Jueves, 27 de agosto de 2009
EL MEDIUM

Un médium (médiums en plural) o clarividente es una persona a la que se considera dotada de facultades paranormales de percepción extrasensorial que le permiten actuar de mediadora en la consecución de fenómenos parapsicológicos o comunicaciones con los espíritus. Mientras para unos no son más que locos o charlatanes, otros creen firmemente en ellos. Por esto hay médiums populares, como Allison DuBois. La edad de oro del Espiritismo abarcaría aproximadamente desde el año 1850 hasta el comienzo de la II Segunda Guerra Mundial. El Espiritismo como tal se inició en Francia con El libro de los espíritus de Allan Kardec, pasando a Estados Unidos donde mezclaría creencias, misticismo y espectáculo.

Numerosos investigadores y científicos de la época, algunos de ellos Premios Nobel y primeras figuras del elenco científico internacional, realizaron investigaciones y trabajos sobre las facultades de los mediums, como William Crookes, Cesar Lombroso, Arsakoff, Arthur Conan Doyle, Michael Faraday, Emanuel Swedenborg, Frederic Myers, León Tolstoi o Charles Richet. --- El papel de médium es algo bastante recurrente en la cinematografía y la televisión, como es el caso del papel de Whoopi Goldberg en Ghost, Poltergeist. Una médium hace aparición en la película Los Otros, y Geraldine Chaplin interpreta a una médium en la película El Orfanato. También en la serie norteamericana Medium.


La mediumnidad (médiumnité, en francés) es la facultad de la que dispone un médium para ponerse en contacto con las personas ya fallecidas u otras entidades de otros planos o realidades.

Existen distintos tipos de mediumnidad como por ejemplo la de psicografía, sanación, de incorporación, de fenómenos físicos, entre otras. 

En Esoterismo, el canal es la frecuencia a través de la cual se recibe la información espiritual, lo que implica comunicación telepática. Las frecuencias determinan los niveles y calidad de la canalización. Los clarividentes, psíquicos, pitonisas, trabajan a través de diferentes frecuencias, si la frecuencia es baja, se recibe información que no es muy enaltecedora. También contiene información que está codificada por el estado de conciencia de masas como miedo. Al hacer parte de un proceso de comunicación , se tienen en cuenta tres componentes:

  1. El agente emisor. La fuente de donde surge la información.
  2. El agente receptor, de lo que se trasmite.
  3. El medio, por el cual se intenta transferir el pensamiento, la idea, el deseo, la impresión y, por consiguiente, algún conocimiento.

Ejemplos de canalización se encuentran en Madame Blavatsky , quien fue el canal para que el Maestro Morya dictara el libro La Doctrina secreta. Alice Bailey sirvió de canal al maestro Djwhal Khul para el libro Tratado sobre fuego cósmico , y otros más. Helen Schuman dice haber recibido del Maestro Jesús el libro Un curso de milagros. Tony Stubbs canalizó el libro Manual para la ascensión de Serapis Bey. Lee Caroll es uno de los canales de Kryon.

A los médiums se les ha conocido por denominaciones tan diversas como oráculos, adivinos, hechiceros, brujos, curanderos, ensalmadores, shamanes, videntes, místicos, sacerdotes, zahoríes, profetas y canal izadores.

La mediumnidad puede corresponder a dos grandes categorías: la mental y la física. En la mental, el médium se comunica a través de la visión interior, la clariaudiencia, y la escritura y el habla automáticas. La mediumnidad física se caracteriza por toques, apariciones, levitaciones y el movimiento de objetos y otros fenómenos paranormales. Los médiums de ambas categorías se comunican con los espíritus por intermedio de uno o más entes denominados "controles" (o espíritus guías), que por lo general permanecen constantemente con el médium. Entre los parapsicólogos prevalece la teoría de que los controles no son espíritus externos, sino aspectos secundarios de la personalidad del médium que se exteriorizan. Sin embargo, los creyentes aceptan la existencia de los espíritus.

El don de la mediumnidad se manifiesta a edad temprana, cuando el niño percibe el mundo oculto. Especialmente en Occidente, esta capacidad puede ser reprimida por los adultos que mantienen una actitud desaprobatoria. Pero la mediumnidad puede manifestarse a cualquier edad, pudiendo ser desencadenada por traumatismos como un golpe en la cabeza, por una intensa experiencia emocional, una experiencia al borde de la muerte o un dolor profundo. En el Occidente contemporáneo la mediumnidad es el sello del espiritualismo, y trata básicamente de la comunicación con los muertos. Antes del desarrollo del espiritualismo a nediados del siglo XIX, los mesmeristas habían descubierto que algunos sujetos, al ser "magnetizados" o hipnotizados, parecían caer bajo el control de los espíritus y comunicaban mensajes "desde el más allá".

A medida que el espiritualismo se difundía, comenzó a atraer hacia la mediumnidad principalmente a las amas de casa, no necesariamente porque las mujeres tuviesen una mayor predisposición hacia la mediumnidad, sino por el alivio que representaba en sus estrechas existencias. La mediumnidad atrajo la atención sobre estas mujeres y, lo que es más importante, les dio libertad tanto para viajar como para el escandaloso comportamiento "provocado" por los espíritus. Desde los años 50 hasta los 70 del siglo pasado, período de mayor auge del espiritualismo, las amas de casa comenzaron a organizar tardes de té que se convertían en sesiones caseras para sus amigas. Las asistentes, a su vez, descubrían sus supuestos talentos de médiums. De hecho, la mediumnidad parecía ser cosa hereditaria, pues en muchas familias todas las mujeres parecían compartir el don. Debido a las críticas de la prensa contra las médiums por corromper su feminidad con esas prácticas, muchas de ellas evitaban la publicidad y se conformaban con el pequeño pasatiempo social que significaba. Otras, en cambio, se hicieron profesionales, anunciándose y cobrando por sus actuaciones. Los médiums que se lanzaron a dar conferencias en diversas instituciones y a deleitar y sorprender al público con el histrionismo de sus profundas voces de estado de trance, siempre fueron mayormente mujeres. Cora Richmond, famosa en ambas riberas del Atlántico, dictaba "conferencias en trance". El público seleccionaba un jurado (generalmente integrado por hombres) que elegía el tema de la disertación, casi siempre sobre ciencias o sobre algún tema "masculino". Entonces la señora Richmond caía en trance y dictaba de inmediato una conferencia "espiritual" sobre el tema escogido. La audiencia quedaba invariablemente impresionada, aunque los escépticos sostenían que las charlas eran insulsas, monótonas y predictibles.

Otras médiums femeninas eran más espectaculares, afirmando estar poseídas por espíritus masculinos que las "obligaban" a blasfemar y a beber whisky a pico de botella. En los Estados Unidos, dos médiums femeninas se entraron a dar puñetazos en el escenario porque sus controles se odiaban. Semejantes histrionismos tanto asombraban como divertían a los espectadores de ambos sexos.

La mediumnidad espiritualista tuvo también su costado de liberación sexual. Médiums y clientes disfrutaban por igual del contacto físico al tocarse las manos, rodillas, piernas y pies, y de besar y acariciar las materializaciones "espirituales".

Algunas médiums iniciaban relaciones amorosas a sugerencia de sus espíritus. Las que daban a luz hijos ilegítimos decían a veces que sus niños eran 'bebés de los espíritus', resultado del aparejamiento con sus controles. Otras decían que sus controles les ordenaban que se divorciaran, y que aconsejaran a otras mujeres que hicieran lo mismo.

A pesar de la fama, la notoriedad y la libertad, pocas veces la mediumnidad condujo a la riqueza. Algunos médiums afortunados, como Daniel Dunglas Home, atrajeron a ricos benefactores. En los Estados Unidos, una médium normal ganaba cinco dólares por una función nocturna fuera de su casa, y un dólar la hora en su casa. Las mujeres médiums se quejaban amargamente de sus bajos ingresos. El ostracismo era otro de los riesgos que corrían. A pesar de la adulación de sus clientes, muchas mujeres convertidas en médiums se vieron rechazadas por familiares y amigos que no aprobaban su comportamiento.

La mediumnidad, especialmente la física, se vio acusada de fraude en los primeros tiempos del espiritualismo. La competición llevó a algunos médiums a valerse de los artificios de la magia para producir efectos especiales. Muchos médiums que decían materializar espíritus fueron sorprendidos in fraganti impersonando ellos mismos a los espíritus, deambulando envueltos en gasa por los oscuros cuartos de las sesiones. Ver Materialización. El físico-químico británico William Crookes, que investigaba a los médiums, aseguraba que de los más de cien médiums que conocía, todos recurrían ocasionalmente a los trucos. Algunos de los médiums desenmascarados, como Eusapia Palladino, se quejaron de que las expectativas del público los habían obligado a hacer trampa. La mayoría de la mediumnidad espiritualista que se practica hoy en día es mental. Sin embargo, los fraudes no explican todos los fenómenos relacionados con la mediumnidad. Es posible, por ejemplo, que en la mediumnidad tenga lugar una auténtica psicokinesis, pero el que sea provocada por el médium mismo o por los espíritus es cuestión de controversia.

Algunas teorías han sostenido que la mediumnidad es una forma de desequilibrio mental, porque en la esquizofrenia ocurren fenómenos similares: estados alterados de conciencia, visiones, voces y la posesión temporal del enfermo por un ente o personalidad espiritual. Muchos médiums prominentes han sido entrevistados y observados por psiquiatras y psicólogos. Sin embargo, los médiums llevan una vida normal y aprenden a controlar sus estados de trance, mientras que los esquizofrénicos no tienen control sobre las voces, visiones y personas, las que los toman desprevenidos.

A partir de finales del siglo XIX, los investigadores de la psicología paranormal comenzaron a estudiar a los médiums en busca de pruebas de supervivencia después de la muerte. Y aunque con algunos médiums se obtuvieron resultados impresionantes, la investigación no ha arrojado resultados definitivos. El interés científico en los médiums disminuyó a partir de la segunda mitad del presente siglo, a medida que los investigadores desplazaban su interés hacia otras áreas.

Fdo. Cristobal Aguilar.

 


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por Kleiber
Martes, 15 de febrero de 2011 | 1:48

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