Glorioso y venerado San Damián: Sois modelo y patrono de los leprosos. Por vuestro amor os entregasteis en cuerpo y alma al cuidado de los leprosos de Molokai. Yo, impulsado por la confianza que me inspira tu valimiento poderoso ante Dios y tu caridad hacia los más necesitados, acudo a ti. Llena mi corazón de amor hacia los más necesitados, alcánzame un gran espíritu de fe, saber aceptar y ofrecerte todas las contrariedades de la vida y poder gozar un día de vuestra compañía en el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.Oh dulcísimo Jesús, que con tus palabras y tus ejemplos nos has predicado tan elocuentemente el precepto de amar al prójimo, dígnate glorificar esa misma caridad cristiana, coronando con la aureola de los Santos a tu siervo san Damián que, inflamado en tu amor, quiso vivir y morir al servicio de los pobres leprosos de Molokai.
Un padrenuestro y cinco avemarías pidiendo el reinado del Sagrado Corazón diciendo tres veces estas jaculatorias:
"Corazón divino de Jesús, venga a nosotros tu Reino".
"María, Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros."
Amén
Fdo. Cristobal AGuilar.
