Lunes, 17 de agosto de 2009
DIVISIÓN DEL CRISTIANISMO

En el apartado del Blog "Historía de los Papas", tenemos una seríe de apartados con la vida abreviada de cada uno de ellos. Si nos fijamos, veremos como a lo largo del devenir de la Iglesia, ha habído y habrá siempre (por la pluralidad de sus ideas, en contra de lo que normalmente se cree) en el seno de la Iglesia, personas que piensan de distinta forma. Esto hizo que en el pasado, varias "ramas" de apartarán del "tronco inicial", creando las distintas confesiones religiosas. Adentrémonos ahora en su historia.

A pesar de las instrucciones y el deseo de Jesús de que sus seguidores fueran identificados esencialmente por el amor entre ellos (“cuando vean como se aman entonces creerán&rdquoGui?o la Iglesia ha sido testigo de grandes divisiones en el cuerpo de Jesús. Previendo esta situación causada por la debilidad humana, siempre vendida al pecado, Jesús le prometió a Pedro que aunque hubiera divisiones y problemas en la Iglesia, “los poderes del demonio no prevalecerían en ella” (Mt 16,19) . En este tiempo de Pascua en el que celebramos y actualizamos el misterio cristiano, veremos los orígenes y las causas de los grandes cismas en la Iglesia y la acción del Espíritu Santo en su continua acción por santificar a todos sus miembros y hacer de ellos un solo cuerpo, un solo rebaño el cual crece al cuidado de un solo pastor. La primera gran división en el cristianismo surgió cuando Arrio, en el siglo IV afirmaba que Jesús no era Dios, es decir de la misma sustancia que el Padre. Esto hacia entre otras cosas que María no fuera la madre de Dios sino simplemente la madre del hombre “Jesús”. El concilio de Nicea en el 325 confesó que Jesús era verdaderamente hijo de Dios y por lo tanto de la misma naturaleza que el Padre y que por ello María Santísima debía ser llamada y tenida como la verdadera madre de Dios según su naturaleza humana. Siendo Arrio un obispo muy conocido, hizo popular su doctrina y ésta llegó a dividir la Iglesia por mas de 7 siglos. Durante ese tiempo aquellos que sostenían las ideas equivocadas de Arrio, rechazaron la guía de la Iglesia y se separó de la comunión eclesial lo que mantuvo en gran conflicto a toda la Iglesia. Sin embargo, Dios que es fiel unió de nuevo a la Iglesia bajo un solo pastor y la Iglesia volvió a la unidad.

Una vez reunida de nuevo la familia cristiana, a finales del siglo X se desencadenó una nueva amenaza contra la unidad. De nuevo los planteamientos teológicos serán la causa de una nueva división en el cristianismo, división que aun permanece entre nosotros. La Iglesia oriental, asegura que el Espíritu Santo procede solo del Padre y no como lo afirma la Iglesia Occidental que «procede del Padre y del Hijo» (DS 527). Esto unido a la concepción sobre el primado y la función del Papa, dieron como resultado una gran división entre los cristianos, dividiéndose la Iglesia en dos grandes rebaños, que se conocerán como Iglesia Oriental, la cual sostendrá que el Espíritu solo procede del Padre y que tiene como cabeza al patriarca de Constantinopla. Por otro lado estará la Iglesia Latina que sostiene que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo y que tiene como pastor al Romano Pontífice, sucesor de san Pedro (Mt 16,18). 

A pesar de que la división entre el Oriente y el Occidente permanece, en ella nunca ha habido rivalidad y violencia, aceptando los demás principios teológicos de unos y de otros los cuales mantienen la ortodoxia de la fe. Esto hizo que ambas se desarrollaran como, lo ha dicho el Papa Juan Pablo II en la histórica reunión con el Patriarca de Constantinopla, como hermanos. Ninguna de las dos ha buscado el partidismo ni confundiendo a la Iglesia con otras doctrinas extrañas al cristianismo. De hecho, hoy la relación es muy cercana y se buscan los caminos por los cuales se puedan allanar las diferencias, las cuales en principio están sostenidas por una traducción que no es clara en el griego, principalmente en lo que se refiere a la procedencia del Espíritu Santo. En cuanto a la autoridad del Papa, si bien la Iglesia oriental no acepta totalmente el primado del Romano Pontífice, mantiene por él un gran respeto y ordinariamente sigue sus orientaciones, teniéndolo como el hermano mayor. La siguiente gran división que mantiene aun dividida a la Iglesia es la iniciada por Martín Lutero en 1521, cuando buscando reformar la Iglesia, hace una serie de proposiciones que en su tiempo fueron rechazadas y que darán origen al rompimiento con la Iglesia Católica (que significa universal). A pesar de lo que se ha dicho, debe reconocerse que esta separación tuvo como origen y motor la inconformidad del gobierno de Alemania con el gobierno de Roma, el cual en ese tiempo se pude decir que regia al mundo incluso en el área política y civil. Utilizaron algunas de las posturas del movimiento protestante para quitarse de encima el yugo de Roma. El nombre de PROTESTANTISMO, se deriva de la “Dieta de Seller” emitida en 1529 en Alemania en la cual se hace referencia a una serie de protestas que nuca se llevaron a cabo. Como decíamos, el protestantismo tuvo como padre a Martín Lutero quien nació en Eisleben, Alemania en 1483, y en su juventud estudio Leyes. Estando cerca de la muerte a causa de una enfermedad, hace votos de entrar a la vida monástica. Es así que en Julio de 1505 entra al noviciado de los monjes agustinos y es ordenado sacerdote el 3 de abril de 1507 y recibe el doctorado en teología el 19 de octubre de 1512 con lo cual inicia su carrera como profesor de Sagrada Escritura en la universidad.

De 1513 a 1517 profundizó en el estudio principalmente de la Carta a los Gálatas, a los Romanos y los Salmos, lo que lo llevó a entender que la salvación era una obra ya realizada por Cristo, y que no era por las obras por las que se accedía a ella sino por la fe. Esto contrastó fuertemente con la idea, muy acentuado en ese tiempo sobre las indulgencias, las cuales, en la mayoría de los casos, era mal entendida por el pueblo considerándose que la salvación y la gracia podrían ser compradas u obtenidas de una manera artificiosa. Estos dos elementos hicieron una fuerte crisis en el Teólogo, quien más adelante se pronunció abiertamente contra esta practica de la Iglesia, sin considerar que el hecho de que muchos cristianos tuvieran esta idea errónea, no significaba que ésta fuera el pensamiento de la Iglesia. Esta proposición y divergencias fueron llevando poco a poco a un problema mas de fondo que, como ya hemos mencionado, se centrará en la obediencia al Romano Pontífice. Por causa de sus pensamientos, en 1521, fue obligado a renunciar a su cátedra en la universidad. Entre 1520 y 1521 escribirá los tres grandes tratados que servirán de base para la gran división del cristianismo.

El primero de esos escritos (agosto 1520) se intituló “Au den christlichen Adel deutscher Nation von des christlichen stnades besserung” (A la nobleza cristiana de la nación alemana sobre la reforma de los cristianos). En ella invita a todos el pueblo alemán, principalmente a los que están en el poder, para unirse en una reforma cristiana. Es una obra que destila el gran odio que llegó a sentir por Roma. Invita en ella derribar los muros en los que se ha encerrado la Iglesia para tener así una iglesia «liberada».Es una invitación a la libre interpretación de la Sagrada Escritura sin mas discernimiento que el que cada uno pueda tener. Es en este escrito en donde propone los 27 puntos esenciales en los que es necesario reformar la Iglesia. Fueron enviados dos legados papales con el fin de que se retractara el monje agustino, pero sin ningún resultado. Solo para darnos idea del impacto que tuvo este escrito bástenos decir que el tiraje original de 4000 ejemplares, elevadísimo para la época, se agotó en una semana. Sus dos siguientes escritos: “La cautividad Babilónica en la Iglesia” (octubre 1520) en la que niega la existencia de los 7 sacramentos reduciéndolos a 3 y “La libertad del cristiano”, (Noviembre 1520) que hace de la «sola scriptura» la máxima del cristiano, vinieron a solidificar la gloria de Lutero y el establecimiento del movimiento de reforma.

Dado que Lutero se negaba a rectificar su errores doctrinales y teológicos así como su ataque sistemático contra la Iglesia Católica, fue excomulgado en 1521. Los príncipes de Wartburg, lo escondieron y durante este tiempo Lutero tradujo la Biblia al alemán (hasta ese tiempo sólo se tenía en Latín y estaba prácticamente reservada a la lectura de los monjes y en general de los eclesiásticos). Esto afianzó el camino sobre la interpretación personal de la Biblia sin ninguna norma ni criterio para realizarlo, pues rechazada la jerarquía y la tradición de la Iglesia no quedaba más que un texto, que como veremos más adelante, no siempre es de fácil interpretación. Una vez tranquilizadas las aguas en Alemania, en 1525 se casó con una ex-monja llamada Catherine von Bora. De esta manera, Lutero continuó su trabajo como teólogo, biblista, pastor y líder del movimiento de Reforma hasta su muerte. Hoy podemos decir que la intención de Lutero no fue la de dividir la Iglesia sino de reformarla; sin embargo en su tiempo, las reformas que proponía no encontraron eco en la Iglesia, lo cual, aunado a que no en todo tenía razón (como es el hecho de rechazar como fuentes de revelación la Tradición y el Magisterio y considerar que la «sola scriptura» podría dar razón a la fe, así como el reducir el número de sacramentos, entre otros), hizo que una acción que se pensaba como buena diera como resultado la división y el odio en la Iglesia.

Bueno hasta aquí la primera entrega. En breves días lo hiré actualizando.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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