrara, Turín tierra prohibida.

XVI
Nápoles, Palermo, Sicilia, Siracusa.
Nuevos tiranos, fulgurantes fuegos celestes:
Fuerza de Londres, Gante, Bruselas y Susa,
Gran hecatombe, triunfo hará fiestas.

XVII
El campo del templo de la virgen vestal.
No alejado de Eze y montes Pirineos:
El gran conducto está escondido en la maleza,
Norte lanzados ríos y viñas injertadas.

XVIII
Nueva y lluvia súbita, impetuoso.
Impedirá súbitamente a los dos ejércitos:
Piedra, cielos, fuegos hacer la mar pedregosa,
La muerte de siete tiera y mares súbitamente.

XIX
Recién llegados a lugar construido sin defensa,
Ocupar la plaza hasta entonces inhabitable:
Prados, casas, campos, ciudades tomar a placer
Hambre, peste, guerra, extensión grande laborable.

XX
Hermanos y hermanas en diversos sitios cautivos,
Se encontrarán pasando delante del monarca:
Contemplar sus ramificaciones interpretadas,
Desagradable ver mentón, frente, naríz, las marcas.

XXI
El embajador enviado por birremes,
A medio camino por desconocidos repelido:
De refuerzo vendrán cautro trirremes,
Cuerdas y cadenas en Negroponto cargados.

XXII
El campo Ascop de Europa partirá
Acercándose cerca de la Isla sumergida:
De Arton ejército falange doblegará,
Ombligo del mundo la más grande voz subrogada.

XXIII
Palacios, pájaros, por pájaro perseguido,
Pronto tras el Príncipe advenido:
Cuantas veces fuera del río enemigo expulsado,
Fuera sostenido vuelo de pájaro capturado.

XXIV
Bestias feroces de hambre ríos tragar,
La mayor parte del campo contra Hister estará,
En jaula de hierro el grande hará llevar,
Cuando nada el hijo de Germano observará.
XXV

La guardia extranjera traicionará fortaleza.
Esperanza y sombra de más elevado matrimonio:
Guardia engañada caída en la presa.
Loira, Saona, Ródano, Gar a muerte ultraje.
XXVI

Por el favor que la ciudad hará
Al grande que pronto perderá campo de batalla
Huida las filas Pablo Tesino verterá,
Sangre, fuegos muertos ahogados a golpe de hacha.
XXVII

El divino verbo será desde el cielo golpeado,
Quien no podrá avanzar más adelante:
Volviendo a encerrar el secreto sellado,
Quien irá por encima y por delante.
XXVIII

El penúltimo con el apellido del profeta.
Tomará a Diana por su día y descanso:
Lejos vagará por frenética testa.
Y librando un gran pueblo de impuestos.

XXIX
El Oriental saldrá de sus sede.
Pasar los montes Apeninos para ver la Galia:
Traspasará el cielo, las aguas y nieve.
Y uno a uno golpeará con su contribución.

XXX
Uno a quien los dioses de Aníbal infernales,
Harán renacer, terror de los humanos:
Nunca más horror pudieron contar las jornadas,
Que sucedido venga por Babel a los Romanos.

XXXI
En Campania el Cassilino hará tanto,
Que no se verá que de aguas los campos cubiertos:
Ante el paso de la lluvia de largo tiempo,
Fuera de los árboles nada se verá de verde.

XXXII
Leche, sin ranas escurrirá en Dalmacia,
Conflicto dado, peste cerca de Baleens
Grande será el gemido por toda Eslovenia,
Entonces nacerá monstruo cerca y dentro de Ravena.

XXXIII
Por el torrente que desciende de Verona,
Por entonces que en Pau guiará su entrada:
Un gran naufragio y no menos en el Garona,
Cuando los de Gennes marcharen a su encuentro.

XXXIV
La ira insensata de combate furioso,
Hará en mesa por hermanos el hierro brillar:
Separar, herido, curioso.
El fiero duelo hará en Francia daño.

XXXV
En dos mansiones de noche el fuego prenderá,
Muchos dentro asfixiados y quemados:
Cerca de dos ríos pero sólo uno llegará:
Sol Arq y Caper todos serán muertos.

XXXVI
Del gran Profeta las cartas serán tomadas,
Entre las manos del tirano quedarán,
Defraudar a su rey serán su meta.
Pero su rapiña bien pronto le preocupará.

XXXVII
De este gran número que se le enviará.
Para socorrer al fuerte asediado,
Peste y hambre todo devorarán.
Fuera de los setenta que serán salvados.

XXXVIII
De condenados será hecho gran número.
Cuando los Monarcas se hayan reconciliado:
Pero uno de ellos estará tan contrario,
Que apenas juntos estarán unidos.

XXXIX
Un año antes del conflicto Itálico,
Germanos, Galos, Españoles en el fuerte,
Buscará el escollo casa de república,
Donde fuera de unos pocos, serán sofocados muertos.

XL
Un poco después sin demasiado intervalo,
Por mar y tierra será hecho gran tumulto,
Mucho más grande será la pugna naval,
Fuegos, animales, que más harán de insulto.

XLI
La gran estrella durante siete días arderá,
Nublado hará dos soles aparecer.
El gran mastín todas las noches aullará.
Cuando el gran pontífice cambiará de terreno.

XLII
Gallo, perros y Gatos de sangre serán ahitos,
Y de la plaga el tirano encontrado muerto,
En la cama de otro, piernas y brazos rotos.
Quien no tenía miedo de morir, muerte cruel.

XLIII
Durante la estrella cabelluda aparente,
Los tres grandes príncipes serán hechos enemigos:
Golpeados por el cielo paz en tierra temblorosa,
Pau, Timbre ondeante, serpiente sobre el borde puesta.

XLIV
El águila empujada en torno de pabellones,
Por otros pájaros de alrededor será perseguida:
Cuando el sonido de címbalos, tubos y campanas
Rendirán el sentido de la dama insensata.

XLV
Demasiado el cielo llora al Andrógino procreado,
Cerca del cielo sanre humana derramada:
Por muerte demasiado tarde gran pueblo recreado,
Tarde y pronto llega la ayuda esperada.

XLVI
Después de gran lucha humana mayor se apresta
El gran motor los siglos renuevan:
Lluvia, sangre, leche, hambre, hierro y peste,
En el cielo luz verde, corriendo larga centella.

XLVII
El enemigo gran anciano duelo muerte por veneno,
Los soberanos por infinito sojuzgados:
Piedras llover, esconder bajo el vellón.
Por muerte artículos en vano son llevados.

XLVIII
El gran ejército que pasará los montes.
Saturno en el Arco girando del pez Marte:
Venenos escondidos bajo cabezas de salmones,
Su jefe colgado en cuerda de izar.

XLIX
Los consejeros del primer monopolio,
Los conquistadores seducidos por Melita:
Rodas, Bizancio para sus exponentes polo.
Tierra necesitarán los perseguidores en la huida.

L
Cuando los Hainault, de Gante y de Bruselas
Vean en Langres el asedio puesto.
Tras sus flancos habrán guerras crueles.
La plaga antigua será peor que el enemigo.

LI
La sangre del justo en Londres será escasa,
Quemados por rayos de veintitrés los seis,
La dama antigua caerá de puesto alto.
De misma secta muchos serán muertos.
LII
En varias noches la tierra temblará,
En la primavera dos esfuerzos seguidos,
Corinto, Efeso en los dos mares nadará.
Guerra abierta por dos valientes de lucha.

LIII
La gran peste de ciudad marítima,
No cesará hasta que la muerte sea vengada
Del juesto sangre tomada por maldita sin crimen.
De la gran dama por ocultación ni ultrajada.

LIV
Por gente extranjera y Romanos lejana
Su gran ciudad tras ellos muy turbada,
Hija sin demasiado diferente dominio,
Tomado el jefe, terror de no haber sido arrasada.

LV
En el conflicto el grande que poco valía
A su último hará cosa maravillosa.
Mientras que Hadriano verá lo que quería,
En el banquete puñal al orgulloso.

LVI
Lo que peste y daga no han sabido definir
Muerte en el pozo cumbre del cielo batida:
El Abate morirá cuando ve arruinar,
Los del naufragio al escollo queriendo asirse.

LVII
Antes del conflicto el grande caerá
El grande ha muerto, muerto demasiado súbitamente.
Nave medio perfecta, la mayor parte nadará,
Tras el río de sangre la tierra teñida.

LVIII
Sin pie ni mano diente agudo y fuerte,
Por multitud al fuerte del puerto y el mayor nacido,
Cerca del puerto desleal transportado,
Selino brilla, pequeño, grande llevado.

LIX
Flota gala por apoyo de gran guardia,
Del gran Neptuno y sus tridentes sólidos.
Ocupaba Provenza por sostener gran banda.
Más Marte Narbona por jabalinas y dardos.

LX
La fe Púnica en Oriente rota.
Gran lud y Ródano, Loira y Tajo cambiarán.
Cuando el mulo el hambre haya repuesto.
Flota derrotada, sangre y cuerpos nadarán.

LXI
Euge, Tamins, Gironda y La Rochelle.
¡Oh sangre Troyana Muerte en el puerto de la flecha!
Tras el río en el fuerte puesta la escala.
Puntas fuego gran matanza bajo la brecha.

LXII
Mabus pronto entonces morirá, llegará.
De gente y bestias una horrible derrota.
Luego de golpe la venganza se verá,
Ciento, mano, sed, hambre, cuando corra el cometa.

LXIII
El Galo a Asón bien poco sojuzgará,
Pau, Marne y Sena harán sus furias a Perme,
Quien el gran muro contra ellos levantará:
El menor en el muro el grande perderá la vida.

LXIV
Secar de hambre, de sed, gente Genovesa,
Esperanza próxima se desvanecerá,
Sobre punto tembloroso será ley Gebenita,
Flota en el gran puerto no podrá fondear.

LXV
El parque inclinado gran calamidad,
Por Hesperia e Insubria hará,
el fuego en nave peste y cautividad.
Mercurio en el Arco Saturno fenecerá.

LXVI
Por grandes peligros el cautivo escapado,
Poco tiempo grande ha cambiado fortuna:
En el palacio el pueblo es atrapado.
Por buen augurio la ciudad asediada.

LXVII
El rubio de naríz ganchuda acometerá.
Por el duelo y echará fuera,
Los exiliados dentro hará volver a poner,
En los lugares marinos acometiendo a los más fuertes.

LXVIII
Del Aquilón los esfuerzos serán grandes,
Sobre el océano estará la puerta abierta:
El reino en Isla será restablecido.
Temblará Londres por vela descubierta.

LXIX
El rey Galo por la Céltica diestra,
Viendo discordia de la gran Monarquía.
Sobre las tres partes hará florecer su cetro,
Contra la capa de la gran Jerarquía.

LXX
El dardo del cielo se extenderá,
Muertos hablando de gran ejecución,
La piedra en el árbol la valiente gente rendida,
Ruido humano monstruo purga expiación.

LXXI
Los exiliados en Sicilia llegarán,
Para librar del hambre a la gente extranjera,
Al romper el día los Celtas le fallarán
La vida permanece a razón Rey se rinde.

LXXII
Ejército Céltico en Italia vejada,
De todas partes conflictos y gran pérdida,
Romanos huídos ¡Oh Galia golpeada!
Cerca del Tesino Rubicón pugna incierta.

LXXIII
En el lago Fucino de Benac la orilla,
Príncipe de Leman en el puerto del Orguión,
Nacido de tres brazos predice bélica imagen,
Por tres coronas al gran Endimión.

LXXIV
De Sens, de Autun llegarán hasta el Ródano,
Para pasar hacia los montes Pirineos,
La gente salir de la marca de Ancona
Por tierra y mar seguirá en grandes oleadas.

LXXV
La voz oída del insólito pájaro,
Sobre el cañón del respiral suelo,
Tan alta se elevará del grano la tarifa.
Que el hombre del hombre será antropófago.

LXXVI
Rayo de Borgoña será caso portentoso,
Que por lo que sea no podría ser,
De su senado sacro hecho vergonzoso.
Hará saber a los enemigos el asunto.

LXXVII
Por arcos fuegos, pez y por fuegos rechazados,
Gritos aullidos en la medianoche oídos:
Dentro se han metido por las murallas rotas,
Por canículas los traidores huídos.

LXXVIII
El gran Neptuno de la profundidad del mar.
De gente Púnica y sangre Gala mezclada:
Las Islas a sangre para el tardió remar.
Más le dañará que el oculto mal guardado.

LXXIX
La barba crespa y negra por ingenio.
Sojuzgará a la gente cruel y fiera:
El gran Chirén sacará a los lejos,
Todos los cautivos por Selín bandera.

LXXX
Tras el conflicto del dañado la elocuencia,
Por poco tiempo se trama falso descanso:
No se admite los grandes a la entrega,
Los enemigos son vueltos a propósito.

LXXXI
A través de fuego desde el cielo la ciudad casi quemada:
El Urn amenaza Deucalion nuevamente:
Sardinia molestada por los Púnicos,
Después de que Libra deje su Phaethon.

LXXXII
A través de hambre, la presa hará el lobo prisionero,
El agresor estará en extremo dolor.
El heredero teniendo la última antes de él.
El grande no escapará en el medio de la muchedumbre.

LXXXIII
El gran comercio de la gran Lyons cambiado,
La otra parte se vuelca a la ruina
Presa a los soldados barren afuera por pillaje:
A través de la montaña Jura y Suevia llovizna.

LXXXIV
Entre Campania, Siena, Florencia, Toscana,
Seis meses nueve dias sin una gota de lluvia:
La extraña lengua en tierra Dálmata,
Va a invadir, devastar toda la zona.

LXXXV
La vieja barba llena bajo la severa estatua
Hecha en Lyon sobre el Águila Celta:
El pequeño persevera muy lejos:
Ruido de armas en el cielo: Mar de Liguria rojo.

LXXXVI
Ruina para la flota cerca del Mar Adriático:
La tierra tiembla, se conmociona sobre el aire puesto en tierra:
Egipto tiembra Mahometanos incrementan,
El Heraldo se rinde para llorar.

LXXXVII
Después vendrá de remotos confines,
Príncipe Germano, sobre trono dorado:
La esclavitud y aguas reencontradas,
La dama sirve, su tiempo ya no es adorado.

LXXXVIII
El circuito del gran hecho ruinoso,
El hombre séptimo del quinto será:
De un tercio más grande el extranjero belicoso,
Mouton, Lutecia, Aix no garantizará.

LXXXIX
Un día se dividirán los dos grandes dueños,
Su gran poder aumentará:
La tierra nueva estará en sus elevadas garras,
Para el sanguinario el número está contado.
XC
Por vida y muerte cambiado el reino de Hungría,
La ley será más áspera que generosa:
Su gran ciudad de aullidos, quejas y gritos,
Cástor y Pólux enemigos en la lid.

XCI
Sol saliendo un gran fuego lejos se verá,
Ruido y claridad yendo hacia Aquilón,
En el círculo muerte y gritos oirán,
Por espada fuego, hambre, la muerte los espera.

XCII
Fuego color de oro del cielo en tierra visto,
Golpeado del alto nacido, hecho caso maravilloso:
Gran asesinato humano: presa del gran sobrino,
Muertos de espectáculos escapado el orgulloso.

XCIII
Muy cerca del Tiber junto a la Libitina,
Un poco antes de la gran inundación:
El jefe de la nave preso, puesto en la sentina,
Castillo, palacio en conflagración.

XCIV
Gran Pau, gran mal para Galos recibirá,
Vano terror en marítimo Lyon:
Pueblo infinito por el mar pasará.
Sin escapar un cuarto de millón.

XCV
Los lugares poblados serán inhabitables.
Para los campos habrá gran división:
Reinos dados a prudentes incapaces.
Entonces grandes hermanos muerte y disensión.

XCVI
Antorcha ardiendo en el cielo será vista de noche,
Cerca del final y del principio del Ródano,
Hambre, espada, tarde el socorro llegado.
El Persa vuelve a invadir Macedonia.

XCVII
Romano Pontífice guárdate de acercate.
De la ciudad que dos ríos bañan,
Tu sangre irá cerca de allí a ser esculpida,
Tu y los tuyos cuando florezca la rosa.

XCVIII
Quien de sangre rocía el rostro,
De la víctima próxima sacrificio,
Temiendo en Leo, augurios por presagio,
Pero llevado a muerte por la prometida.

XCIX
Terror Romano que interpretó augurio.
Por gente Gala mucho será vejado:
Pero nación Celta remerá la hora.
Boreas, ejército demasiado lejos lo habrá empujado.

C
Dentro de las islas tan horrible tumulto.
Bien pronto no habrá más que bélica lucha.
Tan grande será de los predadores el insulto,
Que se vendrá a alinear en la gran liga.

CENTURIA III
I
Tras combate y batalla naval,
El gran Neptuno en su máximo esplendor:
Rojo adversario de terror se tornará pálido,
Poniendo al gran Océano en terror.

II
El divino Verbo dará a la substancia.
Comprendidos cielo, tierra, oro oculto a la leche mística,
Cuerpo, alma, espíritu teniendo toda potencia,
Tanto bajo sus pies como en la sede Celta.

III
Marte y Mercurio, y la plata toda junta,
Hacia el Mediodía extrema sequía:
Al fondo de Asia se dirá que la tierra tiembla,
Corinto, Efeso entonces perplejos.

IV
Cuando esté cerca la ausencia de los lunares,
Del uno al otro sin distar grandemente,
Frío, sequía, peligros en las fronteras,
En el propio sitio donde el oráculo dio comienzo.

V
Tras larga ausencia de los dos grandes luminarias,
Que ocurrirá entre Abril y Marzo:
¡Oh qué precio!: pero dos grandes generosos
Por tierra y mar socorrerán en todas partes.

VI
En el templo cerrado la masa no entrará,
Los ciudadanos dentro su fuerte cargarán:
Caballos, bueyes, hombres, la onda el muro tocará
Por hambre, sed, bajo los más débiles armados.

VII
Los fugitivos, fuego del cielo sobre las picas,
Conflicto cercano de cuervos remolones,
Desde tierra se grita, ayuda, socorro celestial,
Cuando cerca de los muros serán los combatientes.

VIII
Los Cimbrios junto a sus vecinos,
Despoblar casi a España lograrán:
Gentes amontonadas, Guyena y Lemosinos,
Estarán en liga y le harán campaña.

IX
Burdeos, Ruen y La Rochelle unidos,
Se mantendrán alrededor del gran mar Océano,
Anglos, Bretones, y los Flamencos unidos,
Los perseguirán hasta cerca de Ruen.

X
De sangre y hambre la mayor calamidad,
Siete veces se apresta a la marina plaga:
Mónaco en hambre, sitio tomado, cautividad,
El gran preso golpea encerrado en jaula.

XI
Las armas batir al cielo larga estación,
El árbol en medio de la ciudad caído:
Tomado, orín, espada, frente a tizón,
Cuando el monarca de Hadria sucumba.

XII
Por el tumor de Heb, Po, Tag, Tiber y Roma.
Y por el estanque Leman y Aretino:
Los dos grandes jefes y ciudades de Garona,
Presos, muertos, ahogados. Partir humano botín.

XIII
Por rayo en el arco oro y plata fundidos,
De dos cautivos el uno al otro comerá:
De la ciudad la mayor extensión,
Cuando sumergida la flota nadará.

XIV
Por la descendencia del gallardo personaje.
De Francia ínfima, por el padre infeliz:
Honores, riquezas, trabajo en su avanzada edad,
Por haber creído el consejo de un hombre probo.

XV
Corazón, vigor, gloria el reino cambiará
De todos los puntos en contra teniendo a su adversario:
Entonces Francia infancia por muerte sojuzgará,
Un gran Regente será entonces más contrario.

XVI
Un príncipe Inglés, Marte tiene su corazón de cielo,
Querrá perseguir su fortuna próspera:
De los dos duelos uno le atravesará la bilis
¡Ay de él! Bienamado de su madre.

XVII
Monte Aventino arder de noche será visto,
El cielo oscuro de golpe en Flandés,
Cuando el Monarca perseguirá a su sobrino,
Cuando gentes de la Iglesia cometerán tropelías.

XVIII
Después de la lluvia de leche bastante larga,
En varios lugares de Reims el cielo golpeado:
¡Oh qué conflicto de sangre cerca de ellos se apresta!
Padre e hijos Reyes no osarán acercarse.

XIX
En Luca sangre y leche lloverá,
Un poco antes cambio de pretor:
Gran peste y guerra, hambre y sed se verá,
Lejos de donde morirá su príncipe rector.

XX
Por las comarcas del gran río Bético,
Lejos de Iberia en el reino de Granada:
Cruces rechazadas por gentes Mahométicas,
Uno de Córdoba traicionará la comarca.

XXI
En el Crustamín por el mar Adriático,
Aparecerá un horrible pez,
De cara humana y cola acuática,
Que se pondrá a salvo del anzuelo.

XXII
Seis días al asalto ante la ciudad dada:
Librada será fuerte y áspera la batalla:
Tres la rendirán y a ellos perdonada,
El resto a fuego y sangre pasados.

XXIII
Si Francia pasa ultramar del mar Ligur,
Tú verás en islas y mares encerrado:
Mahoma contrario más mar Adriático,
Caballos y Asnos tu roerás los huesos.

XXIV
De la empresa gran confusión.
Pérdida de gente, tesoro innumerable:
Tú no debes hacer mayor tensión,
Francia a mi decir haces que seas recordable.

 

Fdo. Cristobal Aguilar.




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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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