LA VERDOLAGA
Considerada como “mala hierba” a pesar de sus hermosas flores, esta
planta rastrera contiene activos que le confieren propiedades laxantes
y diuréticas que protegen al hígado y recomendables para el tratamiento
de la diabetes, afecciones dérmicas y contra la parasitosis, entre
otros usos.
Se ha extendido en todas las zonas cálidas del
planeta y en nuestro continente su consumo se remonta a las culturas
pre incas donde se aprovechaba su textura como verdura y planta
medicinal. En el Perú abunda en la costa, sierra y selva hasta los
3,000 metros sobre el nivel del mar, de manera silvestre y cultivada.
Por
ser una planta nitrófila, es decir colonizadora de suelos con
abundancia de nitratos, nitritos y amoniaco, aparece en zonas de la
alta frecuentación del hombre o el ganado, aunque prefiere los que
están sometidos a riego o humectación regular, tales como linderos de
parques, cunetas, e incluso en las junturas de las aceras.
Es una herbácea perteneciente a la familia de las portulacáceas con
tallo cilíndrico, carnoso y lustroso, generalmente con las ramas
extendidas por el suelo formando extensas redes.
Tiene hojas alternas o sub-opuestas, espatuladas, atenuadas hasta la base y redondeadas en al ápice.
Sus
flores son axilares, solitarias o en cimas, suelen pasar inadvertidas
aunque si se observa a pleno sol se puede contemplar toda la planta
guarnecida de flores muy abiertas.
El fruto de forma capsular
es seco y se abre mediante un opérculo o tapadera. y su frutos tienen
forma capsular, con semillas negras fáciles de dispersar.
Es de
porte rastrero, raramente supera los 15 o 20 cm de altura y los 30 o
40 de diámetro. Tras la germinación, hacia finales de la primavera o
principios del verano, emite un tallo que se ramifica en los primeros
centímetros sobre el suelo, generando numerosas ramas horizontales,
crasas, de color rojizo.
Su contenido de proteínas, carbohidratos, fibras, calcio, fósforo y
hierro le confieren a la verdolaga múltiples propiedades curativas y
también puede ser aprovechada con fines alimenticios.
Aminoácidos:
Alanina ( incrementa las defensas del sistema inmunitario); arginina
(muy necesaria para el crecimiento muscular y reparación de tejidos );
histidina (vasodilatador y estimulador del jugo gástrico. Combate la
anemia, la artritis y es muy sutil para las úlceras): isoleucina (
necesario para elcrecimiento adecuado); valina (crecimiento infantil)
Ácidos:
ascórbico (Vitamina C ); aspártico ( para la expulsión del amoníaco );
glutamínico (antiulceroso, tónico, incrementa la capacidad mental);
linoleico (vitamina F ); oxálico, palmítico.
Calcio, hierro, magnesio, potasio, azufre...etc.
Esta cualidad se deriva en sus virtudes medicinales como diurético, demulcente, hipoglucemiante y antihelmíntico.
En
sentido botánico-farmacológico se entiende por mucílagos las sustancias
amargas que contienen hidratos de carbono, que se hinchan fuertemente
con el agua y que proporcionan un líquido viscoso.
Contienen
bromo, aluminio, bario , calcio, fluor , magnesio, fósforo, azufre ( en
cantidades muy elevadas por lo que interviene en el crecimiento óseo y
en la eliminación de toxinas del cuerpo.
Este mucílago, a su
paso por los distintos tramos del aparato digestivo, va arrastrando
sustancias nocivas para el organismo además de otras sustancias como
grasas, colesterol, etc.
Pero todos estos efectos no se darían
si al mismo tiempo que se ingiriese la planta no se consumiera agua en
cantidades generosas, ya que el aumento de fibra en la dieta siempre
debe ir acompañado de un aumento en la ingesta de agua, para evitar
precisamente el estreñimiento que podría ser contraproducente e incluso
grave.
Además de ser un buen laxante, esta hierba se puede comer
-como cualquier verdura- cruda o cocida, y su consumo está recomendado
pues es un alimento muy saludable.
Actúa contra la disentería,
ictericia, insolación, enfermedades del hígado, picaduras, hinchazones,
dermatosis, helmintiasis, diabetes, dispepsia, jaquecas, tuberculosis
pulmonar, inflamaciones renales, quemaduras, fiebres y gonorrea.
Además, sirve como emenagogo, enema, refrigerante, calmante,
antiescorbútico y diurético.
En uso tópico también tiene algunas propiedades, como por ejemplo en gingivitis, forúnculos y abscesos, conjuntivitis y heridas.
Hierba cruda. Como si se tratara de cualquier verdura conocida se puede
aliñar a gusto o experimentar cualquier exquisito plato; para
beneficiarnos de sus virtudes medicinales al tiempo que disfrutaremos
de un delicioso plato. La única recomendación es lavar cuidadosamente
las hojas.
Infusión; se prepara a razón de una cucharada de la
planta fresca en una taza de agua hirviendo. Se toman unas 3 tazas al
día, repartidas en las principales comidas.
Uso externo.infusión más concentrada que la anterior y se aplica de forma tópica sobre heridas, forúnculos, abscesos, etc.
Para depurar la sangre y combatir las inflamaciones que afectan a las
vías urinarias se utiliza su poder emoliente debido a la gran cantidad
de mucílagos. También es útil contra los cálculos renales.
Machacar las hojas tiernas para extraer el jugo. Tomar unas 3 cucharadas al día.
Contribuye a la eliminación de líquidos corporales por lo que es
aconsejable en casos de obesidad, enfermedades reumáticas y cardiacas
que se asocian con la acumulación de agua en el cuerpo.
Infusión en ayunas de unos 15 gr. de hojas frescas por vaso de agua.
Helmintiasis: tomar el jugo de la planta.
Inflamación renal : cocimiento de las hojas.
Jaqueca: cocimiento de las plantas tiernas o aplicar el zumo en forma de compresas.
Quemaduras : aplicar el zumo en forma de compresas en la zona quemada.
Tuberculosis pulmonar: tomar el zumo de las hojas.
Colirio ocular: exprimir la planta tierna y aplicar un emplasto con polenta sobre
los ojos.
Calmante: atenúa los dolores de vientre. Aplicar una cataplasma de hojas hervidas sobre el vientre.
Entre sus propiedades para reducir irritaciones internas , como en las vías urinarias, basta el consumo directo de la planta.
Prácticamente no tiene parásitos, sólo el exceso de agua puede hacer que la planta se pudra.
La verdolaga también sirve de alimento humano ya que es muy carnosa, aunque de sabor algo ácido.
Puede
comerse en ensalada, añadiendo a esta las hojas tiernas y mezclándola
con otras plantas como el berro, el diente de león o la achicoria,
aportan todas sus propiedades vitamínicas y diuréticas, aunque su sabor
es un poco fuerte.
Con las semillas, una vez se han desecado, puede producirse harina para
pasteles
y los tallos se encurten en vinagre. Las hojas se pueden cocer como si
fueran una verdura mas, o freír, solas o en tortilla.
Para algunos animales es bastante tóxica por su alto contenido en oxalatos. No se ha comprobado ningún efecto en los humanos.
Excepto las semillas, que deben secarse una vez recogidas, las hojas deben comerse siempre frescas.
Existen
algunas variedades, generalmente procedentes de Europa, que
convenientemente podada llega a hacerse un arbolito, con hojas
parecidas a la de la verdolaga pero más crasas y redondeadas.
Fdo. Cristobal Aguilar.