S?bado, 26 de diciembre de 2009
EVANGELIO DICTADO DE JESÚS - EVANGELIO APÓCRIFO - PARTE FINAL

Bueno por fin os traigo el final de este evangelio que nos ha dado para varios artículos, creo que 6 concretamente y bastante extensos. Espero que os haya servido para arrojar luz entre las tinieblas. De todas formas os aconsejo la lectura de la Bíblia y más concretamente del Nuevo Testamento, pero esta vez los que estan aprobados por la Iglesia que vereis que tienen grantes similitudes unos y otros. Por tanto no estamos tan lejos de la luz como parece. EL AUTOR DEL BLOG.

CAPITULO 84

Resurrección de Jesús

El ángel junto al sepulcro (1-5).El alma luminosa y llena de fuerza está más cerca de Dios (6). Mensajes y conducción a través de ángeles (7-8). La misión del cuerpo terrenal y del cuerpo espiritual de Cristo (9). La transformación del cuerpo físico de Jesús. La cruz con o sin cuerpo (10-13)

1. Terminado el sábado, cuando comenzó a amanecer el día primero de la semana, temprano en la mañana, vino María Magdalena al sepulcro, trayendo los aromas que había preparado, y con ella también vinieron otras.

 

2. Y mientras iban se decían entre sí: "¿quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?"; pues era grande. Y cuando llegaron al lugar y miraron, vieron que la piedra estaba removida.

 

3. Pues he aquí que hubo un gran terremoto. El ángel del Señor descendió del Cielo, removió la piedra de la entrada y se sentó sobre ella. Su figura era como un relámpago y su vestidura blanca como la nieve. Los guardias se asustaron tanto que cayeron como muertos al suelo.

 

4. Y el ángel dijo a las mujeres: "¡no temáis! Sé que buscáis a Jesús, que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, tal como El había dicho.

 

5. "¡Venid, ved el sitio donde el Señor yacía! Y apresuraos y decid a Sus discípulos que ha resucitado de la muerte. Y he aquí que os precede a Galilea; allí Le veréis. He aquí que os lo he dicho". (Cap. 84, 1-5)

 

6. Y entraron y no encontraron el cadáver de Jesús. Entonces corrieron y fueron a Simón Pedro y al otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijeron: "han tomado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde Lo han puesto". (Cap. 84, 6)

 

7. Y corrieron y fueron al sepulcro, miraron adentro y vieron los paños de lino allí colocados y el sudario que había envuelto Su cabeza, no junto a los paños de lino, sino doblado en un lugar aparte.

 

8. Y sucedió que se desconcertaron sobremanera, pues he aquí que dos ángeles se pusieron junto a ellos, llevando vestiduras blancas resplandecientes, y les dijeron: "¿por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado, y ved, os precede a Galilea, donde Le veréis. (Cap. 84, 7-8)

 

9. "¿No os acordáis de que os dijo, estando aún en Galilea, que El, el Hijo del hombre, sería crucificado y resucitaría pasado el tercer día?" Y se acordaron de Sus palabras. Salieron deprisa y huyeron del sepulcro, pues estaban temblando y espantados. Tampoco hablaron a nadie de ello, pues tenían miedo.

(Cap. 84, 9)

 

10. María se quedó llorando ante el sepulcro. Y mientras lloraba se inclinó y miró dentro del sepulcro, y vio a dos ángeles de blancas vestiduras, uno a la cabecera y otro a los pies de donde había yacido el cadáver de Jesús. Y le dijeron: "mujer, ¿por qué lloras?"

 

11. Ella les dijo: "porque han tomado a mi Señor y no sé dónde Lo han puesto". Y mientras decía esto se volvió y vio a Jesús allí de pie, y no reconoció que era Jesús.

 

12. Jesús le dijo: "mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?" Ella, creyendo que era el hortelano, Le dijo: "Señor, si Tú Te Lo has llevado, dime dónde Lo has puesto, que yo Lo iré a buscar". Jesús le dijo: "¡María!" Entonces ella se volvió y Le dijo: "¡Rabboni!", que quiere decir Maestro.

 

13. Jesús le dijo: "no Me toques, pues aún no he subido a Mi Padre; pero ve a Mis hermanos y diles: subo a Mi Padre y a vuestro Padre, a Mi Dios y a vuestro Dios". (Cap. 84, 10-13)

 

14. María Magdalena fue y contó a los discípulos que había visto al Señor y que El le había dicho estas cosas a ella y encargado de comunicar Su resurrección de entre los muertos. (Cap. 84, 14)

 



 

CAPITULO 85

Jesús resucitado se aparece a dos discípulos en Emaús

La ceguera de aquellos que estaban contra Mí.Cambios en los ámbitos de las jerarquías satánicas después de Mi ascensión (14-16)

1. El mismo día, dos discípulos iban a la aldea de Emaús, que está a tres horas de Jerusalén. Y hablaban entre sí de todo lo que había sucedido.

 

2. Y mientras iban hablando sucedió que Jesús mismo se les acercó e iba con ellos; pero sus ojos estaban retenidos, de modo que no podían reconocerle.

 

3. Y les dijo: "¿de qué habláis entre vosotros, que vais tan tristes?"

 

4. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, contestó: "¿eres Tú el único forastero en Jerusalén que aún no se ha enterado de lo que aquí ha sucedido en estos días?" y El les dijo: "¿qué?"

 

5. Y Le contaron acerca de Jesús de Nazaret, que había sido profeta, poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo, y acerca de cómo Lo entregaron los sumos sacerdotes y sus autoridades, para que fuese condenado a muerte, y acerca de cómo Lo crucificaron. "Sin embargo, nosotros esperábamos que sería El quien liberaría a la tierra de Israel; y, a pesar de todo, en estos últimos tres días han sucedido aquí todas estas cosas.

 

6. "Sí, y varias mujeres de las nuestras nos sorprendieron. Fueron de madrugada al sepulcro y no encontraron el cadáver. Y vinieron diciendo que se les habían aparecido ángeles, que les dijeron que ha resucitado.

 

7. "Y algunos de los nuestros fueron al sepulcro y hallaron todo como las mujeres habían dicho; pero a El no Lo vieron".

 

8. Entonces El les dijo: "¡oh, sois necios y perezosos de corazón y no creéis lo que dijeron los profetas! ¿No tenía Cristo que sufrir todo esto para entrar en Su gloria?"

 

9. Y comenzando por Moisés y por todos los profetas, les enseñó acerca de todas las Escrituras que a El se referían.

 

10. Y se acercaron a la aldea a la que iban. Y El hizo como si quisiera seguir adelante, pero Le insistieron diciendo: "quédate con nosotros, pues está atardeciendo y el día casi ha terminado". Y entró, para quedarse con ellos.

 

11. Y sucedió que, mientras estaba sentado a la mesa con ellos, tomó pan y el fruto de la vid, dio gracias y lo bendijo, partió el pan y se lo dio. Y se les abrieron los ojos y Lo reconocieron; y desapareció de su vista.

 

12. Y se dijeron el uno al otro: "¿no ardían nuestros corazones mientras en el camino nos hablaba y nos explicaba las Escrituras?" Y en seguida se levantaron y volvieron a Jerusalén, y allí encontraron reunidos a los once con sus seguidores. Y éstos dijeron: "el Señor en verdad ha resucitado, y se ha aparecido a Simón".

 

13. Y ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo Lo reconocieron al partir el pan.

 

14. Mientras ellos iban hacia Emaús, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a Caifás lo que había sucedido.

 

15. Y se reunieron con los ancianos, deliberaron y dijeron: "he aquí que, mientras los soldados dormían, vinieron algunos de Sus discípulos y se llevaron Su cadáver. ¿Y no es José de Arimatea uno de Sus discípulos?

 

16. "Por eso pidió el cadáver a Pilato, para poder sepultarlo en su jardín, en su propia sepultura. Demos pues dinero a los soldados, para que digan que Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron el cadáver mientras ellos dormían. Y si llegase la cosa a oídos del procurador, nosotros le persuadiremos y os protegeremos". (Cap. 85, 1-16)

 


CAPITULO 86

 

Jesús se aparece en el templo y se acaban los sacrificios de sangre

Los acontecimientos espirituales en los días posteriores al fallecimiento físico de Jesús, en Jerusalén y alrededores (1-8)


1. Sucedió el mismo día, a la hora del sacrificio en el templo. Se apareció entre los tratantes de animales y aves, Uno vestido de blanco, resplandeciente como la luz, llevando en su mano un látigo de siete cuerdas.

 

2. Al verlo, los comerciantes y compradores huyeron aterrorizados, y algunos cayeron como muertos al suelo, pues se acordaron de que antes de Su muerte Jesús les había arrojado del recinto del templo de la misma manera.

 

3. Y algunos contaron que habían visto a un fantasma, y otros que habían visto al crucificado, y que había resucitado de la muerte.

 

4. Y cesaron los sacrificios en el templo aquel día, pues todos tenían miedo de vender o de comprar; y dejaron libres a sus presas.

 

5. Y los sacerdotes y ancianos propagaron el rumor de que los que habían contado esto estaban borrachos y no habían visto nada. Pero muchos aseguraron que Le habían visto con sus propios ojos y que habían sentido en sus espaldas los azotes, pero que fueron incapaces de defenderse; pues al intentar algunos más valientes alargar sus brazos, no pudieron agarrar la figura que ellos veían, ni coger el látigo que les golpeaba.

 

6. Y desde aquel día éstos creyeron en Jesús, en que había sido enviado por Dios para liberar a los oprimidos y rescatar a los cautivos. Y cambiaron y no pecaron más.

 

7. Se apareció también a otros en amor y compasión, y les curaba tocándoles y les liberaba de las manos del perseguidor. Y muchas y parecidas cosas se contaron de El, y muchos decían : "en verdad el Reino de Dios ha venido".

 

8. Y algunos de los que estaban muertos y que se levantaron cuando Jesús resucitó de entre los muertos, se aparecieron y fueron vistos por muchos en la ciudad santa, y un gran temor se apoderó de los malos, mientras que la luz y la alegría llenó el corazón de los justos. (Cap. 86, 1-8)

 



 

CAPITULO 87

Jesús se aparece a Sus discípulos

¿Por qué pudieron ver los discípulos al Resucitado?(1-2). La cruz sin cuerpo, un símbolo de la resurrección y de la victoria sobre las tinieblas (3-6). ¿Redención sólo por la fe? (7). Bautizado por el Espíritu Santo (8). El amor desinteresado abarca a todo lo que es (9). Llevar una vida consagrada a Dios (10). El espíritu de Dios utiliza el vocabulario y los conceptos del transmisor humano, el significado de los cuales está sometido a las modificaciones que trae el tiempo. Las Comunidades en Cristo hasta el tiempo de luz (11-15)

1. La tarde de ese día, del primer día de la semana, los discípulos estaban reunidos, y tenían cerradas las puertas por temor a los judíos. Entonces vino Jesús y, puesto en medio de ellos, les dijo: "la paz sea con vosotros". Se aterrorizaron, creyendo ver a un espíritu.

 

2. Y El les dijo: "ved que Soy Yo mismo, tal como Me habíais visto antes. Un espíritu puede verdaderamente aparecerse en carne y hueso, tal como veis que tengo. Ved Mis manos y pies; tocad y ved".

(Cap. 87, 1-2)

 

3. Y habiendo dicho esto, les mostró las manos y los pies. Entonces los discípulos se alegraron, al ver al Señor.

 

4. Tomás, llamado Dídimo, uno de los discípulos, les dijo: "si no veo en Sus manos las marcas de los clavos y pongo mi dedo en las marcas de los clavos, y meto mi mano en Su corazón, no lo creeré". El dijo a Tomás: "mira Mis manos, Mi corazón y Mis pies; extiende tu mano y pon tu dedo en la marca de los clavos y pon tu mano en Mi corazón, y no seas incrédulo, sino creyente".

 

5. Y Tomás Le dijo: "¡Señor mío y Dios mío!" Y Jesús le dijo: "Tomás, porque Me has visto, has creído: bienaventurados los que no ven pero creen.

 

6. Entonces Jesús les dijo de nuevo: "la paz sea con vosotros. Igual que a Mí Me envió Mi Padre, así os envío Yo". Y habiendo dicho esto sopló sobre ellos y les dijo: "recibid el Espíritu Santo; predicad el evangelio y anunciad a todos los pueblos la resurrección del Hijo de Dios. (Cap. 87, 3-6)

 

7. "Enseñadles la santa ley del amor, que os he dado. A los que renuncien a sus pecados, les sean perdonados, y a los que sigan pecando, les sean mantenidos. (Cap. 87, 7)

 

8. "Bautizad a los que crean y se arrepientan, bendecidles y ungidles y haced la ofrenda pura de los frutos de la tierra, que he dispuesto para memoria Mía. (Cap. 87, 8)

 

9. "He aquí que he sacrificado Mi cuerpo y Mi sangre en la cruz, para redimir al mundo de los pecados contra el amor y de los sacrificios de sangre y fiestas del pasado. (Cap. 87, 9)

 

10. "Y ofreceréis el pan de la vida y el vino de la Redención en una ofrenda pura con incienso, tal como está escrito de Mí, y comeréis y beberéis de ellos en memoria de que he liberado a todos los que creen en Mí de la antigua servidumbre de vuestros antepasados. (Cap. 87, 10)

 

11. "Pues éstos habían hecho un dios de su vientre, y sacrificaban a este dios a las inocentes criaturas de la Tierra, en vez de la naturaleza carnal de ellos mismos.

 

12. "Y comían la carne y bebían la sangre, para su propia corrupción, destruían sus cuerpos y acortaban su vida, al igual que los paganos, que no conocen la verdad, o que, conociéndola, la han transformado en mentira.

 

13. "Como Yo os envío, enviaréis vosotros también a otros, para que hagan estas cosas en Mi nombre"; y les impuso Sus manos.

 

14. Y del mismo modo que con los apóstoles, también nombró profetas y evangelistas y pastores, un sacerdocio santo, e impuso Sus manos a todos los que habían elegido como diáconos, a cada uno de los cuatro veces doce.

 



 

15. Y a éstos corresponde la dirección y la conducción de la Comunidad universal, a fin de que todos sean irreprochables, cada uno en su puesto, en la unidad del cuerpo de Cristo. (Cap. 87, 11-15)

CAPITULO 88

El octavo día después de la resurrección

Israel y Jerusalén están allí donde hay hombre que cumplen la voluntad de Dios. El mundo pecaminoso no reconoce a los verdaderos hijos e hijas de Dios, y tampoco a la elevada mujer que prepara el camino a Cristo (1-3). El irradia Su luz, a través de ella, a toda la Tierra (4-7). Los hombres de buena voluntad encuentran el camino al interior (8). Las tinieblas sucumbirán, en la lucha contra la Luz del mundo (9-10). El acto redentor de Cristo impidió al ángel femenino llevar a cabo sus intenciones: la involución de todas las formas de vida y la disolución de la Creación (11-12)

1. Y pasados siete días, otra vez estaban los discípulos en la sala superior. Las puertas estaban cerradas. Entonces vino Jesús y, estando en medio de ellos, dijo: "la paz sea con vosotros". Y Le reconocieron en la cena sagrada conmemorativa.

 

2. Y les dijo: "amaos unos a otros, y a todas las criaturas de Dios. Sin embargo, os digo que no son hombres todos los que tienen forma humana. ¿Son a imagen y semejanza de Dios los hombres o las mujeres que practican la violencia, la opresión y la injusticia, que más pronto hablan la mentira que la verdad?

 

3. "No, en verdad, hasta que no hayan renacido y acogido el espíritu del amor y de la sabiduría en sus corazones; pues sólo entonces serán hijos e hijas de Israel, y cuando sean de Israel serán, como tales, hijos de Dios. Y por eso vine al mundo, y por eso he sufrido en manos de los pecadores". (Cap. 88, 1-3)

 

4. Y Jesús dijo: "estuve en medio del mundo, y fui visto y oído estando en la carne, y hallé a todos los hombres más que saciados de sus propias avideces y embriagados de sus propias necedades, y a nadie encontré hambriento o sediento de la sabiduría de Dios. Mi alma está de duelo por los hijos humanos; pues sus corazones son ciegos y su alma sorda, y no oyen Mi voz.

 

5. "Estas son las palabras que os he dicho mientras todavía estaba con vosotros, para que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, los Profetas y los Salmos, referente a Mí".

 

6. Y les abrió el entendimiento para que pudiesen captar la Escritura, y les dijo: "así está escrito, y así correspondía a Cristo, que sufriera y resucitara de entre los muertos al tercer día. Y debían ser predicados la penitencia y el perdón de los pecados en Mi nombre a todos los pueblos, empezando por Jerusalén. Y vosotros sois testigos de ello.

 

7. "Y os envío la promesa de Mi Padre, al que no habéis visto en la Tierra; pues en verdad os digo que así como el mundo entero ha sido destruido por el pecado y la vanidad de una mujer, así será salvado por la ingenuidad y la verdad de una mujer, y por vosotros será salvado. (Cap. 88, 4-7)

 

8. "Alegraos por tanto y regocijaos, pues vosotros sois más benditos que nadie en la Tierra; pues vosotros, Mis doce mil, sois los que redimiréis el mundo entero. (Cap. 88, 8)

 

9. "Y de nuevo os digo que cuando el gran tirano y los siete tiranos comenzaron a luchar en vano contra la luz, no sabían con quién o contra quién luchaban.

 

10. "Pues no vieron más que una luz deslumbrante, y cuando lucharon desperdiciaron su energía, uno contra otro, y así es. (Cap. 88, 9-10)

 

11. "Y por eso tomé una cuarta parte de su fuerza, para que no tuvieran tanta fuerza ni persistieran en sus malos actos.

 

12. "Pues mediante involución y evolución se consumará la Redención del mundo: mediante el descenso del Espíritu a la materia y la ascensión de la materia al Espíritu, a través de todos los tiempos".

 



 

(Cap. 88, 11-12)

 

 

CAPITULO 89

Jesús se aparece en el lago de Genesaret

El Resucitado sale al encuentro de Sus discípulos (1-5).Los verdaderos discípulos: indicadores de camino, y no pastores; rocas de fe y de plenitud en Dios. Las Comunidades Originarias son el único rebaño del Pastor Cristo (6-8). Las llaves del Reino del Cielo (9). "Ceñido" y conducido por el yo humano, o por el Eterno (10). Lo que haga tu prójimo, no te concierne ( 11-12)

1. Después de esto, se apareció Jesús de nuevo a los discípulos junto al lago de Tiberíades, del siguiente modo: estaban juntos Simón Pedro y Tomás, llamado Dídimo; y Natanael, el de Caná de Galilea, y Santiago y Juan y otros dos de Sus discípulos.

 

2. Pedro les dice: "voy a pescar". Le dicen: "vamos contigo". Salieron y subieron en seguida a una barca, y en aquella noche no cogieron nada. Y llegada la mañana, se hallaba Jesús en la playa; pero los discípulos no sabían que era Jesús.

 

3. Entonces Jesús les dijo: "hijos, ¿tenéis algo de comer?" Ellos Le respondieron: "no lo suficiente para todos; sólo un pan pequeño, un poco de aceite y unos cuantos frutos secos". Y El les dijo: "esto será suficiente: venid y comed".

 

4. Y los bendijo y comieron hasta saciarse. Y había también allí una jarra llena de agua, y la bendijo igualmente, y he aquí que se convirtió en fruto de la vid.

 

5. Y ellos se maravillaron y dijeron: "es el Señor". Y ningún discípulo se atrevió a preguntarle: "¿quién eres?"; pues sabían que era el Señor.

 

(Cap. 89, 1-5)

 

6. Esta era la sexta vez que Jesús se mostraba a Sus discípulos, después de haber resucitado de entre los muertos. Cuando hubieron comido, Jesús dice a Pedro: "hijo de Jonás, ¿Me amas más que a éstos?" El Le dice: "sí, Señor, Tú sabes que Te amo". Le dice: "apacienta a Mis corderos". Por segunda vez le dice: "Pedro, hijo de Jonás, ¿Me amas?" El Le dice: "sí, Señor, Tú sabes que Te amo". El le dice: "apacienta a Mis ovejas".

 

7. Le dice por tercera vez: "Pedro, hijo de Jonás, ¿Me amas?" A Pedro le entristeció que por tercera vez le dijera: ¿Me amas? Y Le dijo: "Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que Te amo".

 

8. Jesús le dice: "apacienta a Mi rebaño. En verdad, en verdad te digo: tú eres una roca de la gran roca, y sobre esta roca edificaré Mi Comunidad y te levantaré por encima de Mis Doce, para que seas Mi administrador en la Tierra, el punto central de unidad de los Doce, y otro será llamado y elegido para ocupar tu lugar entre los Doce, y tú serás el servidor de los servidores y apacentarás a Mis carneros, a Mis ovejas y a Mis corderos. (Cap. 89, 6-8)

 

9. "Y otro se levantará y enseñará muchas cosas que Yo ya os he enseñado y difundirá el evangelio entre los paganos, con gran celo. Pero las llaves del Reino de los Cielos se las daré a aquellos que te sigan en Mi espíritu y obedezcan Mi ley. (Cap. 89, 9)

 

10. "Y otra vez te digo: cuando eras joven, te ceñías el cinturón e ibas adonde querías; pero cuando envejezcas, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde no quieres". Esto lo dijo indicando con qué muerte había de glorificar a Dios. (Cap. 89, 10)

 

11. Y cuando había dicho esto, le dijo: "sígueme". Pedro se volvió y vio al discípulo al que Jesús amaba. Y al verle, dijo a Jesús: "Señor, y éste ¿qué hará?". Jesús le dijo: "si Yo quisiera que éste permaneciese hasta que Yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme".

 

12. Corrió entre los hermanos la voz de que aquel discípulo no moriría; mas Jesús no dijo, "no morirá", sino: "si Yo quisiera que éste permaneciese hasta que Yo venga, ¿a ti qué?" (Cap. 89, 11-12)

 



 

CAPITULO 90

¿Qué es la verdad?

Acerca de la capacidad de entender la verdad eterna (1-3). Todo es consciencia (4-5). El hombre sólo puede captar la verdad realizada. Alcanzar la perfección (6-11). ¿Quién tiene la verdad? (12). Quien no tiene amor desinteresado, no está viviendo en la verdad y no la reconoce. Cada hombre es conducido de acuerdo con su estado de consciencia (13-16)

1. Y otra vez estaban los Doce reunidos en el círculo de las palmeras, y uno de ellos, Tomás, dijo a los otros: "¿qué es la verdad?; pues las mismas cosas parecen diferentes a diferentes hombres, y hasta al mismo hombre, en diferentes momentos. ¿Qué es pues la verdad?"

 

2. Y mientras así hablaban, se apareció Jesús en medio de ellos y dijo: "la verdad, una y absoluta, está sólo en Dios; pues nadie, ni un único hombre, sabe lo que sólo Dios -que está en todo- sabe. A los hombres se les puede revelar la verdad, de acuerdo con su capacidad de entender y captar.

 

3. "La única verdad tiene muchas caras, y uno ve sólo una cara, otro, otra, y algunos ven más que otros, según les ha sido dado. (Cap. 90, 1-3)

 

4. "Mirad este cristal: aunque haya una sola luz manifiesta en doce facetas, en cuatro veces doce, y cada faceta refleje un rayo de luz, y uno contemple una faceta y otro otra faceta, no obstante sólo hay un cristal, y una luz que brilla en todas ellas.

 

5. "Y ved que cuando uno sube a un monte y ha alcanzado cierta altura, dice: allí está la cima del monte, alcancémosla; y he aquí que cuando ha alcanzado esa altura, hay otra más alta, hasta que llega a la cima desde la que ya no se ve ninguna otra, si es que ha podido alcanzarla. (Cap. 90, 4-5)

 

6. "Así sucede también con la verdad. Yo Soy la Verdad, el Camino y la Vida, y a vosotros os he dado la verdad que he recibido de arriba. Y lo que es visto y recibido por uno, no es visto ni recibido por otro. Lo que a uno le parece verdad, a otro no le parece verdad. Los que están abajo en el valle no ven lo que ven los que están en la cima del monte.

 

7. "Pero para cada uno la verdad es según la ve su mente, hasta que una verdad más elevada le sea revelada. Al alma que pueda recibir más luz, se le dará más luz. Por consiguiente no condenéis a los otros, para no ser condenados vosotros.

 

8. "Cuando guardéis la sagrada ley del amor, la cual Yo os he dado, la verdad os será revelada más y más, y el Espíritu de la verdad, que viene de arriba, os guiará a toda la verdad, aunque sea a través de muchos caminos errados, al igual que la nube de fuego guió a los hijos de Israel a través del desierto.

 

9. "Confiad en la luz que tenéis, hasta que una luz más elevada os sea dada. Buscad más luz y tendréis abundancia. No descanséis hasta que encontréis.

 

10. "Dios os da toda la verdad, para la liberación y perfeccionamiento del alma, como escalera de muchos peldaños. La verdad de hoy la dejaréis por la verdad más elevada de mañana. Esforzaos por alcanzar la perfección.

 

11. "Los que guarden la santa ley que he dado salvarán sus almas, da igual cuán diferentemente vean la verdad que les he dado. (Cap. 90, 6-11)

 

12. "Muchos Me dirán: Señor, Señor, éramos celosos para con Tu Verdad. Pero Yo les diré: no, vuestro celo era sólo para que otros la vieran tal como vosotros la veíais, y ninguna otra verdad aparte de ésa. La fe sin amor al prójimo está muerta. El amor es el cumplimiento de la ley. (Cap. 90, 12)

 

13. "¿De qué les aprovechará la fe que han adoptado, si no la ejercen en justicia? Los que tienen amor lo tienen todo, y sin amor nada tiene valor. Que cada uno guarde lo que reconoce como la verdad, por amor y sabiendo que donde no hay amor la verdad es letra muerta y no sirve de nada.

 

14. "Restan la bondad, la verdad y la belleza; pero la mayor de ellas es la bondad. Si algunos han odiado a sus hermanos y endurecido su corazón para con las criaturas que vienen de las manos de Dios, ¿cómo pueden ver la verdad de su salvación, si sus ojos están ciegos y su corazón endurecido para con la Creación de Dios?

 

15. "Tal como he recibido la verdad, así os la he dado. Que cada uno la reciba según su luz y capacidad de entenderla, y no persigáis a los que la reciben conforme a una interpretación diferente;

 

16. "pues la verdad es el poder de Dios, y al final reinará por encima de todos los errores. No obstante, la ley sagrada que he dado es comprensible para todos, y justa y buena. ¡Que todos la cumplan, para la redención de sus almas!".

(Cap. 90, 13-16)

 

 



 

CAPITULO 91

Los reglamentos para la Comunidad (1ª parte)

El lenguaje que es vibración (1-4).Otorgación del nombre y bautismo de los recién nacidos. Educar en la honestidad (5-6). Educación de los niños que van creciendo (7). Integrarse en el principio de vida de la Comunidad: sosiego y armonía (8). El bautismo espiritual. El mandamiento "ora y trabaja". El Angel de la Comunidad. Los Ancianos. El consejo de los Ancianos. El Libro de la Comunidad (9). El ungido (10)

1. Después de Su resurrección de la muerte, Jesús estuvo aún noventa días con María, Su madre, y María Magdalena, que había ungido Su cuerpo, y María Cleofás y los Doce y sus seguidores, enseñándoles y contestando sus preguntas acerca del Reino de Dios.

 

2. Y cuando estaban sentados, durante la Comida con el Señor, María Magdalena Le preguntó: "Maestro, ¿quieres explicarnos ahora el orden del Reino de Dios?".

 

3. Y Jesús respondió diciendo: "en verdad te digo a ti, María, y a cada uno de Mis discípulos, que el Reino de los Cielos está dentro de vosotros. Pero viene el tiempo en que lo de dentro se hará manifiesto en el exterior, para salvación del mundo.

 

4. "El orden es en verdad bueno y provechoso, pero por encima de todo está el amor. Amaos unos a otros y amad a todas las criaturas de Dios, y en esto todos los hombres verán que sois Mis discípulos". (Cap. 91, 1-4)

 

5. Entonces, uno Le pregunto: "Maestro, ¿quieres que los hijos sean admitidos en la Comunidad por la circuncisión, así como lo ordenó Moisés?" Y Jesús contestó: "para los que están en Cristo, no hay ni circuncisión ni derramamiento de sangre.

 

6. "Llevad al hijo, después de ocho días, dando gracias y orando, al Padre, que está en el Cielo. Que los padres le den nombre y un Anciano derrame agua pura sobre su coronilla, como está escrito en los Profetas. Que los padres velen para que sea educado en la honestidad, para que no coma carne ni beba bebidas fuertes, ni hiera a las criaturas que Dios ha puesto al hombre en sus manos para que las proteja".

(Cap. 91, 5-6)

 

7. Y otro Le preguntó: "¿Maestro, cómo quieres que ellos vayan creciendo?" Y Jesús dijo: "a partir de los siete años, o cuando empiecen a diferenciar el mal del bien y aprendan a buscar el bien, que vengan a Mí: que, dando gracias y orando, reciban la bendición de manos del Anciano o del Angel de la Comunidad, y exhortadles a abstenerse de comer carne, de las bebidas fuertes o de cazar criaturas inocentes de Dios; pues ¿acaso están ellos en un nivel inferior al de los caballos o las ovejas, para los que tales cosas son contra natura?" (Cap. 91, 7)

 

8. Y siguió preguntando: "cuando venga a nosotros alguien que coma carne y beba bebidas fuertes, ¿debemos admitirlo?" Y Jesús le dijo: "que tales hombres se queden en el antepatio hasta que hayan purificado los errores más graves; pues hasta que no los capten y se arrepientan no serán capaces de recibir las instrucciones más elevadas". (Cap. 91, 8)

 

9. Y otro Le preguntó: "¿cuándo quieres que reciba el bautismo?" Y Jesús contestó: "después de otros siete años, o cuando conozcan las enseñanzas y hagan lo que es bueno, y hayan aprendido un trabajo artesanal del que puedan vivir y den pasos firmes por el camino correcto. Que pidan entonces la iniciación y que sean examinados por el Angel o el Anciano de la Comunidad, y que éstos vean si son dignos, y que agradezcan y oren y se sumerjan en el agua purificadora, para que emerjan a una nueva vida y reconozcan a Dios como Padre y prometan respetar la ley sagrada y mantenerse alejados del mal de este mundo". (Cap. 91, 9)

 

 



10. Y a su vez otro Le preguntó: "Maestro, ¿cuándo deben recibir la unción?" Y Jesús contestó: "cuando hayan alcanzado la edad de la madurez y se hayan manifestado en ellos los siete diferentes dones del Espíritu; que entonces el Angel rece por ellos y dé gracias y les dé el sello de la unción. Es bueno que todos sean puestos a prueba en cada grado durante 7 años. Pero dejad que esto ocurra en cada uno según su crecimiento en el amor y en la sabiduría de Dios". (Cap. 91, 10)


 

CAPITULO 92

Los reglamentos para la Comunidad (2ª parte)

Matrimonio o vida en pareja,una unión según la ley del amor desinteresado y de la fidelidad. Matrimonio en la Comunidad, una alianza con Dios (1-3). Los padres son responsables de sus hijos, ante Dios. La casa padre-madre. No hay que considerar a los hijos como una propiedad. Acerca de las parejas espirituales duales y la formación de "hijos espirituales" (4). Acerca de las Comidas con el Señor, en la Comunidad. Repaso de la semana. Ninguna ceremonia (5). Formas y actos externos son concesiones, y no legitimidades (6-7)

1. Y otro Le preguntó: "Maestro, ¿quieres que entre nosotros se casen las parejas como entre los pueblos de la Tierra?" Y Jesús respondió diciendo: "entre algunos es usual que una mujer se case con varios hombres que le dicen: sé tú nuestra mujer y quita nuestra ignominia. Entre otros es usual que un hombre se case con varias mujeres que le dicen: sé tú nuestro esposo y quita nuestra ignominia; pues los que aman sienten que es una mancha el no ser amados.

 

2. "Pero a vosotros, Mis discípulos, os quiero mostrar un camino mejor y más perfecto: un matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer que están unidos a través del amor y afecto perfectos, en completa libertad, y esto durante el tiempo que duren el amor y la vida. No obstante, que cuiden que los dos estén perfectamente sanos y se amen verdaderamente en toda pureza, y no sólo a causa de ventajas mundanas. Y luego que se prometan fidelidad recíproca ante testigos.

 

3. "Después, cuando haya llegado el momento, que el Angel -o el Anciano- ore y dé gracias y los ciña con el lazo escarlata, si queréis, y los corone. Llevadlos tres veces alrededor del altar y que coman del mismo pan y beban de la misma copa. Luego, sujetando sus manos unidas, que él diga lo siguiente: sed dos en uno, bendita sea la unión sagrada. Vosotros, a los que Dios ha unido, no os dejéis separar por nadie, mientras duren la vida y el amor. (Cap. 92, 1-3)

 

4. "Y cuando engendren hijos, que lo hagan con prudencia y juicio, según sus posibilidades de alimentarlos. Pero a los que quieran ser perfectos y a los que esto sea dado, digo: que sean como los ángeles de Dios en el Cielo, que ni se casan ni son casados, ni tienen hijos ni se preocupan por el mañana, sino están libres de toda atadura, así como Yo lo estoy, y mantienen en sí la fuerza de Dios y la guardan para sus servicios y para las obras de sanación, como Yo lo he hecho. Pero la mayoría no puede captar estas palabras, sólo aquellos a los que esto sea dado". (Cap. 92,

 

5. Y otro Le preguntó: "¿Maestro, de qué modo debemos presentar el sacrificio sagrado?" Y Jesús respondió diciendo: "el sacrificio que Dios ama en lo oculto, es un corazón puro. Pero en memoria y como acto de devoción, sacrificad pan ácido, vino mezclado, aceite e incienso. Cuando os reunáis en un lugar para ofrecer el sacrificio sagrado y las lámparas ardan, que el que ofrece el sacrificio -el Angel de la Comunidad o el Anciano- tenga las manos limpias y el corazón puro, y tome de los dones sacrificados: del pan ácido, del vino mezclado y del incienso. (Cap. 92, 5)

 

6. "Y que dé gracias por todo, que los bendiga e invoque al Padre en el Cielo, a fin de que envíe a Su Espíritu Santo para que los cubra y los convierta en el cuerpo y la sangre, en la sustancia y la vida del Eterno, que es partida y vertida por siempre y para todos.

 

7. "Y que los alce hacia el cielo y ore por todos, por los que os han precedido, por los que aún viven y por los que aún vendrán. Tal como os he enseñado, orad vosotros, y que parta el pan e introduzca un trocito en la copa y que bendiga la santa unión y luego la dé a los fieles hablando de la siguiente manera: este es el cuerpo de Cristo, la sustancia de Dios. Esta es la sangre de Cristo, la vida de Dios, por siempre partida y vertida, por vosotros y por todos, para la vida eterna. E igual como Me habéis visto hacer a Mí, haced también vosotros, en el espíritu del amor; pues las palabras que Yo os digo, son espíritu y vida". (Cap. 92, 6-7)

 



 

CAPITULO 93

Los reglamentos para la Comunidad (3ª parte)

Acerca del perdonar y del pedir perdón (1-2).La sanación que viene del espíritu de Dios (3-4). Los responsables de la Comunidad (5-10)

1. Y otro preguntó: "Maestro, ¿cuando uno ha cometido un pecado, puede un hombre perdonarle su pecado o no?" Y Jesús dijo: "Dios perdona todos los pecados a los que se arrepienten; pero lo que habéis sembrado, también tenéis que cosecharlo. Ni Dios ni el hombre pueden perdonar los pecados a aquellos que no se arrepienten ni renuncian a ellos, de la misma forma que no pueden retener los pecados de los que renuncian a ellos. Pero si uno está en el espíritu y se da cuenta claramente de que el otro se arrepiente de sus pecados y renuncia a ellos, en verdad podrá decirle al pecador arrepentido: tus pecados te son perdonados; pues todos los pecados son perdonados mediante el arrepentimiento y su reparación, y los que renuncien a ellos serán liberados de los mismos, mas los que sigan pecando se quedarán atados a ellos.

 

2. "No obstante, los frutos de los pecados durarán un tiempo; sembramos, y por tanto tenemos que cosechar; pues Dios no deja que se burlen de El, y los que siembren en la carne, cosecharán perdición, pero los que siembren en el espíritu, cosecharán la vida eterna. A quien, pues, renuncie a sus pecados y los confiese, el Anciano le dirá lo siguiente, de la forma siguiente: que Dios te perdone tus pecados y te conduzca a la vida eterna. Todos los pecados contra Dios serán perdonados por Dios, y todos los pecados contra hombres, por hombres". (Cap. 93, 1-

 

3. Y otro Le preguntó: "cuando uno de nosotros esté enfermo, ¿tendremos la fuerza para sanarle como Tú?" Y Jesús contestó: "esa fuerza viene de la pureza perfecta y de la fe. Los nacidos de Dios, guardan su semilla en sí.

 

4. "Sin embargo, si uno de vosotros está enfermo, llamad al Anciano de la Comunidad para que le unja con aceite de oliva en nombre del Señor. La oración de fe, el fluir de la fuerza unido a una oración de agradecimiento, le harán recobrar la salud, si no es sujeto por pecados de esta o de una vida anterior".

 

(Cap. 93, 3-4)

 

5. Y otro Le preguntó: "Maestro, ¿ cómo, ha de estar organizada la Comunidad sagrada, y quién ha de servir en ella?" Y Jesús contestó: "cuando Mis discípulos estén reunidos en Mi nombre, que de entre sus filas elijan a hombres y mujeres fieles y creyentes, y que en las cosas del mundo asuman tareas y aconsejen, que se ocupen de las necesidades de los pobres y de los que no pueden trabajar, y que administren los bienes de la Comunidad y ayuden durante las ofrendas, y que mediante su ayuda sean vuestros diáconos.

 

6. "Y cuando éstos hayan mostrado su valer en sus servicios, que elijan de entre sus filas a los que poseen dones espirituales: ya sea de dirección o de profecía o de predicador, de enseñanza o de sanación, para que edifiquen al rebaño espiritualmente, presenten la ofrenda sagrada y celebren los misterios de Dios; y que ellos sean vuestros Ancianos y sus ayudantes.

 

7. "Y de entre los que sirvieron bien en sus puestos, elegid a uno que parezca ser el más digno, y que encabece a todos, y que sea vuestro Angel. Y que el Angel nombre a los diáconos y consagre a los Ancianos, los unja y les imponga las manos y sople sobre ellos, a fin de que reciban el Espíritu Santo para el servicio al que han sido llamados. Y el Angel sea ungido y consagrado por uno de los dirigentes superiores, del más alto consejo.

 

8. "Del mismo modo que he enviado a los apóstoles y profetas, envío también a evangelistas y pastores -los cuarenta y ocho pilares del templo-, para que a través de los cuatro servicios Yo vaya edificando y perfeccionando a Mi Comunidad. Ellos se han de reunir en Jerusalén, en una asamblea sagrada, cada uno con su ayudante y su diácono, y han de ser informados por las otras asambleas exteriores sobre todas las cosas que son para mantener la Comunidad. Y tal como la luz venga, así han de guiar y conducir, edificar y enseñar a Mi Comunidad Sagrada. Ellos han de recibir luz de todos, y a todos han de dar más luz.

 

9. "Y no olvidéis el sacrificio del incienso en vuestras oraciones e invocaciones, peticiones y acciones de gracias, tal como está escrito en el último de vuestros profetas: desde la salida del sol hasta su puesta ha de ser ofrecido incienso en Mi nombre, como ofrenda pura, en todos los lugares; pues Mi nombre ha de ser grande entre los paganos;

 

10. "pues en verdad os digo que el incienso es el recuerdo de la intercesión secreta de los santos con palabras que no pueden ser pronunciadas".

(Cap. 93, 5-10)

 



 

CAPITULO 94

Los reglamentos para la Comunidad (4ª parte)

Acerca de la sepultura de los muertos .Vivir conscientemente. Los espiritualmente muertos. Dios no quiere repetidas encarnaciones (1-4). Quien ha encontrado a su Dios interno, no necesita dirigentes terrenales. Criterios para la autenticidad de los responsables: el servicio desinteresado. Acerca del vestir: la belleza interna se hace visible externamente (5-7). Crecimiento y manutención de la Comunidad, una tarea comunitaria (8-10)

1. Y otro Le preguntó: "Maestro, ¿cómo quieres que enterremos a nuestros muertos?" Y Jesús contestó: "buscad el consejo de los diáconos en este asunto, pues sólo concierne al cuerpo. En verdad os digo que no existe la muerte para los que creen en la vida venidera. Lo que consideráis muerte, es el portal a la vida, y la sepultura es la puerta de la resurrección, para los que creen y obedecen. No os aflijáis ni lloréis por los que os han abandonado, sino más bien alegraos por su entrada en la vida.

 

2. "Así como todas las criaturas vienen de lo invisible a este mundo, así regresan a lo invisible, y así volverán hasta que estén purificadas. Que sus cuerpos sean entregados a los elementos, y el Padre, que renueva todas las cosas, encargará a los ángeles para que cuiden de ellos. Que el Anciano ore, para que sus cuerpos descansen en paz y sus almas despierten a una resurrección dichosa.

 

3. "Hay una resurrección al salir del cuerpo y una resurrección al entrar en el cuerpo. Hay un salir de la vida de la carne y un descender a la vida de la carne. Que se digan oraciones por los que ya partieron, y por los que todavía viven y por los que vendrán; pues todos son una familia en Dios. En Dios viven, se mueven y tienen su existencia.

 

4. "El cuerpo que colocáis en la sepultura o que es consumido por el fuego, no es el cuerpo que será; pues los que vendrán recibirán otros cuerpos, y no obstante suyos; y lo que sembraron en una vida, lo recogerán en otra. Bienaventurados los que padecen injusticias en esta vida; pues tendrán más alegría en la vida venidera. Bienaventurados los que han practicado en esta vida la honradez; pues recibirán la corona de la vida". (Cap. 94, 1-4)

 

5. Y de nuevo uno Le preguntó: "Maestro, según la Ley, Moisés vestía a los sacerdotes con vestiduras ostentosas para su servicio en el templo. ¿Debemos nosotros, a los que confiamos los servicios sagrados que nos has enseñado, vestirlos también así?" Y Jesús contestó: "lino blanco es la justicia de los santos; pero en verdad vendrá el tiempo en que Sión será devastada, y cuando haya pasado el tiempo de su duelo, resucitará y se pondrá sus bellas vestiduras, como está escrito.

 

6. "No obstante, buscad primero que gobierne la justicia, y todo eso os será dado por añadidura. Buscad en todas las cosas la sencillez, y no deis posibilidad alguna a la ostentación vanidosa. Buscad primero el estar vestidos con misericordia y con los vestidos de la Redención y el manto de la justicia.

 

7. "¿Qué provecho habría, si no tuvieseis éstos? Sois como el sonido del metal y el sonar del címbalo, cuando no tenéis amor. Buscad la justicia, el amor y la paz, y todas las cosas de la belleza os serán dadas por añadidura". (Cap. 94, 5-7)

 

8. Y todavía otro Le preguntó: "Maestro, ¿cuántos ricos y poderosos entrarán en la vida y se unirán a nosotros, que somos pobres y despreciados? ¿Cómo hemos de llevar a cabo la Obra de Dios en la renovación espiritual de la humanidad?" Y Jesús dijo: "esto también es asunto de los diáconos y de la Comunidad, en los consejos de los Ancianos.

 

9. "Pero cuando se reúnan Mis discípulos en la tarde del sábado o en la mañana del primer día de la semana, que cada uno sacrifique una moneda, aunque sea la más pequeña moneda de lo que tenga, así como Dios se la ha dado, y la deposite en el cepillo para el mantenimiento de la Comunidad y el servicio y sus obras; pues Yo os digo que dar es mejor que tomar.

 

10. "Así han de ser hechas todas las cosas, adecuadamente y en orden. Y lo demás lo ordenará el Espíritu, que viene del Padre en el Cielo. Ahora os he instruido acerca de las reglas básicas, y he aquí que estaré con vosotros por siempre, hasta el final de los tiempos". (Cap. 94, 8-10)

 



 

CAPITULO 95

La ascensión

El Resucitado instruye a Sus discípulos sobre el cumplimiento de la misión redentora y sobre la influencia de las fuerzas negativas. En la poderosa fuente de registro del Universo, así como en la crónica atmosférica, están registrados la conducción de regreso y el Reino de Dios sobre la Tierra, en forma de energía positiva, edificándose más y más (1). El dominio terrenal en nombre de Cristo mediante los instrumentos de los demonios (2-3). Este poderoso cambio de era hace manifiesto todo lo que es contrario a la ley divina. Las tinieblas, bajo sus propios efectos y en las cadenas creadas por ellas mismas (4). La promesa del Espíritu Santo (5). Lleva a Cristo en ti (6). Yo volveré en toda gloria (7). El amor desinteresado es un lazo irrompible (8). Jesús experimentó y sufrió, como ser humano, lo que significa ser tal (9-10)


1. Después de Su resurrección Jesús se mostró, vivo, a Sus discípulos, y pasó con ellos noventa días. Enseñó y habló acerca del Reino de Dios y de las cosas relacionadas con éste, y llevó hasta su término todo lo que tenía que hacer. Luego hizo ir a los Doce, junto con María Magdalena, José -Su padre- y María -Su madre- y las otras mujeres fieles, a Betania, al monte de olivos que les había mencionado. (Cap. 95, 1)

 

2. Y Jesús les dijo: "he aquí que os he elegido entre los hombres y os he dado la ley y la palabra de la verdad.

 

3. "Os he puesto como luz del mundo y como ciudad que no puede ser ocultada. Pero viene el tiempo en que tinieblas cubrirán a la Tierra, y gran oscuridad a los pueblos. Los enemigos de la verdad y de la justicia reinarán en Mi nombre y establecerán un reinado de este mundo. Subyugarán a los pueblos y harán que el enemigo blasfeme, sustituyendo Mis enseñanzas por las opiniones de los hombres, enseñando en Mi nombre lo que no he enseñado, y con sus tradiciones oscurecerán lo que he enseñado. (Cap. 95, 2-3)

 

4. "Pero alegraos en vuestro ánimo; pues también vendrá el tiempo en que la verdad que han escondido se hará manifiesta; y brillará la luz, y desaparecerá la tiniebla y se erigirá en el mundo el verdadero reino, que estará en el mundo, pero no será del mundo. La palabra de la justicia y del amor surgirá desde el centro, la santa ciudad sobre el monte Sión, y el monte, que se halla en la tierra de Egipto, será conocido como altar de testimonio para el Señor. (Cap. 95, 4)

 

5. "Ahora voy a Mi y vuestro Padre, Mi y vuestro Dios. Pero vosotros quedaos en Jerusalén y permaneced en oración, y después de siete días recibiréis el poder de arriba, y la promesa del Espíritu Santo será cumplida en vosotros, y desde Jerusalén iréis a todas las tribus de Israel y a las partes más lejanas de la Tierra". (Cap. 95, 5)

6. Habiendo dicho esto, levantó Sus puras y santas manos y les bendijo. Y sucedió que, mientras les bendecía, fue separado de ellos, y una nube resplandeciente como el sol Lo apartó de su vista. Y mientras ascendía algunos Lo cogían de los pies y otros oraban postrados sobre sus rostros. (Cap. 95, 6)

 

7. Mientras Le seguían con la vista al cielo, dos varones con blancas vestiduras estaban junto a ellos y les dijeron: "varones de Israel, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este Jesús que ha sido llevado de entre vosotros en una nube, regresará de la misma forma en una nube. Y así como Le habéis visto ir al Cielo, así regresará a la Tierra". (Cap. 95, 7)

 

8. Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte de olivos que dista de la ciudad el camino de un sábado. Y cuando volvían echaron de menos a María Magdalena, la buscaron y no la encontraron. Y algunos de los discípulos dijeron: "el Maestro se la ha llevado con El"; y todos se maravillaron y se llenaron de gran respeto. (Cap. 95, 8)

 

9. Y era pleno verano cuando Jesús ascendió al Cielo, y no había cumplido aún los cincuenta años; pues era necesario que se cumpliesen siete veces siete años en su vida.

 

10. Sí, para que llegara a la perfección mediante el sufrimiento en todas las experiencias, y para que llegara a ser un ejemplo para todos, hijos y padres, casados y célibes, jóvenes y adultos, sí, en todas las edades y en toda condición de la vida terrenal. (Cap. 95, 9-10)

 



 

CAPITULO 96

El descenso del Espíritu Santo

Acerca de las tareas y la posición de los discípulos (1-3).Quien es grande en espíritu, sirve y da con humildad y gratitud (4-5). Los inicios de la jerarquía eclesiástica, con la aparición de superiores y dignatarios. Los que sirven a todos desinteresadamente, dan de corazón (6-7). ¿Qué sucedió durante el afluir del Espíritu Santo? (8-9). La verdadera hermandad de Cristo, al servicio del bien común (10). Uno para todos, Cristo (11). Los aspectos humanos en las Comunidades Originarias. División de las Comunidades Originarias a causa de desacuerdos y del pensar basado en la obediencia a las autoridades (12-13). Ceremonias y otras obras humanas no pertenecen a la enseñanza del Nazareno (14-15). La sintonía en el modo de pensar y sentir produce libertad y unidad (16). Aclaraciones sobre la profesión de fe (17-23). Quien Me sigue llega a ser el templo del amor (24-25). Yo Soy la Verdad (26). A través de la obra, "Esta es Mi Palabra", la vida fluirá al mundo.


1. Cuando los discípulos hubieron bajado del monte, se reunieron en la sala superior y todos se unieron en la oración y el ruego; y su número era de unos ciento veinte.

 

2. Y en ese día se levantó Santiago y dijo: "varones y hermanos, sabéis que el Señor antes de dejarnos eligió a Pedro para que nos presidiera y velara por nosotros en Su nombre, y dijo que sería necesario elegir y poner en Su lugar a uno que haya estado entre nosotros y sido testigo de Su resurrección".

 

3. Y escogieron a dos, Barsabás y Matías y, orando, dijeron: "oh Dios, que conoces los corazones de todos los hombres, muéstranos cuál de ambos has elegido para formar parte de este apostolado del que has alzado a Tu servidor Pedro para presidirnos".

 

(Cap. 96, 1-3)

 

4. Y votaron, y la suerte recayó sobre Matías, y los Doce le acogieron, y fue contado entre los apóstoles.

 

5. Luego Juan y Santiago separaron a Pedro del grupo, imponiéndole las manos para que les presidiera en el nombre del Señor, diciendo: "hermano, seas como piedra labrada, de seis lados; tú, Pedro, eres piedra, y llevas el testimonio de la verdad en cada uno de los lados". (Cap. 96, 4-5)

 

6. Y a los apóstoles se les dieron bastones, para conducir sus pasos por los caminos de la verdad, y a la vez coronas de gloria; a los profetas, lámparas encendidas, para que iluminaran el camino, e incensarios ardientes; a los evangelistas, el libro de la santa ley, para que recordaran al pueblo los principios básicos; y a los pastores, el cáliz y el plato, para que alimentaran y nutrieran al rebaño.

 

7. Pero a ninguno le fue dado algo que no fuera dado a todos los demás, pues todos eran un solo sacerdocio, bajo Cristo como Maestro y Sumo Sacerdote en el Templo de Dios. Y a los diáconos les fueron dadas cestas, para que en ellas pusieran las cosas necesarias para la ofrenda sagrada. Y su número era de unos ciento veinte, y Pedro los presidía. (Cap. 96, 6-7)

 

8. Y llegado el séptimo día, estando todos juntos, unánimes, en la misma casa, mientras oraban se produjo un sonido del cielo como el bramar de un viento impetuoso, y la sala en que estaban reunidos fue sacudida, y llenó toda la casa.

 

9. Y aparecieron lenguas bífidas como llamas de fuego, que flotaron sobre la cabeza de cada uno. Y todos fueron llenados por el Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en lenguas, según el Espíritu les daba hablar. Entonces se levantó Pedro y predicó la ley de Cristo a la muchedumbre de todas las naciones y lenguas allí reunida. Según las informaciones de los que esto han visto y oído, cada persona escuchó la palabra en su propia lengua nativa. (Cap. 96, 8-9)

 

10. Y de los que escuchaban, aquel día habían sido reunidas tres mil almas en la Comunidad, y recibieron la santa ley, se arrepintieron de sus pecados, recibieron el bautismo y siguieron su vida en la hermandad de los Apóstoles, en constante ofrenda y oración.

(Cap. 96, 10)

 

11. Y los que creyeron, dejaron todo lo que poseían, lo tenían todo en común, y habitaban juntos en un mismo sitio, dando prueba del amor y la bondad de Dios a sus hermanos y hermanas y a todas las criaturas. Trabajaban con sus manos para el bienestar de todos. (Cap. 96, 11)

 

12. Y de éstos fueron llamados doce, para ser profetas con los doce evangelistas, y doce pastores con sus ayudantes, y diáconos de la Comunidad universal, y eran en número de ciento veinte. Y así se erigió el templo de David, hecho de hombres vivientes llenos de bondad, tal como el Maestro les había mostrado.

 

13. Y a la Comunidad de Jerusalén le fue dado Santiago, el hermano del Señor, como Angel para que la presidiera, y además veinticuatro sacerdotes en un ministerio cuádruple, y también diáconos con sus ayudantes. Y después de seis días muchos se juntaron, añadiéndose seis mil hombres y mujeres, que recibieron la ley sagrada del amor, y recibieron con gozo la palabra. (Cap. 96, 12-13)

 

14. Y hallándose reunidos en el día del Señor, después de transcurrido el sábado, presentando la santa ofrenda, echaron en falta a María y José, los padres de Jesús. Y les buscaron, pero no les encontraron.

 

15. Y algunos de entre ellos dijeron: "seguramente el Señor se los ha llevado, como a Magdalena". Y se llenaron de respeto y cantaron alabando a Dios.

(Cap. 96, 14-15)

 

16. Y el Espíritu de Dios vino sobre los apóstoles y los profetas que había entre ellos; y acordándose de lo que el Señor les había enseñado, confesaron y loaron a Dios al unísono, diciendo: (Cap. 96, 16)

 

17. "Creemos en Dios Uno: el Infinito, el Origen secreto, el Padre eterno del que provienen todas las cosas, visibles e invisibles -el Universo en todo, a través de todo y alrededor de todo: el Uno santo, en quien existen todas las cosas, lo que ha sido, lo que es y lo que será.

 

18. "Creemos en un Señor, nuestra Señora, el Cristo perfecto y santo: Dios de Dios, Luz engendrada de la Luz. Nuestro Señor, el Padre, el Esposo y el Hijo. Nuestra Señora, la Madre, la Esposa y la Hija. Tres aspectos en una Esencia indivisa: una doble trinidad. Para que Dios llegue a ser manifiesto como Padre, Esposo e Hijo de toda alma; y para que toda alma llegue a ser perfecta como Madre, Esposa e Hija de Dios.

 

19. "Y
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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