Descripción:
Se trata de una
planta herbácea de la familia de las urticáceas. Posee un tallo erguido
y cuadrangular; las hojas son ovaladas, dentadas y opuestas. Las flores
son pequeñas, dispuestas en racimos colgantes y está recubierta de
pelillos que producen urticaria al entrar en contacto con ellos.
Recolección y conservación:
Se
utilizan la raíz y el rizoma, que se recolectan en otoño, y la planta
entera -hojas, tallo y sumidades floridas-, durante todo el año. Se
deja secar a la sombra, y una vez seca, los pelillos dejan de ser
uticantes.
Propiedades:
Contiene
flavonoides (de acción antioxidante y antiinflamatoria), ácidos
orgánicos, mucílagos, clorofila, taninos e histamina y serotonina en
los pelos urticantes. Es antihemorrágica, tónica, antialérgica y
antihistamínica, diurética, analgésica, antiinflamatoria y estimulante
de la producción de glóbulos rojos.
Indicaciones:
Está indicada
principalmente en caso de hemorragias nasales, heridas sangrantes,
anemia, para proteger de infecciones en el aparato genito-urinario y en
el aparato respiratorio, en personas con retención de líquidos,
alérgicas y en caso de reuma o dolores articulares (no en caso de
inflamaciones graves).
Precauciones:
La planta fresca tiene un efecto urticante sobre la piel.
Como remedio diurérico debe ser evitado por personas con problemas de
hipertensión arterial, cardiopatías o insuficiencia renal.
Presentaciones:
Infusión, decocción, jarabe, tintura, jugo de planta fresca, extractos fluido y seco, pomada y sopa de ortiga.
Sus hojas se emplean en decocción o en infusión, a razón de una
cucharada pequeña en cada vaso de agua, tomándolo 2 ó 3 veces al día.
También se consume como verdura, hervida con anterioridad y aderezada
con sal y aceite.
Plantas con las que combina: caléndula, pensamiento, cardo mariano, alfalfa, alcachofera, genciana, centaura....
Fdo. Cristobal Aguilar.
