Jueves, 05 de noviembre de 2009
CARDO BORRIQUERO - EL LUGAR DEL ALQUIMÍSTA (II)

La droga son los frutos de Silybum marianum. Planta anual o bienal que puede alcanzar hasta metro y medio de altura. Con hojas grandes y dientes espinosos. Flores en capítulos terminales grandes, tubulosas de color púrpura y rodeadas de bracteas. Propio de los bordes de caminos, terrenos sin cultivo. Aparece en toda la peninsula aunque en el norte abunda menos. En Europa se ha usado como vermífugo, antihemorragico y colagogo.

Su acción principal durante los años 50 y 60 ha sido la de protector hepático y regenerador de la célula hepática debida a los flavonoides.

En las especialidades farmaceuticas se usa la silimarina que es mezcla de silibina, silicristina, silidianina; que son derivados de la dihidroquercetina condensados con derivados del alcohol coniferilico.

Por esta acción protectora y regeneradora de la célula hepática, se usa en la hepatitis crónica y en la cirrosis.

Se puede usar en frutos en decocimiento 32 gr/L.

Se aprovechan las propiedades antihemorragicas en: hemorragias uterinas, sangre en orina, hemorragias nasales.

es su capacidad para regenerar las células hepáticas.

La Silimarina es su principal componente. Los resultados de numerosos estudios indican que esta sustancia, presente en las semillas, actúa como un potente antioxidante en las células hepáticas. Las protege de los daños causados por los radicales libres. Y aumenta su capacidad para regenerarse mediante la producción de nuevas células saludables - estimula la síntesis de proteína -. Mejora la capacidad de la glándula para eliminar toxinas.

Es de utilidad en la terapia de la cirrosis, hepatitis crónica, o la degeneración grasa del hígado. Su falta de toxicidad hace que se pueda utilizar durante largo tiempo. La mejor forma de utilizarla es tomando cápsulas o comprimidos de extracto seco, junto con la planta micronizada. Varios laboratorios la tienen envasada de esta forma.

Veamos que dice Salvador Cañigueral, presidente de la Sociedad Española de Fitoterapia - Sefit - y profesor de Farmacología y Farmacognosia de la Universidad de Barcelona: "La eficacia terapéutica de la Silimarina se basa en dos mecanismos de acción: por una lado modifica la estructura celular externa de los hepatocitos, impidiendo la penetración de los agentes tóxicos dentro de las células hepáticas. Además consigue que aumente la síntesis proteica, lo que favorece los procesos de regeneración. Por este motivo se recomienda su uso como coadyuvante en la terapia de inflamaciones hepáticas crónicas y cirrosis, así como en daños hepáticos de origen tóxico.

Fdo. Cristobal Aguilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti