Descripción
El pensamiento es una planta anual muy variable en cuanto a su crecimiento;
la forma más frecuente es lampiña, con las hojas
inferiores acorazonadas y las superiores más estrechas y cortas
de rabillo. Las flores nacen de una en una en las axilas de las
hojas superiores y presentan un color amarillo manchado de violeta.
Se cría preferentemente en montañas y linderos del campo,
en vertederos y en jardines. En nuestra península es fácil
encontrarla, aunque hacia el sur se vuelve más escasa.
Aplicación
En la composición del pensamiento aparece un pigmento amarillo
de naturaleza glucosídica, llamado vilacuercitrina, que aparece
repartido de manera desigual por los diversos órganos de la planta.
También contiene ácido salicílico, tanino, saponinas,
glucósidos flavónicos y cantidades importantes de vitamina
C. Todos estos componentes le proporcionan una acción diurética,
demulcente y antiinflamatoria de uso externo. Es, además, ligeramente
laxante y antipruriginosa. Antiguamente, el pensamiento se utilizaba
para combatir ciertas enfermedades de la piel, como acné, psoriasis,
urticaria y herpes. Y tópicamente se ha empleado en afecciones
tales como faringitis, amigdalitis, estomatitis y vaginitis. Es una hierba
que no da problemas de intoxicación, pero en algunas personas
especialmente susceptibles puede provocar reacciones alérgicas
tras un uso prolongado, que desaparecerán cuando cese la administración.
Además, es conveniente que los niños no consuman la planta
fresca, ya que en ellos puede actuar como purgante y emético.
Administración.
.- Infusión. Se maceran durante toda la noche 8 g de flores y hojas
secas de pensamiento en un cuarto de litro de agua fría. Por la mañana
se hierve todo y se añaden 100 cc de leche azucarada; se filtra la bebida
y se toma en ayunas. Obra como depurativo general del organismo. Conviene
continuar el tratamiento durante 20 días.
.- Jarabe. Se prepara con 30 g de la planta seca, que se hierven en medio litro
de agua durante 2 horas; luego se añade a este preparado 1 kg de azúcar.
Del jarabe resultante se toman varias tazas a lo largo del día.
.- Infusión de uso externo. Se hierven 30 g de la planta en medio litro
de agua y se aplica en forma de compresas, colutorios, gargarismos e irrigaciones.
.- Cataplasma. Para ayudar a la cicatrización de heridas y úlceras,
se prepara una cataplasma con flores y hojas machacadas, mezcladas con
leche fría.
En el mercado farmacéutico existen cápsulas, extractos y
tintura de la planta, además de varias presentaciones compuestas.
Floración
Su floración depende de la zona donde se halle; así, en
las montañas se da en verano, mientras que en tierras bajas las
flores abren a finales del invierno y comienzos de la primavera. En
cuanto a la recolección con fines medicinales, se debe coger la
planta entera con la raíz y ponerla a secar lo más rápidamente
posible; se extiende sobre cañizos en lugares bien ventilados
a la sombra y sin que las plantas se cubran unas a otras. Una vez secas,
se deben conservar alejadas de la luz y en recipientes herméticos.
Fdo. Cristobal AGuilar.
