Domingo, 22 de noviembre de 2009
LOS JUDÍOS MESIANICOS EN ESPAÑA

Respetan la Ley, las oraciones en la sinagoga, la liturgia hebraica, la circuncisión; llevan el «tallit», el «kipah» y los «tefillim»; guardan el Sabath y observan el ayuno prescrito en la Escritura, pero celebran Pentecostés y rezan el Padrenuestro en hebreo. Nacidos de judíos o descendientes de judíos, a su observancia se añade la fe en las Sagradas Escrituras del Nuevo Testamento y una fe personal en Jesucristo como Mesías y Salvador. Son los «judíos mesiánicos», una corriente mal vista entre los judíos ortodoxos, pero que cada día cobra más fuerza en todo el mundo.

La corriente mesiánica en España es apenas un movimiento incipiente, muy minoritario, pero en proceso de expansión. Así lo explica el rabino Mijael Sofer–Miguel Ángel Escrivá, según el censo– de la congregación de judíos mesiánicos Shema Israel Sefarad. «Somos una comunidad incipiente, pequeña y joven, pero en crecimiento: en Madrid somos 20 personas; nos reunimos en casa privadas, o en pequeños locales, como se hacía al principio», sostiene. «A corto plazo la intención es registrarnos como asociación religiosa, pero somos demasiado pequeños como para que el Gobierno nos tenga en cuenta para la financiación», explica.
A mitad de camino entre el judaísmo ortodoxo y el cristianismo, la corriente judeomesiánica tiene en EE UU e Hispanoamérica sus principales viveros. «Es lógico: se trata de una corriente madura», explica un miembro de una congregación española: «En EE UU nos llevan bastante adelanto en términos de libertad religiosa; en España hemos vivido con muchísimas restricciones durante años, por no decir siglos», asegura. «En todo el mundo somos más de 500.000. Y en España contamos ya con comunidades en Canarias, Zaragoza, Asturias, Estepona, Sevilla, Granada y Madrid», afirma.

Antisemitismo y Shoah

Para el rabino Mijael Sofer, el fantasma del antisemitismo no ha desaparecido en España: «Después de siglos de antisemitismo patente, encubierto o subliminal, seguimos sufriéndolo; las amenazas son constantes», se lamenta. El hecho de creer en el Mesías no les salvó tampoco en el Holocausto: «Hubo comunidades judías que objetaron a las autoridades nazis que ellos creían en el Jesús de los cristianos, pero evidentemente la creencia religiosa no era la cuestión, sino el hecho de pertenecer a una raza, a una etnia, fueras cristiano, como Edith Stein, mesiánico o agnóstico. La cúpula de judíos mesiánicos, al completo, murió también en el Holocausto», explica el rabino.

Diálogo con los católicos

En cuanto al interés del nuevo Papa Benedicto XVI por el encuentro ecuménico con los «hermanos mayores», se muestran algo reticentes: «En cierto sentido nos alerta como creyentes el hecho de que nos intenten “convertir”». «Yo considero que alguien es mi hermano en la fe cuando compartimos las mismas bases, pero la única a autoridad a la que yo me someto es la Palabra de Dios. Cuando ya hay otras cuestiones –sacramentos, intercesiones, autoridad–, el acercamiento se complica». El rabino Sofer aclara: «Lo que quieren es tenernos bajo la cobertura de la Iglesia católica y reconocer al Papa, pero eso es imposible, hay grandes abismos en cuanto a doctrinas, prácticas, modos de entender la vida... Por desgracia, todavía está muy lejos el sueño de la paz, hay mucho resentimiento por superar. Pero no cabe duda de que la certeza de que Yeshua es el Mesías es el mayor lazo de unión. Nos reconforta cualquier paso que se dé en este sentido, todos debemos estar abiertos a la hermandad. ¿Sabe? En la pasada Pascua acudimos a una comunidad católica para explicarles nuestros ritos, que de algún modo son la raíz del rito católico. Fue enriquecedor, creo que lo deberíamos repetir», concluye

El cumplimiento de la profecía

Según relata la Sagrada Escritura, antes de la segunda venida de Cristo (parusía), «cuando todo ojo le verá», como dice la profecía en Apocalipsis 1,7, es necesario que se cumpla una de las profecías previas, como lo han hecho todas las anteriores: «Que los judíos en su gran mayoría se conviertan al Señor Jesús de Nazaret; que reciban y proclamen a Jesús el Cristo como el Mesías judío que había de venir, que ya vino y que vendrá, como el salvador de sus almas y de las de todas las naciones por su sacrificio en la Cruz, fuera del templo de Jerusalén hace unos 2000 años, cumpliendo de este modo la profecía de Daniel 9, 26».
La comunidad de creyentes, tuvo, en origen, raíz hebrea, provenían del judaísmo, Dios lleva a su Iglesia, entendiendo por Iglesia a la comunidad de creyentes y temerosos de Dios, hacia donde quiere: hoy, los siervos de Dios están siendo restaurados en su verdadera raíz, la raíz judía.

Judíos eran los doce discípulos de Yeshuah, ellos fueron los primeros judíos mesiánicos. Sus ritos eran semejantes al rito judío. Fue Lucas de Antioquía, el evangelista, el que dio por primera vez el nombre de “cristianos” a los seguidores de Yeshuah. Pero no hay que olvidar que todos ellos eran judíos».

Los judíos mesiánicos es la más antigua de las corrientes judaicas, pero hasta el siglo XIX no se unieron como entidad en la Alianza Internacional de Judíos Mesiánicos, el organismo más antiguo que cobija a todos los judíos mesiánicos alrededor del mundo. Su origen se encuentra en la primera Alianza hebreo-cristiana de Gran Bretaña, fundada en el año 1866. A finales del siglo pasado ya se habían establecido ramas nacionales en casi todos los países de Europa, y en 1915 se estableció la alianza en los EE UU y Canadá. Finalmente, en 1925, se dio forma a la Alianza Internacional de Hebreos Cristianos, precursora de la actual Alianza Internacional.

Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 21 de diciembre de 2009 | 12:41
Buenos d?as.
Permitame robarle un poco de su tiempo para significarle, que no todo lo que fue publicado en ese art?culo, se ajust? a la entrevista.
Quedo a su disposici?n por si me necesita.
Gracias

Rabino Sofer
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