La gayuba es una planta rastrera muy extendida en los sotobosques y
en las zonas rocosas de las regiones montañosas de clima templado. En
nuestro país abunda los bosques de coníferas y robledales de la zona
rocosa pirenáica y del Sistema Ibérico. El nombre científico de la gayuba, concretamente, el nombre
específico de "uva-ursi" alude a la afición que tienen los osos por los
frutos rojos de este arbusto. De ahí que también se le conozca con el
nombre de "uva del oso". Para el ser humano, sin embargo, las bayas no
son comestibles.
Las hojas se suelen recolectar en primavera, mientras que el fruto no se recoge hasta el otoño.
Composición y propiedades:
Las
hojas de la gayuba contienen los principios activos que le confieren
numerosas propiedades a esta planta. Son abundantes los taninos con
acción astringente, y los glucósidos flavonoides, que le confieren su
leve acción diurética. Sin embargo, el principio activo que destaca es
la arbutina, de la cual se ha demostrado su gran eficacia antiséptica y
antiinflamatoria sobre el tracto urinario.
Por efecto de la flora bacteriana del intestino, la
arbutina se hidroliza, y libera desde el hígado, hidroquinona, que por
vía sanguínea llega al riñón y se elimina a través de la orina. Es la
hidroquinona la sustancia eficaz para combatir las infecciones en las
vías urinarias y convierte a la gayuba en un eficaz antiséptico
urinario.
Para que la hidroquinona ejerza su acción es necesario que la orina tenga reacción alcalina, pues el principio activo se inactiva cuando el pH es ácido. Conviene, por tanto, que durante el tratamiento con gayuba se siga una dieta rica en frutas y verduras, que alcalinizan la orina y permitir así que actúe más eficazmente la gayuba. La orina también puede alcalinizarse temporalmente tomando bicarbonato sódico, aunque el bicarbonato no se halla exento de efectos secundarios.
Indicaciones:
La gayuba, por
sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias, está indicada para
tratar infecciones en el tracto urinario, como cistitis, uretritis,
prostatitis en el varón y vaginitis en la mujer. Aunque hay quien
afirma que la gayuba es un buen remedio natural para evitar o prevenir
la formación de piedras en el riñón, esto no se ha demostrado.
La infección de la vejiga urinaria provoca cistitis, y la
infección de la uretra, el conducto por el que expulsamos la orina, se
denomina uretritis. La cistitis es más frecuente en mujeres jóvenes de
entre 20 y 30 años. Sin embargo, también pueden padecerla las mujeres
mayores, y es más frecuente conforme se va envejeciendo.
Contraindicaciones y precauciones:
- Las dosis excesivas de esta planta, puede provocar náuseas y vómitos,
y es recomendable no seguir el tratamiento más de una semana seguida.
Si fuera necesario, se puede repetir el tratamiento pasadas algunas
semanas.
- Se debe evitar el consumo de gayuba durante el embarazo y la lactancia ya que se desconoce si hubiera efectos nocivos.
- Está contraindicada si se padece una enfermedad renal por su capacidad de sobreestimular la función de los riñones.
- Por su elevado contenido en taninos, un consumo a dosis elevadas
puede provocar irritación en las mucosas, y más aún a quienes tienen el
estómago delicado, padecen gastritis o úlcera gastroduodenal. En tales
casos, se recomienda rebajar la concentración de la tisana o infusión y
tomar simultáneamente carbón vegetal, que absorbe los taninos.
Formas de presentación:
-
Infusión. Para cualquier tipo de afección urinaria, se hierve una
cucharada de postre de hojas de gayuba por taza de agua, y se toman
tres tazas a lo largo del día.
- Tisana. Es muy útil, combinada con otras plantas
antisépticas (barbas de maíz, flores de malva, rabo de gato y ajedrea),
para combatir la cistitis y uretritis. Los expertos recomiendan mezclar
20 gramos de cada una de las plantas señaladas anteriormente, hervir
durante 3 minutos una cuchara sopera de la mezcla por taza de agua.
Para mejorar el sabor se puede condimentar con miel o limón. Durante el
tratamiento se tomarán de 3 a 4 tazas al día entre las comidas.
La gayuba también se presenta polvo, pastillas, tintura.
Combina muy bien con plantas con propiedades antisépticas y antiinflamatorias, tales como: barbas de maíz, llantén mayor, ajedrea, arándano, cola de caballo, vara de oro, rabo de gato, malva, ortiga...
Fdo. Cristobal Aguilar.
