Jueves, 01 de octubre de 2009
EL REY SALOMÓN

Salomón es un personaje histórico descrito en la Biblia como el tercer y último rey de todo Israel, incluyendo el reino de Judá. Es célebre por su sabiduría, riqueza y poder, pues La Biblia lo considera el hombre más sabio que existió en la Tierra.

Construyó el Templo de Jerusalén, y se le atribuye la autoría del Libro de Eclesiastés, libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares,todos libros recogidos en la Biblia. Es el protagonista de muchasleyendas posteriores, como que fue uno de los maestros de la Cábala.

En el Tanaj (libro hebreo, a una versión del cual los cristianos llaman Antiguo Testamento) también se le llama Jedidías.

En la Biblia se dice del rey Salomón que: Heredó un inmenso imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde el Nilo, en Egipto, hasta el río Éufrates, en Mesopotamia. (1 Reyes 4:21; Gén. 15:18; Deut. 1:7,11:24; Jos. 1:4; 2 Sam. 8:3; 1 Crón. 18Corazon

  • Tenía una gran riqueza y sabiduría. (1 Reyes 10:23)
  • Administró su reino a través de un sistema de 12 distritos. (1 Reyes 4Secreto
  • Poseyó un gran harén, el cual incluía a «la hija del faraón». (1 Reyes 3:1; 1 Reyes 11:1,3; 1 Reyes 9:16)
  • Honró a otros dioses en su vejez. (1 Reyes 11:1–2,4–5)
  • Consagró su reinado a grandes proyectos de construcción. (1 Reyes 9:15,17–19)

Salomón fue el segundo de los hijos que tuvieron el rey David y Betsabé. En la Biblia, el profeta Natáninforma a David de que Dios ha ordenado la muerte a su primer hijo comocastigo por el pecado del rey, quien había enviado a la muerte a Urías, marido de Betsabé, para casarse con su esposa (2Samuel 12:14:«Hiciste blasfemar a los enemigos de Dios» (literalmente: ‘has ofendidogravemente a los enemigos de Dios&rsquoGuiño. Tras una semana de oración yayuno, David supo la noticia de la muerte de su hijo y «consoló» a Betsabé, quien inmediatamente quedó embarazada, esta vez de Salomón.

La historia de Salomón se narra en el Primer Libro de los Reyes, 1-11, y en el Segundo Libro de las Crónicas, 1-9. Sucedió a su padre, David, en el trono de Israel hacia el año 970 a. C. (1Reyes 6invasor. Su padre lo eligió como sucesor a instancias de Betsabé y Natán,aunque tenía hijos de más edad habidos con otras mujeres. Fue elevadoal trono antes de la muerte de su padre, ya que su hermanastro Adonías se había proclamado rey.

Adonías fue más tarde ejecutado por orden de Salomón, y el sacerdote Abiatar, partidario suyo, fue depuesto de su cargo, en el que fue sustituido por Sadoc.Del relato bíblico parece deducirse que a la ascensión de Salomón alpoder tuvo lugar una purga en los cuadros dirigentes del reino, quefueron reemplazados por personas leales al nuevo rey.


Según la Biblia, Dios le dijo a Salomón que le pidieracualquier cosa que deseara, y Salomón le pidió sólo sabiduría, y Diosse la concedió. El atributo de la sabiduría de Salomón es muydestacado. Se cita como ejemplo el llamado Juicio de Salomón (1Reyes 3:16-28).Asimismo se resalta la prosperidad de su reino, que coincidió con elmomento de mayor esplendor de la monarquía israelita. Salomón se rodeóde todos los lujos y la grandeza externa de un monarca oriental.Mantuvo en general la paz con los reinos vecinos, y fue aliado del rey Hiram I de Tiro,quien le auxilió en muchas de sus empresas. Consolidó el poder políticode Israel en la región contrayendo matrimonio con una de las hijas del faraón del Antiguo Egipto Siamón.

Emprendió numerosas obras arquitectónicas, entre las que destaca por encima de todas la construcción del Templo de Jerusalén como lugar para la permanencia del arca de la Alianza (1Reyes 6),aunque destaca también la erección de un fabuloso palacio, en la queinvirtió trece años, y obras públicas como la construcción de unterraplén que unía el templo con la ciudad de Jerusalén. En susconstrucciones participó un gran número de técnicos extranjeros, comoalbañiles y broncistas de Tiro o carpinteros de Gebal. Entre todosellos destaca el arquitecto Hiram (1Reyes 7:13-14), y se importaron lujosos materiales procedentes de Fenicia.

Durante su largo reinado de 40 años, la monarquía hebrea tuvo sumomento de mayor prosperidad económica. La seguridad interna y elcontrol de las vías de comunicación facilitaron una amplia expansióndel comercio hebreo. Se dice en la Biblia (1Reyes 9:28) que sus naves llegaron hasta Ofir, en algún lugar del Mar Rojo, donde cargaron 14.300 kg de oro, y el esplendor de su corte llamó la atención de la reina de Saba.Sin embargo, en la segunda mitad de su reinado, cayó en la idolatría,inducido por sus numerosas esposas extranjeras. De acuerdo con 1Reyes,11:3, «tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y susmujeres le desviaron el corazón» (1Reyes 11Corazon.

Este pecado fue, según la Biblia, la causa de que a su muerte se dividiera el reino de Israel. Jeroboam se rebeló y fue nombrado rey de diez de las doce tribus de Israel (todas excepto Judá y Benjamín). Como rey de estas dos últimas, con capital en Jerusalén, le sucedió su hijo Roboam, cuya madre era Naamá, ammonita.

Pero aunque cometió este pecado, se arrepintió y luego escribió el Libro de Eclesiastéspara aconsejar a otros a que no siguieran su ejemplo. Allí menciona«vanidad de vanidades, todo es vanidad» y esto se refiere a su vidainicua. Salomón escribe este libro como un testimonio y ejemplo de quelas cosas de este mundo no son duraderas.

En la tradición de la Iglesia ortodoxa etíope, se señala que Salomón tuvo un hijo con la reina de Saba, llamado Menelik I, quien sería futuro rey de Etiopía, y de quien la tradición dice que sacó el Arca de la Alianza de Israel, llevándosela a su reino.

Salomón = «el pacífico».

El más célebre de los reyes de Israel, tercero en la lista de monarcas (cerca de 971-931 a.C.) y segundo de los cinco hijos que David tuvo de Betsabé (1 Cr. 3:5; 14:4; 2 S. 5:14; 12:24). No figura en la historia bíblica sino hasta los últimos días de David (1 R. 1:10ss.), a pesar de haber nacido en Jerusalén en el inicio del reinado de David (2 S. 5:14), bajo un pacto eterno de Dios (2 S. 7:12-15). Antes de su nacimiento Dios lo había designado sucesor de David (1 Cr. 22:9, 10).

Si bien David prometió a Betsabé que Salomón sería su sucesor (1 R. 1:13, 17), la sucesión no fue anunciada oficialmente sino hasta después del intento de Adonías de proclamarse rey, por ser el mayor de los hijos sobrevivientes (2 S. 3:4; 1 R 1:5-10, 24-27). En respuesta a las instancias de Natán y Betsabé, David pronto intervino y mandó que Salomón fuese ungido y puesto en el trono (1 R. 1:32-52). Salomón fue de nuevo proclamado y ungido rey por David, formal y públicamente, poco antes de la muerte de éste; contaba entonces apenas veinte años (1 Cr. 28:1; 29:22; 1 R. 2:1-12; 3Secreto. David le dejó instrucciones precisas sobre su manera de gobernar y programa para levantar el templo a Jehová. Dios dotó a Salomón de una sabiduría especial por haber pedido «un corazón entendido para juzgar y gobernar a este pueblo tan grande» (1 R. 3:3-28).

Por haber sobrepasado en sabiduría a sus contemporáneos de Egipto. Arabia, Canaán y Edom, Salomón fue reconocido como el gran impulsor de la literatura de sabiduría israelita. En ningún otro tiempo de la monarquía hubo tanta oportunidad de contactos internacionales, ni tanta abundancia y paz como para inspirar obras literarias. Salomón tomó la iniciativa en este movimiento, coleccionando y componiendo miles de proverbios y cánticos (1 R. 4:29-34). Además de sabiduría, Dios le dio honores y riquezas; a su corte llegaban representantes de otras naciones, entre los cuales figuró la reina de Sabá (1 R. 10:1-15; 2 Cr. 9:1-12, 23).

Después de la caída del monopolio egipcio en el comercio con Etiopía y Somalia, Salomón pudo controlar las caravanas comerciales desde Tifsa y Tadmor en el norte hasta Gaza y Ezión-geber en el sur, donde hacían conexiones con sus naves. Contaba con marineros de Hiram de Fenicia e importaba madera de sándalo para los balaustres de la casa de Jehová y las casas reales.

Salomón comenzó la construcción del templo en el año 4 de su reinado (966 a.C.). Para ello consiguió cedro y hombres hábiles de Hiram de Fenicia y terminó la obra en el año 11 de sus funciones. En esta ocasión Dios se le apareció por segunda vez, y le prometió poner su nombre en el templo para siempre y afirmarlo en el trono de Israel perpetuamente, de acuerdo con el pacto hecho anteriormente con David, si guardaba los mandamientos de Jehová. Si no, Israel sería maldito y esparcido sobre la faz de la tierra y el templo destruido, aunque el pacto con David siempre quedaría en pie y se cumpliría en Jesucristo.

Construyó el templo según el plan de David, su padre, quien había traído el arca a Jerusalén para ligar el estado con el orden de independencia de las ciudades, y había unido la comunidad secular con la religiosa bajo la corona. Samuel había rechazado a Saúl y había roto con él; Salomón rompió con Abiatar.

Después de terminar el templo, Salomón erigió en trece años un palacio espléndido con otras tres construcciones que formaban parte de éste (1 R. 7:1-8). Para la construcción de estos edificios Salomón se aprovechó de su alianza con Hiram, rey de Tiro (cerca de 969-936 a.C.), quien intercambiaba trigo y aceite de oliva por piedras preciosas, madera para construcción y obreros especializados que servían a la mano de obra para la construcción del templo.

Salomón aseguró la defensa nacional construyendo ciudades clave fortificadas, las cuales convirtió en bases militares (1 R. 9:15-19; 10:26; 2 Cr. 9:25). En ellas mantuvo en pie un ejército de 12.000 hombres y 1.400 carros para defenderse ante cualquier invasión y para controlar levantamientos internos o vasallos rebeldes.

Salomón terminó con la independencia de las tribus israelitas y unió a la nación bajo un gobierno central por medio de una reorganización del país en doce distritos administrativos bajo doce gobernadores (1 R. 4: 7-19). Esto le permitió conseguir mayores ingresos y poder cubrir los crecientes gastos que no se cubrían con los tributos regulares.

Cada distrito debía proporcionar provisiones -para la corte durante un mes al año (1 R.4:27). Y para solucionar la falta de fondos y obreros para sus numerosos proyectos, Salomón continuó la política de David; sometió a trabajos forzados a los pueblos conquistados (1 R. 9:20-22; 2 Cr. 8:1-18). Los esclavos trabajaban en la fundición de Ezión-geber y en las minas de Arbá. Se ha acusado a Salomón de derrochador, porque además de la construcción del templo, que no habría empobrecido a Israel porque su padre había preparado gran parte de los materiales, construyó otros palacios suntuosos de los que no tenía ninguna necesidad. Su situación financiera llegó a ser tan desesperada después de los primeros veinte años, que Salomón tuvo que ceder veinte ciudades de Galilea a Hiram, rey de Tiro, por no haber podido pagar los ciento veinte talentos de oro que éste le había prestado (1 R. 9:10-14).

Salomón tomó por sí mismo caballos, mujeres y oro en abundancia, cosa prohibida (Dt. 17:16, 17) y censurada posteriormente por los profetas del siglo VIII; Salomón cedió a las tentaciones que resultan de la excesiva prosperidad. No obedeció la segunda amonestación de Dios (1 R. 9:1-9; Cr. 7:11-22), se volvió orgulloso, se entregó a los placeres carnales y se olvidó del Dios a quien tanto amó al principio (1 R. 3Corazon. Por sus abominables idolatrías y por complacer a sus numerosas esposas extranjeras (1 R. 11:1-8; Neh. 13:26), Dios le anunció que lo castigaría dividiendo el reino entre su hijo Roboam y Jeroboam 1 (1 R. 11:9-40). Los cuarenta años de reinado de Salomón (971-931 a.C.) fueron en su mayor parte pacíficos con la excepción de disturbios promovidos por Adad, Rezón y Jeroboam I (1 R. 11: 14-43).

De todo ello fue poco lo que pudo afianzarse. A Salomón no le fue posible crear un reino propiamente dicho. A consecuencia de su régimen centralizador y de los agobiadores impuestos a sus súbditos, ganó terreno el movimiento separatista, que ya existía, motivado por las divergencias Israel/Judá, y que además fue favorecido por ciertos círculos que rechazaban la tolerancia religiosa de Salomón. Así, a su muerte, se desmembró el reino. Lo único que le sobrevivió fueron sus edificaciones religiosas. El hecho de que se atribuyan a Salomón varias obras literarias, se comprende más fácilmente porque Salomón, como genuino príncipe oriental, tendría, efectivamente, actividades literarias (5:9-14).

Además de la literatura de Salomón que figura en la Biblia, existen Las odas de Salomón y El testamento de Salomón, entre las obras apócrifas que se le atribuyen.

En el Nuevo Testamento, Salomón (con excepción de las genealogías y de la expresión «pórtico de Salomón»Guiño es mencionado tres veces (Jesús más que Salomón: Mt. 12: 42; Salomón en toda su magnificencia: Mt. 6:29; Salomón como constructor del templo: Hch. 7:47).

Fdo. Cristobal Aguilar.

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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 22 de febrero de 2010 | 10:49
Guaooo buenisima la historia....personal mente salomon no tiene nada que ver con dios!!! o quizas si??!!FlashFlash
Publicado por maritza rivera
Domingo, 11 de abril de 2010 | 2:19
De mucho provecho a sido para mi la lectura de este interesante articulo ya que desconocia muchas cosas leidas en el mismo. Les exorto a que sigan escribiendo sobre cosas tan istructivas y beneficiosas para todos los que los siguen. Gracias.
Publicado por Invitado
Sábado, 02 de junio de 2012 | 6:17

pregunta; segun  1 de reyes 11. no dice que el rey salomon se haya arrepentido, ecl.12.13-14 da un concejo.no significa que esta arrepentido. Dios lo bendiga en su trabajo de investigacion. mi nombre es candelario chale

Publicado por Invitado
Viernes, 07 de septiembre de 2012 | 2:19

Felicitaciones. Comentario corto y sustancioso. Salomón terminó como cualquier político de este tiempo: Haciendo lo malo. El dinero en abundancia es la causa de todos los males.Al autor: Bendiciones.

 
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