Aunque hay mucha variedad de setas y en medicina se estan descubriendo propiedades sobre todo anticancerígenas y medicinales, aqui hablaremos un poco en general de ellas, si bien más adelante mereceran algunas de ellas posteriores artículos.Se tiene constancia, que las
consumían los Celtas, los
Griegos, los Romanos y que conocían
perfectamente sus propiedades
culinarias, medicinales y tóxicas.
Se sabía, que algunas eran
alucinógenas y otras letales
utilizándolas algunos,
para fines asesinos. Las setas
crecían silvestres de forma
espontánea, hasta hace
400 años. El nombre de
Hongos viene de los Griegos de
la palabra mykés= mico=
hongos. En el siglo XVII y debido
al gran aprecio y consumo que
se hacia de ellas, fueron los
franceses quienes empezaron a
cultivarlos y desde entonces han
sido muy apreciadas y su técnicas
de cultivos han mejorado muchísimo,
en todos los países.
En años lluviosos y con
heladas, las cosechas de setas
son muy espléndidas y existen
una gran variedad, pero hay que
conocerlas y saberlas distinguir,
de lo contrario pueden intoxicar
o peor aún. Existen zonas
micológicas señaladas
por su propietario, para coger
solamente las comestibles, sin
peligro a equivocarse.
Las setas son de una forma o de
otra, tienen un sabor u otro dependiendo
del estadio de vegetación
al que pertenecen. Es decir, el
tipo de terreno, el tipo de clima,
el tipo de vegetación,
influyen directamente en el sabor
y la forma de crecimiento de las
setas.
El reino fungi pertenece
al grupo de los Eucariontes y
a su vez al dominio Escaria, al
que también pertenecen:
los animales, las plantas y los
protistas.
El hecho de contar con sustancias antivirales o bactericidas hace que las setas tengan la propiedad de potenciar el sistema inmunitario humano. Los ejemplares de la especie Boletus eludis abundan en los pinares y no sólo son comestibles, sino que "tienen una gran riqueza para nuestra salud y para el mercado", asegura Oria. Pero hay otras especies como la denominada popularmente pedo de lobo gigante (Langermannia gigantea) que estimulan al organismo a generar compuestos que luchan contra los virus a la vez que estimulan las defensas.
ESTUDIOS MÉDICOS QUE ABALAN LAS SETAS COMESTIBLES CONTRA LA GRIPE A Y COMO ANTIVIRAL
SEGUN JUAN ANDRÉS ORIA - DE LA CATEDRÁ DE MICOLOGÍA DE PALENCIA
Otro de los hongos, la seta shiitake (Lentinus edodes) produce una significativa protección contra el virus de la gripe tipo A, debido a que "las esporas de setas de shiitake contienen partículas que se parecen a la estructura del virus de gripe A y en el sistema inmunitario del hombre estas partículas estimulan la producción de la sustancia química llamada interferón que neutraliza este virus", aclaró Oria.
Sin embargo, los hongos no sólo tienen características medicinales para prevenir la gripe, "sino que hay otras, como la seta venenosa amanita faloides que tiene unas sustancias comprobadas antitumorales, sobre todo para el cáncer de huesos o de piel", recordó Oria. "Es importante, por lo tanto, recordar a la sociedad que gracias a algunos hongos, enfermedades que se pensaban incurables han podido ser subsanadas", explicó el director de la Cátedra.
Asimismo, muchas especies de setas como el champiñón (Agaricus bisporus) o la conocida seta de cardo, que aparece silvestre en primavera y otoño, son una valiosa fuente de antioxidantes que hacen a las células de nuestro organismo más resistentes al paso del tiempo. Cabe destacar la reducción del colesterol originada cuando se consumen con regularidad especies como la setas de chopo gris (Pleurotus ostreatus) que se encuentra en bandejas en casi cualquier frutería o el shiitake, que además tiene probadas virtudes anticancerígenas.
Existen hongos con "una rémora muy fuerte en la sociedad, como son por ejemplo los Boletus, de los que se piensan que sólo pueden ser consumidos en otoño con las jornadas micológicas, pero nosotros queremos resaltar que estas setas se pueden mantener secas o congeladas porque conservan sus propiedades perfectamente", recordó Oria. En su opinión, “hay que consumir setas más frecuentemente y romper con la tendencia en Castilla y León donde el consumo de setas aumenta en otoño”.
Fdo. Cristobal Aguilar.