LIBROS EMPLEADOS EN LA LITURGIA CATÓLICA
Entre los elementos de la liturgia se destacan por su
importancia y riqueza los libros sagrados. En ellos están contenidos
todos sus ritos y fórmulas, su canto y sus ceremonias.
Su creación, custodia y desarrollo competen a la Sede Apostólica,
a través, principalmente de la Sagrada Congregación para el Culto
Divino y de las conferencias episcopales en lo que les
corresponde, siempre en comunión con el Santo Padre, el Papa.
Al inicio de la Iglesia sólo se usaban el Antiguo
y el Nuevo Testamento. Al desarrollarse las ceremonias litúrgicas también
se hizo necesario el desarrollo de los libros para una
riqueza litúrgica. Así nació el Canon de la Misa, con
los primitivos dípticos para recordar las intenciones y nombres recomendados
de la comunidad cristiana.
La fe cristiana los revistió de
belleza externa, igual que a los vasos y objetos del
altar. Hoy podemos admirarnos ante los hermosos evangeliarios, cantorales y
rituales, en pergamino ricamente miniados y encuadernados.
Los libros litúrgicos
latinos tradicionales son éstos: el Misal, el Breviario o Liturgia
de las Horas, el Ritual, el Pontifical, el Leccionario. Complemento
del Misal es el Oracional.
a) El Misal contiene todos los
textos oficiales necesarios para la celebración del Santo Sacrificio de
la Misa.
b) El Breviario o Liturgia de las Horas reúne los
salmos, antífonas, lecturas, versículos, responsorios, cánticos, himnos y oraciones de
la Divina Alabanza de cada día.
c) El Ritual es el manual
sacerdotal que contiene las preces y fórmulas y ritos oficiales
para la administración de los sacramentos y sacramentales, las procesiones
clásicas y toda clase de bendiciones.
d) El Pontifical contiene los
textos y rúbricas de ciertas funciones solemnes propias de los
obispos: confirmación y orden sagrado; consagraciones y dedicaciones de templos
y altares; coronación de sagradas imágenes, santos óleos; bendiciones de
abades y abadesas; consagraciones de vírgenes, etc.
e) El Leccionario repartido
en varios tomos, contiene las lecturas bíblicas de todo el
año litúrgico, en tres ciclos anuales (A,B,C). Recoge lo más
importante de la Biblia. Son lecturas muy bien escogidas y
concuerdan con el espíritu del ciclo anual temporal y santoral,
y particularmente dominical.
f) El Oracional es el libro de la
oración de los fieles, que se reza después del Credo
y donde elevamos nuestras peticiones por la Iglesia, por el
mundo y por nuestras necesidades particulares.
Fdo. Cristobal Aguilar.