Mi?rcoles, 02 de septiembre de 2009
EL SANTO ROSARIO - ORACIÓN TEMIDA POR LOS ESPÍRITUS

Aunque fúe uno de los primeros árticulos de este mi Blog y a los que mas cariño dedíque, ahora me parecía justo, volver a dar un "breve aire fresco" a esta devoción que ahora es tan necesaria y en la que se RECUERDAD NO LO OLVIDEMOS LOS MOMENTOS MAS RELEVANTES DE JESÚS Y MARÍA en su vida y pasión. Por tanto es un "rezo" si queremos llamarlo así que nos lleva a Cristo. Muchos cristianos de otras confesiones dicen que se le da demasiado "pompa" a la Virgen, pero no saben que la "veneramos" , adorar solo se adora a Dios y a la Santísima Trinidad. Veamos como esta devoción es temída por los espíritus malignos y de hecho así lo constatan muchos santos en sus "diarios" de vida. El autor del Blog.

La Santísima Virgen reveló al Beato Alano, que tan pronto como Santo Domingo predicó el Rosario los pecadores empedernidos se conmovieron y lloraron amargamente sus crímenes, y hasta los niños hicieron increíbles penitencias. Fue tan grande el fervor en todos los lugares en que predicaba el Rosario, que los pecadores cambiaron de vida y edificaron a todo el mundo con sus penitencias y enmienda.

   Si sentís vuestra conciencia cargada de pecados, tomad vuestro Rosario y rezad una parte en honor de algunos misterios de la vida, pasión o gloria de Jesucristo, y estad seguros que mientras meditáis y honráis esos misterios, Él, en el cielo, mostrará sus sagradas Llagas a su Padre, abogará por vosotros y os obtendrá la contrición y el perdón de vuestros pecados. Un día dijo Jesús al Beato Alano: Si esos míseros pecadores rezasen a menudo el Rosario, participarían en los méritos de mi Pasión, y como Abogado de ellos aplacaría Yo la divina justicia.

   Esta vida es una guerra y tentación continuas. No tenemos que combatir contra enemigos de carne y sangre, sino contra las potestades mismas del infierno. ¿Qué mejores armas podemos tomar para combatirlos que la Oración que nuestro gran Capitán nos ha enseñado; que la Salutación angélica, que ha expulsado a los demonios, destruido el pecado y renovado el mundo; que la meditación de la vida, de la Pasión de Jesucristo con cuyo pensamiento debemos armarnos como nos ordena San Pedro(6), para defender nos de los mismos enemigos que Él ha vencido y que nos atacan todos los días? "Desde que el demonio -dice el cardenal Hugo- ha sido vencido por la humildad y pasión de Jesucristo, apenas si puede atacar a un alma armada con la meditación de sus misterios, o si la ataca, es vencido por ella vergonzosamente." Induite vos armaturam Dei.


Para animaros todavía más a esta devoción de las almas grandes, agrego que el Rosario, rezado con la meditación de los misterios:

1º, nos eleva insensiblemente al perfecto conocimiento de Jesucristo;

2º, purifica nuestra alma del pecado;

3º, nos hace obtener victoria de nuestros enemigos;

4º, nos hace fácil la práctica de las virtudes;

5º, nos enciende en el amor de Jesucristo;

6º, nos enriquece de gracias y de méritos;

10º, nos proporciona con qué pagar todas nuestras deudas con Dios y los hombres;

11, y finalmente nos obtiene de Dios toda clase de gracias.

Armaos, pues, con estas armas de Dios, que os proporciona el Rosario, y quebrantaréis la cabeza del demonio y permaneceréis estables contra todas sus tentaciones.

   De ahí proviene que el Rosario -aun el material ( sarta de cuentas o granos )- sea tan terrible para el diablo, y que los santos se hayan servido de él para encadenarle y arrojarle de los cuerpos de los posesos, tal como varias historias lo atestiguan.

   A un hombre -dice el Beato Alano- que había ensayado inútilmente toda clase de prácticas de devoción para librarse del espíritu maligno que le poseía, se le ocurrió ponerse al cuello su rosario, lo cual le produjo alivio y, habiendo experimentado que cuando se lo sacaba el demonio cruelmente le atormentaba, re solvió llevarlo puesto noche y día. Con esto alejóse el diablo para siempre por no poder soportar tan terrible cadena. El mismo Beato Alano asegura que libró a gran número de posesos, poniéndoles el rosario al cuello.

   Cuando el R. P. Juan Amat, de la Orden de Santo Domingo, predicaba la cuaresma en una localidad del reino de Aragón, le trajeron una jovencita poseída del demonio. Después de haberla exorcizado varias veces, pero en vano, le puso al cuello su rosario; de inmediato comenzó ella a dar gritos y aullidos espantosos, diciendo: "Sáquenme, sáquenme estas cuentas ( del rosario) que me atormentan". Finalmente el Padre Amat, por compasión a la pobre joven, le quitó el rosario del cuello.

   La noche siguiente, cuando el Reverendo Padre estaba descansando en su lecho., los mismos demonios que poseían a esa joven, vinieron a él echando espumas de rabia para apoderarse de su persona, pero con su rosario -que sujetaba fuertemente con la mano, a pesar de los esfuerzos que hicieron para quitárselo- los azotó de lo lindo y los ahuyentó, diciendo: "¡Socórreme, Santa María, Nuestra Señora del Rosario!"

   A la mañana siguiente, cuando iba a la iglesia, encontró a la pobre joven que todavía estaba poseída, y uno de los demonios empezó a decir burlándose de él: "¡Ah, hermano! si no hubieras tenido tu rosario ya te habríamos arreglado". Entonces el Reverendo Padre arrojó de nuevo su rosario al cuello de la joven, diciendo: "Por los sacratísimos nombres de Jesús y de María su Santísima Madre, y por la virtud del Santísimo Rosario, os mando, espíritus malignos, que salgáis inmediatamente de este cuerpo". En el acto tuvieron que obedecer y la joven quedó libre.

   Estos relatos históricos nos indican cuánta es la fuerza del Santo Rosario para vencer toda clase de tentaciones de los demo nios y toda clase de pecados, porque las cuentas benditas del rosario los ponen en fuga.


Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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