Contribuye a eliminar la tensión nerviosa y es apta para luchar
contra la ansiedad y el insomnio. También está indicada cuando existe
inapetencia o desgana provocadas por situaciones de estrés o dolores de
cabeza persistentes.
Propiedades:
Contiene los
siguientes principios activos que le confieren diversas propiedades
terapéuticas: verbenalina, verbenalol, emulsina, mucílagos, alcaloides,
taninos y sustancias amargas. Se ha comprobado que el verbenalol en
especial, produce un efecto antiinflamatorio, analgésico local y
sedante. La verbena también tiene efecto espasmolítico, estimulante del
peristaltismo intestinal y la diuresis y se ha comprobado que reduce la
frecuencia y fuerza del latido cardiaco. Debido a la presencia de
taninos tiene una cierta acción astringente. Los mucílagos le confieren
una actividad antiinflamatoria.
Indicaciones:
Ansiedad, insomnio, taquicardia, migrañas.
Dispepsias (molestias digestivas), gastritis y espasmos gastrointestinales.
Oliguria (escasa producción de orina).
Dismenorreas, neuralgias y reumatismo.
Contraindicaciones:
Embarazo: El verbenalósido muestra una acción uterotónica en animales de experimentación.
Hipotiroidismo: Los extractos de verbena presentan una acción antitiroidea, bloqueando la acción de la TSH.
No prescribir formas de dosificación orales con contenido alcohólico a
niños menores de dos años ni a personas en proceso de deshabituación
etílica.
Precaución:
Tener en cuenta el contenido alcohólico del extracto fluido y de la tintura.
Plantas con las que combina:
Valeriana, tila, poleo, genciana, manzanilla y anís.
Formas de presentación vía oral y posología:
Infusión: Una cucharada de postre por taza. Infundir 10 minutos. Tres tazas al día.
Extracto fluido estabilizado (1
: 30-50 gotas, una a tres veces al día.
Tintura (1:10): 50-100 gotas, tres veces al día.
Fdo. Cristobal Aguillar.
