Domingo, 25 de octubre de 2009
LA FÉ SU FUERZA DE CURACIÓN

La curación a través de la fe (llamada también curación divina o curación espiritual) es el uso de medios espirituales para tratar enfermedades, acompañados en algunos casos por el rechazo a los tratamientos médicos modernos o la aplicación de terapias alternativas o «naturales», por lo que en ocasiones se clasifica como rama de la medicina alternativa.

El término se usa a veces en alusión a la creencia que tienen algunos cristianos en que Dios cura a la gente mediante el poder del Espíritu Santo, a menudo mediante la imposición de manos. Las personas que comparten esta creencia no suelen usar el término «curación a través de la fe» en referencia a esta práctica curativa, expresión descriptiva usada más a menudo por comentaristas ajenos al movimiento de fe para aludir tanto a la creencia como a las prácticas de estos grupos.

La curación a través de la fe es descrita a menudo por los católicos como el resultado de la oración de intercesión a un santo o una persona con el don de la sanación. Un ejemplo de una persona de la que se dice que tiene dicho don es el Hermano André de la Congregación Padres de la Santa Cruz.

La Iglesia Católica exige uno o dos milagros verificables para llevar a cabo la canonización de un santo, según el caso. Esta es en la mayoría de los casos de las curaciones a través de la fe supuestamente resultantes de la intercesión de la persona.

Muchas personas que recurren a la curación a través de la fe lo hacen en caso de padecer alguna enfermedad incurable. Sin embargo, hay grupos que creen en la curación a través de la fe como el principal (si no el único) remedio para cualquier problema de salud.

El punto de vista predominante entre los defensores de la curación a través de la fe es que debería buscarse tratamiento médico siempre que sea necesario, y que ambas cosas no son incompatibles (creyendo que Dios puede sanar tanto sobrenaturalmente como mediante los métodos médicos modernos). Sin embargo, existe un punto de vista extremo que afirma que buscar tratamiendo médico constituye una «falta de fe» en la curación divina.

El término «curación a través de la fe» se usa ocasionalmente en relación con la Ciencia Cristiana, aunque sus partidarios mantienen que sus prácticas curativas son metódicas y no descansan únicamente en la fe, sino también en un profundo entendimiento de las leyes de Dios.

Algunos practicantes como William Baldwin y Ken Page han incorporado métodos que originalmente eran cristianos con herramientas chamánicas para trabajar con clientes independientemente de sus creencias o procedencia. Muchos consideran a Richard Rossi uno de los ejemplos más creíbles de curación a través de la fe debido a su disposición a someter todas sus curaciones a comprobación médica.

Algunas personas argumentan que la curación a través de la fe puede tener un fundamento en la sociobiología, pues la evolución habría conferido ventajas de supervivencia a lo largo de millones de años de prehistoria humana a aquellas tribus que tenían chamanes de los que se pensaba que poseían poderes curativos, en virtud de los que habrían sufrido una transformación neurológica cuyos síntomas son iguales al kundalini. Este argumento se basa en que los humanos tienen una capacidad innata para responder a los remedios de tipo chamánico, quizás mediante un simple efecto placebo o quizá mediante otros procesos fisiológicos aún desconocidos.

En el Reino Unido y los países de la Commonwealth, el término «curación espiritual» se usa genéricamente para designar la curación mediante la oración, la concentración mental y la imposición de manos, tanto dentro de marcos de prácticas religiosas como en comunidades seculares, que puede incluir las enseñanzas y prácticas de la National Federation of Spiritual Healers, el Reiki, el método IRECA, el toque terapéutico, el toque sanador y docenas de otras prácticas relacionadas.

LAS CRÍTICAS QUE NO FALTAN

No se ha demostrado científicamente la eficacia de la curación a través de la fe. Los pocos estudios controlados que se han realizado no han evidenciado efecto beneficioso alguno. Los practicantes de la curación a través de la fe sólo pueden citar evidencias anecdóticas de casos donde ha tenido éxito, ignorando los muchísimos más casos donde el paciente muere a pesar de los esfuerzos de la prácticas empleadas. Los médicos suelen atribuir cualquier éxito al efecto placebo o a la remisión espontánea: algunas personas sanan con o sin tratamiento, y suele ser natural dar crédito al último tratamiento recibido para la enfermedad (lo que es una falacia lógica llamada post hoc ergo propter hoc).

El famoso telepredicador y sanador a través de la fe de los años 1980 Peter Popoff fue públicamente desenmascarado por el célebre escéptico James Randi trabajando conjuntamente con el popular presentador de televisión Johnny Carson, cuando se descubrió que las aparentes curaciones milagrosas y profecías realizadas por Popoff eran en realidad un elaborado montaje preelaborado, incluyendo la actuación de colaboradores que se hacían pasar por público legítimo y el uso de receptores de radio intrauriculares. Otros sanadores a través de la fe como Benny Hinn (quien fue grabado con cámaras ocultas y retratado en un episodio de The Fifth Estate) también han sido objeto de acusaciones de actividades fraudulentas.

Finalmente, una pregunta insidiosa nunca ha sido respondida satisfactoriamente: Porqué la oración puede curar, remitir o postergar un cáncer, una leucemia o un síndrome crónico que necesita tiempo para desarrollarse pero nunca ha sanado una amputación, devuelto la vista a un invidente o regenerado un corazón con alguna cardiopatía. El poder de la fe parece ser selectivo en el tipo de patologías en las que puede ser efectiva, lo que supone una contradicción nativa ya que en su más básico enunciado el poder de la fe no tiene límites preestablecidos.

La curación a través de la fe puede suponer serios problemas éticos para los profesionales médicos cuando los padres rehúsan o declinan que sus hijos reciban tratamiento médico. En algunos países, los padres arguyen que las garantías constitucionales de libertad religiosa incluyen el derecho a confiar en métodos alternativos de curación para eludir los cuidados médicos convencionales. Los defensores de la medicina convencional argumentan que sus estudios han demostrado que la curación a través de la fe no tiene ningún efecto curativo adicional al de un placebo, haciendo que no sea ético confiar en ella, aunque los defensores de la curación espiritual argumentan que existen problemas metodológicos y de sesgo. Como norma general, los médicos consideran que su obligación es hacer todo lo que esté en sus manos por el bien del paciente. En consecuencia, cuando tienen que decidir entre el tratamiendo médico necesario para salvar la salud o la vida de un persona y las preocupaciones legales y de privacidad, pueden actuar contra las preferencias del paciente o de sus padres. Esta conducta cuenta como apoyo legal. Por ejemplo, en el año 2000 el gobierno británico aprobó una ley que permite que un niño sea tratado médicamente contra de los deseos de sus padres.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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