Viernes, 21 de agosto de 2009
LA CÁBALA

El movimiento espiritual e histórico de la Cabalá se fundamenta en la gnosis, el esoterismo y el misticismo. Es la interpretación esotérica de los libros sagrados de los judíos. El místico que existe en todas las religiones busca a Dios para encontrarse a sí mismo; es individualista. El proyecto supremo de la Cabalá procura la salvación del Todo, de la Historia y del hombre. La Cabalá concibe el proceso histórico como progreso hacia la realización, en un definitivo diálogo entre el cielo y la tierra.

Cabalá es un modo de ver el mundo que comprende distintas escuelas, teorías, prácticas, creencias, que son distintas formas de expresar lo inefable, lo misterioso.

El hombre es un animal simbólico decía Cassirer, todo lo existente tiene un significado simbólico que expresa lo divino.

El Zohar es el libro central de los cabalistas, que interpreta la tendencia del hombre hacia el misterio como un anhelo erótico.

La Cabalá trata de descubrir el sentido místico de las letras y de los números, que son los signos por los que la Sabiduría se manifiesta a los hombres. Somos símbolos encarnados de una realidad que no se agota en los límites del nacimiento y la muerte y estamos en el mundo para hacer algo por Dios. La Cabalá es una especulación que conduce a una praxis. Hay que accionar, hay que transformar la realidad y provocar la revolución cósmica a partir de una revolución interna del si mismo.

La Cabalá es conocida popularmente como la práctica ocultista relacionada con la magia, la hechicería, la demonología, etc.

Este tema, que no es el único, forma parte del universo cabalístico y se basa en el sagrado y secreto todopoderoso nombre de Dios.

El nombre de Dios puede superar las leyes de la naturaleza y permitir el ingreso al plano de lo extraordinario.

La literatura universal registra este mundo mágico donde se trata de apaciguar el anhelo humano de ser como dioses, pero la Cabalá es mucho más. La revolución mesiánica que propone la Cabalá se orienta hacia varios retornos; volver a los tiempos de autonomía política en su mayor expresión y volver al paraíso perdido de la humanidad. El mesianismo es revolución, el Mesías es el anti rey,y el estado es el antiestado. No hay dos morales, una de la calle y otra de la casa, dicen los profetas, no hay dos verdades, una del individuo y otra del estado. Los tiempos mesiánicos han de estar al servicio de una meta mayor.

La Cabalá es la respuesta que intenta el judaísmo sobre la esencia de Dios, del cual deriva la esencia humana, que se va gestando desde los comienzos del ser. El tiempo que vivimos es un tiempo de dudas y de búsqueda del sentido de la vida, es tiempo mesiánico, de revolución, de Cabalá.

La Cábala o Kabbalah, la pronunciación cierta es: Kabalá (del hebreo קבלה kabalah pronunciado kabalá , cabalá «recibir»Gui?o es una de las principales corrientes de la mística judía. La base estructural de este estudio consiste en el análisis del Árbol de la Vida. Entre los judíos, es la tradición oral que explica y fija el sentido de la Sagrada Escritura, y por tanto entiéndase por Cábala al conocimiento en cuanto a las cosas celestiales mediante el ejercicio del estudio y cumplimiento de preceptos y reglas superiores.

En la antigua literatura judaica, kabbalah era el cuerpo total de la doctrina recibida, con excepción del Pentateuco. Así pues, incluía a los poetas y los hagiógrafos de las tradiciones orales incorporadas posteriormente a la Mishná.

La cábala se encuentra compuesta por diez esferas (sefirot), enumeradas habitualmente en el orden en que el rayo de Dios desciende para crear el mundo, que es la misma numeración que es utilizada por la europeizada cábala hermética.

Se encuentran listados a continuación sus nombres y el significado traducido del hebreo:
Kéter (La Corona. Providencia equilibrante).
Jojmá (La Sabiduría).
Biná (La Inteligencia siempre Activa).
Jésed (La Misericordia. Grandeza).
Gevurá (La Justicia. Fuerza).
Tiféret (La Belleza).
Nétsaj (La Victoria de la Vida sobre la Muerte).
Hod (La Eternidad del Ser. Gloria).
Yesod (El Fundamento. La Generación o piedra angular de la Estabilidad).
Maljut (El Reino. Principio de las Formas).

En la Cábala hermética, muy influida por Eliphas Lévi y Aleister Crowley, se considera el camino místico del hechicero como un recorrido en el sentido inverso al rayo de Dios: esto es, empezando por Maljut y acabando en Kéter.

En esencia, la Cábala (palabra que significa «recibir» para algunos, «clave» para otros) es una «ciencia» que busca en la Torá (el Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia), el significado del mundo y la «verdad». Pretende interpretar los sentidos ocultos de los cinco libros y en ellos busca la revelación. Puede entenderse de una forma metafísica, buscando la iluminación, o se puede entender como un medio a través del cual llegar a conocer la realidad que nos rodea. Kabalística es la afirmación de que «el conocimiento absoluto no tiene objeto sino que es un medio». Para los Kabalistas, el lenguaje es creador y la Torá contiene todos los textos, todas las combinaciones que pueden darse para crear otros mundos y otras realidades. Los Kabalistas entienden que el nombre de Dios está formado por todas las letras que componen el alfabeto y que éste, por tanto, tiene múltiples formas. Dios se sirvió de las letras para crear el universo a través de sus emanaciones o sefirot.

De todas formas hay quien dice que existe una cábala cristiana. Continuaremos en otros artículos...

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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