Domingo, 06 de diciembre de 2009
EVANGELIO APÓCRIFO DE VALENTINO - II PARTE

Jacobo explica extensamente todas las expresiones de Jesús  

XXI 1. Y cuando el primer misterio hubo hablado así a sus discípulos, dijo: ¿Comprendáis de qué modo os he hablado?

2. Y Jacobo dijo: Señor: la fuerza de tu luz ha profetizado así respecto a esto, por boca de David, en el noventa salmo: aquel que viva bajo la protección del Altísimo estará bajo la sombra del Dios del cielo.

3. Escucha, pues, para que yo te diga con toda claridad la palabra que tu fuerza ha dicho por boca de David: aquel que viva bajo la ayuda del Altísimo estará bajo la sombra del Dios del cielo.

4. Y cuando la Sabiduría se confiaba a la luz, estaba bajo la luz de la emanación de la luz que sale de él en las regiones superiores.

5. Y ésta es la palabra que tu fuerza dijo por boca de David: Yo diré al Señor: tú eres aquel que me recibe

en sí y mi Dios es mi refugio. Yo me he confiado en él.

6. Porque ésta es la misma palabra que la Sabiduría fiel canta en su himno.

7. Tú eres aquel que me recibe en sí y yo voy hacia ti.

8. Y la palabra que dijo tu fuerza: Dios mío, yo creo en ti, y tú me salvarás de las trampas y de las palabras de los malvados, es la misma que dijo la fiel Sabiduría.

9. Luz, yo creo en ti, porque tú me librarás del triple poder y de Adamas el tirano, y tú me librarás de todas las penas que me afligen.

10. Y la palabra que tú has puesto en boca de David: Él cubrirá tu pecho con tu sombra y tú tendrás confianza bajo sus alas, es ésta: La Sabiduría fiel está en la luz que emana de la luz que sale de ti.

11. Y ella persevera, confiando en la luz que la rodea a derecha e izquierda, y que son las alas de la emanación de la luz.

12. Y la palabra que la fuerza de Dios explicó con la boca de David: La verdad te circundará, es la luz de la emanación de la luz, que circundó a la fiel Sabiduría.

13. Y la palabra que ha dicho tu fuerza: Y no temerá el terror de la noche, significa que la Sabiduría fiel no temía los terrores y las turbaciones que la habían rodeado en el caos, que es la noche.

14. Y la palabra que ha dicho tu fuerza: Y no temerá la flecha que vuela en el día, significa que la Sabiduría fiel no temió la fuerza que la verdad envió de la suma altura, y que es en el caos como una flecha que vuela.

15. Así, tu fuerza de luz ha dicho: No temerás la flecha que vuela en el día.

16. Porque esta fuerza sale del treceno eón, el dueño de los otros doce eones, y es la luz para todos.

17. Y por eso has dicho: el día.

18. Y esta otra frase que ha dicho la fuerza de la luz:

no temerá a lo que pasea en las tinieblas, quiere decir que la Sabiduría fiel no temió a la fuerza con rostro de serpiente que asustaba a la fiel Sabiduría, en el caos, que constituye las tinieblas.

19. Y la expresión que ha empleado la fuerza: no temerá al demonio del mediodía, significa que la Sabiduría fiel no temió a las proyecciones salidas del tirano Adamas, el eón doce, y que arrojaron en un destierro a la fiel Sabiduría.

20. Y por eso la fuerza ha dicho: no temerá al demonio del mediodía.

21. Porque la hora del mediodía es la que proviene del duodécimo eón.

22. Y ella salió del caos, que es la noche, y la noche salió del duodécimo eón, que está en medio de todos.

23. Y la fuerza de luz ha dicho: la hora del mediodía, porque los doce eones son el comedio entre el eón trece y el caos.

24. Y la palabra que tu fuerza de luz ha dicho por boca de David: Mil cayeron a su izquierda, y miríadas de ellos a su derecha, y los demás no se le aproximaron, significa que una multitud de emanaciones del triple poder no pudieron permanecer ante la gran luz de la emanación de la luz.

25. Y muchos de ellos cayeron a la izquierda de la Sabiduría fiel, y Otros muchos a la derecha, y ninguno podía aproximarse.

26. Y cuando dijo tu fuerza de luz, por boca de David: Y, sin embargo, tú contemplarás a los pecadores, porque tú eres su esperanza, Señor, significa que la Sabiduría fiel ha mirado a todos sus enemigos, que fueron derrotados al fin.

27. Y no sólo ella los ha visto así, sino tú, Señor, el primer misterio, has arrebatado la fuerza de la luz que estaba en la fuerza con la faz de león.

28. Y has arrebatado su fuerza a todos los vástagos del triple poder.

29. Y los has precipitado en el caos y les has impedido ir a sus regiones.

30. Y la Sabiduría fiel ha visto a sus enemigos caídos en el caos y ha visto la recompensa que les ha sido otorgada.

31. Porque habían querido privar a la Sabiduría de su luz, y tú los has privado de la luz que había en ellos, y no a la Sabiduría, que había sido fiel a la luz de las regiones superiores.

32. Y esto, según lo expresó tu fuerza de luz por boca de David: Tú te has refugiado en un lugar elevado y al cual no se te aproximará.

33. Y esto significa que la Sabiduría fiel, habiendo sido acosada por sus enemigos a causa de su fe en la luz, dirigió himnos a la luz, y no pudieron hacerle ningún mal, ni aproximarse a ella.

34. Y la palabra que tu fuerza de luz puso en boca de David: Él ha ordenado a sus ángeles guiarte en todos los caminos y conducirte con sus manos, para que no te hieras contra las piedras, significa que tú has ordenado a Gabriel y a Miguel que condujesen a la Sabiduría por todas las regiones del caos, llevándola en sus manos, para que no tocase a las tinieblas inferiores.

35. Y la palabra que dijo tu fuerza de luz por boca de David: Tú marcharás sobre la serpiente y sobre el basilisco, y sobre la serpiente y sobre el dragón, porque tú tienes confianza en mí, significa que, cuando la fiel Sabiduría ha sido elevada sobre el caos, ha andado sobre los servidores del triple poder.

36. Y ha andado sobre los que tienen faz de serpiente y forma de basilisco con siete cabezas.

37. Y sobre la fuerza con faz de león, y sobre la que tiene apariencia de dragón.

38. Y como ella fue fiel a tu luz, fue salvada de todas ellas.

39. Y ésta es, Señor, la explicación de las palabras que nos has dicho.

40. Y cuando el primer misterio hubo oído estas palabras, dijo: Así es, mi querido Jacobo.

 

 Explicación de Tomás

   

XXII 1. Y el primer misterio continuó hablando.

2. Y dijo a sus discípulos: Cuando yo hube conducido a la Sabiduría fiel fuera del caos, ella clamó y dijo:

3. Y he sido preservada del caos y me he visto libre de las ligaduras de las tinieblas.

4. Y he venido hacia ti, ¡oh luz!, porque tú has sido la luz, preservándome y protegiéndome por todas partes.

5. Y los enemigos que me combatían han huido ante la luz.

6. Y no se me han podido aproximar, porque tu luz estaba conmigo.

7. Y la emanación de tu luz me protegía cuando los enemigos que me combatían me habían arrebatado mi luz y, privada de ella, me habían arrojado a los infiernos.

8. Y yo era ante ellos como una materia inerte.

9. Y la fuerza de tu emanación vino de ti hacia mí para salvarme.

10. Y brillaba a mi izquierda y a mi derecha y ninguna de las regiones intermedias en que yo estaba carecía de luz.

11. Y purificaste en mí todas mis malas materias.

12. Y yo fui por encima de todas mis malas materias gracias a tu luz y a la emanación de tu luz.

13. Y confié en tu luz y la emanación pura de tu luz me socorrió.

14. Y los enemigos que me atormentaban fueron alejados de mí.

15. Y éste es el cántico que elevó la fiel Sabiduría cuando fue libertada de los lazos del caos.

16. Y que oiga el que tenga oídos para oír.

17. Y cuando el primer misterio hubo acabado de decir estas palabras, Tomás se adelantó, y dijo: Señor, mis oídos han recibido la luz.

18. Y mi inteligencia comprende las palabras que has dicho. Permíteme interpretar las palabras de la Sabiduría fiel.

19. Y el primer misterio se dirigió a Tomás, y dijo: Yo te permito interpretar el himno que me dirigió la fiel Sabiduría.

20. Y Tomás dijo: Señor, respecto al himno que te dirigió la Sabiduría fiel cuando fue libertada del caos, tu fuerza de luz ha profetizado por boca de Salomón, hijo de David, cuando dijo en su oda: He sido libertado de las cadenas que me amenazaban.

21. Y he ido hacia ti, Señor, porque tú eres la mano que me ha protegido y defendido, asistiéndome contra los que me combatían.

22. Y ellos no han aparecido, porque tu faz estaba conmigo y me defendía por un efecto de tu gracia.

23. Y he sido golpeado y vilipendiado y me han desaprobado ante lamultitud.

24. Y he sido como el plomo ante ellos.

25. Mas tu fuerza ha venido a mi socorro, y has puesto lámparas a mi izquierda y a mi derecha, para que nadie en mi torno careciese de luz.

26. Y tu mano derecha me ha elevado, y me has curado de mi enfermedad.

(No hay versículo 27)

28. Y me he hecho fuerte por tu verdad y por tu justicia.

29. Y los que combatían contra mí han sido alejados.

30. Y he sido justificado por tu bondad en tu reposo para la eternidad de las entidades.

31. He aquí, Señor, la explicación del cántico que elevó la Sabiduría fiel.

32. Y el primer misterio, luego que oyó las palabras de Tomás, le respondió: Está bien, Tomás.

33. Y grande es tu bienaventuranza, que ésa es la explicación del himno que dijo la fiel Sabiduría.

   

Segundo himno que eleva la Sabiduría fiel y explicación que da Mateo

   

XXIII 1. Y el primer misterio continuó hablando así a sus discípulos:

2. La Sabiduría fiel me elevó otro himno, diciendo: Yo he levantado mi voz hacia ti.

3. Porque tú me has retirado de la región elevada de los eones que está encima del cielo y me has conducido a las regiones inferiores.

4. Y me has sacado de las regiones inferiores y has quitado la materia que había en mis fuerzas.

5. Y has alejado de mí las emanaciones del triple poder que me atormentaban y eran mis enemigos.

6. Y me has prestado tu ayuda para que yo pudiese librarme de las cadenas de Adamas y para que pudiese vencer al basilisco de siete cabezas.

7. Y los has destrozado por mis manos y me has puesto encima de su materia.

8. Y los has destruido para que su raza no resurja.

9. Y has estado conmigo dándome fuerza, y tu luz me ha envuelto por todas partes, y has hecho impotentes las emanaciones del triple poder.

10. Porque has arrebatado la fuerza de su luz.

11. Y has dirigido mi camino para sacarme del caos y me has hecho salir de las tinieblas materiales.

12. Y has retirado todas mis fuerzas del poder de aquellos a quienes tú has arrebatado la luz.

13. Y has puesto en mis fuerzas una luz pura, y a todas las partes de mi ser que no tenían ninguna luz les has dado una luz pura que proviene de las regiones superiores.

14. Y la luz de tu faz se ha convertido en mi vida.

15. Y me has vuelto a llevar encima del caos, para que todas las materias que hay en sus regiones sean disueltas.

16. Y para que tu luz renueve todas mis fuerzas y esté en todas ellas.

17. Y has puesto en mí la luz de tu emanación me he convertido en una luz purificada.

18. Éste es el segundo himno que dijo la fiel Sabiduría. Y que el que entienda este cántico avance para dar su explicación.

19. Y cuando el primer misterio hubo terminado de decir estas palabras, Mateo se adelantó y dijo: Yo conozco la explicación del himno que elevó la Sabiduría fiel. Permiteme exponerlo con toda claridad.

20. Y el primer misterio contestó: Te lo permito, Mateo. Danos la explicación del himno que pronunció la fiel Sabiduría.

21. Y Mateo dijo: La explicación del himno que dijo en segundo lugar la Sabiduría fiel está profetizada por tu fuerza de luz en una de las odas de Salomón.

22. Él me ha llevado a los lugares situados por encima del cielo.

23. Y me ha llevado a los sitios que están en los cimientos inferiores.

24. Y ha dispersado a mis adversarios y enemigos.

25. Y me ha dado el poder de romper mis cadenas y ha vencido, por mis manos, a la serpiente de siete cabezas.

26. Y me ha puesto sobre su raíz, para que yo destruyese su raza.

27. Y tú estabas conmigo, Señor, y me protegías, y tu nombre era conmigo en todo lugar.

28. Y tu claridad ha destruido la visión del que habla perversamente.

29.Mas tu mano ha tapizado el camino para los que te son fieles.

30. Y los has rescatado del sepulcro y los has conducido por en medio de los cadáveres.

31. Y has recogido los huesos de los muertos, y los has revestido de carne, y has dado a los que nada sentían la energía y la vida.

32. Y has llevado a los eones a su perdición, para que fuesen destruidos todos, y para que renaciesen nuevamente y tu luz fuese doblada por todos ellos.

33. Y has construido tu riqueza mediante ellos y los has convertido en la residencia de tus santos.

34. He aquí, Señor, la explicación del himno dicho por la fiel Sabiduría.

35. Y cuando el primer misterio oyó las palabras que había pronunciado Mateo, dijo: Está bien, Mateo amado.

36. Porque ésa es la explicación del himno que elevó la Sabiduría fiel.

 

 

María y Marta interpretan palabras de la Sabiduría fiel

   

XXIV 1. Y el primer misterio, continuando su discurso, dijo: La Sabiduría elevó en seguida otro himno.

2. Y dijo: Tú eres la luz alta que me has librado y me has conducido hacia ti.

3. Y no has dejado que las emanaciones del triple poder me despojasen de mi luz.

4. Ellas son mis enemigos, ¡oh luz de las luces! Yo elevo mis cánticos hacia ti.

5. Tú me has libertado, luz; tú has elevado mi fuerza en el caos.

6. Y me has librado de aquellos que descienden en las tinieblas.

7. He aquí las palabras que pronunció la Sabiduría fiel. El que comprenda su sentido adelántese y dé una explicación.

8. Y cuando el primer misterio hubo dicho estas palabras a sus discípulos, María se adelantó.

9. Y dijo: Señor, yo comprendo lo que tú acabas de decirnos.

10.Mas temo a Pedro, porque me asusta, y sé el horror que tiene por nuestro sexo.

11. Y cuando María hubo hablado así, el primer misterio le dijo: Nadie podrá enojarse contra quien, sintiendo iluminada su inteligencia, se adelante para explicar las cosas que yo digo.

12. Da, pues, María la explicación de las palabras que pronunció la Sabiduría fiel.

13. Y María, contestando al primer misterio, dijo en medio de los discípulos: Señor, tu fuerza de luz ha profetizado por boca de David las palabras de la Sabiduría fiel.

14. Porque dijo: Yo te exalto, Señor, porque tú me has recibido en ti.

15. Y porque has salvado a aquellos que descendían a sus tumbas.

16.Y cuando María hubo hablado de este modo, el primer misterio dijo: Bienaventurada eres, María.

17. Y prosiguió hablando y dijo a sus discípulos: La Sabiduría fiel pronunció muy luego este otro himno:

18. La luz ha sido mi libertadora y ha cambiado mis tinieblas en luz.

19. Y ha abierto el caos que me envolvía y me ha ceñido de luz.

20. Y cuando el primer misterio hubo pronunciado tales palabras, Marta se adelanté y dijo: Señor, tu fuerza ha profetizado esto por boca de David.

21. Diciendo: Yo te loaré, Señor, porque tú me has recibido en ti.

22. Y cuando el primer misterio oyó las palabras de Marta dijo: Está bien, Marta.

23. Y siguió dirigiéndose a sus discípulos y les dijo: La Sabiduría fiel siguió recitando himnos.

24. Y dijo: Mi fuerza ensalza las alabanzas de la luz.

25. Y no olvida las fuerzas de la luz y todas las fuerzas que hay en ti.

26. Yo elevo un himno al santo misterio que me ha remitido todas mis faltas.

27.Porque me ha protegido contra todas las aflicciones con que mis enemigos me herían.

28. Y ha librado mi luz de todos los perseguidores, que encarnizadamente me ofendían.

29. Y su misericordia te ha dado, ¡oh fuerza mía!, una corona de luz, y te ha libertado y llenado de una luz pura.

30. Y habiendo pronunciado estas palabras, dijo el primer misterio: Aquel que pueda dar la explicación de estas palabras que avance y que la dé con claridad.

31. Y María se adelantó y dijo: Señor, tu fuerza de luz ha profetizado sobre esto, poniendo en boca de David estos términos: Que mi alma loe al Señor y que cuanto está en mí loe al Señor.

32. Y cuando el primer misterio oyó las palabras de María, dijo: Está bien, María: bienaventurada tú eres.

 

 

Diálogo de Jesucristo con la Sabiduría fiel

   

XXV 1. Y siguió hablando el primer misterio y dijo a sus discípulos: Y conduje a la Sabiduría fiel.

2. Y la llevé a las regiones que están debajo del treceno eón.

3. Y la comuniqué el nuevo misterio de la luz y le di el himno de la luz, para que los archones de los eones no pudiesen molestar desde aquel punto y hora.

4. Y la puse en aquel lugar hasta que, yendo a ella, la condujese a su puesto, que está en las regiones superiores.

5. Y cuando la hube puesto en aquel sitio, ella me elevó otro himno.

6. Y dijo de esta manera: Yo soy fiel a la luz y la alabo, porque se ha acordado de mí y ha escuchado mis himnos.

7. Y ha sacado mi fuerza del caos y de todas las tinieblas de la materia.

8. Y llevándome a lo alto me ha puesto en una región elevada y firme.

9. Y me ha puesto en el camino que conduce a mi sitio, y me ha dado el nuevo misterio y me ha comunicado el himno de la luz.

10. Y ahora, luz, todos los archones verán lo que has hecho conmigo y así serán temerosos y fieles a la luz.

11. Éste fue el himno que profirió la Sabiduría fiel, henchida de júbilo al verse sacada del caos, y conducida a la zona que está debajo del decimotercero eón.

12. Y que aquel cuya inteligencia comprenda el himno dicho por la fiel Sabiduría se adelante para explicarlo.

13. Y Andrés se adelantó. Y dijo: Señor, tu fuerza de luz profetizó este punto por boca de David, haciendo que dijera: El Señor ha escuchado mi plegaria y ha sacado mi alma de la tumba.

14. Y cuando Andrés hubo dado la explicación de las palabras de la fiel Sabiduría, el primer misterio le dijo:

Bienaventurado eres, Andrés.

15. Y siguió hablando y dijo a sus discípulos: estas son las cosas que sucedieron a la Sabiduría fiel.

16. Y cuando la hube llevado a las regiones que están bajo el treceno eón, habiéndome aproximado a la luz, me dijo: La luz de las luces, vuelve hacia ti la luz y sepárate de mí, para que el tirano Adamas sepa que tú estás separado de mí.

17. Y para que ignore quién debe libertarme.

18. Porque han venido hacia mí en esta región él y todos los archones que me odian.

19. Y el triple poder que dio la potencia a la fuerza con rostro de león, para que viniesen a atormentarme.

20. Y para que me arrebatasen mi luz y así quedase yo sin potencia y me viese privada de toda luz.

21. Luz y luz mía, quítales la fuerza de su luz, para que no puedan afligirme más desde ahora.

22. Y cuando escuché las palabras que decía la Sabiduría fiel, le respondí: Mi padre que me ha creado no me ha permitido aún quitarles su luz.

23. Mas yo irradiaré mi luz en todas las regiones del triple poder y de todos los archones que te odian, porque tú has sido fiel a la luz.

24. E irradiaré mi luz en las regiones de Adamas y de sus archones, para que no tengan fuerza para combatir contra ti.

25. Hasta que su tiempo se cumpla y hasta que llegue el momento en que mi Padre me permita arrebatarles su luz.

26. Y le dije aun: Escucha, y te haré conocer cuándo llegará su tiempo y el cumplimiento de las cosas que te he dicho.

27. Ellas ocurrirán cuando tres tiempos hayan sido cumplidos.

28. Y la Sabiduría fiel me respondió: Luz, haz que yo sepa cuándo serán cumplidos los tres tiempos.

29. Para que yo me regocije y sea en el gozo cuando se acerque el momento en que debes conducirme al lugar que me está reservado.

30. Y para que me regocije también cuando se aproxime el tiempo en que tú quitarás la luz a cuantos me odian porque he sido fiel a la luz.

31. Y yo le repliqué: Cuando tú veas abrirse la puerta del tesoro de la gran luz, que está a la izquierda del treceno eón.

32. Porque cuando ellos hayan abierto esta puerta, los tiempos serán cumplidos.

33. Y la Sabiduría contestó: Luz, estando en los lugares en que estoy, ¿cómo sabré que esa puerta se ha abierto?

34. Y yo le respondí: Cuando se abra esa puerta, todos aquellos que están en las regiones del espacio lo sabrán porque una gran luz se expandirá en todas sus regiones.

35. Y yo he dispuesto esas puertas para que tus enemigos no puedan hacerte ningún mal hasta que los tres tiempos sean cumplidos.

36. Y tendrás la facultad de ir entre los doce eones cuando tú quieras y de volver a tu lugar, debajo de la trecena región de los eones, en el que estás ahora.

37. Mas no tendrás la facultad de entrar por la puerta de las regiones superiores, que está en el decimotercero eón, para entrar en tu lugar, de donde tú has salido.

38. Y cuando los tres tiempos sean cumplidos, tus enemigos te atormentarán de nuevo con todos sus archones para quitarte la luz.

39. Porque estarán irritados contra ti, creyendo que tú te has apoderado de su fuerza en el caos y pensando que tú les has quitado su luz.

40. Y te acometerán para arrebatar tu luz, para ponerla en el caos y darla a sus criaturas, a fin de que puedan salir del caos y venir a su región.

41. Y Adamas los asistirá. Mas yo les quitaré todas sus fuerzas, y te las daré, y vendré para que tú las tomes.

42. Y cuando te atormenten, eleva un himno a la luz y yo no diferiré el darte mi ayuda.

43. Y vendré prontamente hacia ti desde los lugares que están bajo ti.

44. Y les quitaré toda su luz y, del lugar en que te he colocado, debajo de la decimotercera región de los eones, te conduciré al lugar de que has salido.

45. Y cuando la Sabiduría fiel hubo oído estas palabras, se regocijó sumamente.

46. Y dejándola en la región que está debajo de la decimotercera región de los eones, me separé de ella y fui hacia la luz.

 

 

Adamas y sus archones, al cumplirse los tres tiempos previstos por Jesús, atacan a la Sabiduría fiel

   

XXVI 1. Y cuando el primer misterio contó a sus discípulos cuanto había sucedido a la Sabiduría fiel, estaba en el Huerto de los Olivos y era allí donde les contaba estas cosas.

2. Y prosiguió hablando y dijo: Y ocurrió que estaba yo sentado en el mundo de los hombres.

3. Y estaba sentado en el camino que conduce a este lugar, es decir, al monte de los Olivos.

4. Y esto éra antes que se me hubiese enviado mi investidura, de la que yo me revestí en el misterio veinticuatro.

5. Y no había ido aún a las regiones superiores a recibir mis dos vestes.

6. Y estando sentado junto a vosotros en este lugar, que es el Huerto de los Olivos, el tiempo que yo había marcado a la Sabiduría fiel se cumplió.

7. Y cumplido ese tiempo, Adamas, con todos sus archones, debía atormentarla.

8. Y cuando ese tiempo fue cumplido yo estaba en el mundo de los hombres.

9. Y estando yo con vosotros en este lugar, Adamas miró de lo alto de los doce eones a la región del caos.

10. Y vio su fuerza, que estaba en el caos falta de luz. Porque yo le había quitado su luz.

11. Y vio que estaba obscura, y que no podía ir a su lugar, que está en los doce eones.

12. Y Adamas se acordó de la Sabiduría fiel y se irritó extremadamente contra ella.

13. Porque pensó que ella se había apoderado de su fuerza en el caos y le había quitado su luz.

14. Y tomó con él una multitud de archones y persiguieron a la Sabiduría para arrojarla en el caos.

15. Y ella elevó su luz hacia mí, implorando mi ayuda.

16. Y dijo: Luz de las luces, yo pongo mi confianza en ti.

17. Líbrame de mis enemigos y no permitas que me arrebaten mi luz.

18. Eleva mis fuerzas por encima de mis enemigos, que se han declarado contra mí y me persiguen sin tregua.

19. Apresúrate y socórreme, según me lo has prometido.

20. Y cuando el primer misterio hubo dicho estas palabras, añadió: Que el que comprenda las palabras de la fiel Sabiduría se adelante para dar su explicación.

21. Y Jacobo se adelantó y dijo: Señor, tu fuerza de luz profetizó acerca de esto cuando puso en boca de David las palabras de su séptimo salmo.

22. Señor Dios, yo creo en ti. Protégeme contra mis perseguidores.

23. Y cuando el primer misterio hubo escuchado estas palabras, dijo: Así es, amado Jacobo.

24. Y Jesús continuó hablando. Y dijo: Ocurrió que, cuando la Sabiduría fiel concluyó aquel himno, se volvió para ver si Adamas se marchaba con sus archones.

25. Y vio que la perseguían y se volvió hacia ellos.

26. Y les dijo: ¿Por qué me perseguís? ¿Porque creéis que no recibiré ningún socorro que me libre de vosotros?

27. Porque quien me defiende es justo.

28. Y su luz es potente y él me defenderá en el tiempo que me ha marcado.

29. Porque me ha dicho: Yo vendré para socorrerte.

30. Y él extenderá su cólera sobre vosotros en todo momento. Porque éste es el tiempo que él me ha fijado.

31. Volved atrás y dejad de perseguirme. Porque si no, la luz preparará su fuerza.

32.. Preparará todas sus fuerzas, y os quitará vuestra luz, y vosotros quedaréis en la obscuridad.

33. Porque ha procreado sus fuerzas para arrebatar vuestra luz con objeto de que perezcáis.

34. Mas cuando la Sabiduría fiel habló así, miró a la región de Adamas.

35. Y vio aquella región en tinieblas y el caos procreado por él.

36. Y vio también dos próbolos obscuros y crueles que Adamas había procreado para que asiesen a la fiel Sabiduría.

37. Y para que la condujesen al caos que él procreó y la atormentasen allí hasta quitarle su luz.

38. Y cuando la Sabiduría fiel vio aquellos dos próbolos obscuros y crueles que Adamas había procreado, y la región tenebrosa del caos que él procreó, quedó sumida en espanto.

 

Capítulo XX VII

 

Jesús libera a la Sabiduría fiel de sus enemigos y la conduce a la región prometida

   

XXVII 1. Y se dirigió a la luz, clamando: Luz, he aquí que Adamas, el fautor de lo injusto, ha entrado en cólera.

2. Y ha creado un próbolo obsceno y un segundo próbolo. Y ha procreado el caos.

3. Quítale, ¡oh luz!, el caos que ha creado para llevarme a él y privarme de mi luz.

4. Y destruye la resolución que ha tomado de quitarme mi luz.

5. Y en castigo de su injusticia al quererme quitar mi luz, quítale todas las suyas.

6. Tales fueron las palabras que la Sabiduría fiel dijo en su himno.

7. Que aquel cuya inteligencia haya comprendido las palabras de la fiel Sabiduría salga aquí para explicarlas.

8. Y Marta se adelantó, y dijo: Señor, yo he comprendido las palabras de la Sabiduría fiel. Permíteme explicarlas claramente.

9. Y el primer misterio contestó a Marta. Y le dijo: Yo te permito, Marta, explicar las palabras del himno de la fiel Sabiduría.

10. Y dijo Marta: Señor, esas palabras las profetizó tu fuerza de luz por boca de David, en el séptimo salmo.

11. Diciendo: Mi Dios es un juez verdadero, fuerte y compasivo.

12. Y si vosotros no os convertís, él aguzará sus armas.

12. Y tenderá su arco, y lo manejará, y sus flechas os acabarán.

14. Y cuando Marta hubo concluido, el primer misterio la miró y le dijo: Está bien, Marta; dichosa tú eres.

15. Y sucedió que, una vez que Jesús hubo explicado a sus discípulos todo lo que había experimentado la Sabiduría fiel cuando fue precipitada en el caos.

16. Y el modo según el cual ella dirigía himnos a la luz para que la salvase y la sacase del caos.

17. Y cómo la introdujo en la duodécima región de los eones, y cómo la luz la protegió en todas las aflicciones que le habían infligido los archones, porque quería elevarse a la luz.

18. Jesús continuó su discurso. Y dijo: En seguida tomé a la fiel Sabiduría y la llevé a la decimotercera región de los eones.

19. Y había allí una luz inmensa, superior a toda otra luz.

20. Y la llevé a la región del veinticuatro invisible, donde había una luz infinita.

21. Y todos quedaron turbados viendo venir conmigo a la Sabiduría.

22. Y la conocían, mas no me conocían a mi.

23. Porque creían que era la emisión de la región de la luz.

24. Y cuando la Sabiduría fiel vio a sus compañeros invisibles, se llenó de una extrema alegría.

25. Y quiso mostrarles los milagros que yo había hecho por ella, desde que yo me encontraba en el mundo de los humanos hasta que la conduje a la región de la luz.

 

 La Sabiduría fiel alaba a Jesús en medio del veinticuatro invisible

   

XXVIII 1. Y elevándose entre los veinticuatro invisibles y estando en medio de ellos, me elevó un himno.

2. Y dijo: Yo declaro ante ti, ¡oh luz!, que tú eres el Redentor y el Salvador eterno.

3. Y entonaré un himno a la luz que me ha librado y protegido contra la mano de mis enemigos los archones.

4. Porque tú me has librado en todas las regiones: lo mismo en las regiones superiores que en el fondo del caos.

5. Y en las esferas de los archones de los eones y cuando yo descendí de la altura.

6. Y cuando me perdí en las regiones en las que no hay ninguna luz.

7. Porque yo no hubiera podido volverme a ti en la decimotercera región de los eones.

8. Pues que no había en mí ninguna luz ni fuerza alguna, que mi fuerza estaba agobiada bajo la aflicción.

9. Y la luz me ha protegido en todos mis dolores y me ha escuchado cuando yo estaba entregada a mis enemigos.

10. Y me ha indicado el camino en la región de los eones, para conducirme a la decimotercera región de los eones, que es mi morada.

11. Yo te rindo homenaje, ¡oh luz!

12. Porque tú me has salvado. Y yo te celebraré, y a tus milagros, ante la raza de los hombres.

13. Y porque cuando yo estaba privada de mi fuerza, tú me has dado la fuerza.

14. Y cuando yo estaba privada de mi luz, tú me has infundido una luz pura.

15. Porque yo he estado en las tinieblas y en las sombras del caos.

16. Y he estado sujeta por duras cadenas en el caos en que no hay luz alguna.

17. Porque yo he merecido la ira de la luz al desobedecer su mandato y salir de la región que me correspondía.

18. Y cuando hube descendido, fui privada de mi fuerza y de mi luz.

19. Y nadie me socorrió, y cuando mis enemigos me torturaban, yo me dirigía a la luz.

20. Y ella me protegió contra todos mis enemigos.

21. Y rompió mis cadenas y me sacó de las tinieblas y de la aflicción del caos.

22. Yo te glorifico, luz, porque tú me has salvado.

23. Y porque tus milagros han sido patentes ante la raza de los hombres.

24. Porque tú has roto las elevadas puertas de las tinieblas y los duros grillos del caos.

25. Y cuando mis enemigos me mortificaban, yo he dirigido un himno a la luz y ella me ha librado de todos mis perseguidores.

26. Porque al enviar tu emanación hacia mí, ella me ha dado fuerza y me ha sacado de todas mis aflicciones.

27. Yo te ensalzo, luz, porque tú me has salvado y porque has hecho milagros ante la Humanidad.

28. Es el himno que pronunció la fiel Sabiduría cuando se encontraba en el centro del veinticuatro invisible.

29. Para hacer saber cuántos milagros había hecho yo por ella.

30. Y para que se supiese que, viniendo al mundo de los humanos, yo les había transmitido los misterios de las regiones superiores.

31. Que aquel cuyo entendimiento haya sido iluminado se llegue a explicar este himno proferido por la Sabiduría fiel.

32. Y cuando Jesús acabó de decir estas palabras, se adelantó Felipe.

33. Y dijo: Señor, alta está mi mente y me siento capaz de interpretar el himno de la Sabiduría.

34. Porque sobre esto profetizó David en el salmo ciento seis, cuando dijo: Rendid homenaje al Señor.

35. Porque es compasivo y su misericordia se extiende hasta la eternidad.

36. Y ésta es, Señor, la explicación del himno de la Sabiduría.

37. Cuando Jesús lo escuchó, dijo: Es verdad, Felipe.

38. Bienaventurado tú eres; porque ésa es la explicación del himno que elevó la Sabiduría fiel.

 

María Magdalena pregunta a Jesús sobre la esencia, composición y modo de ser de los veinticuatro invisibles

   

XXIX 1. Y después de todas estas cosas, María Magdalena se adelantó y adoró los pies de Jesús.

2. Y dijo: Señor, no te incomodes si te interrogo.

3. Porque nosotros nos informamos de todo con celo ardiente.

4. Tú nos has dicho siempre: Buscad y encontraréis. Llamad y se os abrirá.

5. ¿Cuál es, Señor, aquel que encontraremos? ¿Quién es aquel a quien hemos de llamar?

6. ¿Quién puede darnos la explicación de las palabras sobre las que te preguntamos?

7. Porque tú nos has dado el conocimiento de la luz y nos has revelado cosas sublimes.

8. No hay en el mundo ser humano que tenga este conocimiento.

9. Nadie existe en las regiones superiores de los eones que pueda explicarnos el sentido de las palabras que tú dices.

10. Sólo tú, que todo lo sabes y en todo eres perfecto, nos lo puedes explicar.

11. Porque nosotros no inquirimos estas cosas como los demás hombres que hay en el mundo.

12. Sino que las buscamos en el conocimiento que de las regiones superiores nos has dado tú.

13. Y las buscamos también en el lugar de la explicación perfecta con que tú nos has instruido.

14. No te incomodes, Señor, contra mí.

15. Mas revélame la palabra sobre cuyo sentido yo te interrogue.

16. Y cuando Jesús hubo oído las palabras que había dicho María Magdalena, le contestó: Pregunta lo que quieras, pregunta.

17. Y yo te revelaré con interés y verdad cuanto tú has de hacer.

18. En verdad, en verdad, os digo que os entreguéis a una gran alegría y a un júbilo extremo.

19. Y que me preguntéis celosamente sobre todo. Porque yo me regocijará informándoos fielmente de lo que os conviene saber.

20. Pregunta lo que quieras conocer y te lo explicaré con satisfacción.

21. Y cuando María oyó las palabras del Salvador, tuvo sumo regocijo.

22. Y dijo a Jesús: Mi Salvador y Señor, ¿cómo son los veinticuatro invisibles?

23. ¿Y cómo son sus regiones, y de qué especie son, o de qué género es su luz?

24. Y Jesús contestó a María: ¿Qué hay parecido en este mundo a ellos?

25. ¿A qué los comparará y qué es lo que de ellos podré deciros?

26. Nada en este mundo les es comparable, nada que se les pueda asimilar.

27. Porque nada hay en este mundo que sea de la especie de las cosas del cielo.

28. En verdad os digo que cada invisible es mayor que el cielo y que la esfera que está bajo él.

29. Porque nada hay en este mundo más deslumbrante que la luz del sol.

30. Pero, en verdad, en verdad, os lo digo: Los veinticuatro invisibles tienen una luz diez mil veces más brillante que la del sol de este mundo.

31. Y la luz del gran antepasado invisible es diez mil veces más brillante que la luz que os he dicho que tienen los veinticuatro invisibles.

32. Mas esperad un poco y yo os conducirá a ti y los discípulos, tus hermanos, a todos los lugares de las regiones superiores.

33. Y llevaré a los tres fundamentos el primer misterio y hasta el lugar único del círculo del Inefable.

 

 

Jesús describe a sus discípulos el aspecto de las regiones superiores

   

XXX 1. Y entonces veréis en la realidad esas formas que no tienen parangón.

2. Y cuando os haya conducido a las regiones superiores, veréis la gloria de los que pertenecen a las regiones superiores.

3. Y sentiréis una admiración extrema y, cuando os lleve a la región de los archones de la Heimarméné, veréis la gloria en que están.

4. Y miraréis al mundo que está ante vosotros como la obscuridad de la obscuridad.

5. Y cuando miráis al mundo que habita el género humano, os parecerá un grano de polvo, por la gran distancia que os separará de él.

6. Y cuando os conduzca a la región de los doce eones, veréis la gloria en que están.

7. Y esta gloria os hará ver la región de los archones de la Heimarméné como la obscuridad de las tinieblas y ella será ante mí como un grano de polvo.

8. Y cuando os haya llevado a la región trece de los eones, las doce regiones de los eones os parecerán como la oscuridad de las tinieblas.

9. Y cuando miráis las doce regiones de los eones, os parecerán como un grano de polvo.

10. Y cuando os lleve a la región del medio y veáis la gloria que allí brilla, la decimotercera región de los eones os parecerá la oscuridad de las tinieblas.

11. Y si desde allí miráis a los doce eones, y a sus esferas, y cuanto los acompaña, os parecerán, por la distancia y por la superioridad sobre ellos, como un grano de polvo.

12. Y cuando os haya conducido a las regiones de aquellos que pertenecen a la derecha, y veáis la gloria en que están, las regiones de los que pertenezcan al centro os parecerán como la noche del mundo de los hombres.

13. Y al mirar el centro, vuestros ojos lo verán como un grano de polvo, por la gran distancia que lo separa de las regiones donde habitan los que están a la derecha.

14. Y cuando yo os conduzca a la tierra de luz donde está el tesoro de la luz, para que veáis la gloria que esplende allí, las regiones de la derecha os parecerán como la luz de mediodía en el mundo de los hombres cuando el sol no brilla.

15. Y cuando miréis las regiones de la derecha, os parecerán como un grano de polvo, por la gran distancia que las separa del tesoro de la luz.

16. Y cuando yo os conduzca a las regiones de los que han recibido los misterios de la luz, para que veáis la gloria de luz en que están, la tierra de la luz os parecerá semejante a la luz del sol del mundo del género humano.

17. Y cuando miréis a la tierra de la luz, la distancia y lo inferior que es os la harán parecer como un grano de polvo.

18. Y cuando Jesús acabó de decir estas palabras a sus discípulos, María Magdalena se adelantó.

19. Y dijo: Señor, no te incomodes si te pregunto, porque nosotros nos informamos con celo de todas las cosas.

20. Y Jesús contestó a María: Pregunta lo que quieras preguntar.

21. Y yo te contestaré claramente, sin parábola, y os diré todas las cosas desde el interior de los interiores hasta el exterior de los exteriores.

22. Y desde el Inefable hasta la oscuridad de las tinieblas, para que tengáis de todo conocimiento completo.

23. Dime, pues, María, lo que deseas saber y yo te lo revelará con satisfacción.

24. Y ella dijo: Señor, los hombres que hayan recibido los misterios de la luz ¿serán más ensalzados en tu reino que los próbolos del tesoro de la luz?

25. Porque yo te he oído decir: Cuando os haya llevado a la región de los que recibieron los misterios, la región de la tierra de la luz os parecerá como un grano de polvo.

26. Y esto por la gran distancia y la gran gloria en que está la región de los que han recibido los misterios.

27. Dinos, pues, Señor: ¿Los hombres que reciban los misterios serán más ensalzados que la tierra de la luz?

28. ¿Serán, pues, más altos que ella en el reino de luz?

29. Y Jesús contestó a María: Bien está que te informes con celo de todo.

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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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