Destaca su capacidad sedante, muy útil
en estados de excitación nerviosa e inquietud. Puede
administrarse sin problemas a los niños nerviosos
o que no duermen bien, ya que su consumo no presenta efectos
secundarios. Se puede disfrutar de un agradable baño
relajante si al agua se añade una infusión
de tila.
Tiene efecto antiespasmódico y
sudorífico, que resulta beneficioso como calmante
de la tos y en los estados febriles.
Otros usos y propiedades: diurético, hipotensor suave,
vasodilatador, colerético y colagogo, enjuagues de
boca y gargarismos, indigestiones, cuidado de la piel.
Plantas con las que combina, aquéllas que también tienen capacidad relajante:
La Lavanda
La Melisa
La Pasiflora
La Valeriana
El Azahar
Podemos encontrarla fácilmente en numerosos establecimientos, en forma de bolsitas listas para preparar las infusiones con sólo sumergirlas unos minutos en agua caliente.
Con las flores disecadas se realiza la infusión incorporando una cucharada en agua hirviendo; se deja reposar cinco minutos y se toma después de colarla.
En estados de ansiedad o
nerviosismo, se aconseja tomar de 3 a 4 tazas al día,
una antes de acostarse para beneficiarse del efecto sedante.
Para el baño relajante es preciso hervir una cantidad
de 300 a 500 gramos de flores en 1 ó 2 litros de
agua, que se incorporarán al agua del baño.
Muchos son grandes defensores de la toma de estas bebidas, pues, al contrario que los medicamentos, no tienen ninguna contraindicación y son enteramente beneficiosas para la salud. En concreto, las propiedades de la tila y la manzanilla son conocidas por prácticamente todos y nadie duda en recomendarlas para casos de malestar concretos.
Fdo. Cristobal Aguilar.
