Domingo, 01 de noviembre de 2009
EL DIARIO DE SOR FAUSTINA (I PARTE)

Durante la década de 1930, Santa Faustina anotó en su Diario las enseñanzas recibidas directamente de Nuestro Señor Jesucristo en torno a su Divina Misericordia; sus experiencias místicas, así como sus reflexiones y oraciones.  El Diario es un verdadero tesoro, que “descorre las cortinas del cielo” y cuya lectura llega directamente al alma del lector, ya que es a él a quien está dirigido.

El Diario fue escrito por Santa Faustina en polaco.  Los Padres Marianos de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, en Stockbridge, Massachussets, EUA (*). publicaron una bella y fidedigna traducción al castellano, de más de 600 páginas, bajo el título “Diario, la Divina Misericordia en Mi Alma”, de Santa Faustina Kowalska, la cual se encuentra disponible en diversas librerías católicas.  En lo sucesivo nos referiremos a esta versión simplemente como el “Diario”.

Del Diario hemos extraído y agrupado diversas frases, titulando estos grupos, con el propósito de facilitar su lectura y posterior consulta; tomándolas literalmente a fin de no alterar en nada su contenido.  Cada frase ha conservado el número de referencia del Diario, a fin de facilitarle al lector remitirse al contexto del cual fue extraído. Al igual que en el Diario, hemos indicado en letra “negrita” las citas textuales de Jesús, y en letra “itálica” las citas textuales de la Santísima Virgen María y algunos otros seres celestiales. En algunos casos hemos agregado algunas notas –nuestras- las cuales hemos marcado entre paréntesis.

Esperamos que este esfuerzo por llevar el Mensaje de la Divina Misericordia a la mayor cantidad posible de almas logre su propósito, sin embargo, invitamos a la lectura completa del Diario a fin de que el lector pueda  apreciar en su totalidad el trabajo realizado por Santa Faustina.

La lectura del Diario pone en evidencia una profunda y estrecha relación entre Santa Faustina y la Santísima Virgen María.  Tan pronto la joven Elena Kowalska, por instrucciones de Jesús, abandonó su hogar para iniciar su vida religiosa dirigiéndose en tren a Cracovia,  Elena apelaría a la ayuda de su Madre Celestial, la cual le respondería guiando sus primeros pasos, acompañándola durante el resto de su vida como su Madre amorosísima, su compañera solidaria en el sufrimiento y su “instructora” en los asuntos de su hijo Jesús. Presentamos a continuación una serie de extractos del Diario los cuales documentan esta bella y ejemplar relación.

RELACIÓN ENTRE SOR FAUSTINA Y LA VÍRGEN

260  (...) Estuve orando sin interrupción hasta las once y me parecía que acababa de llegar.  (Nota: para entonces ya tenía 6 horas de oración).  (...) La Virgen me dijo muchas cosas.  Le ofrecí mis votos perpetuos, sentía que yo era su niña y Ella mi Madre.  No me rehusó nada de lo que yo le había pedido.

620 María es mi instructora que me enseña siempre cómo vivir para Dios.  Mi espíritu resplandece en Tu dulzura y humildad, Oh María.

798  (...)  ella está siempre conmigo.  Ella, como una buena Madre, mira todas mis vivencias y mis esfuerzos.

1414 Solemnidad a la Inmaculada Concepción.  Antes de la Santa Comunión he visto a la Santísima Madre de una belleza inconcebible.  Sonriendo me dijo:  Hija Mía, por mandato de Dios, he de ser tu madre de modo exclusivo y especial, pero deseo que también tú seas Mi hija de modo especial.

1097 Desde aquellos días vivo bajo el manto virginal de la Santísima Virgen, ella me cuida y me instruye; estoy tranquila junto a su Inmaculado Corazón, ya que soy débil e inexperta, por eso, como una niña me abrazo a su Corazón. 

843  (...) Hoy durante la Santa Misa estuve particularmente unida a Dios y a su Madre Inmaculada.  La humildad y el amor de la Virgen Inmaculada penetró mi alma.  Cuanto más imito a la Santísima Virgen, tanto más profundamente conozco a Dios. ...

ENSEÑANZAS DE LA VÍRGEN MARÍA A SOR FAUSTINA

3.1  El llamado a sus tres virtudes preferidas:

 

1415  (...)  Deseo, amadísima hija Mía, que te ejercites en tres virtudes que son mis preferidas y que son las más agradables a Dios: la primera es la humildad, humildad y todavía una vez más humildad.  La segunda virtud es la pureza; la tercera es el amor a Dios.  Siendo Mi hija tienes que resplandecer de estas virtudes de modo especial.  Tras la conversación me abrazó a su corazón y desapareció.

 

3.2  El llamado a la oración:

 

325 (...)  Poco después vi a la Virgen que era de una belleza indescriptible y que me dijo: Hija mía, exijo de ti oración, oración y una vez más oración por el mundo, y especialmente por tu patria.  Durante nueve días recibe la Santa Comunión reparadora, únete estrechamente al sacrificio de la Santa Misa.  Durante estos nueve días estarás delante de Dios como una ofrenda, en todas partes, continuamente, en cada lugar y en cada momento, de día y de noche, cada vez que te despiertes, ruega interiormente.  Es posible orar interiormente sin cesar.

 

468  (...)  Luego vi a la Santísima Virgen con una túnica blanca, un manto azul, y la cabeza descubierta, que desde el altar se me acercó, me tocó con sus manos, me cubrió con su manto, y me dijo: Ofrece estos votos por Polonia.  Reza por ella.

 

3.3 El llamado a la fidelidad en el cumplimiento de la voluntad de Dios:

 

449 5 de agosto de 1935: Fiesta de Nuestra Señora de la Misericordia.  Me preparé para esta fiesta con mayor fervor que en los años anteriores. (...)  Entonces vi a la Santísima Virgen, indeciblemente bella, que se acercó a mí, del altar a mi reclinatorio y me abrazó y me dijo estas palabras: Soy Madre de todos gracias a la insondable misericordia de Dios.  El alma más querida para mí es aquella que cumple fielmente la voluntad de Dios.  Me dio a entender que cumplo fielmente todos los deseos de Dios y así he encontrado la gracia ante sus ojos.

 

529 (...)  La Virgen Santísima me dijo aceptar todas las exigencias de Dios como una niña pequeña sin averiguar nada, lo contrario no agrada a Dios.  ...

 

1244 (...)  me quedé sola con la Santísima Virgen que me instruyó sobre la voluntad de Dios, cómo aplicarla en la vida sometiéndome totalmente a Sus santísimos designios.  Es imposible agradar a Dios sin cumplir Su santa voluntad.  Hija mía, te recomiendo encarecidamente que cumplas con fidelidad todos los deseos de Dios, porque esto es lo más agradable a Sus santos ojos.  Deseo ardientemente que te destaques en esto, es decir en la fidelidad en cumplir la voluntad de Dios.  Esta voluntad de Dios, anteponla a todos los sacrificios y holocaustos.  Mientras la Madre celestial me hablaba, en mi alma entraba un profundo entendimiento de la voluntad de Dios.

 

3.4  El llamado a la observación de la Pasión de Su hijo Jesús:

 

561  (...) La Virgen me dijo que me comportara como Ella: a pesar de los gozos, siempre mirara fijamente la cruz y me dijo también que las gracias que Dios me concedía no eran solamente para mí sino también para otras almas.

 

449  (...) Sé valiente, no tengas miedo de los obstáculos engañosos, sino que contempla atentamente la Pasión de mi Hijo y de este modo vencerás.

 

3.5  El llamado a la vida interior:

 

454  (...)  No busco la felicidad fuera de mi interior donde mora Dios.  Gozo de Dios en mi interior, aquí vivo continuamente con Él, aquí existe mi relación más íntima con Él, aquí vivo con Él segura, aquí no llega la mirada humana.  La Santísima Virgen me anima a relacionarme así con Él.

 

785 La Santísima Virgen me ha enseñado cómo debo prepararme para la fiesta de la Natividad del Señor.  La he visto hoy sin el Niño Jesús; me ha dicho: “Hija mía, procura ser mansa y humilde para que Jesús que vive continuamente en tu corazón pueda descansar.  Adóralo en tu corazón, no salgas de tu interior.  Te obtendré, hija mía, la gracia de este tipo de la vida interior, que, sin abandonar tu interior, cumplas por fuera todos tus deberes con mayor aplicación.  Permanece continuamente con Él en tu corazón, Él será tu fuerza.  Mantén el contacto con las criaturas si la necesidad y los deberes lo exigen.  Eres una morada agradable a Dios viviente, en la que Él permanece continuamente con amor y complacencia, y la presencia viva de Dios que sientes de modo más vivo y evidente, te confirmará, hija mía, en lo que he dicho.  Trata de comportarte así hasta el día de la Navidad, y después Él Mismo te dará a conocer como deberás tratar con Él y unirte a Él.

 

3.6  El llamado a la confianza en Su hijo Jesús:

 

677  Durante la Santa Misa celebrada por el Padre Andrasz, un momento antes de la elevación, la presencia de Dios penetró mi alma y que fue atraída hacia el altar.  Luego vi a la Santísima Virgen con el Niñito Jesús.  El Niño Jesús se tenía de la mano de la Virgen; en un momento el Niño Jesús corrió alegremente al centro del altar, y la Santísima Virgen me dijo: Mira, con qué tranquilidad confío a Jesús en sus manos, así también tú debes confiar tu alma y ser como una niña frente a Él. Después de estas palabras mi alma fue llenada de una misteriosa confianza.  La Santísima Virgen vestía una túnica blanca, singularmente blanca, transparente, sobre la espalda tenía un manto transparente de color del cielo, es decir como el azul, la cabeza descubierta, el cabello suelto; espléndida e indeciblemente bella.

REFLEXIONES Y VIVENCIAS EN TORNO A LA NAVIDAD

840   23 de diciembre de 1936.  Vivo este tiempo con la Santísima Virgen y me preparo a este solemne momento de la venida de Jesús.  La Santísima Virgen me enseña sobre la vida interior del alma con Jesús, especialmente en la Santa Comunión. ...

 

844    Sor C. (Sor Cayetana) vino por la tarde y me llevó a casa para las fiestas.  Estaba contenta de poder estar junto con la Comunidad.  Mientras atravesaba la ciudad me imaginaba que era Belén.  Al ver que toda la gente iba con prisa pensé: -Quién medita hoy este Misterio inconcebible en el recogimiento y en silencio? Oh Virgen purísima, Tú estas hoy de viaje y yo también estoy de viaje.  Siento que el viaje de hoy tiene su significado.  Oh Virgen radiante, pura como el cristal, toda sumergida en Dios, Te ofrezco mi vida interior, arregla todo de manera que sea agradable a Tu Hijo; oh Madre mía, yo deseo con muchísimo ardor que me des al pequeño Jesús durante la Misa de Medianoche.

 

845 (...)  Después de la cena me sentía muy cansada y doliente, tuve que acostarme, no obstante velaba con la Santísima Virgen en espera de la venida del Niñito.

 

 846    25 de diciembre de 1936.  Misa de Medianoche.  Durante la Santa Misa la presencia de Dios me penetró por completo.  Un momento antes de la elevación vi a la Madre y al pequeño Niño Jesús, y al viejo Abuelo (San JoséGui?o.  La Santísima Virgen me dijo estas palabras: Hija mía, Faustina, toma este tesoro preciosísimo, y me dio al pequeño Jesús.  ... 

FRUTOS Y GRACIAS DE LA DEVOCIÓN A LA VÍRGEN MARÍA

40  (...)  Durante la Santa Misa, antes de la Santa Comunión, tuvo lugar la renovación de los votos.  Al levantarnos de los reclinatorios empezamos a repetir la fórmula de los votos y de repente, el Señor Jesús se puso a mi lado, vestido con una túnica blanca, ceñido con un cinturón de oro y me dijo: Te concedo el amor eterno para que tu pureza sea intacta y para confirmar que nunca experimentarás tentaciones impuras, Jesús se quitó el cinturón de oro y ciñó con él mis caderas.  Desde entonces no experimento ninguna turbación contraria a la virtud, ni en el corazón ni en la mente.  Después comprendí que era una de las gracias más grandes que la Santísima Virgen María obtuvo para mí, ya que durante muchos años le había suplicado recibirla.  A partir de aquel momento tengo mayor devoción a la Madre de Dios.  Ella me ha enseñado a amar interiormente a Dios y cómo cumplir Su santa voluntad en todo.  María, Tú eres la alegría, porque por medio de Ti, Dios descendió a la tierra y a mi corazón.

 

1388 Durante una oración aprendí cuánto es agradable a Dios el alma del Padre Andrasz.  Es un verdadero hijo de Dios.  En pocas almas esta filiación de Dios se evidencia tan claramente y es porque tiene una devoción especialísima a la Madre de Dios.

 

564  El día de la Inmaculada Concepción de la Virgen.  Durante la Santa  Misa oí el susurro de ropas y vi a la Santísima Virgen en un misterioso, bello resplandor.  Tenía una túnica blanca con una faja azul y me dijo: Me das una gran alegría adorando a la Santísima Trinidad por las gracias y los privilegios que me ha concedido, y desapareció enseguida.

 

1412  Con gran celo me he preparado para celebrar la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios.  He prestado más atención al recogimiento del espíritu y meditando sobre este privilegio exclusivo de Ella; así que todo mi corazón se sumergía en Ella, agradeciendo a Dios por haber concedido a María este gran privilegio.

(Continuará...)

Fdo. Cristobal Aguilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 19:12  | Vidas de Santos
Comentarios (0)  | Enviar
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti