Descripción
Es un árbol de gran porte, que puede llegar a alcanzar más
de 20 metros de altura; posee una copa ancha gracias a la disposición
de sus ramas en forma abierta o de abanico, todo ello soportado por un
grueso tronco. Esta especie -tan abundante en la actualidad- es originaria
de zonas del Himalaya y de los Balcanes.
Las hojas tienen un largo peciolo, de color verde oscuro, que se pierde
en invierno y se recupera en primavera, al mismo tiempo que las flores.
El fruto es lo que todos conocemos como "nuez", que no hay
que confundir con la denominación botánica de nuez, ya
que el fruto del nogal, "botánicamente" hablando, es
una drupa y no una nuez, como podría pensarse por su nombre.
Aplicación
Las hojas, al poseer taninos, se emplean en problemas diarreicos;
también la presencia de juglona en el fruto le confiere
propiedades para el tratamiento tópico de heridas, psoriasis,
utilizándose asimismo en furúnculos, abscesos y eccemas
por sus propiedades antisépticas, antifúngicas y queratinizantes.
Las hojas tienen poder ligeramente hipoglucemiante, aunque todavía
no se sabe muy bien a cuál de los múltiples compuestos
que posee se debe esta acción.
Administración.
Las hojas, al poseer taninos, se emplean en problemas diarreicos; también
la presencia de juglona en el fruto le confiere propiedades para el tratamiento
tópico de heridas, psoriasis, utilizándose asimismo en furúnculos,
abscesos y eccemas por sus propiedades antisépticas, antifúngicas
y queratinizantes.
Las hojas tienen poder ligeramente hipoglucemiante, aunque todavía
no se sabe muy bien a cuál de los múltiples compuestos que posee
se debe esta acción.
Floración
Florece en primavera, con flores de color verde que son de dos tipos:
masculinas y femeninas; éstas últimas se sitúan
en el extremo de las ramas jóvenes, nacidas ese mismo año.
Su apariencia nos recuerda el fruto que dará después
de su fecundación, aunque, claro está, es mucho más
pequeño que éste y aparece recubierto por una pelusilla.
Las flores masculinas salen en la porción de la rama del año
anterior, ya lignificada, por lo que lógicamente se disponen por
debajo de las femeninas. Su morfología es totalmente distinta
a la de las flores femeninas, ya que tienen un gran número de
estambres, lo que las hace vencerse por su propio peso.
La recolección de las hojas se realiza en verano, una vez formados
los frutos; se procede a desecarlas rápidamente, a la sombra
y a una temperatura inferior a los 40º para evitar que se ennegrezcan.
En este proceso se pierde la vitamina C que poseen las hojas, pues esta
vitamina es muy inestable y el proceso de secado la destruye.
La corteza del pericarpio del fruto se recolecta en agosto.
Fdo. Cristobal Aguilar.
