Descripción:
Popularmente se conoce a este liquen con el nombre de musgo de Islandia;
pero no debemos confundirnos: botánicamente no se trata de
un musgo y tampoco crece en exclusividad en esa isla del norte europeo;
lo podemos encontrar en países cuyas temperaturas tienden
a estar por debajo de la media, localizándose sobre la tierra,
junto con musgos, en zonas boscosas poco espesas de montañas
y en determinados prados. Precisamente el hecho de que se localice
en zonas donde crecen musgos ha dado lugar a la confusión
de la denominación popular.
Aplicación:
Su contenido en ácido cetrárico le hace ser especialmente útil
en procesos que cursan con emesis o vómitos; también es útil
como aperitivo por ser un buen tónico amargo, por lo que se
puede emplear en casos de anorexia.
Contiene grandes cantidades de mucílago, que le confiere acción
emoliente, antitusiva y diurética.
También contiene ácido úrsico y poliquéstrico,
sustancias responsables de su actividad antibiótica.
Por todos los componentes reunidos en este liquen, resulta especialmente
indicado en procesos catarrales, laringitis, faringitis...
Su empleo está contraindicado en personas especialmente sensibilizadas
a este liquen o en aquellas con proceso de úlcera gastroduodenal.
Administración:
.- Infusión. Quince gramos del talo se añaden a
un litro de agua hervida con anterioridad y que permanezca aún caliente,
dejándolo en contacto durante diez minutos; se puede emplear en
casos de anorexia o como aperitivo.
.- Gelatina. Por su gran contenido en mucílago se puede preparar
una gelatina con 50 gramos de talo, para tomar a lo largo del día.
.- Doble decocción. Se emplea para eliminar las sustancias amargas
responsables de la acción aperitiva; se procede a hervir el talo
-en una cantidad de quince gramos- en un litro de agua, durante un minuto,
lavándolo posteriormente a conciencia; se retira el agua y se sustituye
por agua nueva en una cantidad de litro y medio durante media hora. En
casos de gastroenteritis y como pectoral, se pueden tomar tres tazas
al día.
Floración
y recolección:
Por tratarse de un liquen no se puede hablar de floración, ya
que no posee flores y su reproducción es por esporangios.
La forma adulta, con posibilidades reproductivas, tiene una altura que
no sobrepasa los quince centímetros; su morfología bien
se podría asemejar a la de un pequeño arbustillo, ya que
la parte inferior se va estrechando a medida que nos aproximamos al substrato,
encontrando formaciones parecidas a raicillas que lo mantienen unido
al terreno.
La recolección de la forma adulta se puede realizar a lo largo
de todo el año, procediendo a una desecación breve y
exponiéndolo al sol, aunque también se puede efectuar el
proceso al abrigo del sol, en cuyo caso resulta bastante más lento.
Fdo Cristobal Aguilar.
