Martes, 17 de noviembre de 2009
AGENCIA ESPACIAL MEXICANA

La Agencia Espacial Mexicana (AEXA o AEM ) es una dependencia federal contemplada en una iniciativa de ley que se discute en el Congreso mexicano y que pretende coordinar la política espacial de México a fin desarrollar los especialistas, la tecnología y la infraestructura necesarias para la consolidación del sector espacial en el país. La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados el 25 de abril de 2006 y por la Cámara de Senadores el 4 de noviembre de 2008. Sin embargo, dado que el texto original fue modificado en esta última instancia, el proyecto de ley espera una segunda ronda de votaciones en la cámara baja y, en caso de ser aprobada, un eventual decreto y publicación por el Presidente de México.

Si bien los estudios astronómicos en la región se remontan a tiempos precolombinos y tuvieron un importante auge en el periodo colonial, el antecedente directo de la eventual agencia es la Comisión Nacional del Espacio Exterior (CONEE), una oficina adscrita a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que realizó experimentos de cohetería, telecomunicaciones y estudios atmosféricos desde 1962 hasta 1976.

Tras su disolución, algunas actividades relacionadas fueron financiadas por el extinto Instituto Mexicano de Comunicaciones (transformado en la actual Comisión Federal de Telecomunicaciones), por Satmex — entonces empresa paraestatal — y por algunas instituciones de educación superior como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada y el Cinvestav.

La iniciativa de ley que actualmente se discute en la Cámara de Diputados de México fue concebida originalmente por Fernando de la Peña — un empresario y tecnólogo oriundo del estado de Hidalgo que laboró por espacio de dos años en una empresa contratista de la NASA — y por el líder moral del magisterio en el mismo estado, el ex diputado príista, miembro del SNTE y representante personal de Elba Esther Gordillo en el estado de Guerrero, Moisés Jiménez Sánchez.

Ambos promotores presentaron un proyecto de ley cuyo objetivo medular era, de acuerdo con De la Peña, "abrir empresas contratistas" y con la capacidad de generar empresas multinacionales hidalguenses capaces de vender sus servicios en otros países. El proyecto de ley obligaba a la Agencia a convertirse en un ente autofinanciable y a no enfocarse a actividades meramente de investigación. Luego de ser presentada en la Cámara de Diputados el 25 de octubre de 2005 y ser fuertemente cabildeada por el gobierno del estado de Hidalgo,la iniciativa recibió el voto favorable de la mayoría del pleno el 25 de abril de 2006.

Las reacciones en contra de la iniciativa no se hicieron esperar. De acuerdo con Rodolfo Neri Vela, uno de sus más antiguos promotores: "muchas personas del medio de la investigación científica de diversas instituciones notamos que esa propuesta era aberrante: decía que se creaba la Agencia Espacial Mexicana y que ésta debía de ser autosuficiente. ¡Ninguna agencia espacial es autofinanciable!" [...] "Que sea autofinanciable o que a largo plazo sea autofinanciable... con el debido respeto, es como querer decir que los sistemas de Salud Pública sean autofinanciables o que el honorable Congreso de la Unión sea autofinanciable."El presidente de la Academia Mexicana de Ciencias y ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes, Octavio Paredes, se enteró de la noticia por la prensa: "Los diputados no tuvieron la cortesía de establecer contacto con los que podíamos y debíamos ayudar. Sabemos que la propia UNAM tampoco fue consultada. Nos preocupa que frente a acciones tan importantes como ésta no consulten a las organizaciones correspondientes". Seguramente, agregó, los diputados se asesoraron "con su propia imaginación". El astrobiólogo Rafael Navarro González, ganador de la medalla Alexander von Humboldt de la Unión Europea de Geociencias por haber descubierto en el desierto de Atacama, al norte de Chile, una región parecida a la superficie de Marte "se dijo sorprendido de que no se consultara a quienes participan en esa área".

Las protestas e inquietudes de algunos sectores que se mostraron inconformes con la poca difusión que se le dio al proyecto entre la comunidad académica y científica antes de ser presentado a la Cámara de Diputados motivaron al senador perredista y presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, Francisco Javier Castellón Fonseca, a solicitar la organización de una serie de foros de consulta a nivel nacional para recoger las inquietudes e inconformidades. Tras incorporar algunas observaciones (en particular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República), se modificó el texto original y se superaron algunas diferencias, en concreto, con el ex titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (Luis Téllez Kuenzler) y con la Secretaría de Hacienda. La iniciativa modificada terminó siendo aprobada por el Senado de forma unánime el 4 de noviembre de 2008 y se regresó a la cámara de origen para ser turnada a las comisiones de ciencia y tecnología y de presupuesto y cuenta pública para someterse a un segundo análisis y eventual ronda de votaciones.

De acuerdo con la iniciativa aprobada en el Senado, la Agencia Espacial Mexicana estaría encabezada por una Junta de Gobierno integrada por quince miembros y presidida por el Secretario de Comunicaciones. Los demás integrantes propuestos serían subsecretarios de las Secretarías de Gobernación; Relaciones Exteriores; Educación Pública; la Secretaría de Hacienda; Defensa Nacional y Marina. También, estarían el titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; el director general del Instituto Politécnico Nacional; los presidentes de las academias mexicanas de Ciencias, Ingeniería y Medicina; un representante de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior y el titular del Instituto Nacional de Estadística y Geografía

El presupuesto a asignar a la eventual agencia ha oscilado entre los 21 millones de pesos mexicanos contemplados en el texto aprobado por la Cámara de Diputados y los 60 millones estimados por el Senado para el primer año de su funcionamiento.Tras el voto del Senado, Fernando de la Peña, uno de sus principales promotores, ha especulado que de aprobarse el 2009, el primer año de operaciones podría financiarse íntegramente con el presupuesto de los gobiernos estatales de Hidalgo y Yucatán mientras que para el 2010, el presupuesto ascendería a unos 80 millones de pesos. Por su parte, el presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, Francisco Javier Castellón Fonseca, asegura que en la segunda recepción del documento en la cámara baja, el Centro de Finanzas de la Cámara de Diputados incrementó la cantidad presupuestada a 800 millones de pesos con el fin de disuadir su aprobación.

La sede de la Agencia Espacial Mexicana no ha sido definida y se ha especulado que podría contar con diferentes sedes a lo largo y ancho del país. Sin embargo, existe una campaña de cabildeo organizada por el gobierno del estado de Hidalgo y el empresario Fernando de la Peña para ganar la sede del organismo —o por lo menos, su centro espacial— y ubicarlo en el municipio de Tulancingo de Bravo (el cual posee una población aproximada de 130 mil habitantes y es hogar de la familia y de la empresa de De la Peña: el Grupo Corporativo Fersamex).

De acuerdo con Miguel Ángel Osorio Chong, gobernador del Estado, la agencia debe ubicarse en dicho municipio porque es "un trabajo de hidalguenses" y, en palabras de De la Peña, "tiene 15 condiciones que solo comparte con Perú a nivel Latinoamérica" y "haciendo una analogía con NASA, Tulancingo será el Houston como Yucatán el Cabo Cañaveral". Sin embargo, los esfuerzos en favor de la creación del organismo predatan por décadas la iniciativa presentada por De la Peña y el entonces diputado priísta Moisés Jiménez Sánchez; las condiciones geográficas de Tulancingo sólo justificaron la construcción de una estación terrena en la localidad, no las oficinas centrales de una agencia o centro espacial y el Centro Espacial Johnson de la NASA fue ubicado en Houston por razones muy distintas a las mencionadas por De la Peña: acceso a transportación marítima, disponibilidad de aeropuertos confiables bajo cualquier condición climática, sector industrial establecido con importantes fuentes de personal calificado, comunidad culturalmente atractiva afiliada a un centro educativo reconocido, servicios públicos confiables, etc.

Fdo. Cristobal Aguilar.
Publicado por cristobalaguilar @ 22:37  | Astronom?a
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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