Descripción
La salvia es una planta leñosa en su base y herbácea
en las partes superiores; tiene unas hojas grandes, estrechas y aovadas,
con borde dentado; su olor es aromático y su sabor algo amargo.
Las flores son azules -aunque en muchos casos tienen matices violáceos-
y se agrupan en rodajuelas. Lo más distintivo de esta planta son
sus estambres, que se reducen a un par, con sólo media antera
cada uno.
Se cría en las áridas llanuras de Castilla, Aragón
y Cataluña, así como en buena parte de Andalucía.
Aplicación
En la salvia encontramos un aceite esencial, rico en tuyona, cineol
y borneol. También aparecen materias tánicas y sustancias
amargas, resinas, fécula, albuminoides, ácido fosfórico
y en la raíz se ha encontrado algo de asparagina.
En la medicina popular esta planta ha sido muy empleada para tratar
trastornos gástricos, calambres, timpanitis y diarrea.
La esencia tiene una acción antiséptica, eupéptica
y antisudoral; desde siempre se le ha reconocido su eficacia para evitar
o disminuir los sudores nocturnos de los que padecen fiebre. Otra acción
que se le reconoce es que normaliza las funciones menstruales en la mujer.
Y asimismo se asegura que reduce significativamente el nivel de azúcar
en sangre, por lo que se utiliza como hipoglucemiante. A nivel externo
se dice que es astringente, por la presencia de taninos, siendo un
buen antiséptico y cicatrizante.
No olvidemos que con las esencias hay que tomar siempre precauciones;
así que no se debe abusar de la planta ya que en dosis elevadas
puede resultar neurotóxica y convulsionante; también puede
producir irritaciones cutáneas. En general, el uso de toda la
planta está contraindicado en lactantes y personas con insuficiencia
renal.
Por último, hay que mencionar que, gracias a sus propiedades estomacales,
la planta se emplea también como condimento culinario; en efecto,
cuando sea posible, se pueden emplear las hojas frescas de salvia:
se pican y añaden a sopas, guisados y platos con todo tipo de
verduras.
Administración.
.- Infusión. A razón de 20 g de la planta por litro de agua.
Se prepara una infusión estomacal de la cual se pueden tomar 3 tazas
al día.
.- Esencia. De 2 a 4 gotas, 2 ó 3 veces al día, administradas
sobre un terrón de azúcar. Es importante no sobrepasar esta dosis.
.- Tintura. A partir de alcohol rebajado, se mezclan una parte de salvia y
10 del alcohol aguado, macerándolo con agitación durante una
semana; posteriormente se filtra y se toma a razón de 35-40 gotas, dos
veces al día.
En el mercado farmacéutico se encuentran disponibles las hojas y
sumidades floridas en muchas formas farmacéuticas: planta troceada,
comprimidos, extracto, tintura, aceite, cápsulas, etc.
Floración
La salvia empieza a florecer en mayo, prolongándose durante todo
el verano. Se recolectan las hojas -principalmente de las plantas jóvenes-
y también las sumidades a punto de abrir sus flores. Se recomienda
realizar la recogida en un día soleado y bien entrada la mañana.
El secado se hace por separado (hojas y sumidades), en secadero y a una
temperatura de 35ºC; una vez seco, el material se guarda en tarritos
limpios y secos. La conservación no requiere de condiciones especiales.
Fdo. Cristobal Aguilar.
