Descripción
Planta herbácea vivaz que puede llegar a alcanzar el metro de
altura. Tiene unas hojas grandes, divididas en lóbulos irregulares,
que recuerdan a las hojas del olmo, de hecho, de esta semejanza proviene
su nombre de ulmaria. Podemos observar, a pesar de la disparidad de tamaños
de las hojas, una constante en esta planta: en el extremo final de cada
rama se puede encontrar una hoja dividida en tres partes.
Todas las hojas presentan un perímetro con multitud de pequeños
dientes, con la parte posterior de la hoja (envés) de una tonalidad
más blanquecina que el haz, debido a la presencia de gran número
de pelos espesos y cortos.
Aplicación
En la sumidad florida podemos encontrar derivados flavónicos,
como espirósido y monotropósido; este último sufre
una hidrólisis enzimática y se transforma en salicilato
de metilo, con reconocidas propiedades como buen antiinflamatorio,
antipirético y anticoagulante, por lo que se emplea en casos
de reumatismo, afecciones gripales, procesos febriles y prevención
de trombo-embolias.
Los heterósidos y flavonoides refuerzan la actividad antiinflamatoria,
además de procurar una acción diurética y uricosúrica,
por lo que su empleo resulta muy adecuado en casos de oliguria, edemas
y urolitiasis. No obstante, nunca se debe rebasar la dosis recomendada
por el facultativo, pues en altas cantidades puede llegar a ser tóxico.
Siempre se deberá tener presente su efecto anticoagulante cuando
se piense seguir un tratamiento con otros anticoagulantes y hemostáticos;
tampoco es aconsejable su empleo en pacientes con úlcera gastroduodenal.
Administración.
.- Infusión. Dos gramos de la sumidad florida desecada se añaden
a un vaso de agua hervida y todavía caliente, que se deja diez minutos
en reposo, removiéndolo esporádicamente. Esta preparación
se puede repetir cuatro veces a lo largo del día, tomando el líquido
previamente filtrado siempre después de las comidas.
.- Polvo de planta. Se pueden tomar cinco gramos de la planta seca, repartidos
en varias tomas a lo largo del día.
.- Decocción de uso externo. Se añaden 25 gramos a un litro de
agua que se deja hervir durante 15 minutos; el líquido obtenido, todavía
caliente, se emplea para realizar baños locales en afecciones reumáticas.
Floración
La floración se produce en los meses de verano, dando lugar a
unas flores pequeñas, de color blanco, que desprenden un aroma
agradable. Se encuentran dispuestas en forma de ramilletes. El cáliz
posee cinco lóbulos, mientras que la corola tiene cinco pétalos
con el extremo redondeado, con gran cantidad de estambres en su interior.
Botánicamente hablando, el fruto es un aquenio; cada fruto está formado
por otros cinco más pequeños, de forma alargada y retorcidos
sobre sí, conteniendo cada uno en su interior una sola semilla
que incluso al llegar la maduración permanece cerrada.
La recolección tiene lugar en verano, aunque hay que esperar a
efectuarla al momento en que todavía no están del todo
abiertas las flores. El secado se realizará de forma rápida
y al abrigo de la luz, para evitar alteraciones en la muestra.
Fdo. Cristobal Aguilar.
