Lunes, 28 de diciembre de 2009
LOS PELIGROS DE LA OUIJA (II)

Aunque ya hablamos en su tiempo de este tema, me pareció interesante volver a recordarlo, tras bastante tiempo, viendo los peligros que entraña este -- juego --, tanto porque se pueden derivar problemas de tipo psicológico, psicosomático (lo mas comunes) y también como cristianos existe la posibilidad (aunque remota) de una posesión u obsesión diabólica a traves de la misma. Veamos y hablemos de ello. EL AUTOR DEL BLOG.

En el primer grupo, se hallarían los "curiosos". Solo les atrae, el poder experimentar si "aquello" realmente funciona. En segundo lugar, quienes tratan de "aferrarse" a un método que les permita seguir en contacto, con sus seres queridos que ya dejaron este mundo. Finalmente, los que desean explorar, investigar o indagar, desde una perspectiva -según cada cual- parapsicológica, transcendentalista, espiritual, o incluso extraterrestre. Entre los primeros, observamos que frecuentemente y tras algunas sesiones, dejan de practicar la Ouija, una vez saciada su curiosidad y cuando tales experiencias dejan de ser "novedosas". Entre los segundos, dependiendo del grado de aceptación que otorguen a los mensajes recibidos, pueden trasformarse en verdaderos defensores de una forma de comunicación con otros planos de existencia; o bien desengañados y perdida su fe, desistirán en su empeño.

Personalmente, me decanto por una etiología psíquica del fenómeno. Y al decir psíquica, también me refiero con ello, a que se produzca una sintonización con ese "almacén de información" que es el "inconsciente colectivo" de la humanidad. Pero independientemente de valoraciones personales, es evidente que la Ouija puede entrañar algunos contenidos peligrosos. Para quienes aceptan la hipótesis "espiritista", ven tales riesgos, en una presunta vinculación con entidades desencarnadas. Según esta creencia, al practicar la "Ouija" abriríamos las puertas hacia otras dimensiones cercanas a la nuestra, pero a su vez imperceptibles. Siempre siguiendo con esta hipótesis, en muchas ocasiones, quienes se comunicarían con nosotros, serían seres que en ocultismo reciben el nombre de "bajos astrales" o "cascarones". Es decir, "entidades" poco evolucionadas y muy aferradas todavía al mundo físico; o bien "espíritus sin luz" o "almas en pena" que quieren manifestar su estado de "angustia" al mundo de los vivos. Con la práctica de la Ouija, sus participantes podrían verse afectados por las energías negativas de las que son portadoras tales "entidades". Muchos creen, incluso, que en ciertos casos, hasta podría hablarse de "posesiones" de alguno de los participantes por algún tipo de entidad maligna.

 

Pese a todo lo anterior, creo que los mayores peligros que entraña la práctica de la Ouija, son los que tienen relación con los aspectos psicológicos y emocionales de los participantes. La Ouija posee un alto grado de atracción; ello, es indudable. Nos abre las puertas a unos universos desconocidos, sean estos "interiores" o "exteriores"; y ello siempre puede aportar una cierta fascinación. Personas inmaduras, sugestionables, ansiosas, o simplemente que estén atravesando un mal momento en sus vidas, son un "caldo de cultivo" excelente, para que la adicción haga acto de presencia.

Por ello, nunca nos debemos obsesionar con tal práctica, ni con los mensajes. No creamos a pies juntillas todo lo que se nos trasmite a través de sus comunicados. Cuidado con las medias verdades, a veces son más peligrosas que las mentiras. En muchas ocasiones, los participantes solo se acuerdan de aquellas cosas trasmitidas con cierta coherencia y consideradas como "verificables"; pero se hace caso omiso de muchas imprecisiones, ambigüedades y datos contradictorios.

Por otro lado, nunca la deben practicar personas con componentes psicológicos obsesivos. Cualquier mensaje en forma amenazante o catastrofista hacia ellos, puede desembocar en trastornos neuróticos difíciles de superar. No creo que la práctica con la Ouija pueda generar ningún proceso psicopatológico. Pero, si activar ciertos desequilibrios subyacentes, dentro del individuo. Puede destapar contenidos inconscientes y desarrollar una problemática psíquica que hasta ese momento permanecía latente, aunque oculta y ajena a la conciencia del individuo.

Sé, que para quienes han perdido a alguien allegado, la práctica de la Ouija puede convertirse en un consuelo que puede hacer más llevadero los instantes de intenso dolor. Pero no es el momento más oportuno para ser objetivos. En estos casos, la necesidad de creer puede nublar nuestro espíritu crítico. En dicho estado, donde la afectividad y el equilibrio emocional están afligidos, es el momento menos propicio para realizar este tipo de prácticas.

Personalmente creo, que la única finalidad que se le debe otorgar a la práctica de la Ouija, es la de la investigación. Pero siempre que ésta se elabore aportando nuestro más puro espíritu analítico.

Usar la ouja puede abrir las puertas a los demonios tanto exteriores como interiores (el que lea entienda) y por lo tanto NO LO RECOMIENTO A NADIE, es mejor usar otras cosas que a parte de extender la mente son mucho mejores. El demonio usa como puerta este juego y también es posible que algunos espíritus desencarnados (de personas muertas) que pueden hacerse pasar por familiares o amigos. Si quieres saber mas sobre este tema, en el apartado LOS EXORCISMOS, de este mismo blog, encontrarás sendos artículos, en donde incluso se habla de la procedencia de esta -- tabla juego --.

Fdo. Cristobal Aguilar.
Publicado por cristobalaguilar @ 20:33  | Los Demonios
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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