LA BORRAJA
La borraja es la planta
más representativa de la familia de las Boragináceas, plantas que
suelen tener el tallo y las hojas cubiertas de pelos. La familia abarca
más de 150 géneros y unas 1.500 especies que crecen de forma espontánea
en todas las regiones templadas y subtropicales del mundo y que abundan
de manera especial en la cuenca mediterránea. La borraja es una planta humilde y poco
conocida, oriunda de la Europa mediterránea. Esta planta crece
silvestre en muchos lugares de tierras fértiles y húmedas, en los
bordes de las carreteras, en las laderas de las montañas... y se
reconoce con facilidad por los pelillos que cubren sus tallos y sus
hojas, así como por las flores de color azul, rosado o blanco que forma
la planta.
El nombre de borraja, según algunos historiadores,
deriva del vocablo latín borra, que significa "pelo", por la cantidad
de pelillos que cubre toda la planta. Otros autores afirman, sin
embargo, que el nombre de esta verdura procede del árabe abu rash, que
significa "padre del sudor", en referencia a las propiedades
sudoríficas de la planta, en particular de sus flores.
Los antiguos fitoterapeutas que basaban sus remedios curativos en los
vegetales, recomendaban las flores de borraja como ayuda eficaz en
enfermedades que producían fiebre por su reconocido efecto sudorífico y
depurativo. Sus flores se empleaban por su efecto cromático, además de
por sus propiedades medicinales, como ingrediente de ensaladas.
En la actualidad, en países como Francia e Italia la borraja se
considera una verdura de lujo y los platos donde es protagonista se
presentan como una auténtica especialidad en restaurantes de prestigio.
Sin embargo, en la mayor parte de España es una verdura desconocida. En
la zona norte, la ribera del Ebro a su paso por Navarra y Aragón
concentra regadíos dedicados al cultivo de borraja. En la provincia de
Zaragoza la extensión del regadío dedicada a su producción supone un
75% y en Navarra representa el 25% del total nacional, por delante de
Huesca y Teruel. También son muchas las familias que siembran borraja
en sus huertos para consumo propio.
A pesar del origen mediterráneo de la borraja,
son pocas las provincias de España donde se cultiva y donde se consume
como cualquier otra verdura. En la zona norte del país es una verdura
muy recurrida en invierno, su mejor temporada de cultivo, aunque se
puede adquirir fresca en el mercado durante todo el año.
El aspecto de la borraja es característico: una
sucesión de tallos sujetos al pedúnculo en forma de penca, que termina
en unas hojas ovaladas. La peculiaridad de esta verdura es que tallo y
hojas están totalmente cubiertas por unos pelillos largos, erizados,
ásperos y molestos al tacto.
La planta de mayor calidad es la que presenta
las hojas frescas, tiernas e intactas, de color verde brillante y
uniforme. No conviene elegir las borrajas de hojas muy ásperas, con
tallos gruesos y fibrosos y de tono amarillento, ni las que tengan las
hojas blandas y lacias.
Como se trata de una verdura muy
perecedera, conviene conservarla en la nevera dentro de una bolsa de
plástico perforada y no lavarla hasta el momento de su utilización.
El disfrute del delicado sabor de la borraja y de sus virtudes
nutritivas cada vez resulta más sencillo. La industria agroalimentaria
trabaja en la fabricación de la borraja en conserva y, desde hace poco
tiempo, se comercializa ultracongelada, al igual que otras verduras. Y
cada vez más verdulerías ofrecen al consumidor raciones de borraja
limpia y cortada, lista para cocinar.
La borraja destaca por su bajo valor energético debido a que el agua es su mayor componente.
De su composición vitamínica es apreciable su aporte de vitamina C y de
pro-vitamina A (beta-caroteno), ambas de reconocida acción
antioxidante. El beta-caroteno es un pigmento natural que confiere el
color amarillo-anaranjado-rojizo a los vegetales y que el organismo
transforma en vitamina A en función de sus necesidades. En el caso de
la borraja, el beta-caroteno está enmascarado por la clorofila,
pigmento más abundante. La vitamina A o retinol contribuye al
mantenimiento y reparación de los tejidos corporales, favorece la
resistencia a las infecciones, es necesaria para el correcto desarrollo
del sistema nervioso y para la visión e interviene en el crecimiento.
También participa en la elaboración de enzimas en el hígado y de
hormonas sexuales y suprarrenales. Además, es reconocida por su acción
antioxidante, al igual que la vitamina C. Ésta última interviene en la
formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de
favorecer la resistencia a las infecciones y la absorción de ciertos
nutrientes de los alimentos (hierro, ácido fólico y ciertos
aminoácidos).
En la borraja destaca el potasio, el calcio, el sodio y el hierro,
además de cantidades discretas de magnesio, zinc y fósforo. El calcio y
el hierro vegetal se aprovechan mucho menos que los procedentes de
alimentos de origen animal por parte de nuestro cuerpo. El potasio
interviene en la transmisión y generación del impulso nervioso, en el
funcionamiento de la actividad muscular normal, así como en el
equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
La planta contiene mucílagos, un tipo de fibra, y significativas
cantidades de flavonoides y taninos, sustancias responsables de
diversas propiedades medicinales que se le atribuyen a la borraja.
Fdo. Cristobal Aguilar.