LA VOCACIÓN DEL CATEQUISTA
La catequesis (etimológicamente “según el eco&rdquo

consiste en la educación ordenada y progresiva de la fe
(tiene un comienzo, un desarrollo, y no termina nunca –es
“permanente&rdquo

.
Implica un llamado de Jesús y de la Iglesia para
serlo.
Un llamado que requiere en quien lo recibe una escucha
y, para que se transforme en vocación, necesita la respuesta
positiva (de fe) de aquel o aquella a quien va
dirigido.
Este llamado-escucha-respuesta. según el documento de Puebla en los Nº
994-998, implica lo siguiente:
1º

Fidelidad a Jesús Resucitado, a su
Palabra (CEC 75.100) tanto escrita (Sagrada Escritura), como oral (Tradición
Viva a través de la Sucesión Apostólica de los Obispos,
que se remonta a la Comunidad Apostólica formada por Jesús
y los Apóstoles). Ambas interpretadas auténticamente por el Magisterio de
la Iglesia (compuesto por el Papa y los Obispos en
comunión).
La inteligencia de esta Palabra crece cuando los fieles la
leen, estudian y contemplan en forma orante, y cuando la
proclaman los Obispos, que por la Sucesión Apostólica poseen el
carisma de la verdad (CEC 94).
2º

Fidelidad a la Iglesia,
es decir al Magisterio Ordinario y Extraordinario del Papa y
de los Obispos que, como dijimos, por la sucesión apostólica
poseen el carisma de la verdad, y que componen el
Magisterio de la Iglesia, encargado de custodiar, explicar, aclarar, proclamar
la Revelación, tanto escrita (Sagrada Escritura) como oral (Tradición Viva
–distinta de las tradiciones eclesiales-CEC 83) CEC 85-87.
3º

Fidelidad al
ser humano. Es decir, asumir y purificar los valores de
la cultura, de la religiosidad popular (CEC 1674-1676.1679).
Hay que saber
descubrir la ausencia o presencia de Dios en lo cotidiano
(trabajo – estudio – familia – religiosidad).
4º

Conversión y crecimiento.
Es el proceso de seguimiento de Jesús, de su imitación,
y del crecimiento en la santidad personal.
El cristianismo es una
Persona, y esa Persona es Jesús.
Más que normas, preceptos y
mandamientos, que pueden servirnos como un “ayo” (guía) para ir
hacia Cristo, el cristianismo es Jesús y su seguimiento. “Ama
y haz lo que quieras", decía un santo doctor de
la Iglesia: Si amas a Jesús, cumplirás preceptos, mandamiento y
normas y mucho más, sin necesidad de que te las
impongan ni que te las digan, porque Él mismo te
enseñará en tu interior (Jer. 3l, 3l-34), te dará un
corazón y un espíritu nuevo (Ez. 36), y vendrá a
Tí para cenar juntos como enamorados (Ap 3,20), sin desmerecer
por ello a alguien que, en el nombre de Jesús,
te las recuerde.
5º

Y la catequesis tiene que ser integradora.
Es decir, conocer la Palabra de Dios y saber anunciarla.
Celebrarla
en la liturgia, principalmente en la Eucaristía, los demás sacramentos,
y la Liturgia de las Horas, fundamentalmente en Laudes y
Vísperas.
Y Testimoniarla en la vida a través de las virtudes,
en el trabajo, la familia, la escuela o Universidad, el
barrio, la oficina, el club, etc.
6º

Y todo esto dentro
de una metodología ordenada (Puebla 1009)
Pablo VI pedía con acierto
la memorización de ciertos pasajes bíblicos, litúrgicos y de oraciones,
para irlos “rumiando” durante el día y saberlos proclamar en
el momento oportuno.
También conlleva la utilización en la catequesis de
audios, dibujos y fotos cristianas. Audiovisuales. Fotopalabra.
Mini medias (pequeños medios
de comunicación social), como videocasetes, circuitos cerrados de televisión. Dramatizaciones.
Representaciones. Canto coral.
El uso de Internet, que según Juan Pablo
II es el nuevo foro (lugar) de evangelización, de cuyas
páginas virtuales debe aparecer también el rostro adorable de Jesús,
sabiendo buscar y navegar por páginas de edificación cristiana, y
sabiendo hacer también aportes a las mismas.
Y la utilización de
los Mass Media (grandes medios de comunicación social), como son
el cine, el teatro, la radio, la televisión.
7º

Y todo
esto en forma “permanente”, es decir, desde la infancia hasta
la ancianidad. Ya que el proceso de crecimiento y de
unión con Dios es ilimitado.
Fdo. Cristobal Aguilar.