Mi?rcoles, 02 de septiembre de 2009
¿PORQUE PUEDE ENTRAR EL DEMÓNIO EN EL CUERPO DE UNA PERSONA?

Hemos sido creados en la imagen y semejanza de Dios.Somos templos vivientes del Espíritu de Dios. La vida que corre pornuestras venas no es nuestra, es un regalo divino, un pequeño alientode Dios que nos sostiene. 

Por esta razón debemos vivirnuestra vida con gran reverencia ante nuestro creador, pues en elvivimos, nos movemos y tenemos nuestra existencia. 

Cuando optamos por llevar una vida desobediente, despreciamos elespíritu de Dios que mora en nosotros, no escuchamos la voz de laconciencia y escogemos desafiar a Dios con nuestro pecado. 

En este momento autorizamos al enemigo, quien sutilmente nos hace caeren el pecado y poco a poco nos quita el temor de Dios hasta hacernosdudar de su existencia. Dios nos ama tanto que ha enviado a su hijo aperdonarnos los pecados con su muerte en la cruz, por el precio de susufrimiento y de su preciosa sangre. 

Cuando endurecemos nuestro corazón y resistimos el llamado de Dios, osentimos apatía por El o por las cosas o personas consagradas, lecerramos completamente la puerta al Espíritu Santo y se la abrimosampliamente al enemigo quien empieza a influenciar nuestra vida de talmanera que terminamos siendo gobernados por el. 

Desde entonces ya no podemos decir que somos templos del Espíritu santosino templos de Satanás. Allí empieza el gran problema espiritual decual pocos logran salir triunfantemente.

Claro que en el caso de víctimas inocentes de influencia o posesión, noexiste ninguna culpabilidad en la persona, sino que se nos presenta uncaso ante el cual podemos ejercer nuestra misericordia como hijos deDios y viene allí nuestro empeño en orar por la liberación de aquellosque sufren este mal espiritual.


Fdo. Cristobal Aguilar.

Publicado por cristobalaguilar @ 19:42  | Los Exorcismos
Comentarios (0)  | Enviar
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti