En principio sorprende la manera cómo Nostradamus
relaciona el final de los tiempos, o la destrucción apocalíptica de la
humanidad con la caída de la Iglesia católica. El párrafo citado nace
de la siguiente centuria:
Para
los expertos, esta cuarteta explica claramente cómo tres naciones
entrarán en una gran lucha por el poder mundial (se estima como se ha
dicho anteriormente que sean China, EE.UU. y el mundo islámico) y cómo
tras esta lucha, la Santa Sede será cambiada de lugar y recibida “por
su verdadera sede”, a la que muchos consideran sea Jerusalén, o que
luego del término de la Guerra, volverá a Roma.
En ese sentido,
el experto en Nostradamus, el colombiano Gonzalo Echeverri, señaló que
tras el estudio de las cuartetas concluyó lo siguiente:
Según
Echeverri, tras la huída de este Papa a Avignon, Francia, otro
pontífice asumirá en Italia, con lo que se conseguirá la división de la
Iglesia Católica.
"Hay una profecía
muy clara que dice que la Santa Sede se mudará a otro lugar, incluso
advierte que el Papa francés no podrá instalarse en Avignon por la
invasión musulmana y tendrá que huir a Lyon, donde sufrirá un atentado
según Nostradamus", explicó.
Pero Nostradamus no es el único que prevé este terrible fin para la
Iglesia Católica. Justamente cuentan, que uno de sus máximos líderes,
el Papa Pío X, durante una audiencia que tuvo en 1909, frente a los
franciscanos, cayó en una especie de trance que luego de unos minutos
terminó con un gran gesto de horror en su cara. El Padre habría
declarado que tuvo una visión en donde veía una imagen (él no sabía si
se trataba de él o de algún sucesor) del Papa abandonando Roma, y que
en su huída pisoteaba los cadáveres de sus sacerdotes.
Siguiendo
con esta misma imagen cruenta y de destrucción, hay que recordar lo
poco que se sabe del Tercer Secreto de Fátima, que fue publicada por
Juan Pablo II en el 2000 y, según se sabe, interpretada por el entonces
cardenal, y ahora Papa, Joseph Ratzinger:
“…Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: «algo semejante a como se
ven las personas en un espejo cuando pasan ante él» a un Obispo vestido
de Blanco «hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre».
También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una
montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos
como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de
llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio
tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando
por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a
la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue
muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma
de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los
Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas
seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los
dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra
de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires
y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.”
El mensaje, que incluso muchos indican que ha sido trastocado y
recortado por el Vaticano, muestra en sí, una imagen sangrienta. El
Papa avanzando entre ruinosas casas, afligido y apesadumbrado, es
asesinado por un grupo de soldados. Junto con él, mueren otros
religiosos y religiosas, de diversas clases y posiciones sociales.
El
cardenal Ratzinger, señaló en su interpretación, que el paso del Sumo
Pontífice a través de ciudades en ruinas y cuerpos muertos es una
simbología del paso de la Iglesia Católica a través de los tiempos, en
cuanto a los muertos religiosos y religiosas, señaló que es una
referencia clara a los mártires de la Iglesia, y en cuanto al asesinato
del Santo Padre, señaló que se trataba del atentado que sufriera Juan
Pablo II, el 13 de mayo de 1981.
El último Papa
Pero
esto no es todo, conocidas son las predicciones de San Malaquías, quien
en su llamada “Predicción sobre los Papas”, hace una extensa lista de
112 lemas en latín que simbolizan el nombre o la labor de los
Pontífices quien desde Celestino II (1143-1144) hasta el supuesto
último Papa, Pedro el romano, gobernarán la Iglesia Católica hasta el
fin de los tiempos.
Muchos creen en estas predicciones, algunos
aseguran incluso, que la propia Iglesia ha tomado ciertas previsiones
respetando los augurios de este Santo. Para dar un ejemplo sobre el
particular, menciono la penúltima profecía, que sería para el penúltimo
de los Papas, el llamado De Gloria Olivæ (o de la gloria del olivo).
Este
lema, si seguimos con la consecución de los lemas correspondería al
actual Pontífice, Benedicto XVI, muchos aseguran que el término gloria
del olivo se debe a su día de nacimiento, pues nació un Sábado de
Gloria, último sábado antes de Semana Santa (por la cual se realiza la
Cuaresma, que se inicia el Domingo de Ramos (de olivo) otros sin
embargo, afirman que ese trata del nombre que eligió como Papa, es
decir, Benedicto, que se refiere a la curia benedictina que tiene como
símbolo el olivo, por último, hay quienes aseguran que el lema sólo
señala la labor que tendrá Benedicto XVI, en busca de la paz.
Sea
como fuere, el problema (y quizá el temor) radica que una vez
finalizado el mandato del actual Papa, San Malaquías realiza una
misteriosa predicción.
“In psecutione extrema S.R.E.sedebit.
(S.R.E. = Sacræ Romanæ Ecclesiæ
Petrus Romanus, qui pascet oues in
multis tribulationibus: quibus transactis ciuitas septicollis diruetur,
& Judex tremedus iudicabit populum suum. Finis.”En español la frase significa:
“Durante
la persecución final de la Santa Iglesia de Roma reinará, Pedro el
Romano, quien alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras
lo cual, la ciudad de las siete colinas [Roma]
será destruida y el Juez Terrible juzgará al pueblo. Fin.”
Para
muchos, la imagen de Pedro el Romano, sería pues un Papa terrorífico
que engañará y traicionará a su curia y fieles y con ellos, a toda la
Iglesia Católica. No obstante, San Malaquías no colocó el día en que
este Papa será elegido, muchos consideran que siendo Benedicto XVI un
hombre de mucha edad, la venida de este nuevo Pontífice está muy cerca
(muchos si toman como referencia el 2012, fecha dada por los Mayas como
el fin del mundo, coinciden en que esto ocurrirá pronto) y muchos
estiman que su presencia está destinada para el 2010. Pero si bien San
Malaquías no nos da una pista, muchos dicen que Nostradamus lo hizo, en
su Centuria III-65, el médico y vidente francés señala:
Cuando el sepulcro del gran Romano hallado,
El día después será elegido Pontífice,
Del Senado sin embargo no será ratificado,
Envenenado, su sangre al sagrado esquife.Muchos
consideran pues que el último Papa será elegido poco después del
descubrimiento de la tumba de un antiguo e importante romano. Y
coincide con Malaquías en que su elección será un instrumento para que
el Anticristo destruya la Iglesia Católica.
Concadenadas o
sueltas, divididas o unidas a las otras terribles profecías que hablan
de una Tercera Guerra Mundial, las profecías hechas sobre quién será el
último Pontífice, el último líder de la Iglesia Católica, resultan
siempre intrigantes. Pero las coincidencias y similitudes entre unas y
otras no deberían ser pasadas por alto. El final está cerca, y como he
dicho antes, no sólo lo creen los místicos o visionarios, sino también,
y con tanta o mayor fuerza quizá, científicos y académicos, quienes hoy
más que nunca se han vuelto más apocalípticos que los propios
apocalípticos, o como dirían otros, más papistas, incluso, que el
propio Papa.
Fdo. Cristobal Aguilar.