S?bado, 22 de agosto de 2009

EL AURA

El aura, del griego aire o brisa, es el campo electromagnético que envuelve a todos los seres vivos, y que se ve influenciada directamente por el estado físico, mental y emocional de cada individuo. En ella, se refleja la personalidad y las situaciones que experimentan las personas. Aquellos que la han visto la describen como un halo de luz que emana del cuerpo, de colores y sin límites definidos. En 1939, los soviéticos Semyon y Valentina Kirlian descubrieron por accidente el campo magnético del cuerpo humano cuando trabajaban en su laboratorio. Reparando un equipo médico, se dieron cuenta de que una descarga eléctrica entre un electrodo y partículas de piel humana producía cambios en el color. Así, lo que hicieron fue fotografiar dicha descarga colocando directamente la placa sobre la piel. De esta manera, surgió la herramienta científica para captar el aura: la cámara Kirlian. Sin embargo, si no se cuenta con este aparato existen otros métodos. Los especialistas afirman que no se necesita ser vidente para observar el aura, sólo hace falta un poco de práctica y concentración.

¿COMO VER EL AURA?

Lo primero que se debe hacer es tener mucha paciencia, pues en ocasiones son necesarios meses de ejercicios para lograr ver el aura. Los principiantes suelen ver al inicio colores como el amarillo y el blanco, poco a poco serán capaces de distinguir tonos más brillantes.

Para iniciarse en esta actividad, los especialistas recomiendan intentar ver el aura de las manos, pues en ellas se concentra mucha energía.

Un ejercicio sencillo consiste en sentarse en un lugar de luces suaves, totalmente relajado, y con una hoja de papel. La idea es poner la mano con los dedos separados sobre ésta y mirar fijamente la punta de los dedos y los bordes de la mano. Si se está bastante relajado, se logrará observar una especie de niebla transparente y de poco grosor alrededor. La práctica continua de esta actividad permite a la larga observar el aura; pero es importante destacar que sólo debe hacerse de 5 a 10 minutos al día durante el período de aprendizaje, pues los ojos tienden a cansarse.

OTRO EJERCICIO (SENCILLO Y PROBADO)

Realizando este sencillo ejercicio veremos el color del aura y ademas una imagen de Jesús en la pared (sobre todo si es blanca). Esta es una de las imagenes propias para un ejercicio sobre el aura. Consiste en mirar fijamente los 3 puntos negros del centro de la imagen, durante 5 minutos. A continuación apartar la mirada y centrarla o bien sobre una pared de fondo claro y lisa o sobre papel o cerrar los ojos y aparecera una imagen definida y nitida.

EJERCICIOS RESCATADOS DE LA RED

Entrenar la vision aurica. El aura de las manos

Te vendrá muy bien entrenarte para desarrollar la visión áurica intentando ver el aura de tus manos. No te desanimes si al principio no ves nada. Debes darle tiempo y tener fe y, sobre todo, realizarlo entre diez y quince minutos al día. Lo ideal es hacerlo en un cuarto al atardecer.

1. Necesitarás una luz tenue, una pared blanca y una cartulina blanca lo bastante grande para que entre tu mano.

2. Antes de comenzar realiza algunos ejercicios de relajación , preferiblemente oculares.

3. Extiende tus manos frente a ti aproximadamente a medio metro. Con la otra mano, pon detrás la cartulina blanca: la mano resaltará.

Con la mano así colocada contra la cartulina las emanaciones de luz se detectarán más fácilmente a medida que centras tus ojos sobre ella. Al principio aparecerá una suave neblina. Si has practicado antes ejercicios de ojos, la neblina también reflejará colores.

Concéntrate en los bordes superiores de la mano y luego en la zona a su alrededor. Repite varias veces sin dejar de concentrarte. Luego relaja la mirada. El aura de la mano aparecerá.

4. Con tu mano contra la cartulina, centra tu atención en las puntas de los dedos sin dejar de mirarlas durante unos 30 segundos.

5. Deja de mirar las puntas y mira los dedos y luego toda la mano, así como la cartulina. Relaja la mirada. A medida que vas dejando de mirar fijamente un punto para mirar otro, empezarás a detectar una suave neblina alrededor de la mano.
6. Si tienes dificultad con esto, realiza algunos ejercicios de ojos con la mano contra la cartulina. Mueve los ojos alrededor del borde de la mano: la neblina aparecerá.

7. Pon atención a los colores si es que ves alguno, aunque parezcan flotar. A medida que desarrollas esta capacidad y aprendes a controlarla, comprobarás que la habilidad para mantener los colores en tu campo de visión durante un tiempo prolongado también se desarrolla.

8. Ahora utiliza ambas manos. Ponlas delante de ti con las palmas abiertas con la pared blanca como fondo. Deberán estar situadas a la altura de los ojos y a una distancia entre sí de unos 10 centímetros.

9. Al igual que hiciste anteriormente, mira fijamente los contornos de los dedos, especialmente los espacios entre ellos. Mantén la mirada así durante unos 30 segundos. Luego relájela abarcando ambas manos con la mirada y el entorno circundante. Fíjate en el contorno de las manos contra la pared blanca. Observa pasivamente.

10. Lo que ves puede variar. Tal vez veas una suave neblina alrededor de tus manos, unos destellos de color o un color único. Al principio suele ser siempre blanco o azul, casi sin color.

A medida que desarrollas tu habilidad, el color y la claridad del mismo, así como la vibración del aura, se hará más discernible a tus ojos.

LOS COLORES DEL AURA. ¿QUE SIMBOLIZAN?


Los colores y la intensidad de los destellos del aura tienen un significado especial, y pueden revelar cualidades y defectos, situaciones de tensión y enfermedades antes de que se presenten los síntomas.

Los tonos del aura no son como los colores ordinarios, suelen ser traslúcidos, más variados y de mayor cantidad de matices. Las personas generalmente tienen uno o dos colores dominantes, que en la mayoría de los casos constituyen sus colores favoritos. Sin embargo, si la persona está pasando por un momento difícil o lleno de estrés su aura reflejará un tono distinto. 

A medida que el individuo evoluciona y crece espiritualmente los colores de su aura cambian; los expertos afirman que entre más limpia y luminosa sea su aura mayor habrá sido su avance espiritual. Igualmente, señalan que la uniformidad de dicho campo energético refleja el equilibrio y estado de salud que posee.
 
Los principales colores que puede presentar el aura son:

• Aura de color Azul: es propio de personas honradas, positivas, joviales, calmadas, sinceras, y con gran seguridad en sí mismas. Estos individuos suelen ser muy espirituales y generalmente cuentan con buena salud. No obstante, las auras de azules apagados pueden relacionarse con estados de depresión, melancolía o malhumor. Leer más

• Aura de color Violeta: es la espiritualidad y el amor incondicional en su máxima expresión. Se trata de seres prácticos, que saben lo que desean lograr en su vida. Leer más

• Aura de color Rosa: la tonalidad que tienen los amantes del arte, la belleza y de lo místico; las personas humanitarias y compasivas, que han alcanzado el equilibrio entre lo material y espiritual. Si se trata de un rosa oscuro, el individuo puede tender a ser inmaduro. Leer más

• Aura de color Rojo: caracteriza a seres pasionales y afectuosos, con espíritu de liderazgo y ganas de vivir. Se relaciona con personas fuertes, de ego elevado, que desean alcanzar el éxito en el mundo material. Generalmente son nerviosos, impulsivos y egoístas. Leer más

• Aura de color Amarillo: aquellos que tienen este tono predominante en su aura suelen ser creativos, optimistas, alegres, de gran sentido del humor y rapidez mental. Leer más

• Aura de color Bronce: tienen un corazón muy puro y siempre van por la vida con las mejores intenciones. Su inocencia es casi una inocencia infantil y eso a veces les puede traer algún problema ante personas no tan puras como ellos. Leer más

• Aura de color Naranja: emana de individuos considerados, creativos, cordiales, solidarios, llenos de energía y con muchas ganas de vivir. Si el naranja es apagado, es posible que el individuo sea avaro, materialista y egoísta. Leer más

• Aura de color Verde: es el color de la simpatía, la calma, la confianza, el sosiego y la tranquilidad. Está directamente relacionado con dotes para la sanación y la creatividad. Sin embargo, el verde oscuro es sinónimo de celos e inseguridad. Leer más

• Aura de color Blanco: estas personas suelen amar la verdad, la paz, la armonía y la espiritualidad. Generalmente, son idealistas. Leer más

• Aura de color Índigo: es una persona cariñosa y muy comprensiva, son personas muy intuitivas y aunque también muy lógicas. Como contrapartida el individuo con color índigo puede llegar a convertirse en el perfecto manipulador. Leer más

• Aura de color Dorado: el individuo con color dorado siempre aspira a las metas más elevadas. Es incapaz de ir por la vida sin un objetivo que muchos considerarían imposible. Como contrapartida el individuo con color dorado puede llegar a exigirse mucho así mismo. Leer más

• Aura de color Plateado: tiene el don de la creatividad y su poder mental es muy fuerte, pero le falta saber canalizarlo correctamente, es el más idealista de todos. No es una persona muy activa y eso le puede traer problemas incluso de salud. Leer más

• Colores oscuros: negro, gris y marrón son tonos que reflejan desequilibrios emocionales o dolencias físicas. Individuos con estas características suelen estar llenos de ansiedad y angustia, lo cual se traduce en comportamientos superficiales y agobiantes. 

 Fdo. Cristobal Aguilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti