Lunes, 28 de septiembre de 2009
LA FIGURA DEL PAPA (II) - EL PAPADO COMO CABEZA DE LA IGLESIA

Actualmente, el papa ostenta también oficialmente los siguientes títulos:

  • Obispo de Roma. En cuanto ordinario de dicha ciudad.
  • Vicario de Cristo. Esto es, representante de Jesucristo en la tierra.
  • Sucesor del Príncipe de los Apóstoles.
  • Príncipe de los Obispos.
  • Pontífice Supremo de la Iglesia Universal.
  • Primado de Italia.
  • Arzobispo y Metropolitano de la Provincia Romana.
  • Siervo de los Siervos de Dios. En latín, Servus Servorum Dei. Utilizado principalmente en la firma de documentos dogmáticos y doctrinales.
  • Padre de los reyes.
  • Pastor del Rebaño de Cristo.
  • Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano. Título referente a su carácter de jefe estado de la Ciudad Estado del Vaticano.

A partir de 2006 el papa Benedicto XVI renunció al título de Patriarca de Occidente. El Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos publicó una nota en marzo de ese mismo año donde se explicaba:

Desde el punto de vista histórico, los antiguos Patriarcas de Oriente, fijados por los Concilios de Constantinopla (381) y de Calcedonia (451), se referían a un territorio claramente circunscrito, mientras que el territorio de la Sede del Obispo de Roma no estaba bien definido. En Oriente, en el ámbito del sistema eclesiástico imperial de Justiniano (527-565), junto a los cuatro Patriarcados orientales (Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén), el papa era considerado Patriarca de Occidente. Inversamente, Roma privilegió la idea de las tres sedes episcopales petrinas: Roma, Alejandría y Antioquía. Sin usar el título de "Patriarca de Occidente", el IV Concilio de Constantinopla (869-70), el IV Concilio de Letrán (1215) y el Concilio de Florencia (1439), incluyeron al papa como el primero de los cinco Patriarcas de entonces.

El título de "Patriarca de Occidente" lo empleó en el año 642 el papa Teodoro I y tan sólo volvió a aparecer en los siglos XVI e XVII, debido a que los títulos del papa se multiplicaron. En el Anuario Pontificio apareció por primera vez en 1863.

Actualmente, el significado del término "Occidente" se enmarca en un contexto cultural que no se refiere únicamente a Europa Occidental, sino que se extiende desde Estados Unidos a Australia y Nueva Zelanda, diferenciándose de este modo de otros contextos culturales. Obviamente, este significado del término "Occidente" no pretende describir un territorio eclesiástico, ni puede ser empleado como definición de un territorio patriarcal. Si se quiere dar a este término un significado aplicable al lenguaje jurídico eclesial, se podría comprender sólo con referencia a la Iglesia latina. Por tanto, el título "Patriarca de Occidente" describiría la especial relación del Obispo de Roma con esta última, y podría expresar la jurisdicción particular del Obispo de Roma para la Iglesia latina.

Como el título de "Patriarca de Occidente" era poco claro desde el inicio, con el desarrollo de la historia se hizo obsoleto y prácticamente no utilizable. Por eso, no tiene sentido insistir en mantenerlo, sobre todo teniendo en cuenta que la Iglesia católica, con el Concilio Vaticano II, halló para la Iglesia latina en la forma de las Conferencias Episcopales y de sus reuniones internacionales de Conferencias Episcopales, el ordenamiento canónico adecuado a las necesidades actuales.
Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos

A partir del siglo XII, la elección de pontífice romano se realiza mediante cónclaves, esto es la reunión del Colegio Cardenalicio en los que los purpurados eligen mediante escrutinio secreto al nuevo papa. Conforme a la normatividad eclesiástica actual el cargo de Obispo de Roma queda libre solamente al morir o renunciar válidamente el pontífice en turno, a este periodo donde la Sede Apostólica queda sin titular se le conoce como “Sede Vacante”, por lo que al acontecer esto, se convoca a Cónclave para elegir nuevamente a la cabeza de la Iglesia católica.

Conforme al Código de Derecho Canónico, solamente el Colegio Cardenalicio tiene competencia para elegir al Sumo Pontífice, sin embargo deberán apegarse a la normatividad específica. Dicha normatividad es expedida por el Sumo Pontífice. La que rige actualmente se encuentra contenida en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, expedida por el papa Juan Pablo II, el 22 de febrero de 1996, la cual solamente ha sido aplicada una vez tras la muerte de dicho pontífice y para la elección del actual papa Benedicto XVI.

Según la dicha Constitución Apostólica, y la normatividad general de la Iglesia, las peculiaridades de la elección pontificia son la siguientes:

  • Cualquier persona católica puede ser elegido Papa, sin embargo si carece del rango episcopal deberá ser ordenado Obispo inmediatamente tras su elección.
  • La elección se lleva a cabo por el Colegio de Cardenales, los cuales no pueden pasar del número de ciento veinte. Pudiendo ser electores todos los cardenales que no pasen de la edad de ochenta años cumplidos un día antes de la Sede Vacante.
  • La elección se lleva en estricta privacía dentro de la capilla Sixtina, pudiendo alojarse los cardenales electores en la Domus Sanctae Marthae, . Y bajo el juramento del más estricto secreto durante y después del cónclave.
  • Tras cada elección que se lleve a cabo, y para anuncio al pueblo católico que espera, si hay acuerdo, se proclama mediante la fumata blanca, en caso contrario se anuncia con la fumata negra y se prosiguen las votaciones.
  • Una vez elegido al sucesor de san Pedro, se le pide consentimiento. «¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?», si acepta se le interroga por el nombre que tomará: «¿Cómo quieres ser llamado?», levantándose acta de la aceptación y nombre del nuevo papa.
  • Tras las muestras de respeto de los Cardenales y la acción de gracias a Dios, el nuevo Papa es anunciado por el Cardenal Protodiácono, al pueblo que espera, saliendo el electo al balcón de la Basílica Vaticana, a impartir su primera bendición llamada “Urbi et Orbi”, esto es, a la ciudad de Roma (Urbi) y al mundo (Orbi).
Cabe destacar que partir de la citada Constitución Apostólica de Juan Pablo II, la elección del nuevo obispo de Roma se realiza mediante escrutinio o voto secreto, realizado mediante papeletas donde se escribe el nombre del candidato, y realizándose conteo hasta obtener la votación requerida de tercios de los votos de la totalidad de los electores. Por lo que han quedado abolidas las elecciones conocidas como "per aclamationem seu inspiratione" y "per compromissum", que todavía preveía la normatividad de Pablo VI, la Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo.

La infalibilidad no es un privilegio personal: es un atributo que corresponde a la dignidad del papa como resultado de la asistencia del Espíritu Santo prometido por Jesucristo. El papa es infalible, o sea, el papa está exento de error, cuando habla ex-cátedra en materia de fe o de moral.

Desde la antigüedad, el obispo de Roma tuvo cierta preeminencia al momento de establecer prácticas litúrgicas y dirimir controversias respecto a puntos discutidos de doctrina señalando las directrices a seguir (ortodoxia). Sin embargo, se dieron casos en los que las opiniones del obispo romano eran ignoradas y hasta rechazadas, como aconteció respecto a la disputa acerca de la celebración de la Pascua conforme a la práctica conocida como cuartodecimal en tiempos del papa Víctor I.

No obstante, no fue sino hasta la Reforma Protestante, cuando resultó necesario establecer teológicamente la capacidad del Sumo Pontífice para definir la doctrina a seguir dentro de la Iglesia católica, ante la constante crítica de los reformados. Dicha definición no llegaría sino hasta el año 1870, con la Constitución Dogmática Pastor Aeternus, redactada dentro del Concilio Vaticano I, la que estableció la infalibilidad papal de la siguiente manera:

El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables.
Constitución Dogmática Pastor Aeternus.

Posteriormente, dicha facultad sería ratificada dentro del Concilio Vaticano II, en la Constitución Dogmática Lumen Gentium.

Esta facultad solamente ha sido usada una vez por el papa Pío XII para la definición del dogma de la Asunción de la Virgen María en 1870.

No obstante que en siglos pasados el nombramiento de cardenales fue sumamente disputado entre las jerarquías eclesiásticas y hasta civiles, en la actualidad la elección y ordenación de cardenales compete, de manera exclusiva al Sumo Pontífice, quien les elige de entre aquellos varones que hayan recibido cuando menos el presbiterado, no obstante, en caso de no ser obispos deben ser consagrados como tales. Su nombramiento se hace público mediante su anuncio en Consistorio, esto es, ante el Colegio cardenalicio.

En este sentido, el Obispo de Roma tiene la facultad de designar a un cardenal, anunciando su creación pero reservándose el nombre del mismo, a este tipo de elección se le conoce con el nombre latino de “in pectore”. En este caso las facultades del cardenal comienzan hasta el día en que el Pontífice haga público su nombre. Una vez publicado en consistorio, los cardenales pasan a formar parte del Colegio cardenalicio, por el cual (a través de Consistorios) y de manera personal asisten al Romano Pontífice en el gobierno de la Iglesia, y se vuelven posibles electores de la próxima elección pontificia.

LAS INSIGNIAS PAPALES


  • Anillo del pescador
  • Mitra
  • Palio. Del latín pallium. Es una cinta de lana blanca, de cinco centímetros de ancho, que hasta el pontificado de Juan Pablo II llevana bordadas seis cruces negras y que se pone alrededor de hombres y espalda por el Papa y los arzobispos como símbolo de su autoridad metropolitana. Al principio de su pontificado, el papa Benedicto XVI modificó la forma del palio al estilo en que se usaba antes del siglo X, cruzado sobre el hombro y con cinco cruces rojas como símbolo de la pasión de Cristo. No obstante, a partir de junio de 2008, hizo nueva modificaciones, ahora tiene una forma circular cerrada, con dos extremos colgantes en pecho y espalda, volviendo a su forma anterior, pero permaneciendo las cruces rojas.
  • Solideo
  • Camauro
  • Trono papal
  • Tiara papal
  • Gonfalón
  • Flabelos
  • Fanón
  • Silla gestatoria
  • Báculo pastoral
  • Asterisco uso exclusivo en el rito romano
  • Fístula uso exclusivo en el rito romano
Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti