Martes, 08 de septiembre de 2009
LAS BRUJAS Y BRUJOS DE LA ANTIGÜEDAD

La imagen actual que tenemos de la bruja fue elaborada definitivamente en forma tardía. Esta visión se configura alrededor de los siglos XV y XVI. Cuando pensamos en las brujas maléficas, malolientes y demoníacas de nuestro siglo, las pensamos de igual modo para la edad media.

La visión que tenemos de la edad media es de una época oscura, conflictiva y de una crisis continua. En la edad media la brujería y la demonología alcanzarán nuevas dimensiones merced al espíritu de crisis que se estaba viviendo. Esta repentina aparición del tema no tiene que ver con más cantidad de brujas en el mundo sino con la crisis material y espiritual que se vivía. Se buscan culpables y así se iniciará más tarde las persecuciones por parte de católicos y protestantes.

Por otro lado el estudio de la brujería desemboca en la problemática relacionada con la mujer. La bruja en contraposición con el mago – éste crea la realidad – la maneja, se sirve de la realidad.

La brujería es un tema presente tanto en la antigüedad, en el medioevo como en el renacimiento y barroco, pero no podemos hablar de conjunto ya que cada época impone su sello característico. En el siglo XV aproximadamente ya se definirá el estereotipo de la bruja ligada a la maldad, a la corrupción, teniendo como compañía al demonio. También en este siglo se termina de configurar la idea de la secta de brujas, los ritos.

Dice Michelet : “...La mujer nace hada. Por el retorno singular de la exaltación es sibila. Por el amor, maga. Por su finura, su malicia, es bruja...”. La historia comienza donde la mujer bella, joven deja de serlo y se convierte en fea, anciana y anticipadora de malos agüeros.

Sobre la teoría de la magia nos habla Caro Baroja y nos lleva a compararla con cinco elementos. Distingue entre magia y nivel cultural, magia y teoría antropológica, magia y religiones clásicas, magia y demonología, y magia y cristiandad. Nos da las explicaciones referentes a la actitud de las diferentes clases sociales antes la figura de los magos y la misma magia. En cuanto a la teoría antropológica nos explica como se ha tomado la palabra “Magia” en distintos pueblos europeos, desde la antigüedad. Hubo desde siempre ciertas pasiones que han movido a los hombre a acercarse a lo desconocido, a ciertas fuerzas naturales que satisfagan su deseo en forma inmediata. Éstos hombres hacían entrega de una parte de su ser o de la totalidad de éste. Estas potencias sobrenaturales a veces son malignas y otras no.

Las bases del pensamiento mágico y del pensamiento religioso son muy diferentes desde el comienzo. En cuanto a las religiones clásicas encontramos el empleo de la palabra mageia que se emplea en griego para referirse a la actividad de los magos o a una tribu sacerdotal. La mageia es una forma de interactuar con lo sobrenatural.

El tema de la demonología Caro Baroja lo centra en la atención que algunos teólogos musulmanes del medioevo empezaron a establecer con respecto a la magia. Cita por ejemplo a Ibn H’azm (953-1064 d. de JC.), para él no hay posibilidad de realidad en algunos de los actos que se le atribuyen al mago. Tales como volar o caminar sobre las aguas. Estos hechos se los reserva exclusivamente a los profetas. Sin embargo no se niega la magia por ejemplo de los talismanes o la magia de los encantamientos, los cuales excitan ciertas energías naturales. Para Ibn H’azm la magia no tiene nada de milagroso ni prodigioso. Dice que los magos pueden producir apariencias y hacer falsos milagros pero ni siquiera les atribuye cierta relación con el demonio.

En el ámbito de magia-cristiandad se habla de Santo Tomás y se considera que para el teólogo medieval tenía en cuenta tres hechos importantes en el problema de la magia, a saber

o        La intervención de los demonios

o        Las operaciones técnicas

o        La naturaleza del hombre dispuesto a romper su relación con Dios.

 

Sabemos que el mago es el antisanto, el realizador de falsos milagros.

La lucha del demonio con las fuerzas divinas se verá como una constante, el demonio se apoyará en su aliadas las brujas para pelear. Esto es a raíz de que a partir del siglo XIV se difundirá la idea de una secta de brujas, de una organización en contra delas fuerzas de Dios. Esta idea nace unida a la persecución de judíos y herejes, esto se explicaría por la aparición de brotes epidémicos, sequías y hambrunas que se dieron durante estos siglos: “La llegada, a mediados del siglo XIV, de los bacilos de la peste, procedentes de las estepas de Asia central, provocó una serie de reacciones en cadena. Obsesión de la conjura, estereotipos antiheréticos y rasgos chamánicos se fundieron haciendo surgir la imagen amenazadora de la secta brujesca.”

La Iglesia preparará una serie de tratados demonológicos para tratar de explicar el accionar del demonio en el mundo. En estos tratados se va a definir el rol y las características de la bruja. La idea de que estas brujas o servidoras del demonio se diseminaban por el mundo causando males, llevó al papa Inocencio VIII a dictar en 1484 la bula Summis Desiderantes Affectibus. En esta bula la Iglesia apoya la persecución de personas que practiquen hechicerías, encantamientos etc. La bula también autorizaba a dos miembros de la Orden de los Hermanos Predicadores (fundada en 1214 por Santo Domingo de Guzmán para combatir las herejías) para actuar en contra de aquellos que practiquen la magia. Obligaba a toda la cristiandad a colaborar. La Inquisición fue fundada oficialmente en 1231, por el papa Gregorio IX, tomaba un nuevo rumbo. Serían estos dos dominicos Jacob Sprenger y Heinrich Kramer quienes publicarían un texto con todo lo referente a la brujería y a la demonología de la época. Se llamó a este texto el Malleus Malleficarum  y es una pieza importantísima para la comprensión del pensamiento de aquel entonces. También en este escrito se establecen las penas y castigos para los que practiquen la brujería: “Los castigos previstos para las mujeres que compartían tales ilusiones eran relativamente blandos: cuarenta días, un año, dos años de penitencia. La mayor severidad (la expulsión de la parroquia) era reservada a quienes se jactaban de procurar el amor o el odio, era debida seguramente a la presencia de rituales...”

Sin embargo, a partir de las primeras décadas del siglo XV, la brujería ya era castigada con la hoguera.

FDO. CRISTOBAL AGUILAR.
Publicado por cristobalaguilar @ 23:54  | Los Demonios
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por ANONIMO
Lunes, 23 de noviembre de 2009 | 22:41
AvergonzadoAvergonzadoAvergonzadoAvergonzadoAvergonzadoAvergonzado JAJAJAJA ESO NO ECIERTO O SIIIIIIIIIIIPArdiendo
 
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