Descripción
Esta planta es de las que llaman vivaces, ya que muere en otoño
y revive en primavera. No alcanza mucha altura y las hojas se amontonan
en la base de la planta, quedando pocas en el tallo. Las flores,
pequeñas, nacen en las ramas terminales y se caracterizan por
no tener corola. De esta especie se distinguen numerosas variedades,
que se diferencian en la forma y vellosidad de las hojas.
Se cría en los prados y laderas de todo el Pirineo, cordillera
de Aragón, sierra de Guadarrama y hasta en lo alto de Sierra Nevada.
Aplicación
Según numerosos estudios, la planta es muy rica en taninos.
También se han encontrado cantidades relativamente pequeñas
de ácido salicílico, fitosterol, ácido palmítico
y ácido esteárico. Se pensaba que en la composición
del pie de león había alguna saponina, pero esta afirmación
está en entredicho actualmente.
Gracias a la alta concentración de taninos, esta planta tiene
la virtud de ser muy astringente y antidiarreica. El ácido salicílico,
aunque se encuentre en no muy alta concentración, le confiere
propiedades antipiréticas, analgésicas y antirreumáticas.
Por tanto, es una planta indicada en casos de diarrea, gota, obesidad,
reumatismo, gripe y fiebre. También se puede emplear de forma
externa en faringitis, heridas, ulceraciones cutáneas y eccemas.
En general, esta planta se usa preferentemente como antidiarreico, ya
que la concentración en salicílico es muy baja. La diarrea
es un aumento de la fluidez y número de evacuaciones intestinales
habituales para cada persona. Las causas pueden ser muy variables: infección
intestinal, intoxicación alimentaria, alteración del funcionamiento
normal del intestino, etc. La consecuencia más inmediata es la
pérdida de agua y electrolitos, que puede dar lugar a desequilibrios
importantes en el organismo. El uso de sustancias astringentes es necesario,
pero el primer objetivo ante una diarrea es evitar la deshidratación
y pérdida de electrolitos. Por ello, no hay que olvidar la importancia
de administrar abundante líquido con sales minerales. Y por último,
ante una diarrea, lo primero que se debe valorar es quién la padece:
un lactante, un niño pequeño y un anciano son los que más
pueden verse afectados por ser especialmente sensibles; por ello, antes
de administrar cualquier remedio casero a estos pacientes, se debe visitar
al médico sin dilación.
Administración.
.- Cocimiento. Se hierve entre 30 y 60 g de la planta en un litro de agua.
De esta tisana se debe tomar cuanto se pueda, o por lo menos cuatro buenos
tazones al día, ya que además de beneficiarnos con ello de
los efectos antidiarreicos y astringentes, reponemos líquidos perdidos
por las repetidas deposiciones.
.- Uso externo. Para lavar las llagas y heridas se prepara un cocimiento más
concentrado, poniendo a hervir hasta 90 g de la planta por litro de agua.
Floración
Florece a partir del mes de mayo y esta floración se prolonga
hasta junio o julio, dependiendo de su localización geográfica.
De la recolección con fines terapéuticos interesan las
hojas y partes aéreas; estas partes se deben recoger cuando
la planta acaba de vegetar, a finales de verano o al comenzar el otoño.
Fdo. Cristobal AGuilar.
