Viernes, 25 de diciembre de 2009
EVANGELIO DICTADO DE JESÚS - QUINTA PARTE

Aquí os traigo de nuevo lo que será ya casi el final de este interesante evangelio apócrifo, como siempre recordaros que no esta aprobado por la Iglesia, si bien puedo deciros que tiene gran similitud con los que sí estan aprobados por la iglesia y que se usan cotidianamente en todo el mundo. Ya solo queda una  parte final que expondremos como colofón. EL AUTOR DEL BLOG.

CAPITULO 61

Jesús profetiza el fin de la era

Por sus frutos los reconoceréis ahora (1).

Reencarnación de los hambrientos de poder y de los mensajeros de Dios, en el transcurso de los tiempos (2-3). Los que vienen de las tinieblas luchan con toda clase de métodos (4-5). Indicaciones para el tiempo del horror (6-7). El regreso de Cristo: aprended a discernir (8-9). Cambios en el sistema solar y en la Tierra (10). El tiempo final inminente. El camino evolutivo de la humanidad y de la Tierra hasta llegar a la sustancia material luminosa. El Reino de Paz. La última rebelión de Satanás. El Hágase de Dios: la disolución de todo lo de sustancia material gruesa. Preparación del retorno de Cristo a través de la Sabiduría divina. La venida de Cristo, el acontecimiento más grande (11). Reconoced los signos de los tiempos (12- 14). A quien vela, no se le pasa esa hora (15-19)


1. Y estando Jesús sentado en el monte de los Olivos, vinieron a El los discípulos solos y dijeron: "dinos cuándo sucederá esto y cuál será la señal de Tu venida y cuál la del fin del mundo". Jesús respondió diciéndoles: "cuidad que nadie os seduzca, pues vendrán muchos en Mi nombre y dirán: yo soy Cristo; y seducirán a muchos. (Cap. 61,

 

2. "Y oiréis hablar de guerras y rumores de guerra, pero no os turbéis, pues todo esto tiene que suceder, mas no es aún el fin; pues se sublevará pueblo contra pueblo y reino contra reino, y habrá hambres y epidemias y terremotos en diversos lugares. Y esto será sólo el comienzo de las necesidades.

 

3. "Y en esos días los poderosos se apropiarán de todas las tierras y riquezas de la Tierra para su propio disfrute, y subyugarán a los muchos que sufran necesidades y los encadenarán, utilizándolos para aumentar sus riquezas e incluso subyugarán a los animales del campo, erigiendo lo horroroso. Pero Dios les enviará a Sus mensajeros, y éstos proclamarán Sus leyes, que los hombres han ocultado con sus tradiciones, y, los que las infrinjan, morirán. (Cap 61, 2-3)

 

4. "Entonces os entregarán a los tormentos y os matarán; y seréis odiados por todos los pueblos a causa de Mi nombre. Y entonces muchos serán atacados y se traicionarán unos a otros y se odiarán. Y se levantarán muchos falsos profetas y seducirán a muchos.

 

5. "Y como la injusticia predominará, se enfriará el amor en muchos; mas el que persevere hasta el fin, será salvo. Y será predicado este evangelio del Reino de Dios en todo el mundo, como testimonio para todos los pueblos, y entonces vendrá el fin. (Cap. 61, 4-5)

 

6. "Cuando veáis la atrocidad de la devastación, predicha por el profeta Daniel, en los santos lugares (el que esto lea, que lo entienda), que quien esté en Judea huya a los montes, y el que esté en el terrado no baje a tomar nada de su casa, y el que esté en el campo no vuelva atrás en busca del manto.

 

7. "¡Ay de las embarazadas y de las madres que críen en esos días! Rogad para que vuestra huida no tenga lugar en invierno ni en sábado; pues habrá entonces una tan gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá; y, si no se acortasen esos días, ninguna carne se salvaría. Mas por amor de los elegidos se acortarán esos días. (Cap. 61, 6-7)

 

8. "Si entonces alguno os dijera: aquí o allá está Cristo, no os precipitéis en creerle; pues se levantarán falsos Cristos y falsos profetas y obrarán grandes señales y prodigios para que, si fuera posible, aun los mismos elegidos sean engañados. Mirad que os lo he dicho de antemano.

 

9. "Por eso, si os dicen: mirad, está en el desierto, no salgáis; mirad, está en una habitación secreta, no os precipitéis en creerlo; pues igual que la luz, que sale del este y brilla hasta el oeste, será el futuro del Hijo del hombre. Pues dondequiera que hay un cadáver, allí se reúnen los buitres. (Cap. 61, 8-9)

 

10. "Inmediatamente después del sufrimiento de aquellos días, se eclipsará el sol, y la luna perderá su luz y las estrellas caerán del cielo y las fuerzas de los Cielos se sacudirán. (Cap. 61, 10)

 

11. "Y entonces aparecerá el signo del Hijo del hombre en el cielo, y se entristecerán todos los pueblos de la Tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo, con poder y gloria grandes. Y enviará a Sus ángeles, que, con fuerte voz como de clarín, reunirán desde los cuatro vientos a los elegidos, desde un extremo del cielo hasta el otro. (Cap. 61, 11)

 

12. "De la higuera, aprended una parábola: cuando sus ramas están tiernas y con savia y brotan las hojas, sabéis que el verano se acerca. Igualmente, cuando veáis todo esto, sabed que está próximo, a las puertas. En verdad os digo que no pasará esta generación antes de que todo esto se cumpla. Cielo y Tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán.

 

13. "De aquel día y de aquella hora, nadie sabe, ni los ángeles del Cielo, sino sólo el Padre universal. Tal como fue en los días de Noé, así será también la venida del Hijo del hombre.

 

14. "Pues igual como eran antes del diluvio: comían, bebían, e inducían o se dejaban inducir a relaciones amorosas, hasta el día en que entró Noé en el arca; y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrebató a todos. Así será también la venida del Hijo del hombre. (Cap. 61, 12-14)

 

15. "Entonces estarán dos en el campo; uno será tomado y otro dejado. Dos mujeres molerán en la muela; una será tomada y otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis la hora en que vendrá vuestro Señor.

 

16. "Debéis saber que si el administrador de la casa supiera a qué hora vendrá el ladrón, velaría y no permitiría que se robara en su casa. Por eso estad también vosotros preparados; pues el Hijo del hombre vendrá a una hora no esperada.

 

17. "¿Quién es pues un siervo fiel y prudente al que el señor ha puesto sobre la servidumbre para que les dé alimentos a su debido tiempo? Bendito sea el siervo, si su señor viene y le halla haciendo así. En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes.

 

18. "Si el mal siervo dijera para sus adentros: mi señor tardará, y comenzara a golpear a sus compañeros y a comer con glotones y a beber con borrachos,

 

19. "vendrá el amo de este siervo un día en que no lo espera y a una hora inesperada, y le dará su recompensa junto a los hipócritas, en las tinieblas exteriores, y junto a los que son crueles y los que no tienen ni amor ni compasión: y allí habrá llanto y crujir de dientes. (Cap. 61, 15-19)

 



 

CAPITULO 62

La parábola de las diez vírgenes

Quien cumple los mandamientos del amor,

es el que está alerta. El tiene la luz interna, el sello de Dios en la frente (1-7)


1. "Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes que, tomando sus lámparas, salieron al encuentro del Novio. Y cinco de ellas eran prudentes, y cinco necias.

 

2. "Las necias, al tomar las lámparas, no tomaron consigo aceite, mientras que las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.

 

3. "Como el Novio se hacía esperar, se adormilaron y durmieron. A media noche se oyó un clamoreo: '¡mirad, viene el Novio, salid a Su encuentro!' Se levantaron todas las vírgenes y prepararon sus lámparas.

 

4. "Las necias dijeron a las prudentes: 'dadnos aceite del vuestro, pues nuestras lámparas se han apagado'. Pero las prudentes respondieron diciendo: 'no, pues no bastará para nosotras y vosotras; id más bien a la tienda y compradlo para vosotras'.

 

5. "Y mientras iban a comprarlo, llegó el Novio, y las que estaban listas fueron con él a las bodas, y la puerta fue cerrada.

 

6. "Después llegaron las otras vírgenes, diciendo: '¡Señor, Señor, ábrenos!' El respondió diciendo: 'en verdad os digo: no os conozco'.

 



 

7. "Por eso velad, pues no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre vendrá. Mantened vuestras lámparas encendidas". (Cap. 62, 1-7)

 

CAPITULO 63

Parábola de los talentos

Aquel a quien le es dado, debe dar a otros. Dios sólo recompensa al que da de corazón (1-12)


1. Y dijo también: "el Reino de los Cielos se asemeja a un hombre que, partiendo a un país lejano, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. Y a uno le dio cinco talentos, a otro dos y al tercero uno, a cada cual según su capacidad, y seguidamente se fue.

 

2. "Luego, el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos y ganó otros cinco. Asimismo, el que había recibido dos talentos ganó otros dos. Pero el que había recibido uno fue, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.

 

3. "Pasado mucho tiempo, volvió el señor de aquellos siervos y les pasó cuentas. Llegando el que había recibido cinco talentos, trajo además los otros, diciendo: 'señor, tú me has dado cinco talentos; mira, pues, con ellos otros cinco que he ganado'. Y el señor le dijo: 'muy bien, siervo bueno y fiel: has sido fiel en lo poco, te pondré a cargo de mucho; entra en el gozo de tu señor'.

 

4. "Llegó el que había recibido dos talentos y dijo: 'señor, me has dado dos talentos; mira, con ellos otros dos he ganado'. Su señor le dijo: 'muy bien, siervo bueno y fiel: has sido fiel en lo poco, te pondré a cargo de mucho; entra en el gozo de tu señor'.

 

5. "Se acercó también el que había recibido un solo talento y dijo: 'señor, sabía que eres hombre duro; tú cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Y temiendo, fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo'.

 

6. "Pero su señor le contestó diciendo: 'siervo malo y perezoso, ¿conque sabías que yo cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido? Deberías haber entregado mi dinero a los cambistas, para que produjera interés y a mi vuelta recibiese lo mío con intereses'.

 

7. "Por eso, quitadle el talento y dádselo al que tiene dos; pues al que haya multiplicado se le dará y tendrá abundancia; pero a quien no haya multiplicado, también lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas exteriores; pues es la parte que ha elegido".

 

8. Jesús dijo también a Sus discípulos: "sed verdaderos cambistas del Reino de Dios, rechazando lo malo y lo falso y guardando lo bueno y lo auténtico".

 

9. Estando sentado Jesús en frente de la caja de ofrendas, observaba cómo la gente iba echando dinero en la caja de ofrendas, y algunos ricos echaban mucho.

 

10. Y llegando una viuda pobre, echó dos óbolos que apenas tenían valor.

 

11. Y llamando a Sí a Sus discípulos, dijo: "en verdad os digo que esa pobre viuda ha echado más en la caja de ofrendas que todos los otros.

 

12. "Pues todos los otros han dado de lo que les sobra, pero ésta de su miseria ha dado cuanto tenía, es decir todo su sustento". (Cap. 63, 1-12)

 



 

CAPITULO 64

Acerca de la esencia de Dios

Las fuerzas del principio Padre-Madre están en

hombre y mujer; por lo tanto, ambos tienen igual valor (1-3). Reconoced lo invisible en lo visible; ved en todo a Dios, la vida (4-5). Acerca de la ley de la atracción en todo lo que es. La decisión sobre la obra redentora de Cristo en la sala del trono de Dios. La misión de la Redención. Los portadores de la Sabiduría divina tienen con Cristo la responsabilidad principal de la Obra de la Redención. Las expediciones en que encarnan los hijos e hijas de Dios que forman parte de la misión. La encarnación de Cristo. La misión sigue en pie hasta su cumplimiento (6-11). Los espiritualmente muertos (12). El libre albedrío nunca debe ser influenciado (13)


1. Jesús llegó a una fuente, cerca de Betania, en torno a la cual crecían doce palmeras, adonde a menudo iba con Sus discípulos para enseñarles los misterios del Reino de Dios. Se sentó allí con Sus discípulos, a la sombra de los árboles.

 

2. Y uno de ellos dijo: "Señor, desde antiguo está escrito que Elohim creó al hombre según Su propia imagen, creando hombre y mujer. ¿Cómo, pues, has dicho que Dios es Uno?" Y Jesús les dijo: "en verdad os digo que en Dios no hay ni hombre ni mujer, y sin embargo ambos son uno y Dios es ambos en uno. El es Ella, y Ella es El. Elohim -nuestro Dios- es perfecto, infinito y uno.

 

3. "De modo que en el hombre está personificado el padre y oculta la madre; así, en la mujer está personificada la madre y oculto el padre. Por eso el nombre del padre y de la madre serán igualmente santificados, porque ellos son las grandes fuerzas de Dios, y el uno no es sin el otro, en el Dios Uno. (Cap. 64, 1-3)

 

4. "Adorad a Dios, que está por encima de vosotros, debajo de vosotros, a vuestra derecha y a vuestra izquierda, delante de vosotros, bajo y detrás de vosotros, dentro de vosotros y alrededor de vosotros. En verdad, sólo hay un Dios. El es todo en todo, y en El existen todas las cosas, el manantial de toda vida y de toda sustancia, sin principio y sin fin.

 

5. "Las cosas que son visibles y que pasan son materializaciones de lo invisible, que es eterno, para que por las cosas visibles de la naturaleza lleguéis a las cosas invisibles de la divinidad; y para que por las cosas naturales lleguéis a las sobrenaturales.

(Cap. 64, 4-5)


 

6. "En verdad Elohim creó al hombre a imagen y semejanza de Dios, masculino y femenino, y toda la naturaleza es una imagen de Dios; por eso Dios es ambos, masculino y femenino, no divididos, sino ambos en uno no dividido y eterno, en el que son todas las cosas, las visibles y las invisibles.

 

7. "Del Eterno han partido y al Eterno retornarán. El espíritu al espíritu, el alma al alma, la mente a la mente, el sentimiento al sentimiento, la vida a la vida, la forma a la forma, el polvo al polvo.

 

8. "En el principio es la Voluntad de Dios, y luego surgieron Su hijo amado, el Amor divino, y la hija amada, la santa Sabiduría, igualmente del manantial eterno y Uno; y de ellos provienen las estirpes de los seres espirituales de Dios, los hijos e hijas del Eterno.

 

9. "Y éstos bajan a la Tierra y habitan entre los hombres, enseñándoles los caminos de Dios, a amar las leyes del Eterno, a obedecerlas para que encuentren salvación en ellas.

 

10. "Muchos pueblos han visto su día. Bajo diversos nombres se les han manifestado, y los pueblos se han regocijado en su luz; y precisamente ahora vuelven a vosotros, pero Israel no los recibe.

 

11. "En verdad os digo a vosotros, Mis Doce, a los cuales Yo he elegido: todo lo que fue dicho por ellos en tiempos pasados, es verdad -aunque desfigurado por las ideas y conceptos equivocados de los hombres". (Cap. 64, 6-11)

12. Y entonces dijo Jesús a María Magdalena: "está escrito en la Ley que quien abandone al padre y a la madre morirá. Pero la Ley no habla de los padres de esta vida, sino de la luz que habita en nosotros, que está en nosotros hasta el día de hoy. (Cap. 64, 12)

 

13. "A quienes, pues, se separen de Cristo, el Redentor, de la ley santa y de la colectividad de los elegidos, dejadles morir. Sí, dejad que se pierdan en las tinieblas exteriores; pues así lo han querido y nadie puede impedírselo". (Cap. 64, 13)

 



 

CAPITULO 65

La última unción, hecha por María Magdalena.

La preparación de la traición

Acerca del verdadero dar y de la ayuda a los pobres.

Las sombras del yo humano impiden ver la luz de Dios; el hombre habla entonces de "los secretos de Dios" (1-10)

1. Y la vigilia del sábado antes de la fiesta de la Pascua, hallándose Jesús en Betania, fue a casa de Simón, el leproso, donde Le habían preparado una cena; y Marta servía, mientras que Lázaro era de los que estaban sentados a la mesa con El.

 

2. Y llegó María, llamada Magdalena, con un frasco de alabastro de ungüento muy preciado y caro de aceite de nardo. Abrió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús y ungió Sus pies y los enjugó con sus cabellos.

 

3. Entonces uno de Sus discípulos, Judas Iscariote, el que Lo había de traicionar, dijo: "¿a qué este derroche de aceite de ungir? Podría haberse vendido a buen precio y dado el dinero a los pobres". Esto decía, no por preocuparse de los pobres, sino porque estaba lleno de celos y codicia y, llevando él la bolsa, administraba el dinero. Y murmuraban sobre Magdalena.

 

4. Pero Jesús les dijo: "dejadla en paz, ¿por qué la molestáis? Ha hecho todo lo que ha podido; ha hecho una obra buena conmigo. Pobres, en todo tiempo los tendréis con vosotros, pero a Mí no Me tendréis en todo tiempo. Ha ungido Mi cuerpo para Mi sepultura.

 

5. "En verdad os digo, dondequiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, se hablará también de lo que ha hecho ella, para memoria suya".

 

6. Entró luego Satanás en el corazón de Judas Iscariote, y éste se encaminó para tratar en secreto con los sumos sacerdotes y ancianos sobre cómo podría traicionarlo. Y ellos se alegraron y convinieron con él en treinta piezas de plata, el precio de un esclavo. Les prometió hacerlo, y buscaba ocasión para traicionarle.

 

7. Y por aquel tiempo dijo Jesús a Sus discípulos: "predicad a todos en el mundo, diciendo: aspirad a recibir los secretos de la luz, y a entrar en el reino de la luz, pues ahora ha llegado el tiempo para ello y ahora es el día de la Redención.

 

8. "No lo pospongáis de día en día, de una vuelta a otra (de la rueda del renacimiento), de eón a eón, creyendo que cuando retornéis a este mundo conseguiréis acceder a los secretos y entrar en el reino de la luz.

 

9. "Pues no sabéis cuándo el número de las almas perfectas estará completo; pues entonces se cerrarán los portales del reino de luz y en adelante nadie más podrá entrar ni nadie saldrá.

 

10. "Esforzaos por entrar mientras se esté haciendo la llamada, antes de que el número de los perfectos esté sellado y completo y el portal se cierre".

 



 

(Cap. 65, 1-10)

CAPITULO 66

Enseñanzas acerca de la perfección

La verdadera vida es la vida en Dios (1-3).

Los seres puros viven en la unidad universal; son uno. La polaridad, como unión en Dios. María Magdalena, imagen ejemplar del principio receptor. Todo lo que es se basa en la polaridad (4-11). La tri-unidad; espíritu, alma y hombre. ¿Cuándo vendrá el Reino de Dios a la Tierra? (12-13)

1. De nuevo les enseñó Jesús, diciendo: "Dios ha despertado en todo pueblo y en toda época testigos de la verdad, para que todos oigan la voluntad del Eterno y la hagan, a fin de entrar después en el Reino de Dios como regentes y colaboradores.

 

2. "Dios es poder, amor y sabiduría, y estos tres son uno. Dios es verdad, bondad y belleza, y estas tres son una.

 

3. "Dios es justicia, saber y pureza, y estas tres son una. Dios es esplendor, compasión y santidad, y estas tres son una. (Cap. 66, 1-3)

 

4. "Y estas cuatro Trinidades son una en la Divinidad oculta, lo Perfecto, lo Infinito, el Unico.

 

5. "Así como en todo hombre completo hay tres personas; el hijo, el esposo y el padre, y estas tres son una.

 

6. "Así en toda mujer completa hay estas tres personas; la hija, la esposa y la madre, y estas tres son una. Y el hombre y la mujer son uno, tal como Dios es uno.

 

7. "Así también es con Dios, el Padre, en quien no hay masculino ni femenino y en quien ambos son, y cada uno triple, y todos son uno en la unidad oculta.

 

8. "No os maravilléis de ello, pues tal como es arriba, así es abajo, y como es abajo, así es arriba, y lo que es en la Tierra, es así porque en el Cielo es así.

 

9. "Y una vez más os digo: Yo y Mi esposa somos uno, así como María Magdalena, a quien he escogido y santificado en Mí como imagen ejemplar, es una conmigo. Yo y Mi Comunidad somos uno. Y la Comunidad son los seleccionados de la humanidad para la Redención de todos.

 

10. "La Comunidad del Primogénito es la María de Dios; así habla el Eterno. Ella es Mi madre y desde el principio Me ha concebido y engendrado como hijo suyo en todo tiempo y región del Cielo. Ella es Mi esposa, eternamente unida en santa comunión conmigo, su esposo. Es Mi hija, pues eternamente ha nacido y surgido de Mí, su padre, y en Mí se regocija.

 

11. "Y estas dos trinidades son una en el Eterno y se hacen patentes en todo hombre y toda mujer que se han vuelto perfectos y nacen de Dios eternamente y se regocijan en la luz, por siempre ensalzados y hechos uno con Dios, y que por siempre conciben y hacen nacer a Dios para la Redención de muchos. (Cap. 66, 4-11)

 

12. "Este es el misterio de la trinidad en la humanidad, a través del que se ha de cumplir en cada hijo humano el misterio de Dios de contemplar la luz, soportar sufrimientos por la verdad, ascender al Cielo y enviar el Espíritu de la verdad. Este es el sendero de la Redención, pues el Reino de Dios está en el interior".

 

13. Entonces uno Le dijo: "¿cuándo llegará el Reino de Dios?" Y El contestó diciendo: "cuando lo que está en el exterior llegue a ser como lo que está en el interior, y lo que está en el interior como lo que está en el exterior, y lo masculino y lo femenino ni masculino ni femenino, sino ambos uno. Los que tengan oídos para oír, que oigan". (Cap. 66, 12-13)

 


CAPITULO 67

 

La entrada en Jerusalén. El juicio final

Hosanna. Crucificadle: quien sólo piensa en su

propio bien, es inconstante. Los judíos cosechan su siembra desde hace 2000 años. El hombre debe respetar a Dios en toda forma creada, y por tanto también en su prójimo; si no, estará a la izquierda de Cristo (1-10). La expiación y purificación de las almas gravemente cargadas (11). Lo que no habéis hecho al más humilde, tampoco Me lo habéis hecho a Mí (12-14). El camino evolutivo de las almas gravemente cargadas (15)

1. Y en el primer día de la semana, cuando llegaban a las cercanías de Jerusalén, a Betfage y Betania, junto al monte de olivos, envió a dos de Sus discípulos y les dijo: "id a la aldea que está frente a vosotros, y al entrar encontraréis a un potro atado, sobre el que nadie montó aún: soltadlo y traedlo.

 

2. "Y si alguien os dice: ¿por qué hacéis eso?, decidle que el Señor tiene necesidad de él. Y os lo dejarán traer".

 

3. Y fueron y encontraron al potro atado en un lugar donde dos caminos se cruzaban, y le soltaron. Y algunos de los que allí estaban les dijeron: "¿qué hacéis pues, desatando el potro?" Y ellos les dijeron lo que Jesús les había mandado, y aquéllos les dejaron marchar.

 

4. Y Le llevaron el potro a Jesús y pusieron sus vestiduras sobre el animal, y El se sentó en él. Y muchos extendían sus vestiduras sobre el camino, y otros tomaban ramas de los árboles y las esparcían sobre el camino.

 

5. Y los que Le precedían y Le seguían gritaban: "¡hosanna, bendito seas Tú, que vienes en nombre de Jehová! Bendito sea el reino de nuestro padre David, y bendito seas Tú, que vienes en nombre del Altísimo! ¡Hosanna en las alturas!"

 

6. Y Jesús entró en Jerusalén y en el templo, y habiéndolo mirado todo a Su alrededor, les enseñó esta parábola, diciendo:

 

7. "Cuando el Hijo del hombre venga en Su gloria, y con El todos los santos ángeles, estará sentado en el trono de Su gloria. Y ante El estarán reunidos todos los pueblos, y El separará a unos de otros, como el pastor separa a las ovejas de los cabritos. Y pondrá a las ovejas a Su derecha y a los cabritos a Su izquierda.

 

8. "Entonces dirá el Rey a los que están a su derecha: venid, benditos de Mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde el principio del mundo. Pues tuve hambre, y Me disteis de comer; tuve sed, y Me disteis de beber; fui forastero y Me acogisteis; estuve desnudo, y Me vestisteis; estuve enfermo, y Me visitasteis; estuve preso, y vinisteis a verme.

 

9. "Entonces los justos Le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento y Te dimos de comer, o sediento y Te dimos de beber? ¿Cuándo Te vimos como forastero y Te acogimos, o desnudo y Te vestimos? ¿Cuándo Te vimos enfermo o preso y fuimos a verte?

 

10. "Y el Rey contestará diciéndoles: ved, Yo Me manifiesto en todas las formas creadas, y en verdad os digo: lo que habéis hecho a uno de los más humildes de estos Mis hermanos, Me lo habéis hecho a Mí.

(Cap. 67, 1-10)

 

11. "Y dirá a los de la izquierda: marchaos de Mí, malas almas, al fuego que dura eones, que habéis preparado para vosotros, hasta que quedéis purificados siete veces y liberados de vuestros pecados.

(Cap. 67, 11)

 

12. "Pues tuve hambre y no Me disteis de comer; tuve sed y no Me disteis de beber; fui forastero y no Me hospedasteis; estuve desnudo y no Me vestisteis; enfermo y preso, y no Me visitasteis.

 

13. "Entonces también ellos Le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento, o sediento, o forastero o desnudo o enfermo, y no Te servimos?

 

14. "El les contestará diciendo: he aquí que Yo Me muestro a vosotros en todas las formas creadas, y en verdad os digo que lo que no habéis hecho a uno de los más humildes de estos Mis hermanos, tampoco Me lo habéis hecho a Mí. (Cap. 67, 12-14)

 



 

15. "Y los crueles y duros de corazón irán a un castigo severo durante eones y, si no se arrepienten, serán totalmente aniquilados: mas los justos y misericordiosos entrarán en la vida eterna y en la paz eterna". (Cap. 67, 15)

CAPITULO 68

Parábolas del juicio divino

"El Reino de Dios os será quitado y será dado a un pueblo que traiga sus frutos" (1-7). La lucha contra los mensajeros de Dios, que viven lo que enseñan (8-10). Yo vine en Jesús y vengo como Cristo (11). Dignidad interna y dignidad externa. Los poderosos terrenales se estrellarán contra la piedra angular Cristo, que llegará a ser piedra de coronamiento de la obra (12-14). Dad la vuelta a tiempo, antes de que el destino siga su curso. Palabras humanas, conceptos y medidas, y sus significados, sólo son indicadores de camino a la verdad (15-20)

1. Y Jesús dijo otra parábola: "había un padre de familia que plantó una viña, y la cercó con una valla y cavó un lagar y edificó una torre, entregándola a unos viñadores, y viajó a un país lejano.

 

2. "Y cuando se acercó la vendimia, envió a sus siervos a los viñadores, para percibir de los viñadores los frutos; pero los viñadores, cogiendo a los siervos, a uno lo golpearon, al segundo lo apedrearon y al tercero lo mataron.

 

3. "De nuevo les envió a otros siervos más honorables que los primeros, e hicieron con ellos lo mismo. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: a mi hijo lo respetarán.

 

4. "Pero cuando los viñadores vieron al hijo, se dijeron unos a otros: es el heredero; vamos, matémosle y tomemos su herencia. Y cogiéndole, le sacaron fuera de la viña y le mataron a golpes.

 

5. "Cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con estos viñadores?" Le dijeron: "hará perecer de mala muerte a los malvados y dará la viña a otros viñadores que le lleven los frutos cuando estén maduros".

 

6. Jesús les dijo: "¿no habéis leído en las Escrituras: la piedra que los edificadores habían rechazado, se ha vuelto piedra de coronamiento de la pirámide? Esto es obra del Señor y es admirable a nuestros ojos.

 

7. "Por eso os digo: el Reino de Dios os será quitado y será dado a un pueblo que traiga sus frutos. Y el que caiga sobre esta piedra se quebrantará, y aquel sobre quien ella caiga será pulverizado".

 

(Cap. 68, 1-7)

 

8. Y cuando los sumos sacerdotes y los fariseos hubieron escuchado esta parábola, entendieron que hablaba de ellos. Pero temieron al pueblo cuando quisieron apoderarse de El; pues Lo tenía por profeta.

 

9. Los discípulos Le preguntaron luego por el significado de la parábola y El les dijo: "la viña es el mundo, los viñadores son vuestros sacerdotes, y los siervos son los seguidores de la buena ley, y los profetas.

 

10. "Cuando se les pide a los sacerdotes el fruto de su trabajo, no lo dan, sino maltratan a los enviados que enseñan la verdad de Dios, tal como lo han hecho desde el principio. (Cap. 68, 8-10)

 

11. "Y cuando llega el Hijo del hombre, el propio Cristo de Dios, se juntan contra el Santo y Le golpean y Le echan de la viña; pues no han obrado las cosas del espíritu, sino buscado su propio placer y beneficio, rechazando la santa ley. (Cap. 68, 11)

 

12. "Si hubieran aceptado al Uno Ungido, que es la piedra angular y la cúspide, les habría ido bien y el edificio se habría sostenido, como templo de Dios habitado por el Espíritu.

 

13. "Y vendrá el día en que la ley que rechazan llegue a ser piedra de coronación, vista por todos, y los que tropiecen con ella se quebrantarán y los que persistan en la desobediencia serán hechos pedazos.

 

14. "Pues Dios ha dado a algunos ángeles la soberanía sobre el curso del mundo, encargándoles gobernar en sabiduría, justicia y amor. Pero ellos no han respetado los mandamientos del Todopoderoso y han actuado contra las buenas órdenes de Dios. Así llegaron la crueldad y el sufrimiento y las preocupaciones, hasta que retorne el Maestro y tome posesión de todas las cosas y llame a Sus servidores para pasarles cuentas". (Cap. 68, 12-14)

 

15. Y les dijo otra parábola: "un hombre tenía dos hijos y, llegándose al mayor, dijo: hijo mío, ve hoy a trabajar en la viña, y éste respondió diciendo: no quiero. Pero después se arrepintió y fue. Y llegándose al segundo, habló de igual modo. Y éste le respondió diciendo: voy, padre. Pero no fue. ¿Cuál de ambos hizo la voluntad del padre?"

 

16. Le dijeron: "el primero". Y Jesús les dijo: "en verdad os digo que los publicanos y las rameras entrarán en el Reino de Dios antes que vosotros. Pues vino Juan a vosotros por el camino de la justicia, y no habéis creído en él; pero los publicanos y las rameras creyeron en él, y vosotros, aun viendo esto, no os habéis arrepentido, creyendo en él".

 

17. Y el Señor reunió en un lugar a todos Sus discípulos en torno a El y les dijo: "¿podéis dar perfección a lo que es imperfecto? ¿Podéis poner orden desde el desorden?" Y contestaron: "no, Señor".

 

18. Y los dispuso según la cifra que cada uno tenía asignada, en un cuadrilátero, habiendo uno menos de doce en cada lado; hizo esto porque sabía quién Le traicionaría (que habría de ser contado por los hombres como uno de los Suyos, pero que no lo era).

 

19. El primero de la séptima línea de arriba, en el medio, y el último en la séptima fila de abajo, y al que no era ni el primero ni el último lo puso en el punto central, y a los restantes los colocó según un orden divino, cada uno hallando su lugar, de modo que los que estaban arriba quedaban igual que los de abajo y los de abajo igual que los de arriba, y el lado izquierdo era igual al derecho, y el lado derecho era igual al izquierdo, conforme a la suma de sus números.

 

20. Y El dijo: "¿veis cómo estáis colocados? Os digo que de igual modo es el orden del Reino de Dios, y el Uno que todo lo gobierna está en medio vuestro, y El es el punto central y con El están los ciento veinte, los elegidos de Israel, y después de El siguen los ciento cuarenta y cuatro mil, los elegidos de los paganos, los cuales son sus hermanos". (Cap. 68, 15-20)

 



 

CAPITULO 69

Acerca de la muerte, el renacimiento y la vida

El renacimiento en el espíritu de Dios libera de la reencarnación (1-2). Acerca de la rueda del renacimiento. Las almas ensombrecidas. El alma sólo hallará reposo cuando todos los pecados hayan sido saldados. Saldar los pecados es más fácil y lleva menos tiempo en la Tierra que en los ámbitos del alma (3-4). La palabra del hombre es la palabra del error (5-6). El obrar del principio Padre-Madre en los duales (7-10). Quien es de buena voluntad, entiende y cumple la ley de la vida y se libera de los errores (11-13)


1. Estando sentado Jesús en el lado oeste del templo con Sus discípulos, he aquí que la gente llevaba a un muerto en un féretro, para enterrarlo, y uno Le dijo: "Maestro, ¿si un hombre ha muerto, vivirá de nuevo?"

 

2. Y El respondió diciendo: "Yo Soy la resurrección y la vida, Yo Soy lo bueno, lo bello, lo verdadero, y si alguien cree en Mí, no morirá jamás, sino vivirá eternamente. Así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a vivir. Benditos los que en Mí mueren y se han vuelto perfectamente iguales a Mí; pues reposarán de su trabajo y sus obras les seguirán. Habrán vencido el mal y habrán sido hechos pilares del templo de Mi Dios, y ya no saldrán de él, pues permanecerán en la eternidad. (Cap. 69, 1-2)

 

 

3. "Pero para los que hayan hecho el mal no habrá reposo; pues saldrán y entrarán y tendrán que soportar sufrimientos por muchas eras para enmendarse, hasta que lleguen a ser perfectos. En cambio, los que hayan hecho el bien y alcanzado la perfección, tendrán reposo eterno y entrarán en la vida eterna. Reposarán en la eternidad.

 

4. "Sobre ellos ya no tendrá poder el repetirse de la muerte y del nacimiento, para ellos la rueda del Eterno no girará más, pues habrán alcanzado el punto central, donde reina el reposo eterno, y el punto central de todas las cosas es Dios". (Cap. 69, 3-4)

 

5. Y uno de Sus discípulos Le preguntó: "¿cómo entrará uno en el Reino de Dios?" Y El respondió diciendo: "si no hacéis que lo de abajo sea como lo de arriba, y la izquierda como la derecha y lo que hay detrás como lo de delante, si no entráis en el punto central y en el Espíritu, no entraréis en el Reino de Dios".

 

6. Y El dijo: "no creáis que haya alguien sin error, pues hasta entre los profetas y los que han sido iniciados en el ser cristianos, se encuentra la palabra del error. Pero hay muchos errores que el amor cubre". (Cap. 69, 5-6)

 

7. Y llegada la tarde, se fue con los Doce a Betania; pues allí habitaban Lázaro, María y Marta, a quienes amaba.

 

8. Y Salomé se Le acercó y Le preguntó: "Señor, ¿hasta cuándo tendrá poder la muerte?" Y El respondió diciendo: "mientras vosotros, hombres, pongáis cargas, y vosotras, mujeres, concibáis. Y por esta razón he venido, para poner fin a las obras de los imprudentes".

 

9. Y Salomé Le dijo: "entonces he hecho bien en no haber dado a luz". Y el Señor respondió diciendo: "come de todo pasto que sea bueno; pero de aquel que tiene la amargura de la muerte, no comas".

 

10. Y cuando Salomé preguntó cuándo se comprenderían estas cosas que Le acababa de preguntar, dijo el Señor: "cuando hayáis gastado las vestiduras de la vergüenza y os elevéis por encima del deseo; cuando ambos sean uno, y lo masculino junto a lo femenino no sean ni masculino ni femenino". (Cap. 69, 7-10)

 

11. Y una vez más a otro discípulo, que Le peguntó: "¿cuándo será que todos obedezcan la Ley?" "Cuando el Espíritu de Dios colme toda la Tierra y el corazón de todo hombre y de toda mujer.

 

12. "Yo esparcí la ley en la Tierra, echó raíz y a su debido tiempo produjo doce frutos para alimento de todos. Eché la ley en el agua, y ésta se limpió de todo mal. Eché la ley en el fuego y el oro quedó purificado de toda escoria. Eché la ley en el aire y se hizo viva por el Espíritu del Uno viviente, que colma todas las cosas y habita en cada corazón".

 

13. Y aún dijo muchas otras parábolas parecidas, a aquellos que tenían oídos para oír y un alma que podía comprender. Pero a la muchedumbre estas palabras le eran oscuras. (Cap. 69, 11-13)

 

CAPITULO 70

Jesús reprende a Pedro por su impetuosidad

Respetad la vida en cada peldaño evolutivo;

cada forma de desarrollo está en el camino evolutivo hacia la perfección (1-5). Quien vive en Mí, es testimonio en este mundo (6-7). Los que preparan a Cristo el camino que va del viejo mundo pecaminoso al Nuevo Tiempo (8). Cristo es crucificado una y otra vez en la lucha entre luz y tinieblas (9-10). En el cambio de era se hará visible la luz omniabarcante; las tinieblas quieren apagarla (11). La Sabiduría divina edifica en el cambio de era las Comunidades Originarias a través de las que Cristo, la Luz del mundo, irradia a todos los pueblos. La Comunidad de la Alianza,

 

Nueva Jerusalén, es la sacerdotisa (12-14)

1. Y en la mañana del día en que llegaron de Betania, Pedro tenía hambre y descubrió a lo lejos una higuera con hojas. Se acercó contento, esperando encontrar fruto, pero no halló más que hojas, pues todavía no era el tiempo de los higos.

 

2. Y Pedro se irritó y dijo: "¡maldito árbol, que nunca más coma hombre alguno de tu fruto!" Y algunos discípulos oyeron esto.

 

3. Y al día siguiente, al pasar Jesús con Sus discípulos por allí cerca, dijo Pedro a Jesús: "Maestro, mira la higuera que maldije, cómo florece y verdea. ¿Por qué mi palabra no se cumplió?"

 

4. Jesús dijo a Pedro: "no sabes de qué espíritu vienes. ¿Por qué maldijiste lo que Dios no ha maldecido?" Y Pedro dijo: "mira, Señor, yo estaba hambriento y, al encontrar sólo hojas sin fruto, me irrité y maldije el árbol".

 

5. Y Jesús dijo: "hijo de Jonás, ¿no sabías que todavía no ha llegado el tiempo de los higos? Mira el trigo de los campos que crece según su naturaleza -primero el retoño verde, luego el tallo y luego la espiga-; ¿también te enfadarías si llegaras en el tiempo de los tiernos retoños y no encontraras grano en la espiga? ¿Maldecirías el árbol que, lleno de brotes y en flor, todavía no da frutos maduros? (Cap. 70, 1-5)

 

6. "En verdad te digo, Pedro, que uno de Mis Doce Me negará tres veces, en su miedo y temor, maldiciendo y jurando que no Me conoce, y el resto Me abandonará por un tiempo.

 

7. "Pero os arrepentiréis y os doleréis amargamente; pues en vuestros corazones Me amáis, y seréis como un altar de doce piedras labradas y testimonio de Mi nombre, y seréis los servidores de los servidores, y os daré las llaves de la Comunidad y apacentaréis a Mis ovejas y a Mis corderos, y seréis Mis representantes en la Tierra. (Cap. 70, 6-7)

 

8. "Y entre los que os sucedan se levantarán hombres, de los que algunos ciertamente Me amarán igual que tú, y los irascibles, los imprudentes y los impacientes maldecirán a los que Dios no ha maldecido y los perseguirán en su ignorancia, porque todavía no podrán hallar en ellos los frutos que exigen.

 

(Cap. 70, 8)

 

9. "Y otros, que se aman a sí mismos, se aliarán con los reyes y los que rigen el mundo y buscarán poder terrenal, riqueza y dominio, y matarán por el fuego y la espada a los que buscan la verdad y que por ello son verdaderamente Mis discípulos.

 

10. "Y en aquellos días Yo, Jesús, seré crucificado de nuevo y escarnecido públicamente; pues ellos declararán hacer todo esto en Mi nombre". Y Pedro dijo: "que esto esté lejos de Ti, Señor". (Cap. 70, 9-10)

11. Y Jesús respondió: "al igual que Yo seré clavado en la cruz, así también lo será Mi Comunidad en aquellos días; pues ella es Mi esposa y una conmigo. Pero vendrá el día en que las tinieblas retrocederán y alumbrará la verdadera luz. (Cap. 70, 11)

 

12. "Y se sentará en Mi trono uno que será hombre de verdad, bondad y poder, que estará más lleno de amor y sabiduría que cualquier otro, y guiará a Mi Comunidad por medio de cuatro veces doce y de setenta y dos, como antaño. Sólo enseñará lo que es verdad.

 

13. "Y Mi Comunidad se llenará de luz y alumbrará a todos los pueblos de la Tierra; y habrá un sumo sacerdote sentado en su trono, como rey y sacerdote.

 

14. "Y Mi espíritu estará en él y su trono perdurará y no será sacudido, pues estará fundado sobre el amor y la verdad y la justicia; y la luz vendrá a él y de él irradiará a todos los pueblos de la Tierra, y la verdad los hará libres". (Cap. 70, 12-14)

CAPITULO 71

La purificación del templo

Latigazos para alma y cuerpo (1-2). El verdadero

servicio religioso (3-4). Sólo el sentido de la palabra da vida (5-7). Cada hombre se marca a sí mismo (8-11)

1. La fiesta de la Pascua de los judíos estaba próxima, y Jesús subió de nuevo a Jerusalén, desde Betania. Y encontró sentados en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y también a los cambistas.

 

2. Hizo un látigo de siete cuerdas y los arrojó a todos del templo. Dejó libres a las ovejas, bueyes y palomas, y tiró el dinero de los cambistas y derribó las mesas. (Cap. 71, 1-2)

 

3. Y les dijo: "sacad todo esto de aquí, y no convirtáis la casa de Mi Padre en un mercado. ¿No está escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones y llenado con toda suerte de abominaciones".

 

4. Y no permitía que nadie transportara una vasija llena de sangre por el templo, o que se matara animales. Y Sus discípulos recordaron que está escrito: "el celo de Tu casa me ha consumido". (Cap. 71, 3-4)

 

5. Entonces los judíos Le replicaron: "¿qué señal nos muestras para que veamos por qué haces estas cosas?" Jesús respondió diciéndoles: "os digo de nuevo: derribad este templo, y Yo lo levantaré en tres días".

 

6. Los judíos replicaron: "¿cuarenta y seis años tardó este templo en ser edificado y Tú lo levantarás en tres días?" Pero El hablaba del templo de Su cuerpo.

 

7. Cuando resucitó de entre los muertos, Sus discípulos recordaron que les había dicho esto y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había dicho.

(Cap. 71, 5-7)

 

8. Pero los escribas y sacerdotes vieron y escucharon esto y se espantaron y buscaban cómo acabar con El; pues Le temían, viendo que todo el pueblo escuchaba Sus enseñanzas.

 

9. Al llegar la tarde, salió de la ciudad; pues durante el día enseñaba en el templo y por la noche se iba al monte de Olivos. El pueblo iba temprano, para escucharle en los patios del templo.

 

10. Encontrándose en Jerusalén, en la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en El, porque vieron los milagros que hacía.

 

11. Pero Jesús no se confiaba, pues los conocía a todos. Y no necesitaba que nadie diera testimonio de otro; pues bien sabía lo que había en cada hombre. (Cap. 71, 8-11)

 

12. Ya que se aproximaba la fiesta de la Pascua, envió a dos de Sus discípulos para que preparasen la sala superior, donde deseaba comer con Sus Doce y para que compraran todas las cosas necesarias para la fiesta que quería celebrar con ellos. (Cap. 71, 12)

 



 

CAPITULO 72

Palabras de despedida de Jesús

La imagen y semejanza del Padre (1-3).

Harán obras más grandes que las que Yo hice siendo Jesús (4). A quien sirva desinteresadamente, le otorgaré lo que Me pida (5). Quien santifica el templo, vive en Mí (6-7). El amor desinteresado es comunicación con Dios (8). El signifi-

 

cado de las palabras: "el Padre es más grande

que Yo" (9-11)

1. Estando Jesús sentado con Sus discípulos en el Jardín de Getsemaní, les dijo: "no dejéis que se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed entonces también en Mí. En la casa de Mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo habría dicho. Voy a prepararos un lugar. Y cuando Me vaya y os prepare un lugar, volveré y os recibiré donde Yo estoy, para que, donde estoy, estéis también vosotros. Y sabéis adonde voy, y también conocéis el camino".

 

2. Tomás Le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas; ¿cómo pues, podemos saber el camino?" Y Jesús les dijo: "Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida; nadie viene al Padre sino por Mí. Si Me hubieseis reconocido, habríais reconocido también a Mi Padre. Pero ahora sabéis, y habéis visto a Mi Padre".

 

3. Felipe Le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta". Jesús le dijo: "tanto tiempo hace que estoy contigo, y ¿aún no Me conoces, Felipe? El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre; ¿por qué, pues, dices: muéstranos al Padre? ¿No crees que estoy en el Padre y el Padre en Mí? Las palabras que os digo, no las hablo por Mí mismo; pues el Padre, que habita en Mí, hace todas las obras. (Cap. 72, 1-3)

 

4. "Creedme, creed que Yo estoy en el Padre y el Padre en Mí; por lo menos, creedme por las obras verdaderas. En verdad, en verdad os digo que, los que creen en Mí, harán las mismas obras que Yo hago; y harán obras más grandes que éstas, porque Yo voy a Mi Padre. (Cap. 72, 4)

 

5. "Y todo cuanto pidáis en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo del hombre. Lo que pidáis en Mi nombre, lo haré. (Cap. 72, 5)

6. "Si Me amáis, guardad Mis mandamientos; y Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, que se quedará con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad, que el mundo no puede recibir, porque no Lo ve ni Lo conoce; pero vosotros Lo conocéis, pues el Espíritu habita en vosotros y estará en vosotros.

 

7. "No os dejaré sin consuelo; vendré a vosotros. Dentro de poco el mundo ya no Me verá, pero vosotros Me veréis. Dado que Yo vivo, también vosotros viviréis. En ese día sabréis que Yo estoy en Mi Padre y vosotros en Mí y Yo en vosotros. (Cap. 72, 6-7)

 

8. "Los que tienen Mis mandamientos y los guardan, Me aman; y los que Me amen, serán amados por Mi Padre, y Yo les amaré y Me manifestaré a ellos".

(Cap. 72, 8)

 

9. Y Judas (no el Iscariote), Le preguntó: "Señor, ¿cómo es eso de que quieres mostrarte a nosotros y no al mundo?" Jesús respondió diciéndoles: "los que Me amen, guardarán Mis palabras: y el Uno santo les amará, y vendremos a ellos y permaneceremos en ellos.

 

10. "Los que no Me amen, no oirán Mis palabras; y las palabras que oís no son Mis palabras, sino las palabras de Mi Padre, que Me ha enviado. Os he dicho estas cosas mientras aún estoy entre vosotros; pero el Consolador, que es el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, os lo enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que os he dicho.

 

11. "Paz os dejo, Mi paz os doy: no como el mundo da, os doy Yo. No dejéis que se turbe o asuste vuestro corazón. Habéis oído, como os he dicho, que Me voy, y volveré a vosotros. Y si Me amáis, os alegraréis; pues os he dicho que voy al Padre; pues el Padre es más grande que Yo. (Cap. 72, 9-11)

 

12. "Y os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no os hablaré mucho más a vosotros; pues vendrá el príncipe de este mundo, que en Mí no halla nada.

 

13. "Para que el mundo sepa que amo al Padre, y que hago tal como el Padre Me ha mandado. Incluso hasta el fin". (Cap. 72, 12-13)

 



 

CAPITULO 73

La vid verdadera

Cada cepa que está en Mí trae fruto (1-2).Quien no permanezca en Mí, pecará (3). Vivir en Cristo (4). El ojo límpido del alma alcanza el don de discernir entre verdad y error (5). Los que son fieles traen en Mi nombre buenos frutos (6-8). El que ve en profundidad, no es ciego (9). Por qué Cristo vuelve a manifestarse actualmente (10-11). El conocimiento de las leyes obliga a su realización (12). Ningún hombre podrá decir: "nunca oí hablar de Cristo" (13)

1. Y entonces Jesús les dijo: "Yo Soy la vid verdadera y Mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en Mí no lleve fruto, será quitado, y todo el que dé fruto, será podado, para que aún dé más fruto.

 

2. "Permaneced en Mí, y Yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto de sí mismo si no permanece en la vid, tampoco, pues, vosotros, si no permanecéis en Mí. Yo Soy la vid y vosotros sois los sarmientos: el que permanece en Mí, y Yo en él, da mucho fruto; pues sin Mí no podéis hacer nada. (Cap. 73, 1-2)

 

3. "Los que no permanecen en Mí, son echados fuera, como sarmientos infructuosos, y se secan; son amontonados y arrojados al fuego, y son quemados. Pero si permanecéis en Mí y Mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que queráis y se os dará.

 

(Cap. 73, 3)

 

4. "En verdad, Yo Soy el pan verdadero que viene del Cielo, la substancia de Dios, la cual es una con la vida de Dios. Y así como en vuestros panes hay muchos granos de cereal, así también vosotros, los que creéis y que hacéis la voluntad de Mi Padre, sois uno en Mí. No como vuestros antepasados, que comieron el maná y murieron; pues quien coma de este pan, vivirá eternamente. (Cap. 73, 4)

 

5. "Tal como el trigo es separado de la paja, así tenéis también vosotros que separaros de los errores de este mundo; no obstante, no necesitáis iros de este mundo, sino que tenéis que vivir en el mundo -distanciándoos del mundo- por la vida del mundo.

 

(Cap. 73, 5)

 

6. "En verdad, en verdad, el trigo se seca al fuego, y así también vosotros, Mis discípulos, tenéis que atravesar tribulaciones. Pero alegraos: pues igual que como un solo cuerpo habéis sufrido conmigo, reinaréis conmigo en un solo cuerpo y brindaréis vida al mundo.

 

7. "En eso Mi Padre es glorificado, en que deis mucho fruto; así seréis Mis discípulos. Como el Padre Me amó, también Yo os he amado: permaneced en Mi amor. Si guardáis Mis mandamientos, permaneceréis en Mi amor, igual que Yo guardé los mandamientos de Mi Padre y permanezco en el espíritu del amor.

 

8. "Todo esto os lo he dicho para que Mi gozo permanezca en vosotros y vuestro gozo sea perfecto. Este es Mi mandamiento: que os améis unos a otros, como Yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este amor del que da la vida por un amigo. Vosotros sois Mis amigos, si hacéis todo lo que os mando.

 

(Cap. 73, 6-8)

 

9. "En adelante ya no os llamaré servidores, pues el servidor no sabe lo que hace su señor; os he llamado amigos, pues todo lo que oí de Mi Padre os lo he enseñado. No Me habéis elegido vosotros a Mí, sino que Yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y déis fruto y vuestro fruto perdure. Cualquier petición que en Mi nombre hagáis al Padre, os será cumplida.

(Cap. 73, 9)

 

10. "Esto os mando: que os améis unos a otros, e igualmente a todas las criaturas de Dios. Si el mundo os odia, sabed que Me odió a Mí antes de odiaros a vosotros. Si fueseis del mundo, el mundo os amaría como suyos; pero como no sois de este mundo, ya que Yo os escogí y saqué del mundo, el mundo os odia.

 

11. "Acordaos de la palabra que ya os dije: no es el siervo mayor que su señor. Tal como Me persiguieron a Mí, os perseguirán también a vosotros; tal como hayan seguido Mis palabras, seguirán también vuestras palabras. Pero todo os lo harán a causa de Mi nombre, pues no conocen al que Me ha enviado.

 

(Cap. 73, 10-11)

 

12. "Si no hubiera venido ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen pretexto para sus pecados. El que Me odia a Mí, odia también a Mi Padre. Si no hubiera hecho entre ellos aquellas obras que nadie más hizo, no tendrían pecado; pero ahora tienen, y Nos han visto y odiado a Mí y a Mi Padre. Mas todo esto tiene que acontecer para que se cumpla la palabra que en la Ley de ellos está escrita: Me odiaron sin motivo. (Cap. 73,

 



 

13. "Pero vendrá el Consolador, que os enviaré desde el Padre, es decir el Espíritu de la verdad, que saldrá del Padre y dará testimonio de Mí: y todos daréis testimonio de Mí, pues desde el principio estáis conmigo. (Cap. 73, 13)

CAPITULO 74

Jesús prepara a Sus discípulos para lo que se avecina

La lucha en nombre de Cristo contra Cristo (1).La Obra de la Redención se llevará a cabo (2-3). Actualmente la verdad fluye como gran corriente (4-5)

1. "Todo esto os lo he dicho para preveniros. Os expulsarán de las sinagogas; sí, llegará el tiempo en que todo el que os quite la vida pensará que lo hace para honrar a Dios. Y tales cosas harán, porque no han reconocido ni al Padre ni a Mí. (Cap. 74, 1)

 

2. "Todo esto os lo he dicho para que, cuando llegue el tiempo, os acordéis de lo que he dicho sobre ello. Y esto no os lo dije al principio, porque estaba con vosotros. Mas ahora sigo Mi camino a Mi Padre, que Me ha enviado, y ninguno de vosotros Me pregunta: ¿adónde vas? Sin embargo, como os he dicho todo esto, estáis tristes.

 

3. "A pesar de ello os digo la verdad: para vosotros es necesario
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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