Martes, 18 de agosto de 2009

HISTORIA DE LA SÍNDONE

La historia documentada de la tela ahora guardada en Turín como tal empieza en 1357, cuando la viuda del caballero francés Geoffroy de Charny la expuso en una iglesia en Lirey, Francia (diócesis de Troyes). Los escudos de armas del caballero y su viuda pueden verse en el Museo Cluny de París, en un medallón peregrino que también muestra una imagen del sudario de Turín. A lo largo del siglo XIV, el sudario fue expuesto públicamente a menudo, aunque no de forma continua, puesto que el obispo de Troyes (Henri de Poitiers) había prohibido venerar la imagen. A los treinta y dos años de este pronunciamiento, la imagen volvió a exponerse, y el rey Carlos VI de Francia ordenó que se llevara de Troyes, citando la impropiedad de la imagen. Los comisionados fueron incapaces de llevar a cabo la orden. En 1389, el obispo Pierre D'Arcis denunció en una carta al papa de Aviñón que la imagen era un fraude, indicando que ya había sido denunciada anteriormente por su predecesor Henri de Poitiers, al que le extrañaba que no fuera mencionada en las Sagradas Escrituras.
La carta de D'Arcis menciona también el esfuerzo del obispo Henri por eliminar la veneración, pero que la tela fue rápidamente escondida «unos 35 años», lo que concuerda con los detalles históricos antes mencionados. La carta ofrece una descripción precisa de la sábana:

«Tras dibujar con audaz maña la imagen a doble cara de un hombre, es decir, vista frontal y dorsal, declaró falsamente y pretendió que se trataba del sudario en el que nuestro salvador Jesucristo fue envuelto en el sepulcro, y sobre el que la figura completa de nuestro salvador ha permanecido por ello impresa junto a las heridas que portaba». 

Si lo expuesto en esta declaración es cierto, sería coherente con la datación del carbono 14 del sudario. Desde el punto de vista de los escépticos, ésta es una de las pruebas más sólidas de que la sábana es una falsificación. Pese a las declaraciones del obispo D'Arcis, Clemente VII (primer antipapa del Gran Cisma de Occidente) prescribió indulgencias a los que peregrinaran al sudario, por lo que la veneración continuó, aunque no se le permitió el título de «Verdadero Sudario». 

En 1418, tras casarse con la nieta de Charny, Humberto de Villersexel (Conde de la Roche, Señor de Saint-Hippolyte-sur-Doubs) trasladó la sábana a su castillo en Montigny-Montfort, Francia, para protegerlo de las bandas de malhechores. Posteriormente, fue llevada a Saint-Hippolyte-sur-Doubs. Tras la muerte de Humberto, los canónigos de Lirey llevaron a la viuda a los tribunales para forzarla a retornar la tela, pero el parlamento de Dôle y la corte de Besançon otorgaron la tela a la viuda, que la presentó en varias exposiciones, notoriamente en Lieja y en Ginebra. La viuda vendió la imagen en 1453 a cambio de un castillo en Varambon, Francia. El nuevo propietario, Luis de Saboya, la guardó en su capital, Chambéry, en la recién construida Capilla Santa, que el Papa Pablo II erigió a continuación a mayor honra de una iglesia colegial. En 1464, el duque acordó pagar una tasa anual a los canónigos de Lirey a cambio de que dejaran de reclamar la propiedad de la tela. A partir de 1471, la sábana se desplazó por varias ciudades de Europa, residiendo brevemente en Vercelli, Turín, Ivrea, Susa, Chambéry, Avigliana, Rivoli y Pinerolo. Por esos días, dos sacristanes de la Capilla Santa describieron que el sudario estaba guardado en un relicario «envuelto en una cortina de seda roja, y guardada en una caja cubierta de terciopelo carmesí, decorada con clavos bañados en plata, y cerrada con llave de oro». 

En 1506 el Papa Julio II, consciente de la veneración pública del Sudario, establece el 4 de mayo "Ineuco Crucis", solemne día de veneración y oficio de la reliquia. A partir de aquí se inicia la tradición de replicar la Sagrada Tela. De hecho se conocen varias copias alrededor del mundo. En 1532, el sudario resultó dañado en un incendio en la capilla donde se guardaba. Una gota de plata fundida del relicario le dejó una marca dispuesta simétricamente entre las diversas capas de la tela doblada. Las monjas clarisas trataron de reparar el daño con parches. Se ha sugerido que también hubo daños causados por el agua usada para apagar el fuego. El sudario volvió de nuevo a su actual residencia en Turín en 1578.  El estudio científico sobre el lienzo comenzó en 1898 durante la ostensión del sudario con motivo de la boda de Víctor Manuel III. Un abogado italiano llamado Segundo Pía pidió permiso para realizar una serie de fotografías a la reliquia, petición que se aprobó no sin reticencias desde el obispado de Turín. Cuando Pía reveló las fotografías, se dio cuenta de que los negativos eran en realidad "positivos", lo que convierte a la Sábana en un negativo fotográfico.

Fue propiedad de la Casa de Saboya hasta 1983, cuando se otorgó a la Santa Sede. En 1988, la Santa Sede permitió pasar la prueba del Carbono 14 a la reliquia, para lo que se retiró un trozo pequeño de una esquina del sudario, que fue dividido y enviado a los laboratorios. Otro incendio, probablemente provocado, amenazó al sudario en 1997, pero un bombero fue capaz de sacarlo de su mostrador y prevenir desgracias mayores, tras atravesar con un martillo las capas de cristal que lo protegían. La Santa Sede restauró el sudario en 2002. Se retiró la cubierta de la sábana y treinta parches. Esto permitió fotografiar y escanear el reverso de la tela, que estaba oculta a la vista. 

La última ostensión o exhibición pública del sudario fue durante el Gran Jubileo del año 2000. Y el papa Benedicto XVI Autorizo un expocision para el año 2010.

FECHAS IMPORTANTES HA DESTACAR SOBRE LA SÍNDONE

1898 – Es tomada la primera fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 Mayo. Se inician los estudios científicos.

Desde 1983, la Sábana Santa es propiedad de la Santa Sede, dejada en herencia por Humberto II de Saboya al Papa.  

En 1997 la Sábana otra vez escapa un incendio, esta vez, en la Catedral de Turín.  El bombero Mario Trematore pudo quebrar con un hacha el vidrio antibalas que protegía el Santo Lienzo y así, rescatarlo. ¿Como pudo romper el vidrio antibalas con un hacha? Mas tarde el bombero, que no era creyente, explicó que lo pudo hacer porque recibió una fuerza especial de lo alto. 

1998- Exhibición del Sudario, 18 de Abril al 14 de Junio (para celebrar el centenario de la primera fotografía)

2000- Exhibición del Sudario, 29 de Abril al 11 de Junio del 2000 (con ocasión del Gran Jubileo de la Redención).

La ostentación pública es, ante todo, un acontecimiento religioso que se ha de vivir en un clima de recogimiento y oración. En los últimos cuatro siglos la Sábana Santa ha sido expuesta varias veces; las ostensiones más recientes son las de 1978, para celebrar los 400 años del traslado a Turín y la de 1998 (centenario de las primeras pruebas fotográficas). La última vez que fue presentada al público será en el año 2000, por motivo del jubileo.


¿DÓNDE ESTABA LA SÍNDONE ANTES DEL SIGLO XIV?

Comencemos desde el principio.

Cristo resucitó en Jerusalén. El Evangelio de San Juan dice:

"Se inclinó (Juan) y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte". Juan 20:5-8.

(NOTA: Hay entonces dos sudarios: el grande que cubría el cuerpo y otro que se pondría sobre este y en el area de la cabeza.  Este segundo se encuentra según la tradición en la Catedral de Oviedo). 

Pedro y Juan vieron "las vendas" cada uno por su parte y fue parte de aquella primera experiencia de conocer la verdad central de la salvación y de la historia. ¡Cristo ha resucitado!. Lo mas probable es que hayan tomado esta reliquia con inmenso amor para mostrárselas a los demás como la primera prueba de la resurrección. Desde entonces es lógico que se guardase como la mayor reliquia de la cristiandad.

Historiadores han relacionado la Santa Sábana con una famosa tela llamada "Mandilón" que presentaba la faz de Jesucristo que se veneraba en Edessa (hoy día en el este de Turquía). Aquella milagrosa tela solo presentaba la faz porque el resto se escondía al estar la tela plegada. En el año 944 el Mandilón fue transferido a Constantinopla, capital del imperio bizantino. Existen referencias sobre la presencia del lienzo fúnebre de Jesucristo en esa ciudad.  

Los cruzados, quienes tenían como objetivo liberar de la invasión musulmana a  los lugares santos, fueron culpables del saqueo de la cristiana Constantinopla. El cruzado Roberto de Cari escribió que en agosto, del año 1203 que había visto el lienzo con la imagen del cuerpo de Jesucristo, que había desaparecido tras el saqueo de la ciudad. Muy posiblemente en Constantinopla el Santo Lienzo sirvió de modelo para la iconografía de Cristo. Esto explicaría el gran parecido que hay entre los antiguos iconos de Cristo y la Sábana Santa.  Esos iconos, a su vez, sirvieron de modelo para las posteriores  imágenes de Cristo.   Por eso en la actualidad tenemos un sentido general de como es el rostro de Jesucristo.

¿COMO LLEGÓ A FRANCIA?

Hay dos teorías. Una, que fueron los Templarios (organización muy prominente en Europa en esa época y que tenía gran interés en las reliquias).  Los Templarios guardaban secretamente las reliquias solo para los iniciados entre ellos y por eso no sería raro que la Sábana Santa "desapareciera". La segunda teoría propone que la Sábana Santas pasó por Grecia donde habían comunidades latinas relacionadas con Charny la llevaron a esa ciudad.  

El Sudario de Turín —también conocido como la Síndone de Turín, la Sábana Santa o el Santo Sudario— es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión, junto a otros totalmente atípicos, pero acordes con los hechos relatados en la Pasión. Actualmente, se encuentra en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista, en Turín (Italia). Las opiniones sobre el Sudario son diversas: muchas personas afirman que es el mismo lienzo o sudario que cubrió a Jesús de Nazaret en el sepulcro, y que durante su resurrección su efigie quedó grabada de algún modo en las fibras, mientras que los escépticos arguyen que el sudario es un fraude o falsificación medieval. El origen del sudario y sus imágenes es todavía fuente de intenso debate entre científicos, creyentes, historiadores y escritores.  

Las evidencias y argumentos a favor de la autenticidad del sudario incluyen análisis materiales y textiles que fechan su origen en el siglo I; las propiedades inusuales e inexplicables de la imagen, que según algunos no pudo ser obtenida con ninguna técnica de formación de imágenes conocida antes del siglo XIX; por otra parte, análisis y argumentos en contra que incluyen una carta de un obispo medieval al Papa de Aviñón alegando conocimiento personal de que la imagen fue astutamente pintada para sacar dinero de los peregrinos, la datación radiométrica de 1988, y análisis químicos sobre las manchas de Walter McCrone.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 22 de agosto de 2010 | 21:12

Es absolutamente imposible que un falsificador medieval pudiera realizar las imágenes de la sábana santa de Turín con tanto lujo de detalles, tanto físicos como anatómicos y forenses, sin haber cometido ni tan siquiera un pequeño error.

 
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