Jueves, 20 de agosto de 2009
EL KARMA

Es urgente y necesario saber que así como existe en este plano físico o tercera dimensión, diferentes tipos de leyes que debemos cumplir, tribunales y jueces que se encargan de velar porque se cumplan las leyes y castigar al que las viole, también encontramos en la quinta dimensión de la naturaleza, en la constelación de libra, El tribunal de la justicia divina, encargado de administrar el karma y el dharma a la humanidad, e indicarnos a través de los mensajeros divinos, la línea de conducta que debemos observar para equilibrar nuestra balanza interior, así como los requisitos que debemos cumplir para alcanzar la realización o perfección, que es la razón fundamental por la cual nos encontramos en el planeta tierra. Todos en nuestra actual existencia, estamos recogiendo lo que sembramos en nuestras vidas anteriores y a la vez estamos sembrando lo que recogeremos en la próxima.

Nunca comprendemos esto, y es así como la humanidad, no podrá escapar de  esta cadena de consecuencias,  ya que casi nunca sabemos el por qué de nuestros sufrimientos. Cuando una persona siembra desgracias, causando daño a los demás, de hecho eso mismo vendrá a recoger. Esta es la ley del karma. La Ley del Karma es aquella ley que ajusta sabia e inteligentemente  el efecto a su causa. Todo lo bueno o malo que hemos hecho en una vida, nos traerá consecuencias buenas o malas para ésta o próximas existencias.

No debemos olvidar los proverbios Cristianos: “el que siembra rayos, cosecha tempestades”; “con la vara que mides serás medido y con ventaja”, “ojo por ojo y diente por diente” y “el que a hierro mata a hierro muere”. 

La Ley del Karma gobierna todo lo creado,  y es una ley inmodificable. Esta se conoce  en las religiones como “justicia celestial”. Quien viola una ley crea dolor para sí mismo.  En la Gnosis, la simbolizamos con una balanza. El platillo derecho corresponde a las buenas obras y se le denomina DARMA. El platillo izquierdo corresponde a las malas obras y se le llama KARMA. A esta ley se le conoce también como ley de acción y consecuencia ó causa y efecto. 

La Ley del Karma  nos controla y vigila a cada momento y por eso cualquier acto bueno o malo de nuestras vidas tiene sus consecuencias. Todo el mal que hagamos tenemos que pagarlo y todo el bien que hacemos nos será recompensado. Dios nos dió libre albedrío y podemos hacer lo que queramos, pero de todos nuestros actos tenemos que rendir cuentas ante la justicia divina. Cuando uno viene a este mundo trae su propio destino y por eso unos nacen en colchón de plumas y otros en la desgracia. Si en nuestra existencia herimos, ahora nos hieren; si matamos, ahora nos matan; si robamos, ahora nos roban y así, “con la vara que medimos ahora nos miden y con ventaja”. 

Cada persona está inscrita  en el libro del karma que se encuentra en el Palacio de
la Justicia Divina. Este palacio está en la 5° dimensión de la naturaleza, está dirigido por el maestro anubis y los 42 Jueces de la ley. Es posible comprobar esto que estamos afirmando, para hacerlo la persona deberá aprender a salir en cuerpo astral conscientemente. 

Comprender íntegramente la Ley del Karma es indispensable para orientar el navío de nuestra existencia en una forma positiva y edificante.  EL karma es una ley de compensación y no de venganza. El Karma es una medicina que se nos aplica para nuestro propio bien; desgraciadamente,  la gente en vez de inclinarse reverente ante el eterno Dios viviente, protestan y/o blasfeman, se justifican a sí mismos, se disculpan y se lavan las manos como Pilatos (Biblia Cristiana). 

Cuando protestamos no se nos  modifica el KARMA si no que se vuelve mas duro y más severo. Reclamamos fidelidad al cónyuge cuando hemos sido adúlteros en esta o en vidas anteriores. Pedimos amor cuando hemos sido despiadados o crueles; solicitamos comprensión cuando nunca hemos dado comprensión a nadie. Anhelamos dichas inmensas cuando hemos sido el origen de muchas desgracias. Hubiéramos querido nacer en un lugar hermoso y con muchas comodidades, cuando en vidas anteriores no supimos brindar un hogar. Queremos que nuestros hijos nos obedezcan, cuando jamás supimos obedecer a nuestros padres. Nos molesta terriblemente que nos calumnien, cuando siempre hemos sido calumniadores y hemos llenado de dolor al mundo. Es decir, reclamos lo que no hemos dado… Es posible que en vidas anteriores hayamos sido malvados y crueles, por eso merecemos lo peor, pero suponemos que se nos debe dar lo mejor.  Cuando la Ley Cósmica le va a cobrar a alguna persona un karma, primero la somete a un juicio interno. Si tiene dharma, es decir, si ha hecho buenas obras,  no sufre ningún padecimiento, pero si no tiene capital cósmico, paga con dolor. 


Normalmente las personas tienen sueños que le anuncian que esto va a suceder; por ejemplo; soñar que la policía nos mete en la cárcel, vernos desnudos, mojarnos en lluvia, etc. Generalmente, cuando la Ley nos cobra, siempre pensamos que somos inocentes, que no debemos nada. Hay alguien incluso  que blasfema contra la justica calificándola de “injusticia”. Pero siempre debemos recordar que la Ley a nadie da lo que no se merece. A cada quien le da según sus obras. 
Ahora el lector entenderá por qué las cárceles están llenas de “inocentes”, personas que en esta vida no han hecho nada, pero que en vidas anteriores cometieron delitos gravísimos. Repetimos: La ley de Dios a nadie da lo que no se merece, a cada quien da según sus obras…

Hay algunos que nacen en colchón de plumas con todas las comodidades para prepararse intelectualmente y llevan estilos de vida, para muchos envidiables; otros no tienen la misma suerte, pero tampoco sufren en lo económico. Sin embargo, hay otros que sufren espantosamente y deben mendigar para subsistir.
Hay millonarios que padecen enfermedades incurables y no pueden comer lo que les provoca, por una úlcera u otra dolencia. Hay muchos pobres que tienen una salud formidable.
La Ley cobra a cada quien según sus faltas. A la  Justicia Cósmica podemos compararla con un gran banco.
Aquí en el plano físico, si nosotros tenemos una cuenta bancaria y consignamos constantemente (este es el equivalente a hacer buenas obras), nuestro saldo aumentará. Si giramos un cheque (es el equivalente a pagar o ganar  un karma), es lógico que lo pagarán.
Si retiramos mayor dinero cada día (violando las leyes de Dios), nuestra cuenta disminuye hasta quedar en rojo; en ese momento empezamos a padecer, a pagar con dolor el dolor que hemos causado. 


Si tenemos acciones malas o Karmas, significa que hemos gastado nuestro capital cósmico, si consignamos, o sea, hacemos buenas obras con nuestros semejantes, ganamos DARMA y salimos bien en nuestros negocios ante el Tribunal Cósmico. El resultado es felicidad, salud y éxito en nuestras vidas.  El KARMA se puede pagar con DARMA, es decir,  haciendo buenas obras. Así como en este plano físico podemos cancelar nuestras deudas con dinero, así también podemos pagar el karma con DINERO CÓSMICO o DARMA y así nos libramos del dolor y el sufrimiento. 

 
La Justicia y la Misericordia son las dos columnas de la Ley Divina. La Justicia sin Misericordia es tiranía y   La Misericordia sin Justicia es complacencia con el delito. Por eso, el karma es negociable, y cada cual puede modificar su propio destino, haciendo un trato con Dios: UN negocio cósmico.  Muchas personas que sufren se acuerdan de sus amarguras deseando remediarlas, más se olvidan de los sufrimientos ajenos y ese estado egoísta empeora su situación. Si tales,  pensaran,  se dedicaran a servir a sus semejantes, a dar de comer al hambriento, a vestir al desnudo, a enseñar al que no sabe, etc.; pondrían buenas obras en el platillo de la balanza cósmica para inclinarlo a su favor y quedarían remediadas sus necesidades. Así comprendemos aquella frase Bíblica del CRISTO: “BUSCAD EL REINO DE DIOS Y JUSTICIA (paga lo que debes) Y LO DEMÁS VENDRÁ POR AÑADIDURA.”
Desafortunadamente la humanidad es muy egoísta y por eso sufre.

Nadie se acuerda de DIOS ni de sus semejantes sino cuando está en la desesperación y esto es algo que todo el mundo ha podido comprobar. ¿Quieres sanar de una enfermedad? Sanad a otro. ¿Algún pariente está en la cárcel?, Trabajad por la libertad de otros. ¿Teneis hambre?, Compartid el pan con los que están peor que tú.Cuando usted termine de pagar el valor equivalente correspondiente a cada karma, el castigo será levantado; sino  lo pagará con dolor, en esta o en otras vidas. Así es ley…. Una forma muy práctica de cancelar el karma, esto lo hemos comprobado muchas veces, es conocer, practicar y divulgar las enseñanzas gnósticas sobre la faz de la tierra. Ya que de esta manera, entregamos a las personas, las llaves para encontrarse así mismas, para conocerse, cambiar y vivir mejor.
En el mundo de la Justicia Divina esto se constituye en la moneda más apetecida para los negocios, es decir, entregar estas sabias enseñanzas a las personas, es equivalente a negociar con dólares cósmicos. 


Nuestro DIOS interior mucha veces en los sueños y en símbolos nos muestra el karma o castigo que se nos va a cobrar. Ejemplo: Soñar que la policía nos detiene, verse desnudo, mojándose con agua lluvia, atacado por un león, bañándose en agua sucia, etc. Para información más detallada, revise nuestra sección El Significado de los sueños. 

Sí usted tiene un problema económico o sentimental y quiere una solución perfecta; al acostarse rece despacio el Padrenuestro, como si estuviera hablando con una persona que se llama DIOS. Al terminar de rezar usted dice: “Dios mío, ayúdame a resolver este problema”, nuevamente rece el Padrenuestro y solicite la ayuda. Repita hasta dormirse. Debe hacerlo con mucha fe. Es posible que esa misma noche, su DIOS interior le dé la respuesta en un sueño. Sé puede solicitar la curación de una enfermedad, pero hay que hacer obras, ya que la fe sin obras es fe muerta. 

Es posible conseguir créditos con la Justicia Divina, esto muchos lo ignoran. Es urgente saber que todo crédito se debe cancelar con buenas obras o con supremo dolor.

EL KARMA EN LA BIBLIA


Para todos aquellos investigadores sinceros de la Biblia, les presentamos a continuación, una serie de citas que de una u otra manera hablan de La Ley del Karma. Jesús, dijo: “ponte de acuerdo con tu adversario pronto, en tanto estas con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. de cierto os digo que no saldrás de allí, hasta que pagues él ultimo cuadrante”. mateo 5, 25-26. gálatas 6, 7- 9 “no os engañéis; dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso segará, no nos cansemos pues, de hacer bien: porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” éxodo 21. 12; 23-25 “el que hiere a alguno, haciendo así morir, el morirá. mas si hubiera muerte, entonces pagará vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe” 1°corintios 6, 16 “¿o no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella?” Cuando hay sexo entre dos  personas, el Karma se transmite de uno al otro. Seguro usted habrá notado a su alrededor que a muchas personas les cambia la vida inmediatamente se casan. Ejemplo: Si un hombre de buena situación económica decide casarse con una mujer que tenga mucho karma económico, ambos serán afectados y el hombre le empezará a faltar el dinero. 

Bueno continuará en otro artículo, espero que os haya gustado.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por latino25
Mi?rcoles, 16 de febrero de 2011 | 1:06

si te emparejas con tra persona y a la otra le cambia la vida a peor pues sera por que asi lo habra sembrado no?

Publicado por latino25
Mi?rcoles, 16 de febrero de 2011 | 1:41

si te emparejas con tra persona y a la otra le cambia la vida a peor pues sera por que asi lo habra sembrado no?

 
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