Viernes, 18 de diciembre de 2009
POSESIONES E INFESTACIONES INFERNALES

La siguiente lista es de los síntomas de posesión como representadas en el Ritual Romano de Exorcismo.  En la mayoría de los casos, la víctima tiene uno o más de los rasgos listados.  No siempre están presentes todos estos síntomas para indicar posesión, y es muy posible que ninguna esté presente.  

La víctima habla o entiende idiomas desconocidos sin jamás haberlos estudiado o escuchado.

La víctima tiene conocimiento claro de cosas que están distantes o escondidas.

La víctima puede predecir eventos futuros (algunas veces a través de sueños)

La víctima tiene un odio intensivo hacia las cosas sagradas.

La víctima muestra una fuerza física mucho más allá de su edad o condición normal.  

La mayoría de las víctimas están bajo cuidados médicos por enfermedades mentales antes de que se descubra que están poseídos.  El medico prescribe una serie de medicinas y curas solo para descubrir que la víctima no responde a ninguna de ellas.  Las víctimas no están limitadas a una grupo de edad específico.  Las víctimas pueden tener pocos días de edad, y estar poseídos.  (Malditos desde el vientre).  Hubo un caso de un infante de 13 meses de edad.  Cuando el exorcista le colocó una medalla de San Benito al infante, el bebé respondió con mucha agitación.  El niño, quien estaba acostado sobre su estómago, giró su cabeza y dijo con mucho enfado, "¡Ándate, márchate!" ("Leave me, get out of here!") El exorcista, como también los padres del niño, estaba asombrado ya que ¡el niño aún no podía hablar!

Lo siguiente es tomado del segundo libro escrito por el Padre Gabriele Amorth "An Exorcist More Stories (Más historias de un Exorcista)."  El libro del Padre Amorth fue publicado por la editorial IGNATIUS, y salió a la venta en 2002.


DOLOR EXTERNO – trata estrictamente de sufrimiento físico.  Esto incluye palizas, azotes, y heridas causadas por objetos que caen, empujones, y otros, los cuales leemos en las historias de las vidas de muchos de los santos, como en el caso del Cura de Ars, San Pablo de la Cruz, y del Padre Pío.  Estos sucesos no son tan pocos conocidos como creemos, y la actividad del demonio usualmente es confinada a una actividad externa.  La actividad interna, si hay, solamente es temporal y está limitada a la duración de una alteración especial.

POSESIÓN DIABÓLICA – es la manera más grave de actividad diabólica, la cual permite la presencia continua de un demonio dentro de un cuerpo humano.  Los síntomas del mal no tienen que ser en forma continua sino que pueden alternarse entre períodos de crisis y períodos de descanso.  Posesión implica intervalos de suspensión temporal de las facultades mentales, intelectuales, afectivas, y voluntarias.  Los síntomas pueden incluir el conocimiento de idiomas desconocidos por la víctima, una fuerza sobrehumana, y la habilidad de tener conocimientos del oculto o pensamientos de otras personas.  Típicamente, hay una aversión hacia todo lo sagrado, a menudo en conjunto con blasfemia.  También hay impostores quienes hacen pasarse como demoníacos, y por ende necesitamos ser muy cautelosos. 

OPRESIÓN DIABÓLICA – es una molestia rescatadora.  Debemos recordar que los síntomas y la gravedad difieren grandemente en cada caso.  Esta opresión puede golpear la salud, el trabajo, las afecciones, las relaciones con otros, etc.  Sus síntomas incluyen ataques inexplicables de furia y una tendencia hacia estar completamente aislado.  La opresión puede afectar tanto a individuos como a grupos (aún a grupos muy grandes).

OBSESIÓN DIABÓLICA – casi causa una doble personalidad.  Nuestra voluntad se mantiene libre, pero es oprimida por pensamientos obsesivos.  La víctima experimenta pensamientos que pudiesen ser racionalmente absurdos pero que son de una naturaleza que impiden que la víctima se puede librar a sí misma.  La persona obsesionada vive perpetuamente en un estado de postración, con tentaciones persistentes de suicidio.  Debemos de darnos cuenta que la tentación para cometer suicidio también está presente en la posesión diabólica y la opresión diabólica.

INFESTACIÓN DIABÓLICA – En esta situación, la actividad maléfica está dirigida hacia lugares (casas, oficinas, tiendas, campos), objetos (carros, almohadas, colchones, muñecas) y animales; por lo tanto solamente afecta al hombre indirectamente.  Los orígenes nos relatan que los primeros Cristianos recurrían a exorcismos en estas situaciones.

SUBYUGACIÓN DIABÓLICA – El término indica un pacto voluntario – implícito o explícito – con satán, en el cual nos sometemos a la señoría del demonio.  A veces también hay tiempos involuntarios con el maligno; estos casos caen dentro de las categorías anteriores, especialmente la más severa: la de posesión.

El Padre Amorth explica en los arriba mencionados signos que las fronteras entre una categoría y otra no son claras, debido a que hay mucha mezcla e incorporación de los síntomas.

El Padre Amorth explica a continuación que hay cuatro causas principales que pudiesen hacernos caer víctimas de estos males.

(1) PURO PERMISO DIVINO

Claramente, nada sucede sin el divino permiso, pero Dios nunca desea el mal, sufrimiento o tentación.  Él nos dio libertad y permite la existencia del mal, pero sabe cómo convertirlo a bien.  Cuando Él le da permiso al demonio para atormentarnos, Él lo hace para fortalecernos en la virtud, como en el ejemplo de Job en la Biblia, así mismo como en el caso de muchos santos y personas benditas.  Debemos mantener en mente que el hostigamiento diabólico, por sí, no tiene nada que ver con el estado de gracia de sus víctimas.

(2) SUJECCIÓN  A UNA MALDICIÓN

En este caso, también, la víctima es inocente, pero hay culpabilidad por parte de quien echa / comisiona la maldición.  Por maldición, queremos decir la intención de causarle mal a alguien por medio de intervención demoníaca.  Esto puede ser logrado de muchas maneras: maleficios (o hechizos), ataduras, mal de ojo, maldiciones, etc.  El asunto es serio, pero necesitamos estar de guardia contra conceptos erróneos.  Por su naturaleza, los maleficios se prestan para toda clase de abusos, especialmente cuando consideramos la actual escalada en los números de fraudes, sugestiones, manías, y más. 

(3) ENDURECIMIENTO GRAVE DE PECADO

Judas Iscariot es el clásico ejemplo del Evangelio.  Las muchas personas quienes se abandonan a sí mismos a perversiones sexuales, a la violencia, y a las drogas, caen dentro de este grupo. El horrendo crimen del aborto agrava esta situación; sus terribles repercusiones claramente son vistas durante los exorcismos, porque el liberar a una víctima quien es culpable de haber cometido aborto, usualmente requiere un período de tiempo muy largo.  Debida a la actual devastación de la familia y a la laxitud de la moral, las repercusiones que provienen del azote del aborto son mucho más comunes que anteriormente.  Al tomar en cuenta todos estos factores, podemos comprender el porqué el número de individuos agobiados por dolencias malignas ha multiplicado.

(4) PROXIMIDAD A LUGARES O PERSONAS MALIGNAS

Esto incluye el asistir a sesiones espiritistas, jugar con magia, o consultar a magos, brujos o personas que tiran las cartas; también, el practicar el oculto, el pertenecer a sectas diabólicas, o el practicar ritos que culminan con misas negras, y tal.  Todo esto nos pone en gran riesgo.

Podemos agregar a esta categoría la influencia de los intermedios masivos, como las exhibiciones pornográficas y las películas de terror transmitidas por muchas estaciones de TV.  Somos testigos de los efectos de la amplia presencia de música rock que culmina en rock satánico efectuados en lo que fácilmente llamamos "iglesias o rock", como son los estadios, parques y discotecas.  No nos deberíamos de sorprender que hoy en día hay una explosión de estas actividades: una declinación de la vida de fe es directamente conectada a un aumento en supersticiones.  No me cansaré de repetir que miembros del clero no han hecho nada para oponerse, o por lo menos, a advertir en contra de todos estos males, porque están completamente ignorantes aún de lo que la Biblia dice explícitamente sobre el asunto.  Esta cuarta categoría ha contribuido grandemente al aumento de dolencias malignas en las últimas décadas, especialmente entre los jóvenes.

Fdo. Cristobal Aguilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 20:44  | Los Demonios
Comentarios (1)  | Enviar
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de agosto de 2012 | 17:08

ME encanto el articulo es serio,objetivo y basada en la autoridad del padre Amoth,uno de los mas prestigiosos exorcistas del mundo ,les felicito.VERONICA

 
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