Lunes, 10 de agosto de 2009

En el anterior artículo profundizamos un poco sobre la historia de los exorcismos y vimos como en un principio nada estaba, digamos coordinado. Hoy en día la Iglesia autoriza un exorcismo solo en muy pocos casos y una vez descartadas (tras la visita de determinados especialistas en el tema) posibles enfermedades mentales. Aún así se han dado casos en los que parece "real" la posesión demoniaca y por ello aún algunas diócesis tienen su exorcista. No estoy muy seguro, pero creo que autorizados en españa estarán alrededor 5 ó 6. De todas formas decir que es el Obispo quien nombra en un momento determinado a un sacerdote, que normalmente debe de estar arropado con las siguientes "vírtudes":

- Preferentemente misionero y de vida probadamente humilde.
- Probado en Castidad.
- Preferente si ha realizado o participado en otros exorcismos previamente.
- De alta dignidad y edad.

De todas formas esto no lo dice el Ritual Romano, pero si da unos "retazos" sobre el tema.


EL RITUAL ROMANO

Como ya comentamos fue a  partir del año 1614, cuando el Ritual Romano daba normas para practicar exorcismos; por brevedad y porque simplemente es para arrojar luz sobre este tema, vamos a transcribir aqui las partes más importantes de este Ritual Romano, si bien la vigencia del mismo a ido disminuyendo con el paso del tiempo.

- "Las Normas a observar respecto a los exorcizados son:

1) El sacerdote que con especial y explícita licencia de su superior tiene que exorcizar a los poseídos por el demonio, se halla adornado en el más alto grado de piedad, prudencia e integridad de vida, y que no actúe amparado por su virtud sino por la divina, libre de toda ansia de bienes humanos, realizará esta obra piadosa por caridad, con constancia y gran humildad. Además, conviene que sea de edad madura y digno de reverencia, no sólo en razón de su cargo sino por la pureza de sus costumbres.

2) Para que pueda desempeñar rectamente sus funciones, el exorcista deberá saber lo que enseñan autores ya probados y lo que es conforme a las costumbres, junto con otros documentos que el sean de utilidad y que omitimos en gracia a la brevedad. También observará lo que sigue:

3) En primer lugar, no hay que creer fácilmente que un individuo está poseído por el diablo, sino que debe conocer las señales por las que el poseso se distingue de los que están aquejados de una dolencia, sobre todo psíquica. Las señales de posesión diabólica pueden ser:

a) Hablar una lengua desconocida con muchas palabras o entender a quien la habla.
b) Descubrir lo oculto y lo lejano.
c) Demostrar una fuerza superior a la propia por edad o la condición natural.

4) Para mayor conocimiento, después de uno u otro exorcismo hay que interrogar al poseso sobre qué siente en su alma o en su cuerpo, para saber qué palabras turban más a los demonios, a fin de repetirlas más a menudo.

5) Hay que advertir las trampas y engaños que usan los demonios con objeto de negañar al exorcista, y que en la mayoría de casos suelen multiplicar las respuestas falaces, manifestándose con dificultad para que el exorcista se canse o desista, o bien para que no parezca que el atacado está atormentado por el diablo.

6) Algunas veces, después de haberse manifestado, los demonios se ocultan y dejan el cuerpo casi libre de toda molestia, para que el atacado crea estar liberado por completo; pero el ejercitante no debe cesar hasta observar verdaderos signos de liberación.

7) A veces, los demonios ponen cuantos obstáculos pueden para que el atacado se someta al exorcismo o intentan hacer creer que la dolencia es natural; por ello, de vez en cuando durante el exorcismo, hacen dormir al enfermo o le muestran alguna visión, escondiéndose para que el atacado se crea liberado.

8) Otros ponen de manifiesto el maleficio causado y por quienes ha sido obrado y el modo en que puede disiparse, mas hay que tener mucha precaución de no por eso acudir a magos, brujas u otros sino sólo a los ministros de la Iglesia, y no emplear una superstición o algún otro modo ilícito.

9) Alguna vez, el diablo permite que el atacado descanse y reciba la Santísima Eucarístia, para que parezca curado. En fin, son innumerables las artes y fraudes del diablo para engañar al ser humano, y para no ser inducido a error, el exorcista debe ser muy cauteloso.

10) Por lo que, recordando lo que Nuestro Señor dijo que "hay alguna especie de demonios que no puede ser expulsada más que por la oración y el ayuno" (Mat 17,20), hay que procurar acudir en la medida de lo posible, tanto por uno mismo como con ayuda ajena, a estos dos grandes recursos para solicitar el auxilio divino y expulsar a los demonios, siguiendo de esta forma el ejemplo de los Santos Padres.

11) Para ser exorcisado, el energúmero debe ser llevado aparte, lejos de la muchedumbre, a la Iglesia, si puede hacerse cómodamente, o a otro sitio religioso y honrado; mas si está enfermo o por otro motivo justificado, el exorcismo podrá llevarse a cabo en el domicilio particular.

12) El poseso será amonestado para que si se halla en condiciones de cuerpo y mente de poder hacerlo, ore a Dios por sí mismo, y ayude y se fortalezca con la sacra confesión y comunión con frecuencia, a juicio del sacerdote; y mientras es exorcizado se contrará y dirigirá a Dios pidiéndole la salud con fe firme y gran humildad.

13) Hay que tener el crucifijo en las manos o a la vista. Si es posible, colóquense con reverencia sobre el pecho o en la cabeza del poseso las reliquias de los Santos, guardadas y cubiertas con decencia y seguridad, aunque hay que procurar que las cosas sagradas no se traten indignamente o sean objeto de insultos por parte del diablo. Por el peligro de irreverencia que ello entraña, no se debe colocar la Sagrada Eucaristía sobre la cabeza u otra parte del cuerpo del poseso.

14) El exorcista no debe perderse en palabrería ni formulando preguntas ociosas o inútiles, sobre todo en relación con las cosas futuras u ocultas que están fuera de su competencia. Debe ordenarle al espíritu malvado que calle y se limite a responder a lo que se le pregunte, y no hay que creerle si el demonio simula ser el alma de un santo o un ángel o incluso un difunto.

15) Es necesario, no obstante, formular preguntas, tales como acerca del número y nombre de los demonios que poseen el cuerpo del afectado, cuánto tiemop hace que le poseen, por qué causas, y cosas semejantes. El exorcista debe frenar o despreciar las burlas, risas y tonterías del demonio, y hay que advertir a los presentes, que deben ser muy pocos, que no la tomen en consideración ni hagan preguntas al poseso, sino más bien que rueguen a Dios con insistencia y humildad.

16) Debe realizar y leer los exorcismos con autoridad e imperio, con mucha fe, humildad y fervor. Y cuando advierta que el espíritu maligno se siente muy torturado, insistirá más aún. Cada vez que observe que el poseso se siente conmocionado en alguna parte del cuerpo, o que en algún sitio aparece un tumor, hará allí la señal de la cruz y lo rociará con agua bendita, que siempre estará al alcance de su mano.

17) Hay que observar también qué palabras hacen temblar más al diablo y repetirlas varias veces, y al llegar al insante de conminarle a abandonar el cuerpo, lo hará repetidamente en tono tajante, y si observa que gana terreno, insista por espacio de dos, tres, cuatro horas, mientras tenga fuerzas, hasta obtener la victoria.

18) Por tanto, el exorcista se guardará de administrar o aconsejar medicina alguna al atacado, pues esto es labor exclusiva del médico.

19) Cuando exorcise a una mujer, hay que tener siempre al lado a personas honestas que sujeten a la posesa cuando sea zarandeada por el demonio, a ser posible dichas personas serán parientes de la atacada. Siempre de cara a la honestidad, el exorcista procurará no decir ni hacer nada que pueda ser para algunos ocasión de malos pensamientos.

20) Cuando exorcise, se emplearán palabras de la Sagrada Escritura con preferencia a las propias o a las ajenas. Se conminará al diablo a que diga si está retenido en el cuerpo del atacado en virtud de alguna mágia o por signos maléficos, y que si el poseso ha ingerido algo bucalmente, lo devuelva.

21) Mas, si el obseso fuese liberado del diablo, amonéstesele para que con diligencia se aparte del pecado, a fin de no dar ocasión al demonio a volver a él, pues la nueva situación sería mucho peor que la primera."

Bueno creo querido lector, que con este breve resumen basta, para saber que la Iglesia no trata estos temas con frialdad, tampoco sin meditar lo que hace (se incluyen medicos, psícologos) que miran si es una enfermedad y si no lo es, entonces actuan.

Hace pocos años, en enero del 2000, el "Rituale romanum" fue modificado. Nunca desde el año 1614, en que el Papa Pablo V lo aprobó, se había modificado una sola letra. El cardenal y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Jorge Arturo Medína Estévez, fue el encargado de presentar, en el aula Juan Pablo II de la sala de prensa de la Santa Sede, el nuevo texto.

Durante diez años una comisión internacional de teólogos, liturgistas y exorcistas ha estado estudiando  el antiguo texto (que aquí brevemente hemos presentado) dando como resultado un texto nuevo de setenta páginas que ha sido traducido a varios idiomas. El Padre Gabriel Amorth, presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, asegura haber realizado cincuenta mil rituales contra el diablo.

Pongo fin aquí a este artículo, esperando haya sido de esclarecimiento para todos los cristianos que quieran "beber de sus fuentes".

Fdo. Cristobal Aguilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 15:30  | Los Exorcismos
Comentarios (10)  | Enviar
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
Publicado por Invitado
Miércoles, 17 de marzo de 2010 | 18:55
Agradeciendole la publicaciòn, me gustaria enfoque un tema que me da curiosidad.. Porque tan solo la bendiciòn y consagracion del agua le otorga a esta: "poder sobre demonios"; como se conserva este poder en dicho elemento? es una energia?
Publicado por tam
Domingo, 13 de febrero de 2011 | 5:45

cuales son los síntomas posteriores a una sesion de exorcismo, que le pasa a esa persona y que siente un cura?, siguen los tormentos y de que manera pueden expresarse?.Cómo se puede ayudar a un cura que se encuentra ya debilitado por su tarea?

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:29

Hola que tal soy sacerdote exorcista. Respecto a lo que dicen ustedes, contesto lo siguiente. Resulta que un sacerdote no es Dios mismo ni nada por el estilo es solo una froma de llegar a el quien lo quiera bien y quien no pues igual.

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:31

Por ende no es el sacerdote quien bendice el agua ni da la fiel bendicion, es Dios mismo quien por medio del sacerdote la da;

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:33

por que con solo esto se logra el exorcismo por que Dios queriendo el bien para con nosotros permite por medio de esa criatura ( el agua), el rechazo a toda fuerza del demonio.

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:35

no se conserva perdura para siempre sobre el por ue es Dios mismo quien da ese poder maravilloso por medio del sacerdote.

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:37

como aqui mismo lo dice la persona poseida muestra sintomas de agresion, conocimiento de lenguas muertas como el latin , harameo, etc. y reacciones raras acia lo que hable de Dios y de la iglesia.

Publicado por Invitado
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:38

es mejor dejar al sacerdote hacer lo suyo, en caso dado de que el sacerdote se desmalle, usted proceda a tratar de despertarlo y tomar la cruz que este posea, como el agua bendita tambien.

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:39

y con fe y represion asia el demonio expersar el agua sobre el y kientras tanto rezar el credo y si se tiene la posibilidad  palabras en latin o en un libro de exorcismos en latin.

Publicado por P. santiago
Miércoles, 11 de mayo de 2011 | 23:40

y si el sacerdote siente esos tormentos ya que el demonio constantemente le habla al oido y le indica dejar su fe catolica para irse con el. (lo digo por experiencia).

 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti